"Beeep Beep" sono la alarma de un celular en una habitación. El dueño de este levantó el brazo y tanteó en la mesita buscándolo para apagarlo. Al no lograrlo simplemente se levantó, encendio la luz y lo reviso con los ojos entrecerrados.

"¿7 y 45? Cuando funcionara esta porqueria..." estaba a punto de lanzarlo hacia la pared pero se arrepintió al último momento "Mamá me matará si hago otro agujero." penso el.

Se paró y se estiró, luego se miró al espejo y se acomodó un poco su negro cabello. A diferencia de su abuelo y la mayoría de los Uchiha a el le gustaba el cabello corto, quizá porque no tenía que lavárselo tanto tiempo ni usar acondicionador como hacia su tio Sadao.

Itami Uchiha tenía una complexión bastante fuerte para su edad, la forma de sus ojos negros y su cabello lo hacía lucir bastante diferente de la imagen típica de un Uchiha como su abuelo, más que transmitir la elegancia y serenidad casi femenina que poseían su tío y madre, su aspecto lucía rudo y feroz.

Se termino de vestir poniéndose una chaqueta con el símbolo del clan y bajo hasta la cocina para desayunar. Encontró a su madre quitándose un delantal mientras que un plato con huevos revueltos y jugó de naranja estaba en la mesa, servido para el.

"Ya te vas?" le dijo el mientras se sentaba" Creí que hoy saldrías más tarde..."

"Asi fue" Sarada se dirigió al perchero y tomó su capa de Hokage "Pero parece que alguien se quedó dormido..." le sonrió ella un poco burlona.

Itami solo se sonrojo y miró hacia otro lado con vergüenza "Sabes que los estupidos celulares son inexactos."

"Eso no es excusa para que los estampes contra la pared" le dijo ella recriminandolo " ¿Sabes cuánto cuesta el reparar tu habitación?"

"¿Podemos pagar no?"

Sarada rodó los ojos "No porque yo sea Hokage tenemos todo el dinero de la aldea..." ella se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta "Lo entenderás cuando crezcas".

Su madre se marchó no sin antes darle un beso en la mejilla que lo hizo sonrojarse.

Después de terminar de comer, agarró su mochila y salió de su casa, por no decir mansión. Le puso llave a la entrada y se fue caminando hacia la salida del barrio Uchiha. Tras algunos arreglos hechos por su abuelo, todo el clan (o por lo menos los pocos vivos que quedaban) se había movido hacia esas tierras después del nacimiento de su segundo hijo. Su abuelo Sasuke creía que los fantasmas de la masacre Uchiha habían desaparecido y que ya era hora de repoblar ese complejo.



Mientras iba pensando sobre la historia del complejo y recordaba a sus abuelos, Itami vio como alguien se acercaba hacia el desde el otro lado de la calle. Era aquella chica, con su ojos azules y su corto cabello rubio el cual llevaba bajo un gorro blanco, en su cara se notaba una inusual expresión de cansancio.

"Que sorpresa verte por acá Tomoko" Itami le saludo.

"¿Porque lo es? ¿Te parece raro que haya decidido caminar hasta la academia?" le contestó la chica un poco mal humorada.

"¿Y ese humor?" el chico le preguntó haciéndose el indignado, algo que hastío a la chica.

"Anoche me desvele jugando videojuegos y mi mama no quizo llevarme a la academia en auto" Tomoko se pasó una mano por los ojos tratando de espabilarse.

"Que raro… Sumire-san siempre es bastante flexible contigo y con Nujin"

"Esta vez parece que no fue así" Tomoko bufo "Como papá vuelve hoy, ella quiere que Nujin y yo nos comportemos como se debe y no causemos problemas innecesarios" Tomoko bostezo " Por eso es que tengo que caminar, para desperezarme según ella"

Itami se rió un poco "La verdad es que no puedo sentir pena por ti, tu misma te lo buscaste."

Tomoko lo miró con ojos molestos "No estas ayudando en nada sabes?"

"No era mi intención ayudarte desde un principio" le dijo el con voz algo altanera.

"Ya cállate y hazme un favor" ella le dijo deteniéndose un momento en la calle.

Itami se detuvo y se volteo para mirarla "El que—" no pudo terminar su oración ya que un peso en su espalda allí interrumpió.

"Llévame hasta la academia..." la chica le dijo con voz cansada.

"O-Oye y-yo no soy tu caballo ni nada" el chico le reclamó ya era tarde, la chica había caído dormida.

"Por lo menos pídemelo por favor malcriada..." pensó el chico molesto mientras seguía su camino hasta la academia, solo que esta vez literalmente con el peso de su amiga en la espalda.



