Hola a todos!! Aquí les traigo el capitulo dos de este fanfics, espero les este gustando ^^, pronto subiré el capitulo tres así que simplemente espere con paciencia jejeje a todo esto realmente espero que comenten, eso me haría super feliz y por supuesto a la autora original de esta historia.
A todo esto, quizás ya se dieron cuenta en el primer capitulo, pero preferí dejar varias palabras que sonaban bien en su versión original sin traducir, así como "Enterprise", "Starfleet", "Mind Meld"…
Bueno, esas eran todas las aclaraciones que quería darles…
Ahora disfruten del capitulo.
Besos!!
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Capitulo 2: Unexpected Feelings – Sentimientos inesperados.
El silencio de ese lado del país fue interrumpido por el sonido de un motor. Una motocicleta pasó a través de la noche, levantando polvo en el aire. Sobre la motocicleta, por la mente de James Tiberius Kirk corrían todos los pensamientos sobre su última noche en el Enterprise. ¿Hizo lo correcto al permitirle a Spock ir tras unas memorias que ninguno de los dos tendría nunca? ¿Debió haberse quedado en su posición y haber dejado a Spock en la oscuridad? El habría dado todo para estar en el lugar de Spock, dichosamente sin saber lo que ahora sabía. Y entonces otra vez, muy en lo profundo de su ser sabia que si estuviera en el lugar de Spock, él no solo hubiese pedido saberlo, el hubiese demandado saberlo.
El viento pasando a través de su cabello y de su chaqueta de cuero, solo logrando sacarle de sus pensamientos por momentos. El viaje que esperó le ayudaría a aclarar su mente, solo le había hecho disponer de más tiempo para analizar todo esto. Su madre por supuesto, estaba feliz de verle de regreso en su hogar, e incluso su padrastro parecía orgulloso de tener de hijastro a un capitán de la Starfleet. Había hecho todo lo posible por empujar todo este asunto respecto a Spock y Spock Prime a lo más profundo de su cabeza para así poder disfrutar de este tiempo en su hogar, pero había sido en vano.
La suave, cálida cama que había dejado en el pasado estaba ahora lista y esperando a que su viejo dueño se recostara en ella apenas entrara a su habitación. Tan confortante como era enroscarse en un lugar familiar, incluso al dormir no encontró manera de escapar. No podía descifrar de quien eran los sentimientos que sentía; de Spock Prime o suyos. Memorias de misiones que aun no aceptaba, mundos todavía sin explorar, y palabras todavía no dichas, todo esto entrando y saliendo de su subconsciente. Se vio a si mismo como siempre a sido y como siempre será, hablando amistosamente con un Spock que nunca a conocido.
Y entonces estaban esos encuentros privados que se habían hecho un espacio dentro de su mente. Susurros, caricias, besos y toques. Cada vez que uno de esos encuentros entraba en sus sueños, despertaba sonrojado y empapado en sudor.
Kirk sacudió su cabeza violentamente al momento que otro de esos encuentros se escabullió dentro su mente. ¡No podía continuar así! Debiera haber alguna manera de sacar todo esto de su cabeza. Entonces se dirigió al único lugar que él sabía que le haría olvidar cualquier cosa y todo: El bar local.
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La nave de Spock aterrizó en un pequeño planetoide no muy lejos de donde había estado Vulcano.
Opuesto a Delta Vega, este planeta era calido y húmedo, con un verde follaje alrededor. Sacó de su bolsillo el papel que Kirk le había dado y releyó las coordenadas exactas. De acuerdo con lo que Spock había escrito, debiera haber una colonia vulcana no muy lejos de donde había aterrizado. Hubiera sido más lógico simplemente aterrizar en la colonia misma, pero no quería anunciarle abiertamente a Spock Prime que le había estado buscando.
Después de caminar por un tiempo, Spock finalmente se adentro en la colonia que ahora era el hogar de lo que quedaban de vulcanos. Memorias de su planeta natal hicieron aparición en su cabeza mientras este se mueve entre los edificios recién construidos. Una punzada de tristeza se apoderó de su corazón antes de que pudiera bloquearla. Fue necesario todo su esfuerzo para no pensar en su madre…
Preguntó en donde podría encontrar a Spock Prime y de esa manera fue guiado directamente al hogar de este. Se detuvo frente a la puerta y levanto una mano para tocar, fue allí que se petrificó. ¿Era esto lo que realmente quería? ¿Estaba real y verdaderamente listo para aprender todo lo que Spock Prime sabía? Era un enorme paso que podría cambiarle para siempre.
Spock sabia que cualquier miedo al futuro podría evitar cualquier verdadero progreso en el presente. Recuperó su compostura y tocó. Momentos después, Spock Prime abrió la puerta, cubierto por una tunica tradicional vulcana. Una mirada de sorpresa se vio en su rostro cuando vio a su versión joven frente a el. La sorpresa rápidamente se desvaneció, ya que sabía que esto estaba destinado a suceder. El asintió hacia Spock, y este asintió en respuesta. Spock Prime se movió hacia un lado, abriendo la puerta ampliamente, permitiéndole a Spock entrar. Con un pesado suspiro, cerró la puerta.
