Damon entró en la habitación de Stefan y se puso a mirar en su colección de discos y se le fue el tiempo volando. Cuando Stefan llegó a casa y pilló a su hermano revolviendo en sus cosas gruñó. Damon sonrió y le mostró un disco de los Beatles. Recordaba la obsesión que había tenido Stefan con los de Liverpool, si entonces no le clavó una estanca en el corazón, ya no lo haría nunca.
- Ese es bueno (dijo con una media sonrisa)
- Estoy buscando música para la fiesta.
- ¿Va en serio, no?(preguntó con cara de mártir)
- Venga, estás deseando divertirte, lo sé, esa cara de estreñido no engaña a nadie.
- Claro que quiero divertirme, pero no creo que sea el mejor momento.
- ¿No pretenderás que hagamos una fiesta de Navidad en Marzo? Arriesgado, (haciendo como si lo estuviera pensando mientras se frotaba la barbilla) pero podría funcionar (dijo Damon con una sonrisita traviesa).
- Damon, solo digo…olvídalo, esta es una de esas locas ideas tuyas que cuando se te meten en la cabeza no hay manera de disuadirte ¿verdad?
- Estás en lo cierto, hermanito.
- Y conociéndote ya lo debes tener todo organizado ¿no?
- Te equivocas hermanito, no me conoces tan bien como (iba a decir crees cuando Stefan lo interrumpió)
- ¿Caroline?
- A ella le hace ilusión, casi me lo ha suplicado (dijo a la defensiva pero sin poderse aguantar la risa)
- ¡Vaya par! (dijo negando con la cabeza mientras se pasaba la mano por la cara) En ese caso, la sobriedad no será la nota característica de la fiesta.
- ¿Una fiesta de Navidad sobria? ¿Qué será lo siguiente? ¿Una película de adolescentes sin chicas en sujetador?
- Déjalo, ¿Cómo ha estado nuestro huésped? (resopló Stefan)
- Me recuerda tanto a ti a su edad.
- Seguro (dijo con toneladas de sarcasmo).
- Tan delicadito con las comidas.
- ¿A qué te refieres? ¡Espera! Yo jamás fui delicado con las (Damon lo miró fijamente y arqueó una ceja)…A Agatha le gustaba hacer mis platos favoritos.
- Ya, y no será porque si no los preparaba hacías un berrinche que hacías temblar los cimientos de la casa.
- Yo no era así.
- Somos hermanos, a otro con ese cuento.
- Bueno, entonces Tate tiene el paladar fino ¿no?.
- No, solo me estaba metiendo con él. ¿Compraste la pomada?
- Si, la dejé abajo. Voy a ver qué tal está, y tú más vale que dejes todo en el orden que estaba.
- Estás enfermo, ¿sabes? (Y Stefan salió de la habitación).
Stefan bajó a por la pomada para las quemaduras y subió de nuevo a la segundo planta para ir a la habitación de invitados donde estaba Tate, al acercarse a la puerta escuchó unas carcajadas. Y se quedó en la puerta escuchando, era Tate y parecía que estaba hablando por teléfono.
- Jajaja si tío, fue una pasada, pero es que hay que ser imbécil, mira que le dije que no encendiera los cohetes dentro de la casa…a fue super-rápido…estaba bien borracha, no podía mantenerse en píe. Si yo también, pero no tanto. Pero ahora está muy agradecida jajaja…ya, una mierda lo del píe, pero bueno en 4 semanas me quitan la escayola, justo a tiempo para el cumpleaños de Bobby…dios que nombre más adecuado, se llama Bob y tiene un buen par de jajajaja… ya tío, y encima es de las fáciles… Si ya me lo dijo Norman, con él y su primo. Un trío, joder, que hijoputa tiene 17 y ya ha hecho un trío. Cuando yo llegue a su edad habré estado en una orgia, eso fijo. No, que va, ni idea… Eso he oído, pero ya sabes…¿no? ¿en serio? ¡Mierda! Mi tía llega ese mismo viernes… Si, no, imposible. Tío, que no…. ¡No me jodas!... ¡Soy un puto desgraciado!... ¿Eso ha dicho? Te juro que el lunes ese cabrón va a desear no haber nacido... Solo es un tobillo, a mis puños no les pasa nada…gracias, tío, eres un amigo…no, tranquilo, todo está bien. Tío no es necesario, en serio. Bueno si, una cosa…sabes donde guardo eso ¿no? Si eso…vendrá mi tía y bueno…no quiero jajajaja ¡Exacto! Gracias, eres un amigo. Ok hablamos mañana, y dile a Gwen que deje de dar por culo que estoy bien. ¡Jajaja que cabrón! Ok, hasta mañana.
