Ingresa el segundo capítulo de Rescate Alado!
1.- Disclaimer: desgraciadamente Pokémon no me pertenece (se va a llorar a un rincón), es de Satoshi Taijiri.
2.- Advertencias:
-GracefulShipping y una pequeña Creepypasta como adelanto del capítulo tercero.
-Las palabras en cursiva son relatos en tercera persona de los dos flash backs, manteniendo la palabra en formato normal de los diálogos.
Capítulo segundo y participante del reto "Who Are You?" del foro DexHolders del Prof Oak.
Gracias también a Lector ShenLong por su review y el apoyo, de pasadita iré a revisar tu capítulo tercero del reto que está divertido (no tuve tiempo de leer por la universidad, aunque el plano central es que eso me generó más odio en Agatha del que ya tenía antes de leer xD)
Capítulo II
Rivalidad
Wallace con Steven se preparaban en una sesión de entrenamiento para la Copa de Campeones, el Pokémon Championship Road's Tournament que reunía a los mejores campeones y vice-campeones de ligas pasadas, la cual fue interrumpida por Juan, maestro del Entrenador-coordinador para avisarle de la desaparición de Winona, líder de gimnasio de ciudad Arborada. Tras saber la noticia, partió rápidamente con ayuda del Metagross de Steven y encontrarse con los líderes de gimnasio restantes más el inspector Looker de policía internacional.
Una vez que investigaron todo el gimnasio atacado, encontraron una carta en el mismo despacho de la desaparecida líder, era de William Strokes, aparentemente un antiguo enemigo de Wallace, lo cual hizo que el campeón tomase el Metagross del ex-campeón para ir en su rescate, pues el mismo William la habría secuestrado.
– ¡Señor Wallace! Rayos... ¿Cómo se va del lugar sin siquiera saber donde se encuentra la líder de gimnasio? – preguntaba el inspector.
Steven guardaba silencio, Looker lo interpretó como un: "Wallace sabe perfectamente dónde podría estar Winona".
– Lo bueno es que antes fue al Centro Pokémon para sacar a un sexto compañero por el Sableye de William, astuto para enfrentarse a un Siniestro/Fantasma, pero ahora lo principal es crear una pequeña defensa en Arborada – rompió el silencio el ex-campeón y mirando al cielo como Wallace se alejaba con Metagross – pues como dijo Wallace, es un asunto personal y no querrá poner más vidas en juego. Si es así como dijo, pues es seguro poner resguardos en Arrecípolis, Calagua y otros centros de concursos Pokémon donde él es conocido. El ataque se salió de las manos y para no llamar la atención con los Pokédex Holders de esta región en el caso, es mejor dejárselo al campeón Wallace. Inspector Looker – el nombrado se ganó la vista de Steven quien lo miraba como si fuese un superior más – por favor pido discreción y no expandir este evento.
– Si lo dice de esta manera, pues todo concuerda – razonaba Looker con una mano en el mentón, acción que repetía el Croagunk – entonces dividiremos el trabajo de los demás líderes de gimnasio a esos lugares mientras nosotros dos continuaremos investigando a esperas de la llegada de Falkner para la declaración. También prepararemos cualquier contraataque en caso de que Wallace esté en peligro.
– Lleva el Pokégear consigo, así que no tendremos problemas en aventurarle cualquier noticia – finalizó Steven la conversación.
Una vez concluidos los roles, Steven y Looker continuaban investigando el despacho de Winona para ver si tenían alguna que otra pista adicional para encontrar el paradero específico o ayudar a Wallace. Los líderes de gimnasio se dividían el trabajo para la defensa de los lugares que frecuentaba el campeón: Tate y Liza liderarían Arrecípolis; Flannery y Brawly se encargarían de Verdregal, lugar de otros concursos Pokémon y especialmente por Wanda, prima de Wally y en el que Wallace fue organizador de la boda de la joven; Wattson y Roxanne estarían en ciudad Portual, hogar de otro de los concursos Pokémon y donde más cerca le quedaba al líder de gimnasio eléctrico de Malvalona; Calagua en cambio estaba solo en manos de Norman y Juan. A su vez, el maestro y líder de Arrecípolis del campeón asumía el liderazgo en ausencia de Winona donde además, tendría conexión directa con el ex-campeón y el inspector de policía internacional en Arborada. Steven de urgencia también llamó al Alto Mando, donde también ayudarán con la investigación por Wallace.
