Hola de nuevo! volví prontito con este segundo capítulo!
Les cuento algo que se me había olvidado decirles... este fic está situado después de todo el tema de Galaxia...
Me puse muy contenta de leer todos sus comentarios! y les agradezco mucho de todo corazón :D
ChibiChibi-sd, Serenakou1180, Ediebella, AriadnaDeChiba, Buny, Luna, Flakis, SalyLuna, Aynat-Dream, Angiepelitos, Yesqui2000 y Gigichiba... Muchas gracias chicas!
Y a todas las que me pusieron en alerta o en favoritos, también muchas gracias! y no sean tímidas, comenten! jaja (nah, si no quieren o no pueden, no hay problema!)Y bueno, les traigo este cap, que espero aclare unas dudas que había por ahí en los comentarios :D
Ya, les mando un beso enorme! y un sostén de cocos + un collar hawaiano para que bailen alegremente xD jajaja
Un abrazote!
Ro.
Cap. 2: Serena, encogimos a tu novio.
A la mañana siguiente, Andrew despertó y levantó a Darien, quien seguía del mismo porte y al parecer de la misma edad, lo cual fue un alivio; por lo menos no había seguido encogiéndose durante la noche. Ya levantados ambos, el rubio preparó el desayuno y mientras se sentaban a la mesa a comer, el timbre del departamento sonó, anunciando la llegada del tercer implicado; Tom, quien antes siquiera de saludar a su amigo, preguntó lo que había estado temiendo todo el camino hasta la casa de Andrew.
"¿Siguió…?" el castaño hizo un gesto descendente con la mano para completar su pregunta.
"No, todo igual," el dueño de casa le guiñó un ojo y se apartó de la puerta "pasa"
"Traje el encargo" entró al departamento y vio a Darien jugando con su desayuno "hola Darien, te traje ropa"
"No me gusta la ropa" se quejó el niño con el ceño fruncido.
"Pero no puedes andar así" se rió el rubio, ya se estaba encariñando con el pequeño, lo extrañaría cuando volviera a la normalidad "además, hoy verás a alguien muy especial"
"¿A quién, a quién?" la curiosidad brotando de los poros del niño.
"Es una sorpresa" contestó rítmicamente Andrew "ahora ve a vestirte y a cepillarte los dientes"
Darien obedeció inmediatamente.
"¿Sabe vestirse?" Andrew se encogió de hombros ante la pregunta de Tom "entonces, ¿tú le dirás a Serena?"
"Sí, tranquilo" le restó importancia el rubio, Serena entendería de una u otra forma, y les ayudaría "lo más importante es que hables con el Dr. Chen"
"Claro," suspiró "él también nos va a matar"
Los dos suspiraron y bajaron la cabeza con resignación, debían asumir el error cometido, aunque Darien había sido el imprudente y nadie le diría nada a él… Las injusticias de la vida.
Unos minutos después, Darien volvió a la cocina totalmente vestido, aunque no muy prolijamente.
"Creo que tiene afectada la motricidad" pensó en voz alta el joven de pelo largo.
"Ven, déjame arreglarte" se agachó a ordenar las ropas de Darien y a atar los cordones de sus zapatillas "¡listo!"
Cuando ya todos estuvieron listos, los chicos salieron a cumplir sus misiones; Andrew en dirección al Crown, para más tarde hablar con Serena, y Tom hacia el hospital, a buscar al Dr. Chen, médico a cargo de la investigación que estaban realizando.
Cuando llegaron al Crown, Darien pareció olvidarse de todo y corrió felizmente hacia las máquinas, Andrew luego de arreglar todo lo necesario para abrir el local, le pasó unas cuantas fichas para que jugara, y con eso mantuvo al pequeño de ojos azules entretenido por gran parte de la mañana. El resto del tiempo Darien sólo se dedicó a seguir a Andrew a todos lados, como si fuera su cola. Ya alrededor del medio día, Andrew calculó la hora de almuerzo de Serena y la llamó a su celular, mientras Darien jugaba con la caja registradora.
"¿Aló, Andrew?" la rubia del otro lado de la línea sonaba algo extrañada de recibir una llamada suya.
"Hola Serena," los nervios hicieron al rubio dudar, pero no le quedaba otra alternativa "hey, me preguntaba si vas a pasar después de clases por acá"
"¿Al Crown? ¡Claro!" contestó, entusiasta como siempre "quedé de juntarme con Darien, ¿por qué?"
