bien hasta aquí llegue hoy espero vuestros comentarios para saber si os gusta y si vale la pena seguirla n.n espero os guste lo se sueño cada cosa que vamos podría hacer una peli.
pd: este capitulo es mas grandito espero os guste la lectura y se os haga amena n.n
Capítulo 2
La luna era testigo silenciosa de una conversación tan extraña que quiso alumbrar más para poder descubrir quien osaba ocultarse de ella pero no se atrevió a ser partícipe de algo que quizás la haría cómplice silenciosa de un secreto tan oscuro como la noche que alumbraba.
-¿quién eres?-pregunto Emma intrigada y sentándose apoyándose en la pared blanca.
-depende-dijo la sombra con un susurro que Emma no pudo escuchar con claridad.
-¿de qué?-decía Emma mirando hacia la silueta.
-de si te has rendido o no-decía aquel misterio.
Emma pensó en aquello.
-eres una alucinación por los medicamentos ¿a qué si? Ya sabía yo que al final me volvería loca de verdad-dijo con una sonrisa.
-estas a punto ¿verdad?-pregunto aquel ser oculto entre las sombras que aún no alzaba la voz dejándola con la curiosidad por escuchar su tono lo que si podía diferenciar era su educación al hablar.
-¿de qué? si es de volverme loca sí- suspiraba Emma ante lo ultimo.
-de rendirte, es tentador ¿verdad? Dejarte llevar por la derrota y hundirte en la miseria de tu desdicha-suspiro con pesadez- pero responde Emma Swan ¿ya te has rendido?
-no-dijo tajante- aun no- dijo mirando fijamente.
-¿Qué es lo que deseas?- pregunto aquella voz tan tenebrosa en la oscuridad.
-salir de aquí y destrozar a alguien…-confeso sinceramente-pero ¿y tú qué es lo que quieres de mí?-
-vaya cuan sincera eres…es fascinante lo que yo deseo tú lo posees y lo que tu anhelas yo puedo dártelo pero sería un trato irrompible e inamovible-
-¿qué es lo que yo tengo? Mírame estoy aquí encerrada no le importo a nadie- decía Emma
-o vamos señorita en este mundo nada se destruye simplemente se trasforma sobre todo en los sentimientos-decía la sombra que cruzaba su piernas con elegancia.
-sea clara-decía Emma dando por hecho que era una mujer cosa que hizo que la persona oculta levantara sus cejas ante esto.
-subestimas la oscuridad señorita en la oscuridad vemos las cosas mejor-decía la sombra que seguía hablando en un tono muy bajo tratando de ocultar su voz entre murmullos.
-dígame que desea de una vez-decía la rubia algo estresada.
-deseo tantas cosas pero sobre todo unos nombres me persiguen en sueños e incluso despierta, cada día y cada noche Emma Swan- decía la voz susurrando- esos nombres son David, blanca y por supuesto Neal Swan.-decía la voz entre susurros.
-qué quieres de mí…-decía Emma sin poder conjurar la palabra familia.
-¿familia?-preguntaba la voz sin esperar una respuesta real –busco su hundimiento o más bien su sufrimientos quiero que paguen ciertas deudas- decía entre susurros.
-¿Qué tipo de pago? ¿La muerte?-preguntaba Emma
-¿muerte señorita? Morir es un privilegio y yo no soy generoso-decía la voz
-¿porque habla en masculino parece una mujer por su vestimenta y forma de comportarse?-preguntaba la rubia.
-supone ¿que soy una mujer por mi vestimenta y mi comportamiento?-decía entre susurros.- las apariencias engañan y en la noche cualquier gato puede parecer pardo-decia aquella voz que provocaba escalofríos en la rubia.
-lo poco que escucho de su voz, me haría jurar que es una mujer-afirmaba la rubia.
-supone usted demasiado y las suposiciones es solo un mecanismo de defensa ante lo desconocido mejor cuénteme ¿Cuánto lleva sin tocar a una mujer? Imagino demasiado, señorita Swan, sé su pequeño secreto aunque claro encontrarla ha sido un arduo trabajo-decía en tono monocorde y bajo.
-ya no me gustan las mujeres-decía Emma rotundamente.
-ya le dije señorita solo existe la trasformación y no me importa lo que le guste solo una respuesta ¿ayudara a destruir a su familia o será destruida por ella?-decía con una sonrisa que Emma alcanzo a ver levemente en la oscuridad.
Emma pensó en ello unos segundos sin poder entender de que trataba todo esto.
-con una condición-decía la rubia
-vaya poniéndome condiciones una cuasi presa, interesante….prosiga-decía la sombra en un tono tan bajo e intrigante que podría hacer inducir a cualquiera hacia lo desconocido.
-que me ayude a encontrar a mi madre y evidentemente quiero que ella se salve de todo esto, ha dicho que no habrá muerte así que confiare en ello- decía la rubia-aunque claro ¿cómo sé que puedo confiar en usted?-
-mmm ¿acaso puede confiar en alguien más para salir de aquí?...vaya…vaya así que su madre es muy importante para usted, a pesar de haberla dejado pudrirse aquí por tres años- decía la voz
-quiero a mi madre si apareciera que quiero pensar que está bien, quiero que ella se salve o al menos sufra el menos daño posible-decía Emma segura de sí misma.
-interesante, así que solo protege a su madre ¿por qué? Ella también la encerró, ah claro ella era la más débil de su familia siempre asintiendo ante su autoritario padre- decía la voz –pero y su hermano ¿no quiere salvarlo?-
-yo le rogué que me sacara de aquí desde el primer día, cuando vino a verme después de casi seis meses me dijo "tú misma te has hundido, yo me preocupare de mi tú ya estas perdida"-dijo con un suspiro Emma- curiosa la vida ¿no cree? Me abandono aquí y solo ha venido para contarme que mi madre se ha fugado supuestamente y que él está consiguiendo la felicidad-decía Emma con ira.-mientras yo aguanto esto-contaba.
