Hola, tenía montones de ganas de escribir, pero lo hago desde mi tablet porque no estoy en casa así que pido disculpas por las faltas y demás, espero que disfruten este capítulo y lamento haberlos dejado con dudas por eso es que he decidido hacer otra partecita de este que era one shot jaja, espero que lo disfruten...

Unos ojos oscuros se abrieron lentamente, por la ventana se colaba un indicio de luz solar que iluminaba vagamente la habitación principal de la mansión Uchiha, Sasuke apretó su agarre posesivo en el vientre femenino apegándola aún más a su caliente cuerpo, los recuerdos de la noche pasada vinieron a su mente siendo los causantes de esa sonrisa ladina orgullosa, para no recordarlo completamente la había hecho vibrar como nunca, su ojo poseedor del rinnegan enfocó a la mujer durmiente, al oscuro haber sido cubierto por su cabello rebelde, una delicada sábana los cubría del pecho hacia abajo, así que pudo vislumbrar el nacimiento del par de senos femeninos encontrando marcas violáceas y rojas, se había comportado como un animal después de tener su primer orgasmo lo sabía, pero estaba tan necesitado de hacerla suya de reclamarla como su mujer que no pudo evitarlo.

Subió delicadamente su mano, abandonando el plano vientre para posarla en medio de los pechos acorralando al poco uno, bajando a atrapar un poco de la piel blanquecina del cuello femenino, acto que bastó para sacar del sueño a la chica durmiente que abrió con pereza sus orbes lunas, mostrándose confusa en un inicio al sentir los labios succionando y mojando la piel de su cuello, soltó un sonido gutural aún adormilada y al instante siguiente abrió con supremacía sus ojos sentándose ofuscada, cubriendo sus pechos con la sábana al tiempo que hacía una mueca al percibir un malestar en su zona íntima.

-¿Qué sucede? -La voz ronca de Sasuke solo sirvió para incrementar el sonrojo en Hinata.

Ella empezó a respirar con rapidez al recordar como la noche pasada se había entregado a él, cerró sus orbes lunas cuando las pocas memorias del pasado la invadieron, sabía que sentía algo por él, lo supo con el paso de las horas a su lado, él la hacía sentir segura y aunque no se sentía en completa confianza y le era desconocido, había algo que no la dejó marcharse quedándose a su lado.

Sasuke observaba el sonrojado rostro de la ex Hyuga, algunas veces aún lo observaba pero ella siempre había sido bastante abierta con él, incluso se atrevía a decir que si no hubiera sido lo bastante fuerte para respetarla, ella se le hubiera entregado sin ser si quiera novios, así que ver ese alejamiento lo irritaba, chasqueó la lengua y de reojo vio la mueca que repitió Hinata cuando intentó encontrar una posición cómoda, entrecerró los ojos con molestia siendo consciente que la había lastimado.

-¡¿Qué...-Hinata le preguntó cuando Sasuke, subió la sábana hasta su cintura abriéndole las piernas abruptamente, el sonrojo se incrementó en ella que lo miró perpleja hincado frente a ella con la mirada fija en su femineidad.

Intentó cerrar sus piernas pero las manos del Uchiha se encontraban firmes en sus rodillas, lo vio arrugar la frente y juntar el entrecejo, estaba bastante encabronado consigo mismo, la zona se encontraba levemente sonrojada e inflamada, no debió continuar haciéndola suya o no de esa manera bestial.

-Lo lamento-Murmuró.

Hinata lo observó sin comprender de que se disculpaba y sintiendo su corazón oprimido por notarlo afectado, sin pensarlo llevó su mano derecha a la mejilla masculina haciendo que la viera al rostro, no tenía palabras que decirle, sus pensamientos acongojados por ver al moreno en ese estado no la dejaba formar una frase, pero él pudo entender lo que pasaba por su mente liberándolo de toda culpa, y sus labios se curvaron apenas perceptiblemente.

Las manos masculinas se deslizaron lentamente hacia las caderas femeninas sin perder el contacto visual, encontrándose con un sonrojo nervioso por su movimiento, ensanchó más su sonrisa al verla quieta y concentrada en sus movimientos. Lentamente bajó su rostro, vio la cara de confusión de la peliazul pero él solo le sonrió ladinamente, llegando a su objetivo, Hinata pretendió alejarse cuando el aliento tibio chocó contra su vagina.