Una risa nerviosa escapó del rubio de ojos verdes "Ah em, nada, sólo que tengo que contarte algo"
"¡Ay, que curiosidad!" sonaba impaciente "paso inmediatamente después de clases"
"Es-está bien, nos vemos después, adiós" su voz tartamuda y acelerada cortó pronto la conversación, dejando a una Serena aún más curiosa y extrañada.
El rubio suspiró y trató de prepararse para enfrentar a Serena 'Dios, esto va a ser difícil'.
El tiempo transcurrió rápidamente y pronto eran casi las 15:30 hrs., por lo que Serena no tardaría mucho en llegar. Darien había estado sentado en un piso alto junto a Andrew tras la barra, haciendo dibujos en la libreta en la que el rubio anotaba los pedidos. Así estaban las cosas cuando la chica de coletas llegó a su tan querido Crown Center.
"¡Hola Andrew!" saludó alegre, automáticamente al pasar las puertas de vidrio.
"Hola Serena" el saludo de su rubio amigo no sonaba como el de todos los días.
Se acercó a la barra, con la intención de preguntarle a Andrew qué le pasaba, pero su atención se distrajo al ver al pequeño sentado junto a él, quien parecía estar concentradísimo en la libreta de Andrew.
"¡Pero qué niño más lindo!" el pequeño de cabellos negros le inspiró una tremenda ternura "¿Quién es?"
Y justo cuando Andrew iba a responder, Darien pareció reconocer la voz de Serena, saliendo de su estado de concentración.
"¡Serena!" sus ojos se iluminaron y se lazó a sus brazos, aún con la barra de por medio.
Serena lo recibió en sus brazos, pero disimuladamente le pidió explicaciones a Andrew, pues no entendía absolutamente nada, ¿cómo es que ese niño sabía su nombre?
"Serena," el rubio hizo una pausa y suspiró "él es Darien"
La expresión en el rostro de Serena fue monumental, una mezcla de incredulidad, miedo, y nerviosismo se apoderó por unos segundos de las facciones de la rubia. Luego dudó un momento y rió; por lo descabellado de la frase de Andrew, esto debía ser una broma. Pero, un momento, Andrew no se estaba riendo, de hecho, parecía afligido. '¿O sea que es verdad?' la mente de Serena gritó en pánico.
"¿Qué?" trató de sonar calmada, pero no tuvo mucho éxito.
El rubio sólo asintió con la cabeza, no le daba el valor para hablar.
A Serena aún le parecía una broma, así que, escéptica, separó un poco al pequeño de ella y lo miró con detención, examinando cada milímetro de su rostro.
"¡¿Darien?!" sus ojos eran inconfundibles, aunque ahora eran más grandes en proporción, y más transparentes en cuanto a lo que reflejaban.
Andrew vio a Serena casi sufrir un paro cardíaco de la impresión.
"¡¿Cómo demonios te convertiste en un niño?!" ahora la rubia sonaba molesta.
Andrew se sorprendió por la reacción de la chica y atinó, aunque algo tarde, a hacerle señas en silencio a la rubia para que dejara de regañar al pequeño. Pero fue demasiado tarde, los ojos del niño ya estaban brillantes con las lágrimas acumuladas. Serena ahora sí ya no entendía nada, pero se le partía el corazón de ver esa carita tan tierna llena de pena.
"Oh, no Darien, no llores" acarició con ternura su cabeza "no fue mi intención" le sonrió dulcemente "yo voy a hablar con tío Andrew, ¿sí?"
"Quédate aquí Darien, y no toques nada" advirtió Andrew, el pequeño sólo asintió obedientemente.
El rubio guió a su – no muy contenta – amiga hacia la bodega del local, para conversar más tranquilamente, o para darle la oportunidad a Serena de matarlo sin testigos, ¿ya qué más daba?
"Andrew…" hizo una pausa resoplando por la nariz "¿qué demonios le hicieron a mi novio?"
"Primero, fue él quien se ofreció" había que dejar eso en claro, ¿verdad? "y segundo, bueno em, ¿recuerdas el experimento en el que hemos estado trabajando?" Serena asintió impaciente con su cabeza, mientras daba golpecitos en el suelo con uno de sus pies "bueno pues, resultó" Andrew soltó una risa nerviosa "aunque al parecer se nos pasó un poco la mano con la fórmula"
"¿El experimento?" la respiración de la rubia parecía aún más agitada "¡¿Cómo se les ocurre experimentar con ustedes mismos?, ¿están locos?, ¿qué demonios estaban pensando?!"