Montado en Metagross y flameando la capa en su espalda, el campeón miraba a su equipo completo, los mismos seis guerreros acuáticos con los que iniciará la operación "rescate" contra Strokes.
– Charles… – miraba primero a la Pokéball con su Seaking en el interior – Philipp… – luego cambiaba la vista a su Wishcash – Elizabeth… – continuaba con su Luvdisc – Catherine… – hablaba a su Milotic para después cambiar su mirada a su nuevo quinto miembro – Si debo pelear contra William y su Sableye, será tu debut en este tipo de circunstancias. No hemos luchado en serio contra retadores, pero será la oportunidad de verte en acción y los datos que dio el profesor Skymore desde Kalos… "Ryu" – hablaba Wallace a su Greninja.
– Y Zuzu… esta vez volverás a pelear, viejo amigo… – hablaba a un Swampert que además tenía una Mega Piedra en su cuello – Si tu entrenador confía en mí, pues yo también confío en ti – el Swampert asentía con la cabeza en vista de que se unirá a Wallace quien una vez colocado el Mega-aro, volteaba a mirar hacia el frente en esta nueva lucha – Resiste, Winona... ¡Voy en camino!
El lugar era totalmente oscuro y apenas se podía divisar alguna que otra sombra en el lugar, Winona comenzaba a abrir lentamente los ojos cuando comenzó a marearse por el ataque recibido, volviendo a casi desmayarse y con la diferencia de que estaba sentada.
Intento levantarse cuando se percató de que estaba atada de manos a la silla, aun sentía el dolor del ataque que era muy similar al kanji Ten que forma la Llamarada, solo que era de color negro. Recordó lo que sucedió antes de luchar contra aquella persona, el encontrar a sus asistentes muertos de la peor forma posible, la lucha entre su Altaria contra el Sableye que alcanzó a divisar hasta que quedó inconsciente. Minutos más tarde, un pequeño cuarto era visto por Winona cuando aquel hombre prendía las luces.
– Muy bello este lugar… ¿No, querida? – se asomaba William Strokes con un smoking formal de color azul y corbata del mismo color, cabello alborotado como el de Red pero más corto aún y de color azul marino oscuro al igual que sus ojos. Zapatos de color similar a su cabello pero en un tono más negro y un pañuelo en forma de rosa en el bolsillo de su chaqueta.
La habitación constaba de un gran cuarto con una cama King decorada como si fuese la de una princesa. Las paredes eran de color celeste, combinadas con el blanco y morado con motivos de ángeles revoloteando los cuadros de obras maestras sublimes y hechas por grandes artistas Pokémon. Un ropero gigante se encontraba al costado de la cama King, el piso cubierto de alfombras del mismo color celestial y un par de escritorios adicionales. Winona al observar cada detalle de la habitación, supo que era en referencia a ella.
– Después de años nos volvemos a ver, cariño. Si preguntas por la habitación, pues les pedí a los sirvientes que lo preparaban especialmente para ti.
– ¿Qué es lo que quieres? – preguntaba en un tono amenazante la líder de gimnasio.
– Es muy obvio… a ti, Winona… a la persona que tiene algo mío: el corazón – se acercaba William y tomando con su mano el mentón de la entrenadora voladora, quedando solo a centímetros de rozar labios – el que me robaste y destruiste como si nada – volvió a voltearse dando la espalda a Winona – Por lo menos tengo la oportunidad de deleitarme con el vestido que llevas puesto, esos harapos descuidaban tu belleza.