"Buenos días madre" la voz educada de una chico saludo a Himawari quien se encontraba ocupada cocinando en ese momento.

"Buenos días Saisei " le dijo ella sonriéndole "Siéntate, el desayuno ya casi esta listo"

Saisei leobedeció pero antes de hacerlo se dirigió hacia el fregadero a lavarse las manos. Su apariencia era bastante inusual, su cabello era de color negro azulado como el de su madre el cual le llegaba hasta un poco abajo de la nuca, y en sus amarillos ojos llevaba un par de lentes los cuales su padre le había regalado hace unos años. Había heredado el rostro de si madre, con el detalle de que solo tenía un solo "bigote" en cada mejilla. Sin embargo lo que más llamaba la atención era su complexión física, la cual era bastante delgada, hasta casi parecía enfermizo.

"¿Sabes donde esta padre?" le dijo el mientras se lavaba las manos "Creí que el me llevaría a la academia hoy"

"Tu padre se encuentra en el laboratorio, segun me dijo esta ocupado preparando unas nuevas fórmulas " le dijo ella, mientras continuaba cocinando. Su madre nunca habia sido curiosa sobre lo que su padre hacía, y el tampoco era muy dispuesto a compartir abiertamente sobre sus investigaciones con su familia.

"Ya veo" le dijo el chico sin más.

"Oye antes de comer podrías hacerme un favor?" su madre le dijo mientras se quitaba el delantal. "¿Podrías regar las flores afuera? Inojin me dijo que debía darle suficiente agua durante las mañanas para que crezcan."

El chico solo asintió "Enseguida". Se paró y se dirigió al estante de la cocina donde agarró una regadera y la llenó con agua. Luego fue hacia el jardín trasero donde su madre tenía su jardín personal. Desde que tenía memoria, su tío Inojin les regalaba flores para que sembraran, las cuales por lo general él y su padre hacían.

Tras un rato su tarea estaba casi lista "Ya casi termino, solo me faltan las rosas y un girasol…" se dijo a si mismo.

Mientras regaba las rosas, no se percató de las afiladas espinas que estas poseían y uno de sus dedos pago las consecuencias "Auch..." dijo el un poco adolorido, pero no asustado.

Acercó su dedo a su rostro y noto cómo lo usual sucedía: su herida empezaba a cerrarse. Confiado en este hecho continuó regando la última planta la cual era un girasol pequeño.

Sin que se diera cuenta, una gota de sangre se resbaló de su dedo y cayó justo en el tronco de la planta. Su sorpresa fue mayúscula cuando noto como la planta crecía varias veces su tamaño inicial hasta volverse un girasol adulto.

"¡Increíble!" exclamó el chico sorprendido de su propia hazaña, o mejor dicho de su logro accidental.

"¿Sucede algo?" la voz de su madre lo llamó desde la ventana de la casa.

"No madre, es solo que recordé algo que me dijo padre hace unos días..." mintió el chico mientras se colocaba delante la planta tratando de ocultarla.

"Entonces ven ya, el desayuno ya está listo" le dijo ella sonriéndole sin darle mucha importancia.

"Enseguida" le dijo el mientras regresaba a la casa no sin antes darle un último vistazo a la planta "Necesitaré probar mi teoría más tarde" pensó el mientras cerraba la puerta.

Sin embargo el no había sido el único que había presenciado tal acto, ya que un par de ojos amarillos lo habian visto todo desde la ventana superior de la residencia Uzumaki "Jumm, no me esperaba esta clase de efectos secundarios…" pensó Mitsuki quien solo cerró la persiana.


Itami ya se encontraba en el limite. "Supongo que me queda de lección para no ser tan flexible…" gruñó el agitado. Finalmente cedió y la dejó en una banca que encontró en el camino.

"¿Ehh?¿Ya llegamos?" Tomoko pregunto aun adormitada.

"Mira por ti misma" le dijo Itami molesto y sonrojado del enojo .

Tomoko levantó la cabeza y miró a todos lados en la calle hasta que un detalle le llamó la atención "¿Oye ese de allá no es Saisei?" le preguntó ella entrecerrando los ojos un poco para verlo mejor.

"Parece ser que si" le dijo su amigo pelinegro mientras que observaba como el chico de ojos ámbar se acercaba a ellos con su clásica expresión estoica.

"Como están chicos" les saludo el simplemente.

"Pues yo muy bien, solo lidiando con esta esta vaga que no quiere caminar" refunfuño el Uchiha.

"No le hagas caso al amargado" le dijo serenamente la chica, quien tenía los ojos cubierto con su gorro para protegerselos del sol.