Stefan se quedó un rato más ahí de píe asimilando lo que había escuchado. Si la típica conversación pasada de vueltas de un adolescente con las hormonas locas pérdidas. Pero también había oído algo que le había molestado un poco, por lo visto la historia heroica que había contado al inicio no era tan heroica. Después de un rato, decidió que mejor no meterse donde no lo llamaban, el chico estaría 4 días y el viernes Patricia se lo llevaría y se encargaría ella de él. Que fuera el antepasado de un medio hermano suyo no lo convertía en su responsabilidad. Stefan picó a la puerta y después abrió con la llave la puerta.
- ¿Qué tal te encuentras?
- Mejor, gracias, me molesta un poco estar con la pierna así, pero no duele, los calmantes son realmente buenos (dijo alegremente Tate).
- Me alegra oír eso. Te dejo aquí la pomada que te recetó el doctor.
- Ok, gracias, ¿Cuánto te ha acostado, buscando su billetera en la mesita donde tenía el teléfono, las llaves y un paquete de chicles.
- Nada.
- No, algo habrá costado.
- No vale la pena ni que saques la billetera, ha sido muy barata, además más vale que te guardes el dinero para tus cosas(Stefan no quería cobrarle a un niño por un medicamento que necesitaba).
- ¿Y qué pasa que MI pomada no son MIS cosas?(por alguna razón Tate se molestó con Stefan)
- Déjame tener ese gusto, se supone que eres nuestro invitado, que tipo de anfitrión cobra a sus invitados por…
- No eres mi anfitrión, no soy tu invitado, no necesito tu caridad y si no me dices cuanto vale la puta pomada te dejaré 50 pavos en la mesita, por los gastos de envío (añadió con chulería).
- 8 dólares con cuarenta centavos.
- Aquí tienes a mi amigo Hamilton (alargándole un billete de 10$) Quédate con el cambio.
- Tienes demasiada chulería para lo poquita cosa que resultas.
- Mi organismo rebosa verbena, Paty me hacía beber ese mejunje des de que tengo uso de razón.
- Deberías de saber que Damon rompió el cuello al último de los Salvatore.
- El penúltimo (le corrigió Tate).
- Como sea, es algo que ya se ha hecho en esta casa, bueno…en esta casa ya se han hecho muchas otras cosas, mucho peores, que haría mearse en la cama a todo un gallito como tú.
- No vas a romperme el cuello, no vas a beber de mi sangre, y seguro que yo no beberé nada que salga de ti (Stefan se incomodó mucho con esa forma de hablar). Y en 4 días mi tía vendrá a recogerme, porque no nos hacemos un favor mutuo, deja ahí las pastillas un par de botellas de agua, algo de comer y echa esa jodida llave de una puta vez hasta que venga Paty a por mí.
- Si es que viene (dijo con maldad).
- Sino viene será problema mío. No te debo nada ni tú a mí, que quede bien claro eso.
- ¿Entonces porque te quedaste aquí? ¿Porque preferiste Mysctic Falls a Patricia?
- Eso no es asunto tuyo, pero bájate de ese pedestal… no fue por ti. Tú ni siquiera estabas cuando llegué, estabas haciendo de putita de Klaus (dijo con una sonrisa burlona)
Plaff
- (Stefan le dio una bofetada, ambos se quedaron sorprendidos de la reacción. ¿Una bofetada? Lo normal hubiera sido darle un puñetazo, pero Stefan le había dado una bofetada). No tientes a tu suerte Tate, los accidentes ocurren (dijo con una mueca de disgusto y se giró para salir de la habitación).
- No me das miedo(dijo intentando sonar fuerte y bravo pero estaba asustado, no por la bofetada, que resultaba hasta cómico, pensado fríamente. Sino por la mirad de Stefan y por ese tono de voz tan siniestro. De ser Damon no le habría chocado pero se suponía que Stefan "era el buen chico" de los Salvatore).
- Pues deberías (y salió de la habitación cerrando de nuevo con llave la puerta. Allá en el pasillo estaba aguardando Damon que sonreía satisfecho con algunos discos en la mano).
- Una pregunta. ¿En el instituto es así?
- Él está dos cursos por debajo, a penas me he cruzado con él un par de veces des de que regresara.
- Cuando llegó pensé que sería un problema… odio tener siempre la razón.
- En 4 días se va.
- Una vez más te equivocas hermanito, en 4 días viene Patricia. Y no te mosquea que sintiendo tata indiferencia por nosotros, no haya insistido más en marcharse de aquí, ha insistido en que le dejemos tranquilo, pero no en que le llevemos de vuelta a la residencia. ¿No te he explicado como nos conocimos August y yo? (dijo Damon pasándole el brazo por encima y llevándoselo al piso de abajo)
- Tate, se llama Tate (le aclaró Stefan).