-N-no-Dijo avergonzada, Sasuke depositó un casto beso en el pubis, ella ladeó su cara avergonzada.

-Debería disculparme de la manera adecuada, no tienes una puta idea del placer que me diste ayer, es justo que ahora te lo devuelva-Hinata negó apenada, Sasuke se perdió entre sus piernas solo enfocando su pelo azabache y a continuación sentir unos besos en los labios vaginales provocándole que se estremeciera, llevó sus delgadas manos a la cabeza del Uchiha, en un intento de detenerlo.

-N-no-Negó acariciándole el cuero cabelludo, sintiendo como lamía el exterior de su zona íntima, besándole, succionando su piel; despertando el deseo.

Sasuke sonrió nuevamente al escucharla negándose, pero su voz estaba cubierta del placer ¿cómo podía decirle aquello si lo estaba deseando tanto? Ese infeliz que había borrado sus recuerdos, haciéndola sentir que él era un maldito extraño, no sabía lo que le esperaba porque le cobraría todo eso, Hinata nunca se negó a sus besos ni a sus propios deseos, no con él, con él era transparente se mostraba sin miedo a que la juzgara, le demostraba cuánto lo deseaba, cuánto lo amaba, ella vivía para Itachi y para él.

Hinata gimió cuando la lengua se adentró, él sabía como moverla dentro suyo y aunque ella no recordara del todo lo que le gustaba Sasuke sí, así que con su mano derecha acarició su clítoris y su lengua siguió con su trabajo siendo consciente como ella se retorcía y gemía, llevó su mano izquierda a su hombría él también necesitaba atenciones pero sabía que después de lastimarla tendría que esperar algunos días para volver penetrarla.

Las manos femeninas se mostraron firmes en su cabeza, sin permitirle alejarse, igual sus piernas se habían aprensado en su cuello y sus gemidos de niña lo estaban enloqueciendo, volvía su mano masculina ahora con un poco de más fuerza masajeando ese botón de placer, y con mucha más rudeza a lo largo de su hombría sintiendo su líquido preseminal sirviéndole de lubricante para sus movimientos, ella empezaba a inundarse también, Sasuke apretó el clítoris entre su dedo índice y pulgar e Hinata se corrió empapándolo de sus jugos, permitiéndole sentir parte de su orgasmo con su lengua mientras degustaba el sabor de su esposa.

Las manos y piernas femeninas perdieron su fuerza, dejándolo libre, èl dio un último sorbo y deposito un tierno beso antes de hacerlo, Hinata estaba envuelta en las sensaciones placenteras pero fue consciente como el Uchiha se masturbaba hincado entre sus piernas disfrutando de verla tan suya y pérdida por él. la ojiperla sintió la necesidad de ayudarlo, era lo justo, pero su cuerpo no le respondía y seguramente su pudor no le permitiría hacer , escuchó un gemido del moreno y una gota de semen salpicó su pierna derecha.

Una risa que Hinata no pudo controlar invadió la habitación, estaba acostada boca abajo cortesía del Uchiha que después de correrse y recuperarse la había atacado a besos, terminando en esa postura con él encima suyo, daba castos besos en su cuello y espalda provocando sus risas al hacerle cosquillas.

"¿Crees que te ama? ¿Qué vendrá a salvarte? "No te ama, me ama a mí fuiste su segunda opción" Esa frase, con una voz femenina que no reconoció le provocó escalofríos, haciéndola sentir insegura y asustada, dejando de reír inundando sus ojos lunas con lágrimas, ese simple frase recordada la desoló.

-¿Qué sucede? -Le preguntó cuando vio una lágrima resbalar de una mejilla, además ella cambió abruptamente de la nada.

Hinata no sabía exactamente, pero estaba segura que esa voz se refería a Sasuke y posando sus ojos en aquel rostro preocupado, sintió miedo, ella lo quería y quería estar con él, no quería ser alguien que pudiera consolarlo, ella deseaba que en verdad sintiera algo por ella... quería saber exactamente lo que había entre ellos, negó pero se abalanzó para abrazarlo, él devolvió el abrazo confundido, tras verla en ese estado.

La puerta entrecerrada se abrió abruptamente, ambos voltearon a ver al pequeño causante.

-Mami-Itachi la llamó tañándose un ojito aún adormilado.