"Típico de ti Tomoko" río el chico un poco, mientras que continuaba su camino. Los otros dos chicos no dijeron nada, solo se miraron el uno al otro y lo siguieron.


"Oye Saisei, ¿no se suponía que tu padre te llevaría a la escuela hoy?" le pregunto Tomoko curiosa al alcanzarlo.

"Hoy no, al parecer estaba ocupado en su laboratorio…" le dijo el chico sin darle mucha importancia.

"Sin ofender Saisei pero tu padre es muy raro, siempre se la pasa encerrado en su laboratorio, y las pocas veces que lo he visto el me mira de manera rara…" Itami le dijo frunciendo el ceño "Es como si yo no le agradara" pensó el.

Saisei solo miro hacia el suelo "Ya saben como es padre, el tiene ese carácter suyo." Saisei los miro "Aunque mi madre dice que el no siempre fue asi..."

"¿Mitsuki-san no siempre fue asi?" le pregunto Itami curioso.

"Segun mi padre, cuando eran jovenes el tio Mitsuki era tranquilo y bastante apegado a el, incluso mamá me dijo que quiza estaba enamorado de el "Tomoko se estremeció ante la idea, a lo que Itami se rio "Sin embargo, cuando la familia del tío Mitsuki murió algo cambio en el, y desde ese dia no ha vuelto a ser el mismo" finalizó ella mirando un poco triste a Saisei.

"No sabia que tenias abuelos de parte de tu padre." le dijo Itami a Saisei sorprendido "Sadao me dijo una vez que tu padre había salido de un huevo de serpiente" le dijo tratando de provocar al tranquilo chico.

"No, pero casi" dijo el con naturalidad.

"¡Espera!" Tomoko se paro un momento a analizar sus palabras "¡¿Que demonios?¡" Tomoko exclamo con sorpresa mientras que empezó a correr hacia sus amigos para alcanzarlos.

"Gracias Saisei, parece que un pequeño ejercicio la despierto por completo" le dijo Itami algo burlón mientras observaba como Tomoko se acercaba a ellos.

"No hay de que" le dijo el chico siguiéndole la corriente.

"Ya párenle ustedes dos" les dijo la chica algo enojada mientras inhalaba y exhalaba profundamente para recuperar el aliento.

"Ya apúrate, que si tratas de volver a subir en mi espalda voy a explotar" le advirtió el pelinegro haciéndole un gesto amenazador.

"Ni quien te quiera polvorín" se burló la chica mientras echaba a correr hacia la academia.

"¡¡Como me llamaste bruja!!" el chico exclamó furioso mientras la trataba de alcanzar.

Saisei solo se rio un poco "Otra vez me dejan solo estos dos" pensó el mientras movía la cabeza divertido.


Los tres llegaron a la academia se y se juntaron con los demás estudiantes, quienes ni se molestaron en mirarlos por estar viendo sus celulares para desaburrirse "¡Ja! ¡Mírenlos! Y mi mamá dice que solo yo paso pegado al celular" se vanaglorio Tomoko.

"Parece que tu madre aun no ha llegado..." Saisei le dijo a Itami en voz baja.

"Creo que te equivocas." le dijo el mientras miraba hacia el podio desde donde se asomaban ella, el señor Shikadai y el profesor Denki.

"¡Atención a todos!" la voz de Denki hizo reaccionar a todos los estudiantes" Hokage-sama dará un importante anuncio así que pongan atención por favor "todos guardaron sus celulares y prestaron atención.

"¡Nueva Generación de Konoha! ¡Saben qué día es hoy no! ¡Hoy es el día que marcará el inicio de un ciclo importante de sus vidas!" Sarada les hablo por el micrófono con emoción" El día de hoy tenemos en la academia todo tipo de jóvenes, jóvenes que cargaran con el futuro de esta aldea, jóvenes que han vivido todo tipo de cosas y que vienen de todo tipo de familias" Sarada miró por un momento a un trío en particular" Solo quiero asegurarles que no importa quienes sean sus padres y de donde vengan, ¡todos ustedes a partir de hoy están unidos bajo la voluntad de Fuego!" Sarada terminó su discurso el cual fue aplaudido por muchos de los chicos, aunque no todos lo hacían de buena gana.

Itami por su parte sonreía y le aplaudía con gusto a su madre al igual que sus amigos, aunque no escapaba de sus oídos los murmullos de algunos de sus compañeros.

"No es ella quien salvó al monstruo que destruyó la aldea hace 12 años? " susurró un chico en voz baja.

"Mi mamá así dice, pero ni se te ocurra decirlo en voz alta" le dijo una chica mirando a la Hokage con recelo.

