¡Gyaratic! – Aventuras en Kanto
De Marcela Guerra
Primer Día (Parte 2)
Y Gyarados se fue, lejos… No quiso que los dos cuidaramos a Igglybuff juntos, y tampoco me lo dejó. Se fue solo. No alcancé nisiquiera a decirle que me llamaba Milotic, ni eso. Pero ya es recreo. Soy nueva aquí y estoy sola. Voy a ir a caminar por ahí, a conocer las instalaciones de la nueva escuela. Mientras caminaba sentía que alguien estaba detrás de mí, pero no eché vueltas ni de reojo, solo seguía caminando. Entre escuchar y escuchar los diversos comentarios de todos por el pasillo que iba pasando, me asombró oír:
-Esa Milotic que va caminando estudia conmigo, resultó que hoy hizo parejita con el supuesto dragón ese, que por cierto, hoy amenazó con lanzar un hiperrayo, pero a leguas se sabe que ese nisiquiera lo ha aprendido. Traté de acercármele, es muy linda, quizás pueda ser mi novia después de un tiempo, me gusta mucho…
¿Y quién lo habrá dicho? No lo sé… Sólo alcanzé a oir, y no quise ni mirar. Llegue a la plaza principal sola. Pensando en que miembro del salón pudo haber dicho eso. Sé que Gyarados no es, no es su voz, y aparte el que estaba hablando parece odiarlo. ¿Cómo podrá tenerle tanta rabia? Las estadísticas de Gyarados son sumamente altas en combate. Y aunque es un pez ofensivo, y agresivo, yo hoy lo he visto normalmente serio, y con buen comportamiento.
-Milotic… ¡MILOTIC, SÍ, TÚ, MILOTIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIC!
¡Alguien está gritando mi nombre! ¿Quién será? *Milotic se levanta y empieza a buscar de donde es que se oye el grito, es detrás de ella, están Dragonair, Kirlia y Espeon*
-Milotic… Te íbamos siguiendo, pero tu ni pendiente. ¡Nos caíste bien y queremos darte la bienvenida! -Habló Espeon con mucha alegría
-Mucho gusto… Soy Milotic, de Agua, aunque aprendo ataques de hielo. -Contestó Milotic con ese cierto aire de seguridad
-Creeme, una integrante más le haría bien a ese salón de clases, y sobre todo una chica tan linda como tú. ¡Lo malo es que tuvieras tan tedioso comienzo por tener que lidiar con las amarguras de Gyarados! -replicó Dragonair
-Si… Es demasiado… Grosero… Pero qué más puedo hacer… De hecho me pareció que no fuese un Pokémon agresivo en este lugar.. -Contestó Milotic
-¡ESE NO ES NADA TRANQUILO, MILOTIC! La última vez que lo hicieron enfadar, o mejor dicho; Con una broma de muy mal gusto de parte de Shelgon que lo detesta, casi nos pulveriza a todos con un Hiperrayo. Desde ahí, nadie lo molesta más y los únicos amigos que tiene son Greninja y mi hermano. -Contesta Kirlia como método de precaución
En ese momento, cuando Kirlia me decía "Lo detesta" de una vez acerté que Shelgon podría ser o es el chico que oí hablar por el pasillo. No sé porque lo odia, pero debe de ser desde muchísimo tiempo su rivalidad… ¿Me pongo a investigar…? No creo, no es seguro que las chicas me quieran decir lo que en realidad pasa para no molestarme, aparte, el tiene a Igglybuff, creo que no le haga algún daño, porqué no me lo puedo imaginar.
-Pero.. ¡Chicas, dejemos de hablar de Gyarados! Que la chica nos cuente, como és, ¡todo sobre ella! ¡Anda! ¡Dinos! ¿De dónde vienes? -Dice Espeon
-Vengo de Hoenn. Decidieron trasladarme a la Escuela de Kanto ya que mis padres se mudaron aquí. Son encargados de un Gimnasio en donde entrenan Pokémon, en esta ciudad, precisamente. *Contestó Milotic*
-¡Sí sí! El nuevo gimnasio se ve muy prometedor. -Contestó Espeon
-¡Yo también lo ví! -Dijo Dragonair con mucho asombro
-Creeme, yo nací en Hoenn pero a mis padres le fue mucho mejor encontrar una mejor vida a mi y mi hermano en Kanto. -Contesto Kirlia
Para mí fue muy bueno ser recibida de esa manera en la nueva escuela, ellas tienen interés en mi y se nota que no están ni pendiente de mi belleza, si no de lo buena amiga que puedo ser, es bueno que las chicas hayan tomado la incentiva que yo no pude tener en socializar. La escuela es muy grande, gracias a las chicas, que me la enseñaron de pies a cabeza. Tiene un area de nado muy grande y casualidad el Profesor Golduck está impartiendo su clase. Se ve tan impresionante su manera de nadar. También veo los consejos estudiantiles, los docentes, todos. Todo me parece tan normal, para ser un Pokémon tan reluciente fui bienvenida de muy buena manera.