-veo que al menos no es ciega con el egoísmo de su hermano es más su salida del juego querida, lo ha convertido en los ojitos de papi algo que siempre ha deseado-contaba aquella persona en la sombra- ¿desconfía de la huida de su madre? No es hasta lógico que hubiese querido irse y alejarse de un ser tan turbio como su padre.
Emma rio en alto desconcertando a la persona enfrente de ella.
-mi madre lo ama a pesar de todo y todos es capaz de amarlo y aceptar sus decisiones con un silencio, una mujer así no huye y mucho menos de la nada.
-entiendo, me parce que sientes aun bastante cariño por ella a pesar de todo usted si es capaz de quererla a ella a pesar de la adversidad-dijo con rabia en la voz.
-lo sé-dijo Emma asintiendo con resignación.
-¿y su padre?-
-el…. Digamos que estuvo un año torturándome antes de meterme en este antro, de hecho vino paulatinamente a verme aquí y le dijo al médico que hiciera lo que tuviera que hacer eso incluida tortura del estilo palizas y como no electricidad algo fascinante si le pillas el gusto a ser un árbol de navidad-decía la rubia con sarcasmo.
El desconocido se rio en alto.
-me alegra ver que no llegue cuando estuviera definitivamente chiflada-dijo volviendo a su tono normal-acepto el trato seré suave con su madre si esta en mi mano.-dijo la voz
-¿he pactado mi libertad con el diablo?-preguntaba Emma algo preocupada.
-para mi desgracia no soy el diablo sin embargo a veces la gente crea a sus propios monstruos personales señorita Swan, solo recuerde que ha pedido encontrar y piedad para su madre pero no la ha pedido para usted-decía la silueta bajando su pie.-¿no teme por usted?-
-he aprendido a vivir con miedo-decía Emma-¿cuál es su nombre?-preguntaba con curiosidad.
-mi nombre es pasado y el pasado es mejor dejarlo atrás sobre todo cuando hay una guerra que librar-decía la voz- mejor dígame quien es el afortunado o afortunada al que desea poner en su sitio señorita Swan- decía la voz poniéndose de pie con rigidez.
-Kiliam Hook el psicólogo del mi grupo- decía Emma- ¿lo matara?- preguntaba Emma sin saber cómo sentirse.
-le da demasiada importancia a las nimiedades señorita Swan, la pregunta que debería hacerse es ¿desea su muerte?- preguntaba con frialdad.
-no…no lo sé…-decía Emma insegura.
-señorita Swan no existen los negros absolutos o la pureza del blanco qué más da un psicólogo ¿pervertido?-preguntaba con asco aquella persona.
-si lo es, pero preferiría no cargar con ese peso.-decía la rubia.
-de acuerdo tratare de no mancharme las manos de sangre ¿le sirve?-preguntaba la voz –además ya le dije que no soy generosa con esos temas -decía la voz.
-¿cómo debo llamarla?-preguntaba la rubia
-veo que insiste en el nombre y en suponer que soy mujer-sonrió la sombra-para usted seré Eros-decía la voz
-vaya el dios del amor que quiere destruir vidas ¿no es algo ilógico?-preguntaba Emma.
-el amor no tiene lógica señorita Swan-finalizo la voz antes de desaparecer en la oscuridad como una sombra más.
Poco después de la marcha de aquella persona Emma quedo profundamente dormida y el silencio lleno la habitación de una seguridad que Emma hacía tiempo creyó haber perdido quizás había vendido su alma pero por alguna extraña razón ese pacto también seguía su mismo sentido de justicia contra su propia familia pero la justicia no miraba lazos de sangre solamente era imparcial y los miembros de su familia la habían decepcionado tanto y la había maltratado en igual medida.
Sin embargo aún tenía fe en que su madre fuera diferente al fin y al cabo desapareció siguió con un destino similar al suyo por llevarle la contraria a su padre esa esperanza la invadía como hacía tiempo no sentía.
Y en aquellas calles una silueta vestida con un traje de mujer gris caminaba en silencio y pagaba los servicios de las personas que le habían permitido pasar, por una cantidad bastante generosa eso sí, se dirigió hacia el coche que estaba muy bien escondido, encendió el motor de su Audi y se miró al espejo.
No podía ni reconocerse con esos ojos verdes y ese cabello castaño largo recogido con un moño y esa maldita cicatriz encima del labio que había aprendido a disimular a la perfección.
Esa persona era efectivamente una mujer y no podía sino sentir una oleada de tristeza que la sacudió sin avisar pensando en aquella cicatriz como la única exteriorización de su dolor, la visita a Emma la había complacido sobre todo ver que había conseguido la pieza que le faltaba y eso era esa rubia con ojos mezclados entre su padre y su madre, esa combinación la aterraba pensaba que la odiaría igual que a todos los Swan pero lo cierto era que había sentido empatía.
"empatía por una Swan ajj" se decía en su cabeza "en fin, el final esta tan cerca que casi puedo saborearlo papa "pensaba mientras arrancaba y subía la velocidad.
Las luces del coche alumbraron las calles por las que pasaba, bajo la ventanilla y dejo que la brisa la inundara de algo parecido a la esperanza que se mezclaba con otra palabra venganza.
La venganza nos da un motivo de peso para seguir mirando hacia tras y usar el pasado como un arma, una que te ayuda a sacar fuerzas para luchar en un presente que deseas cambiar.
Continuara…