"Idiotas" pensó Itami mientras se giró hacia el podio donde su madre se retiraba y daba paso a Denki.

"Alumnos de la academia, a partir de mañana yo seré su profesor, mi nombre es Denki Kaminarimon, aunque ustedes pueden llamarme solo Denki-sensei" les dijo él a lo que nadie dijo nada.

"¡Es el señor Denki!" exclamó Tomoko con emoción.

"¿Lo conoces?" le preguntó Saisei curioso.

"¡Claro! El es el jefe de las empresa Kaminarimon, gracias a él muchos de los inventos de de Konoha han sido creados, además el es amigo de mi papa y es quien nos ha ayudado bastante económicamente" Tomoko finalizó con una leve sonrisa en el rostro.

"Mmm ya veo" murmuro Saisei entendiendo.

" El día de hoy harán una importante actividad antes de marcharse, ya que deberán votar para elegir al presidente o presidenta de la clase" Denki saco una urna y la colocó enfrente del podio, mientras que los otros profesores de la academia le entregaban a cada estudiante un trozo de papel y un marcador "Elijan a la persona que consideren la más capaz de ejercer el cargo y quien tenga el mayor sentido de responsabilidad"

Todos los chicos de la clase bufaron con fastidio ya que sabían lo que significa ser el delegado de la clase y tener que perder horas tratando de organizar actividades o ayudar a otros chicos a quienes ni siquiera conocen, razón por la cual muchos decidieron votar por la persona que menos les agrada...

"Jeje a Tomoko seguro le encantara este puesto, después de todo lo trae de familia…" pensó Itami con malicia mientras colocaba el nombre de su amiga en el papel.

Todos fueron y colocaron sus votos en las urnas y prosiguieron a marcharse.

"Haremos el conteo hoy en la tarde y daremos el resultado mañana a primera hora, así que ya saben, mañana los espe—" Denki se detuvo al ver que ya todos se habían marchado. "Supongo que esto no será tan fácil después de todo" suspiro con una gotita en la cabeza.




"Oigan chicos, ¿saben cuanto falta para llegar a la aldea?" Sadao preguntó algo ansioso.

"Llegaremos como en media hora, no te alborotes" le dijo Shizuka tratando de minimizarlo " Es extraño que Boruto sensei haya decidido retrasarse, ¿no crees Hagetsu?" la chica le preguntó a su amigo pero no recibió respuesta "¿Hagetsu?" el chico se había parado en seco a recuperar un poco el aliento.

"E-estoy bien" el le sonrió "Solo estoy sediento…" el chico tomó su botella y se la bebió de una sola empinada.

"Pareces buey jeje" se burló el pelirosa al ver a su amigo en tal condición.

"No sienten calor..." preguntó Hagetsu mientras que su respiración se volvía más y más entrecortada.

"Ahora que lo dices si se siente un poco más caliente de lo normal, es agosto después de todo" Sadao le dijo mientras se daba aire con su camisa. Luego observó como su amiga se había quedado quieta como si hubiese percibido algo.

"Oye Shizuka no sabía que tenías esos fetiches tan raro—"

"¡¡Cuidado!!" grito ella mientras se abalanzaba sobre sus dos amigos y los arrojaba hacia el piso, salvándolos de una bola ardiente que iba dirigida hacia ellos, la cual chocó contra un árbol volviéndolo cenizas.

"¡¡Quien demonios!!" Sadao exclamó enojado mientras sacaba su espada "¡Muéstrate cobarde!" le grito el a quien sea que fuese quien los acechase.

Hagetsu se paró mientras que respiraba con dificultad "Asi que era por eso el calor" pensó el mientras hacía lo mismo y se ponía frente a su amiga "Shizuka detrás de mi…"

"Pero…" ella trató de reclamarle.

"Hazle caso" le dijo Sadao con un tono serio.

El intruso apareció de entre los árboles, era un tipo pálido y robusto, con el pelo largo y con apariencia joven "No sabía que los humanos percibieran con más que sus ojos y oídos…" el tipo empezó a hablar "Supongo que no son todos, así que tendré que encargarme primero de los que tienen ese don"

Hagetsu gruño "Maldito no te atrevas a—" fue cortado bruscamente cuando los gritos de horror de sus compañeros le indicaron lo que había sucedido. El tipo se había acercado en un abrir y cerrar de ojos y lo había atravesado de un puñetazo en el abdomen.

"De verdad son bastante desafortunados…" el sujeto saco su mano por la espalda de Hagetsu "Desafortunados de haber nacido en el mismo universo que yo"








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