Sasuke aflojó su agarre deslizándose a la orilla de la cama rebuscando su pantalón para vestirse y comenzar el día, una vez que ese pequeño aparecía su vida sexual se veía interrumpida.

Itachi corrió hacia Hinata que se cubría con la sábana anonada viendo como el Uchiha cubría su perfecta anatomía, una mano en su muñeca la obligó a ver a su pequeño.

-Mami dame ensalada de jitomate- Ella le sonrió al pequeño.

-Yo también quiero-Escuchar la voz de Sasuke le provocó un sonrojo y una sonrisa, su mente se volvió negra nuevamente viniendo esa voz "Sasuke es mi hombre" "Es mío puta, desaparece", nuevamente un desasosiego vino a ella, enfocó de inmediato al moreno que la veía intrigado y preocupado por sus cambios repentinos.

-Vamos abajo Itachi, dejemos que tu madre se vista-Sasuke tomó al niño en brazos y salió de la habitación.

Hinata se rascó la cabeza, intentando pensar en esa voz, sabía que tenía que ver con la pérdida de memoria pero no encontraba respuestas.

Veía a Itachi devorar los jitomates y se quedó prendada sin poder alejar la mirada de ese bebé hambriento, había dejado de lado el arroz, pan y leche; parecía que el niño había olvidado que debía alimentarse de los otros productos, incluso ahora se comía la ración de Sasuke, que al igual que ella lo veía con una sonrisita.

-Eres un comelón de jitomates-Hinata sonrió al afirmarlo, viendo que incluso le arrebató una rodaja a Sasuke de los dedos, Itachi la ignoró llevándoselo enseguida a la boca.

-Lo es... y es peor que yo-Sasuke confirmó.

-¡Enséñamelo de bebé!-Hinata exclamó emocionada, al enfocar os ojos desiguales de su esposo, él sonrió recordando y después de un minuto las aspas aparecieron en su ojo oscuro.

Hinata apareció en el cuarto que compartían viéndose sentada en la cama con un montículo de cobijas, escuchó un quejidito y se vio arrullar con una cara de preocupación el montículo de cobijitas, a su lado pasó Sasuke que se sentó en el borde de la cama atento a ella y al bebé.

-No sé que le suceda, ya comió, he revisado su pañal y creo que algo le sucede.

-Quizás...-Sasuke descubrió un poco al bebé e Hinata pudo verlo y se acercó más, Itachi tenía sus negros ojos abiertos lucía calmado pero al instante hacía una mueca queriendo llorar-Solo no sepa lo que quiere, ha de ser igual que su madre-Completó con una sonrisa burlona alejándolo de los brazos femeninos, la peliazul juntó su entrecejo con consternación.

-Quizás quería a su papá-Soltó a ver que el pequeño se acurrucaba con Sasuke dispuesto a dormir.

-Creo que idolatra a su padre-Hinata rio al escucharlo, sabiendo que había elegido a consciencia el recuerdo...

"Te matare perra" "¿Te embarazaste para atarlo verdad?" "¿crees que lo protegerá cuando te mate?" "Así como tú le diste un hijo puedo hacerlo y olvará a tu bastardo"

-¿Hinata? -Sasuke la llamó al notar que nuevamente estaba al punto del llanto.-¿Qué diablos?

Ella volvió a negar sabiendo que eso no debía ser más que malos recuerdos, de algún tipo de tortura, miró al pequeño tomando leche y su estado agitado y estresado se relajo un poco, necesitaba saber quién era esa persona pero no reconocía la voz y todo era oscuro cuando la escuchaba.

El Uchiha chasqueó la lengua molesto a sabiendas que le mentía, que había algo que no quería decirle.

-Desayuna, iremos con Tsunade.-Lo miró entre asombrada y apesumbrada, no deseaba ir, quería quedarse ahí abrazar a Itachi... y que Sasuke la abrazara-¿Puedes cuidar de Itachi?

-¿por qué?-Cuestionó al instante, era ilógico en su cabeza no querer separarse de él, pero era así no quería hacerlo, no con esa voz atormentándola.

-Quiero ir a la oficina de investigación, debemos saber quién diablos te hizo eso.-Hinata agachó la cabeza compungida ¿por qué no podía recordar nada? -Tranquila, daré con él.

-O podría ser ella-Dijo en un susurro, esa voz en su cabeza era mujer... Sasuke entrecerró los ojos analizándola.