- De segundo nombre (le contestó Damon rodando los ojos).
- De acuerdo Jocelin jajaja
- Eso ha sido rastrero hasta para ti, hermanito.
- Creíste que no me acordaría, jajaja. Odiabas tu nombre, odiabas tu segundo nombre
- Odiaba mi apellido…
- ¿Y ahora?
- Después de tantos años, se me haría raro que me llamaran de otra forma distinta que Damon Salvatore
- Damon Jocelin Salvatore.
- Ja jaja (dijo con sarcasmo) muy maduro Stefan.
- ¿y cómo conociste a Tate?(Stefan se estiró en el sofá y Damon se sentó en la mesa de café, dejando los discos aun lado).
- Hace 4 meses, salía de una reunión del consistorio que acabó mucho antes de lo que pensábamos y cuando llegué a casa y lo pillé revolviendo entre las botellas viejas de la bodega.
- ¿qué buscaba?
- Según palabras del chico "un buen vino para cenar".
- Jajaja
- Espera que ahora viene lo mejor. Después de eso tomó su teléfono e hizo como que llamaba a la policía y se hizo pasar por el hijo del dueño de la casa.
- ¿Qué? (Stefan se estaba muriendo de risa)
- Si, tenías que verlo "si, señor agente, por favor envíe una patrulla, a entrado un desconocido en casa de mis padres" jajaja
- Jajaja
- Cuando le dije que cortara el rollo, el chico se mantuvo en su papel, entonces fue cuando sacó su carnet de biblioteca y vi su nombre.
- Podía ser falso…
- Podía…pero mírale…bien…¿No te recuerda a alguien?
- Zachariah
- Exacto. Creí que Zach, era el último.
- Resulta que los bastardos son algo más común entre los Salvatore de lo que pensábamos. Zach tenía un medio hermano, Víctor, el padre del chico, era fruto de una aventurilla de juventud del padre de Zach. Te va encantar el nombre del padre de Tate, Giuseppe, no Joseph, sino Giuseppe (Damon arrugó el ceño).
- Como padre.
- Si, que sentido del humor más fino, debió de olvidar el hecho que ese cabrón solo reconoció a su bastardo cuando nos dio a nosotros por muertos (Dijo Damon con rabia)
- ¿Y Patricia? (preguntó Stefan que solo había oído hablar de ella y no muy bien)
- Estaba en Canadá con el chico cuando sus padres murieron (dijo de forma casual).
- El mundo es pequeño y el destino tiene a veces un sentido del humor retorcido. Menuda coincidencia, la tía del último Salvatore vivo es una cazadora de vampiros.
- No tan raro, el padre del chico también era un cazador de vampiros y la madre y por línea materna nos podemos remontarnos a más de 6 generaciones.
- Y yo que creía que Canadá era un sitio aburrido jajaja
- Jajaja Patricia es una mala perra.
- Si, lo dejó tirado.
- No, no me refería a eso.
- ¿A qué te refieres?
- Me tuvo encerrado y torturándome 6 días sin mediar ni una palabra y al séptimo día llamó a Elena para que me soltara y se fue. Pero antes de irse me dijo una cosa "este mundo no os pertenece y entérate bien, no haréis de el vuestro reino". Pero me dejó vivo. Y hermano tuvo muchas ocasiones para matarme. Y una cosa más cuando llegó Elena me dio a beber sangre de un frasquito, era muy poca pero muy poderosa, creo que era de uno de los originales, de Esther para ser más exactos.
- ¿Cómo obtuvo lago así?
- No lo sé, pero des de que bebí esa sangre que mis poderes…
- ¿Eres más fuerte?
- ¿Celoso? ¿O quizás asustado?
- Más bien, preocupado.
- Tranquilo, no soy más fuerte que antes, pero sigo pudiendo patearte el culo cuando quiera. Solo es que ahora a veces oigo o veo cosas. (Stefan lo miró extrañado, pensaba que su hermano ahora era como Jeremy) Escucho cosas que no se dicen o veo cosas que no están ahí. Y sé que el chico también puede oír y ver lo mismo, lo sé porque le he pillado un par de veces mirando hacía un lugar donde el resto no veía nada excepto nosotros. Por supuesto, él disimula, pero…tiene 15 años, no es muy bueno.
- ¿Entonces el señor "yo no soy tan débil como para necesitar sangre de vampiro" puede que haya bebido sangre de la mismísima bruja original?