"¡Fue idea de Darien!" se defendió el rubio.
"¡Pero ustedes podrían haberle dicho que no!" rebatió de vuelta "¿y ahora qué hacemos?, ¿cómo lo volvemos a la normalidad?"
"Em, este… se supone que el efecto se pasará solo" intentó sonreír, pero por la expresión de Serena, al parecer no era una buena idea "dentro de una semana"
"Oh, Dios" suspiró la rubia paseándose por el lugar "¿y qué es exactamente lo que pasó?, ¿volvió en el tiempo, se encogió, lo trajeron del pasado…?"
"Aún no estamos muy seguros, pero creemos que su mente y su cuerpo volvieron a ser los de un niño de 5 años" explicó "pero conserva sus recuerdos, casi intactos, sólo que afectados por su perspectiva de niño"
"¿Cómo el detective Conan?" a la rubia le costaba trabajo entender la condición actual de su novio.
"Em, no precisamente" se rascó la cabeza, era difícil explicarlo "Conan conservaba su edad mental intacta, Darien no"
"¿Entonces es como un niño común y corriente?" concluyó la chica.
"Sí, con la única excepción de que ayer era un adulto, y de que tiene mucho más conocimiento que un niño normal"
"Cuando vuelva a la normalidad se las va a tener que ver conmigo, ¡por irresponsable!" la rubia apretó sus puños.
Andrew rió nervioso nuevamente "Y había otra cosa de la que quería hablarte" miró a Serena, quien lo incitó a continuar "Tom y yo pensamos que… em, que… que sería mejor que tú lo cuides, ¿no crees?"
La cara de indignación de Serena no era un buen augurio, y Andrew volvió a hablar antes de que ella pudiera contestar cualquier cosa.
"Nos parece que Darien estaría mejor contigo; tú lo amas, él te ama" le sonrió tratando de convencerla "además tienes ese instinto maternal, ¡se te nota a leguas!"
Serena resopló una vez más, si Andrew no fuera su amigo, ya lo hubiera estrangulado con sus propias manos "Está bien, pero lo haré sólo por el pequeño Darien"
"¡Esa es la Serena que conozco!" el rubio sonrió aliviado.
"No tientes tu suerte Andrew," advirtió con mirada asesina "además, tú tendrás que cuidarlo en las mañanas mientras voy a clases"
"¡Hecho!" el amigable chico le extendió la mano para cerrar el trato. Serena la aceptó y supo que ya no había vuelta atrás, ¿en qué lío se había metido?
Luego de la conversación, lentamente los dos amigos caminaron de vuelta a la entrada del Crown, donde habían dejado al pequeño Darien, quien ahora estaba lavando unas copas de malteadas. 'Vaya, hasta de niño es maniático de la limpieza' pensó la rubia con ironía.
"Darien" la alegre voz de la rubia llamó su atención "¿quieres un helado?, tío Andrew nos va a regalar un helado a los dos, ¿verdad Andrew?"
Al rubio no le quedó otra opción; entre la mirada asesina de su rubia amiga, y la cara de felicidad de su pequeño amigo, no podía negarse.
"¡Claro!" el chico de ojos verdes fue a prepararles helado y volvió pronto con dos conos de helado de chocolate "Ahí tienen, que lo disfruten"
"Gracias, es mi favorito" contesto el pequeño entusiasmado, saboreando inmediatamente su cono de helado.
"Darien vamos a sentarnos allá, ¿sí?" Serena le indicó uno de las mesas, la que siempre usaba con sus amigas.
El pequeño asintió y Serena lo sentó junto a ella, era tan extraño ver a Darien así, tan pequeño, vulnerable, alegre y transparente, era totalmente una locura, pero aún así le estaba empezando a gustar la sensación, por fin podría ser ella quien cuidara de su amado, y no a la inversa.
"Oye Darien" el niño la miró con ojos alegres "¿Cómo sabías mi nombre?"
"Porque eres Serena" contestó con simpleza encogiéndose de hombros "tú eres la hermosa princesa y yo soy tu príncipe valiente"
Serena colapsó de ternura justo ahí, ¡podría comerse a ese bomboncito tan dulce y tierno!.