Winona miraba su cuerpo y efectivamente tenían un vestido blanco de tiras y escotado a la espalda, el largo llegaba hasta debajo de sus pies en una cola pequeña y el cabello lo llevaba suelto.
– ¿¡Có-cómo es posible…!? ¡Qué me hi…!
– Tranquila, querida… – inquiría en un tono seductor William – estás en mi mansión secreta ubicada entre la salida trasera de la cascada Meteoro y ciudad Férrica. Fueron las sirvientas quienes te vistieron mientras preparaba todo lo necesario para ver correr la sangre de ese maldito bastardo.
– ¿Qué… qué tienes planeado hacer, William? – preguntaba Winona con algo de temor, pues la respuesta que recibiría era bastante lógica.
– Simplemente tener todo lo que ese desgraciado me arrebató: los concursos… la Liga Pokémon… y tú. Quiero que veas con tus propios ojos cómo le arranco la vida lentamente a Wallace… A menos que me pidas que no lo haga, ¿o sí?
– ¡No lo harás! ¡P-pero… mis Pokémon! ¿¡Qué hiciste con ellos!?
Winona trataba de usar el pequeño espacio de la atadura para alcanzar su cintura, encontrándose con la sorpresa de que sus Pokéballs no estaban con ella.
– Encerrados y custodiados, no les haré nada. En que estábamos… ¡Ah, sí! ¿No recuerdas nada de lo que sucedió en el concurso de Calagua de rango Híper hace años atrás?
La líder hacía memoria, pues hace solo un par de horas comenzó este pequeño recuerdo en base a Wallace.
– Claro que lo sé… se que también maltratabas a los entrenadores y demás coordinadores.
– Pero tengo entendido que lo rechazaste cuando se convirtió en Campeón de Liga, ¿o me equivoco? – Preguntaba abiertamente Strokes – Eso debería darme la oportunidad de tenerte, solo que con el pasar de los años aun seguías enamorada de ese bastardo, ¿o también me negarás esto?
Silencio, solo eso ambientaba esta pequeña y amenazante plática, la cual fue rota por William.
– Pues sabes que tengo nuevos tipo de Pokémon a mi lado – comentó el enemigo de Wallace – si quieres puedo enseñártelos.
Acto seguido, William se dispuso a sacar a cinco Pokémon que tenía en su equipo, muy distintos a los que Winona observó años atrás: primero era el Sableye con su Mega-aro, segundo era un Houndoom, tercero sacó a un Dusknoir y argumentando que conocía ataques eléctricos, lo mismo con un Mismagius y un Lanturn que la líder de gimnasio reconoció, pues debía ser el único Pokémon sobreviviente de su antiguo equipo.
– Solo tienes a cinco… – inquirió Winona y extrañándose el por qué William mencionó a seis Pokémon.
– Porque este sexto será el Pokémon que me dará el triunfo sobre el imbécil de Wallace… – reía maliciosamente el secuestrador y sacando una Masterball – ¿Has oído la leyenda del "Enterrado Vivo", querida?
Los ojos de Winona se ampliaron de terror, pues un año atrás, hubo un evento en que los Dex-Holders de Kanto necesitaban ayuda urgente de todos los demás compañeros y resto de líderes de gimnasio de la región para controlar una liberación fantasmal que se hizo en pueblo Lavanda, del cual terminó con todos los habitantes de Lavanda muertos a excepción del Sr. Fuji. Tras resolverlo y devolverles la vida a quienes murieron gracias a las paradojas de Celebi, la Asociación Pokémon declaró como alerta de grado diez si este evento volvía a suceder y además se recopiló información del hecho, cosa que fue difundida a los líderes de gimnasio de las demás regiones en los puntos respectivos de descanso y cementerios Pokémon como Monte Pírico. Winona al recordar el hecho de Kanto, comenzó a inquietarse y tratar de escapar.