- Si, sin ningún tipo de duda, Patricia también ha bebido…esa perra es como una superheroína llena de esteroides.
- Estamos en problemas ¿no?
- No es una amiga, eso seguro (Damon se quedó pensativo).
- ¿Hay algo más que no me cuentas, verdad?
- Ya lo verás cuando la veas, dejemos algo de misterio, a las mujeres les encanta, ya sabes.
- Pero yo no soy una mujer (y Damon le puso morritos sexys y le hizo ojitos).
- ¡Muy gracioso! (dijo con ironía Stefan). Tiene 15 años y está solo.
- A mi me hubiera gustado estar solo a los 15. Es una gran edad para estar solo. Y parece que el chico no está incómodo con la situación. JAJAJA
- Gracias por la parte que me toca.
- No hablaba por ti, y lo sabes. ¿Sabes qué estaría bien? Lo podríamos invitar a la fiesta de Navidad (Damon seguía de buen humor y Stefan ya estaba 100x100 convencido que su hermano celebraría ese despropósito de fiesta aunque al día siguiente fuera el fin del mundo).
- Si, sería raro no invitarlo ahora que es nuestro "hermanito".
- ¿qué pasa? (a Damon no le gustó el tono de Stefan)
- ¿no has ido hoy al ayuntamiento, vedad?
- No, sabes muy bien que no.
- Pues si vas mañana no te extrañe que seamos lo comidilla del todo el mundo.
- ¿Qué?
- Hoy en el pueblo, me preguntaron por "nuestro hermanito" 3 personas.
- Es normal, todo el mundo vio a ese estúpido saliendo de…(Stefan negó con la cabeza y Damon se calló)
- No, Damon. No me has entendido Tate ahora para los habitantes de Mystic Falls es nuestro hermanito.
- ¡Mierda! No pensé en…¡Cuánto odio a los pueblitos pequeños, están siempre llenos de chismosos!
- Ya…(Stefan dio un suspiro) Más vale que Patricia cuando venga sea para llevarse a Tate, porque sino vamos a tener un problema y serio entre manos (Damon miró a su hermano por el rabillo del ojo, él esperaba que esa no fueran las intenciones de Patricia porque tenía planes para Tate) .
- ¿Y qué se dice? (preguntó con un poco de curiosidad)
- Pues que apareció un nuevo hermano Salvatore y que es el chico nuevo que iba diciendo que era sobrino de Zach, el chico llegó hace unos meses y des de entonces los hermanos Salvatore, para ser más exactos tú, lo teníamos viviendo en la residencia Ulysses S. Grant. Por lo visto no nos hablamos por rencillas familiares, algo de la herencia (dijo intentando no reírse).
- ¡Vaya! Menuda imaginación. Realmente las habladurías corren más que la pólvora.
- Si, pero en eso hay una parte que me preocupa, Damon. Lo cierto es que la mansión estaba al nombre de Zach, su tío.
- Ahora presunto tío, recuerdas jejeje.
- Como sea, la casa estaba a nombre de Zach, y Tate es su único heredero.
- ¡Está es nuestra casa! (dijo enfadado Damon)
- Yo solo digo, que…quizás no mintiese tanto cuando te dijo que ésta era su casa.
- Crees que es eso lo que le ha llevado quedarse aquí ¿Nuestro dinero, nuestro hogar?.
- ¡No, claro que no! Se ha quedado por aquí por tu encanto natural.
- Solo que lo intente y acabará como su tío.
- ¡Damon!
- ¿Qué? ¡Estamos hablando de nuestro hogar!
- ¡Damon! ¡No más Salvatores muertos! (le riñó a su hermano mayor como si fuera un cachorrito que acabara de hacerse pis en la alfombra).
- ¡Y qué pretendes! ¡Que deje que ese niño de pañales nos eche a patadas de nuestro hogar! (dijo furioso Damon siempre se había visto como el cabeza de familia y eso era algo que seguro que era de su incumbencia)
- Yo no pretendo nada. Ni siquiera sabemos si son esas sus intenciones, ya ves, lo que hacen las habladurías…
- Cuando el río suena…
- Pues le lavas el cerebro y listos, no es como si tuvieras muchos prejuicios para eso…
- No puedo, ya lo intenté.
- Jajaja ¿Un niño de pañales no sucumbió a tus encantos? Menudo golpe para tu gran ego.
- No es un niño de pañales cualquiera ya te he dicho que tiene verbena y sangre de los primogénitos en su organismo (y de repente los dos hermanos se pusieron de píe a la vez habían oído un ruido seco proveniente de la habitación donde estaba Tate, se miraron el uno al otro y subieron velozmente a la segunda planta)