Antes de que acabara la última clase… Habían mandado a escoger un estudiante por salón para darle una información. Como ninguno quiso ir, nisiquiera yo, fue Psyduck. La información tenía pinta de ser algo normal y corriente, nada que asombre, hasta que en los demás salones se oía de una cierta fiesta de bienvenida que hacen todos los años, y que quizás hoy estuvieran dando toda la información sobre ella y que temática tendrá ahora.
Psyduck llegó al salón… Corriendo… Todos estamos emocionados, solamente dice Blastoise emocionado:
-Vamos, dilo… ¡ES LA FIESTA! -Con mucha emoción
-Se me olvidó… (Cara de Psyduck desconcertado)
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARGHHHHHHHHHHHHHHHH -Gritos, patadas, a Psyduck le lanzan bolas de papel, todo en desorden.
¡¿Solamente a este salón se les ocurre mandar a un Psyduck a buscar semejante información y que de repente se le olvide?! En serio. Tuvo que ir Blastoise pataleando y refunfuñando a ver que trataba la cosa, y rápido, porque no quedaba mucho tiempo de clase, eran las 11:50 a.m. Gyarados seguía ahí. Tan distante, tan aislado de todos. Decidí acercarle y pedirle a Igglybuff, que tenía una sonrisa tan extraña, no sé si era felicidad o susto, pero quizás la frialdad de Gyarados en algún momento le haya hecho algún mal…
-¿Me puedes dejar al bebé? ¡Ya lo cuidaste tú! -reclama Milotic
-Te dije que no me molestes, primeramente. Y segundo, el bebé no quiere irse, ¿ves? -Contestó Gyarados mientras que Igglybuff se sentía tan feliz
-Pero… Si el profes.. -Gyarados interrumpe
-El profesor no tiene que enterarse, tranquila, yo lo cuido. Es tu primer día para una tarea tan molesta -Contesta Gyarados en tono serio
Milotic se asombró pero a la vez estaba muy extraño que Gyarados se comportara de esa manera.
-No, no… La tarea y el bebé no son molestos.. -contesta en susurro Milotic
-Pero el molesto soy yo. -Seriedad total de Gyarados, directo, de golpe
¿Por qué dijo eso…? Yo sólo quería ayudarlo y aparte bueno, tiene razón de algún modo, pero no… No me parece molesto. Me asombra que sea tranquilo y sereno a pesar de perder la cabeza por cualquier idiotez de nuestra parte, pero…
-Creeme, no me pareces molesto… Todos lo creen pero no lo eres.. -Dice Milotic en tono suave y afirmante
-Entonces, tómalo… -Gyarados suelta a Igglybuff para dárselo a Milotic pero este empieza a llorar de repente y no saben que hacer
-No quiere irse conmigo.. -Milotic en tono triste
-Aaaaaaaaaaaarghhhhhhhhhh… Ven, pequeñita bonita... Ya, calma, más calma... -Gyarados hablándole a Igglybuff
El Igglybuff regresó muy contento… Muy feliz. Milotic estaba atónita de tanto amor que en unas pocas horas se desarrolló en ese noble Pokémon, sobre todo el cariño que proporcionó Gyarados a él. No es tan malo ni molesto como todos piensan, que cause intimidación a las personas es una cosa, y cuando la conoces, es otra cara. Tan distinto como eso. Al final, Igglybuff no quiso irse conmigo. Terminó la última clase y ahora nos toca a todos irnos a casa. Ya la información de la fiesta estaba servida en plato caliente, más no nos habían dicho. Quizás Blastoise mañana nos cuente todo, quiero saber, tengo intriga. Debe ser muy interesante o algo así, pero antes de irme yo… Caminando por la calle… Encontré a alguien que no sé si para mí será bueno o malo, después de andarme siguiendo como un loco, y sólo contestó:
-Hey, tú… Parale ahí, para… Quiero hablar contigo…
(Esta historia continuará)