-¿Qué recuerdas?-Le preguntó hosco y seco, ella lo miró y sus mejillas se pusieron rosadas, volvió a bajar la mirada.

-En realidad nada... solo una voz-El moreno arqueó una ceja, buscando posibles causas-¿y qué dice la voz? -Hinata coloreó su rostro avergonzada-Dime-Soltó irritado.

-Dice que olvidarás a Itachi-Sasuke arqueó su ceja confundido-Dice que le hará daño... también a mi y entonces o olvidarás-Explicó.

De inmediato sintió la furia en el hombre frente a ella, hecho que la sorprendió, sabía que Uchiha Sasuke era peligroso, eso lo recordaba bien pero verlo frente a ella furioso ponía su piel de gallina, por su parte el azabache sin comprender quién le hizo daño y quien estaba mandando o le dejó esos recuerdos, sabía más que nunca que lo destrozaría, nadie jugaba con la vida de su hijo, ni con la de ella, jamás volvería a perderla de vista, no quería ser un hombre viviente solo por su hijo, la necesitaba a ella para sentirse completo.

-más jitomate-Itachi rompió el silencio, Hinata aún precavida por la reacción del moreno solo observó al pequeño que tenía una cara adorable, no pudo evitar esbozar una sonrisa.

-Debes comer un poco de arroz, has comido mucho jitomate y necesitas nutrientes para que crezcas fuerte como...-Un sonrojo vino cuando reflexionó lo que iba a decir-como tu papá-Dijo apenada en un apenas audible susurro, Sasuke entonces los miró, necesitaba a su Hinata de vuelta, era ella, se acercaba, pero quería a esa mujer orgullosa de que él fuera el padre de Itachi, esa mujer que aún pudorosa le demostraba cuánto lo deseaba y amaba.

-Mierda-Soltó frustrado.

-Mami, papá dijo mala palabra-Hinata sonrió, ella lo sabía bien pero no recordaba que desde que Itachi nació luchaba porque el Uchiha no las dijera sobre todo enfrente de él.

-Si que la he dicho-Dijo divertido, recordando como su amada esposa le hacía malas caras y a veces cuando colmaba su paciencia lo dejaba sin sexo, ella tenía carácter si se lo proponía y sabía domarlo, golpeó la frente de la peliazul con dos de sus dedos- Pero ella ahora será buena con papá.

Itachi hizo un puchero, Hinata lo miró sabiendo que algo debía hacer pero sin saber qué era y Sasuke sonrió ladinamente volviéndose más apuesto ante los ojos lunas, bajó la mirada nerviosa posándola sobre su plato aún bastante lleno y comenzó a jugar con sus dedos índices.

-Quizás antes deberías darte un baño-Sasuke habló, resignado a que ella no comería más-Después te llevaré con Tsunade, y llevaré a Itachi a la mansión Hyuga.

Hinata no estaba conforme con separarse pero no dijo nada.

-Itachi-Hinata como el pequeño voltearon a ver a Sasuke- ¿puedes jugar un rato solo en lo que ayudo a tu mamá a darse un baño?

El niño miró sin expresión alguna a su padre y asintió enseguida, la peliazul puso cara de espanto y en los ojos de Sasuke se reflejó la diversión.

-No necesito ayuda-Replicó cuando se quedaron solos en la habitación, después de que el Uchiha entretuvo al retoño con algunos juguetes en lo que se desocupaba.

-No te haré nada-Dijo un tanto deprimido-Yo mismo la jodí-Soltó sin pensar.

-¿Qué?-Le preguntó al no entenderlo.

Sasuke no le respondió solo la tomó de la cintura encaminándola al baño escondiendo parte de su cara en el cuello femenino, sonrojándola. Le sacó la playera que se había colocado y después hizo el mismo con el sostén, aunque esta vez ella se vio un tanto renuente, lo deseaba pero tenía la sensación de que estaba siendo demasiado fácil, intentaba hacer razonar a su cerebro diciéndose que eran esposos, pero le era inevitable.

El Uchiha esbozó una sonrisa al darse cuenta que inconscientemente ella apegó su trasero a su hombría que al instante empezó a recibir más sangre de su cuerpo, comenzando a erguirse, rozó su nariz en el cuello femenino desabotonando el pescador que se había puesto al instante este cayó a los pies de la ojiperla, curioso llevó su mano derecha a la intimidad femenina, pero al instante ella respingó, no pudo evitar no chasquear la lengua molesto.