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Kirk se tambaleo afuera del bar, riendo salvajemente. Su idea había funcionado como un encantamiento, o por lo menos así era como se sentía por el momento. Saltó a su motocicleta y encendió el motor ruidosamente. El cantinero salio y le gritó, "¡Hey amigo! ¡Es mejor que te bajes de esa moto! ¡Llama a alguien para que te lleve a casa!"
Kirk gritó por sobre su hombro, " ¡No se preocupe por mi , he hecho esto un miiiiiiiilllllon de veeecesssss, ha ha!" Con una ultima acelerada, Kirk se monto sobre una de las ruedas, lo que debió haber sido una bien dramática salida no lo fue tanto, la motocicleta resbalo y fue a parar sobre el.
"Oooooooowwwwww…"
El cantinero corrió hacia Kirk y sacó la motocicleta de sobre el. "¡Maldito tonto! ¿¡No te dije que te mantuvieras lejos de esa moto!?"
Kirk fue puesto de pie con un sonoro quejido. El cantinero sacudió su cabeza y lo arrastró de vuelta al bar. "Estupidos ebrios, pensando que pueden hacer todo lo que malditamente se les ocurre…" El cantinero lo llevó hasta la parte de atrás del bar, donde tenía una sala para que sus empleados descansaran. Recostó gentilmente a Kirk en un sillón doble que servia como cama para los ebrios que no podían regresar a sus casas. Poniendo las manos en sus caderas, fuertemente le dijo, "Como parece obvio que estas demasiado ebrio y eres demasiado estupido como para llegar a salvo a tu casa, puedes dormir tu resaca aquí. ¡Y más vale que seas capaz de caminar en una línea recta cuando despiertes!"
La puerta se cerró con un portazo, dejando a Kirk solo. "¡Esta bien por mi, señor!" Gritó. "Estaba algo adormilado después de todo…"
Kirk se acurrucó en el sillón y cayó inmediatamente dormido. Por unos momentos, sus sueños fueron normales, el alcohol induce los sueños. Parecía que al fin después de varias semanas, tendría un sueño tranquilo. Pero su paz no duró demasiado. Mas imágenes se arremolinaron en su cabeza, más sentimientos le abrumaron. Parecía como si hubiera tomado la vida de Spock Prime, y esta estuviera dentro de su cabeza jugando con todo lo que hubiese en ella.
Pero pronto, escenas no conocidas aparecieron frente a sus ojos. Ya no se encontraba mirando en la vida de Spock Prime, ahora fantaseaba por su cuenta. Vio a Spock rechazando a Uhura, yendo a su recamara, removiendo sus ropas. Spock subiendo sobre su cama, acariciando su rostro, besándole profundamente. Sus manos vagando por su cuello, bajando por su pecho, bajando, bajando hasta su ingle…
Kirk despertó con un jadeo. Con sudor empapando su ropa. El sillón bajo el se encontraba húmedo. Su respiración era trabajosa, como si hubiera corrido kilómetros. Miró el reloj al otro lado de la habitación: 07:14 AM. Claramente había dormido la resaca, y a pesar de ello aun se sentía intoxicado. Se puso de pie con cuidado y salio de la habitación.
El cantinero dormía sentado en una esquina del lugar. Kirk le miro con envidia. Debe ser agradable dormir tan pacíficamente…Tocó el hombro del hombre para despertarle. Este despertó algo sobresaltado, mirando alrededor en busca de quien había interrumpido su sueño. Vio a Kirk y dijo con voz adormilada, "Oh eres tu. ¿Al fin lo suficientemente sobrio como para conducir la motocicleta sin matarte?"
Con una suave risa, Kirk asintió. "Si, gracias por dejarme dormir aquí." El cantinero se puso de pie, tambaleándose un poco. "Seguro, no hay problema. Ahora si me disculpas, me gustaría llamar a mi esposa para que me venga a buscar. Ella simplemente odia cuando tengo que quedarme después de cerrar para cuidar a ebrios como tú". El cantinero le dio a Kirk una sonrisa, la cual alegremente le devolvió.
"No se preocupe; estoy seguro de que ella apreciara el hecho de haber protegido a otro torpe de matarse por manejar ebrio. ¡Duerma bien señor!"
El cantinero se despidió de Kirk cuando este encendió su motocicleta y se alejó del bar. Kirk no estaba muy seguro que es lo que haría con respecto a sus no deseados pensamientos y sentimientos, pero el reciente desarrollo de sus sueños le tenía perturbado.
Al parecer después de todo el alcohol no fue la respuesta a sus problemas.