"Tienes razón, pero ese es nuestro secreto, no puedes contarle a nadie, ¿sí?" la rubia hizo un signo de silencio cómplice, cubriendo sus labios con uno de sus dedos, mientras el pequeño asentía obedientemente, mirándola con sus enormes ojos azules.
"¡Hola Serena!" la alegre voz de Mina la sacó de su conversación con Darien "Vaya, ¿quién es tu amiguito?"
Serena miró a su rubia amiga, sus otras amigas estaban ahí también, así que las saludó y les hizo un gesto con la mano para que se sentaran; lo necesitarían. Las chicas se sentaron, como Serena les indicaba, y la rubia trató de ordenar las ideas en su cabeza para explicarles la situación a las chicas.
"Chicas, él es Darien" soltó la noticia sin más preámbulo.
"¿Es… familiar de Darien?" Ami tenía una corazonada de que esto no era nada bueno.
"Em, no" Serena mordió su labio inferior "él es mi Darien"
"¿Es broma?" la cara de Rei era bastante similar a la que Serena había puesto cuando se enteró.
La princesa de la Luna sólo pudo negar con la cabeza y ante la mirada curiosa de las chicas, ofreció darles una explicación más satisfactoria después.
"¡Pero qué ternura!" Mina sólo le veía el lado bueno al asunto.
"¿Y qué… qué… qué…?" Lita no puedo completar su pregunta, en verdad no sabía bien qué quería preguntar, había tantas interrogantes en todo esto.
"Darien se va a quedar conmigo, ¿no es verdad, Darien?" Serena le dedicó una sonrisa al pequeño a su lado.
"¡Sí!" contestó entusiasta.
"¿Y dónde se van a quedar?" preguntó preocupada Mina.
"Supongo que tendrá que ser en el departamento de Darien, no me lo puedo llevar a mi casa" Serena no había pensado mucho en eso, pero ahora que las chicas lo mencionaban, ¿cómo le iba a decir a su mamá que no estaría en su casa por toda una semana?
"Si quieres puedes decir en tu casa que te fuiste a quedar conmigo para…" Rei pensó unos segundos, golpeteando suavemente su mentón con sus dedos "¿para ayudarme con el templo?"
"Gracias Rei, creo que eso puede resultar" la rubia sonrió con gratitud.
"Serena ya me aburrí" el pequeño Darien estaba hundido en su asiento haciendo un puchero.
"¿Quieres dibujar?" Lita le ofreció un cuaderno y unos cuantos lápices, los que el niño aceptó sin pensarlo.
"No sabía que a Darien le gustaba dibujar" Serena pensó en voz alta.
"A todos los niños les gusta" la castaña se encogió de hombros.
La rubia se quedó pensativa por un momento, no se había detenido a considerar que no sabía prácticamente nada sobre niños, ¿cómo iba a cuidar sola a uno de cinco años? 'No importa, Darien es un niño tranquilo' se autoconvenció.
La tarde pasó tan tranquila como había estado hasta entonces, Rei había acompañado a Serena a su casa, para avisarle a los padres de la rubia que se quedaría una semana en su casa. La madre de Serena confiaba ciegamente en Rei, así que no hubo problemas con eso. Mientras tanto, las chicas habían estado en el parque cuidando al pequeño, quien seguía portándose de maravillas y tan tierno como había estado toda la tarde.
Cuando ya el atardecer comenzó a caer, Serena llevó al pequeño a su departamento y agradeció internamente que Darien le hubiese dado una llave hace algunos meses atrás. Entraron a la siempre pulcra morada del pelinegro y al parecer el niño reconoció inmediatamente su casa, pues ni bien había atravesado el umbral de la puerta, se dirigió como una bala hacia la cocina, y más específicamente, hacia el refrigerador. Abrió la puerta del gran electrodoméstico y fue alumbrado por su tenue luz, mientras buscaba en su interior algo con que llenar su pancita, pero luego de unos segundos de intensa búsqueda, notó que nada de lo que había allí estaba ya preparado, así que cerró la puerta, y con un puchero adornando su boca, miró a Serena con tierna impaciencia.
"Serena, tengo hambre".
Bueno, qué les pareció? espero lo hayan disfrutado, y me sigan acompañando en esta historia ;D
En el próximo cap... Las cosas no siempre son tan lindas y fáciles como parecen... además, a Mina se le ocurre una idea...
Nos leemos en unos días más!
Cariños!