-Lo siento Hina-Se disculpó de nueva cuenta y ella lo miró aun confundida-Te lastime anoche-Explicó.

-¿Qué?-Sasuke sonrió y sabiendo como se iba a poner tras explicarlo, decidió hacerlo, no era la primera vez que pasaban por eso, al inicio descubriendo lo que les gustaba, él lo hizo varias veces, hasta que Tsunade les explicó ante una muy sonrojada peliazul.

-Puedo lastimarte, incluso desgarrarte...

-¿Eh?-Hinata se dio la vuelta no comprendiendo por donde iba, Sasuke se vio tentado a sonreír pero lo que le había hecho en tiempos pasados no era gracioso y no porque se quedara una semana sin sexo, no, era porque le hizo daño amándola.

Él la volvió atrapar abrazándola por la espalda baja acercándola a su cuerpo, su hombría dio un respingo al sentir el abdomen de la peliazul.

-Estoy hablando de tu vagina mi amor-Le dijo dejando de lado que pensaba divertirse a costa de su pudor, escondiéndose en su cuello, recordando exactamente las palabras de Tsunade para decírselas-Si una relación es muy brusca, o la mujer no se encuentra lubricada correctamente, o el miembro masculino es grande puede ocasionar desgarres vaginales o lastimar la zona-Cerró sus orbes oscuras, Hinata coloreó su rostro ¿así que por eso sentía malestar en su zona íntima?-No quería lastimarte anoche, estaba tan caliente y te lo hice una y otra vez sin pensar en ti-Agradeció en silencio que ella estuviera tan excitada, de otra forma quizás la hubiera desgarrado como aquella vez, donde Tsunade finalmente les explicó su vergonzoso asunto.

La ojiluna no supo que decir era bochornoso todo eso, pero él escondido en su cuello sumamente culpable la motivo a devolverle el abrazo sintiéndose más segura, "Este es mi lugar" pensó al sentir el calor y olor que brotaba del cuerpo masculino, su corazón alocado por sentirse feliz ycompleta lo confirmaba, él era su persona indicada, la que amaba, ya no tenía dudas.

-¿Por qué estás feliz?- Le preguntó hosco, no la veía pero sabía que estaba sonriendo y transmitía esa felicidad.

Temerosa a la respuesta, buscó su mirada.

-Por que te amo-Dijo segura pero en voz baja, volviéndose una hoja temblorosa en los fuertes brazos varoniles.

Él la miró y sus ojos se llenaron de un brillo especial, sonrió feliz, la apegó con más fuerza a su cuerpo volviéndose a perder en el curvatura del cuello, depositando un casto beso.

-Te amo tanto Hinata, mi vida sin ti ya no tendría sentido-Confesó como pocas veces, pero no pudo frenar a su lengua ansiosa de decirle lo que significaba para él, la peliazul sonrió feliz también apretando sus manos en la espalda masculina.

-Quiero ser tuya-Susurró ahora siendo ella quién no pudo parar sus palabras, deseosa de sentirlo invadirlay hacerla estremecer.

-Eres mía nena no pienso soltarte-Le dijo besando esta vez su mejilla y poniéndose derecho.

Ella con sus mejillas sonrojadas miró hacía arriba encontrándose con esa mirada desigual.

-Quiero que me hagas el amor-Reveló apenada, él entrecerró los ojos sintiéndose más culpable.

-No puedo, estás lastimada, te dolerá-Soltó con pesar, ella no entendía la información se sentía un tanto rechazada pero el bulto en su vientre la hacia dudar de que fuera así.

Ver el rostro femenino un tanto triste lo hizo sonreír y besarle con ternura los labios, acercándola a él demostrándole lo duro que lo tenía, lo mucho que la deseaba, pero antes de eso él la iba a cuidar ya no cometería más errores.

-Bañémonos juntos- le dijo al romper el beso, se inclinó para quitarle las bragas delicadamente y luego se desnudó, Hinata se mordió el labio inferior, sólo deseaba una cosa ser poseída por él, sentirse amada y una con él.

La lluvia tibia comenzó a caer sobre los cuerpos y Sasuke enjabonó con shampoo el cabello femenino sin dejarla pensar, se sintió extraña con la memoria que tenía no recordaba que alguien más hubiera lavado su cabello desde que su nana dejó de hacerlo, para Sasuke era algo normal aunque no lo dijera o demostrara le gustaba colarse en su ducha o bañarse junto a ella para mimarla y claro follarla.

Apenada pero queriendo devolver el gesto se animó para coger la botella de shampoo y hacer lo mismo, Sasuke se inclinó un poco para facilitarle la tarea, viendo los montes balacearse ¿por qué tenía que desearla tanto? se sintió liberado cuando terminó su tarea, al instante tomó la esponja y esparció el jabón líquido queriendo terminar con esa tortura.

Joder, ¿Enserio? Cada vez que rozaba la piel de Hinata ella hacia una que otra mueca reflejando el deseo que la invadía, fue peor cuando tuvo que lavar su intimida'd prácticamente jadeó.

-Por favor-Diablos, la quería de regreso, pero ¿por qué justo ahora? Hinata había tomado su mano evitando que la alejara de su intimidad, su labios entreabiertos, sus ojos con el brillo de la pasión, tan necesitada de él ¿cómo decirle que no?- También lo deseas-Eso fue bastante atrevido de la parte de la peliazul, su mano izquierda se había posado en su polla acariciándolo torpemente, como aquella primera vez.

-Ahh-Gimió-No tienes una puta idea de cuánto.

-Quiero tenerte dentro-Soltó apenada, sus mejillas tornándose tan rojas pero mirándolo fijamente.

-Mierda-Soltó frustrado, tomándola de las piernas, cargándola, rozándola a su duro miembro, la escuchó gemir y sonrió divertido, la conocía necesitada, Hinata era ardiente, nadie lo pensaría con esa personalidad dulce que guardaba, era pudorosa, si, también pero era una mujer caliente con él y eso lo volvía loco.

La besó con necesidad, intentando canalizar su pasión, ella lo recibió igual de necesitada aferrándose a él abrazándolo por el cuello, acomodando sus piernas en los laterales de la cadera buscando afianzarse y encontrarlo.

El Uchiha se repitió antes de dejarla tenerlo tener extremo cuidado, despertar todos sus sentidos en búsqueda de rastros de dolor, sentir su glande encontrando la gloria lo turbó levemente, Hinata gimió y el tuvo que jadear apretando la mandíbula para tomar el control, la dejó caer con extremo cuidado, demasiando lento, cuidando el rostro femenino que se contrajo por el dolor, el gimió negando.

-Tendremos que esperar-Le susurró, Hinata apretó sus brazos en su cuello inconscientemente demostrándole que no pensaba ceder, quería que la hiciera suya a toda costa.

-Sasuke, ¿podemos tener otro bebé?-No supo porque lo dijo, sólo lo deseó, quería otro hermoso bebé del moreno.

-Los que quieras-Le susurró ronco aun dentro de ella, besándole la mejilla tiernamente-Por mi te llenaría de pequeños Uchihas, apenas hubieras sacado uno te haría otro- Le reveló envuelto en el deseo, en la lujuria, jamás le haría eso a su amada realmente, sabía que traer a un pequeño la lastimaba y no quería hacerlo, no a ella.

Hinata buscó sus labios, "maldita perra eres una arrastrada, Sasuke es mío, seré yo quién le dé a su nueva familia", rompió el beso tras haber recordado esa frase, escuchó sus propios sollozos y se recordó adolorida y un mechón de pelo rojo.

-Te amo tanto-Sasuke le susurró al oído, moviéndose lentamente en su interior robándole un jadeo y causándole molestia sin embargo se aferró a él, era masoquista pero no quería que se detuviera.

"Debieron ser tus grandes tetas, pero fue solo deseo mi Sasuke no puede amarte realmente, eres insignificante"... sin embargo a su cabeza vino algo más "S-si es a-así, de-debes hablar con él Karin-san", una bofeteada la silenció sus brazos se encontraban amarrados al igual que sus piernas impidiéndole defenderse.

Jadeó al no tener más que recordar, Sasuke se movía delicadamente en su interior jadeante, lo enfocó encontrándolo perdido en el deseo, poseyéndola.

-Eres mía-Le dijo posesivo-Solo mi mujer, ¿quieres otro hijo? Te daré los que quieras... Eres mi mujer-Hinata apretó su agarre en el cuello masculino excitada- ¿Te gusta? ¿La quieres más adentro?-Al instante lo sintió más profundo gimió adolorida- Amas a mi polla mi amor.

-S-si...-Dijo tímida, recordando como él solía decirle eso cuando se perdía en el placer, cómo le susurraba cosas indecentes por las calles, cómo la tocaba cuando nadie veía, cómo la ponía en aprietos; no lo admitía pero le gustaba que le hablara de esa manera, que la excitara de formas indebidas, que la hiciera suya tan rudamente.

-Mierda Hinata, ¿quieres que te folle duro? ¿acaso no te duele?-Le preguntó irritado, ¿cómo se iba a controlar si le decía tan dulcemente que amaba a su polla.

Si le dolía y vaya que le dolía... pero lo deseaba, era algo masoquista, se aferró al cuerpo masculino intentando participar, pero era doloroso, escuchó una risa burlesca de su amado.

-Eres tonta, estás lastimada y aún así quieres ensartarte en mi verga, ¿tanto la necesitas?

-S-si-Mierda, joder, maldición; eso si no lo esperaba ella no sabía lo que sus palabras hacían en él... luchó para no perderse y darle penetraciones violentas, se ganaría un gran premio por hacerlo, la movió delicadamente intentando satisfacerla y lastimarla lo menos posible.

-Te amo, me estás haciendo todo más difícil, tengo tantas ganas de cogerte duro.

-Ha-zlo- Respondió con la voz entrecortada.

-Estás loca-Le dijo pegándola a la pared y siguiendo con esa tortuosa entrega.

Joder Sasuke se preguntaba ¿Cómo podía gemir? sabía porque la deseaba e incluso hacerlo tan lento era maravilloso, jadeó y se corrió, Hinata apretó sus manos siguiéndolo.

-Hinata, ¿por qué me haces perder el control?-Le preguntó saliendo lentamente, viendo la mueca dolorosa que hizo. La besó en la mejilla-Lo siento, me vuelves loco, no quería volver a joderla-Dijo con pesar, poniéndola en el suelo, la peliazul se puso de puntillas ignorando el dolorcito en su zona íntima para agarrarlo por las mejillas y besarlo dulcemente, el correspondió el beso trayéndole todos sus recuerdos de vuelta y abruptamente, lo soltó y casi perdiendo el equilibrio pero él la sostuvo.

Se llevó ambas manos a la cabeza por la jaqueca que se le presentaba. Agitada e inmediatamente asustada.

-Karin-Murmuró, Sasuke preocupado la observó.

-¿Ella qué?

-Itachi-Dijo asustada, apresurándose a salir de la ducha, pero él la frenó tomándola por la cintura.

-Él está bien, está en su habitación.-Intentó tranquilizarla, ella negó.

-Esa mujer está desquiciada, lo va a lastimar.

-Nadie le pondría una mano a mi hijo-Dijo seco.

-¡Suéltame! Quiero verlo-Protestó.

-Explícame qué diablos te pasa.-Exigió irritado.

-Karin, ella fue... no estoy segura pero llegué a una posada y la comida que consumí me hizo sentirme mal, cuando desperté ella me tenía atrapada, está enamorada de una forma enfermiza de ti... iba a matarme no sé que sucedió me dio a beber algo, después de ahí desperté en un barranco... quizás pensó que lo logró... porque no creo que borrarme la memoria fuera su objetivo, repitió miles de veces que me mataría y a Itachi... ¡Ya suéltame! ¡Quiero verlo!- Pidió alterada, él lo hizo aún confundido.

Tomó una toalla que le quedó a su paso envolviendo su cuerpo, saliendo a prisa necesitaba ver a su bebé nada la tranquilizaría hasta que pudiera tenerlo en sus brazos y protegerlo. Verlo sentado en el suelo con un clon de Sasuke, la hizo sonreír y sin poder evitarlo derramar un par de lágrimas.

-¿No pensarías que iba a dejar a este demonio sólo conociéndolo?- Ella negó aún ofuscada, abrazando a Itachi abruptamente apegándolo a su pecho de manera maternal.

Sasuke la vio... la tenía de regreso, ahora tendría que rastrear a Karin para darle su merecido, no pararía hasta devolverle la paz a su amada esposa.

FIN... FIN... FIN

listo! espero que no haya tantos horrores, si no bueno quiero ayudarles a agilizar su cerebro y eso hahaha... espero que les haya gustado.