– Pues parece que si lo sabes, pues solo que esta vez tengo un plan a prueba de fallas – soltó William – A Celebi lo tengo encerrado en el Encinar y Jirachi tengo entendido que no podrá despertar dentro de otros mil años. Es decir, nadie volverá a vivir cuando prueben mi venganza…
– ¿Qué quieres? – Preguntaba Winona – no me digas que…
–Eso es: o tú te marchas conmigo en la eternidad, o usaré esa leyenda para matar a Wallace en frente de tus propios ojos, porque lo que les hice a tus asistentes, no se compararán con la tortura que sufrirá ese maldito cuando me suplique piedad.
…
…
Calagua, Hoenn. Ocho años atrás…
…
"¡A todos los coordinadores Pokémon, la final del rango Híper de belleza estará a minutos de comenzar! ¡Por favor, tomar posiciones!"
Dos jóvenes coordinadores se acercaban a la tarima de la ronda final del concurso Pokémon de belleza en la modalidad Híper, en el que ambos sacaban a sus Pokémon y comenzaban a dar las últimas instrucciones para una nueva revancha.
– Mira bien, Elizabeth, no te preocupes por el resultado, solo ve y disfrútalo como siempre – Wallace hablaba a su Luvdisc – Es el último listón que nos queda para luego tomar otro desafío más – su Pokémon asentía con la cabeza y algo sonrojada de tener tantas cámaras encima – No te sonrojes, ya has pasado por el escenario y es común. Solo diviértete.
– Mary, hoy es nuestra posibilidad de ganar, así que olvida al resto de los Pokémon y que no te intimiden – replicaba William a su Lanturn hembra – solo haz enloquecer al público con tu brillante actuación que te apoyaré como siempre – la Lanturn también asentía con su cabeza.
Wallace y William avanzaban hacia el centro del recinto de Calagua, mirándose al mismo tiempo una vez que pisaron el escenario.
– Que gane el mejor – extendía Wallace su puño.
– Que gane el mejor y suerte – William le correspondía el choque de puño con una sonrisa.
La final era entre cuatro coordinadores, pero fue tanto el espectáculo que pareciera que solo Wallace y William eran los presentes, pues su rutina dejaba en cero a los demás participantes con sus técnicas combinadas: Danza Lluvia con Hidrobomba de Luvdisc contra la Carga y el Chispazo de Lanturn. Esto usó William como estrategia para retrasar los turnos de aplausos, ya que la Carga era de Ingenio y Wallace lo supo bien. El maestro acuático al percatarse de la estrategia, tuvo que ser directo en la elección del siguiente ataque.
– ¡Elizabeth! ¡Utiliza Viento Helado!
– ¡Mary! ¡Hidropulso!
Los últimos turnos hicieron enloquecer y babear a los asistentes de todo el mágico espectáculo que ambos coordinadores presentaron. Los aplausos no se hicieron esperar y el público estaba totalmente dividido entre Wallace con Elizabeth y William junto a Mary. El concurso terminó y se procedió a dar los últimos resultados más la votación del público previa de presentación.
"¡Y el ganador es… Elizabeth con su entrenador, Wallace!"
Wallace avanzaba al frente junto a Elizabeth para recibir el último listón que les quedaba, pues ya había ganado todas las anteriores categorías en todas las disciplinas: Ingenio, carisma, dulzura y dureza, solo faltaba el Híper de belleza que finalmente lo tuvo entre sus manos. Ya concluida la competición, una persona se quedó mirándolos fijamente. Era una chica de cabello largo violeta y ojos del mismo color con un Swablu acompañándola, los dos jóvenes al notarla, decidieron ir hacia donde ella estaba para darle las gracias.
– Notamos que cierta señorita bella se quedó de más en la final del concurso Pokémon – inquiría William de forma elegante y algo sonrojado – así que veníamos a darle las gracias por haber visto el espectáculo.
– Esperemos que nuevamente pueda volver a ver un evento como este, finales como esta no se darán muy seguido ahora que me embarcaré a entrenar para la Liga Pokémon – se sumaba Wallace.
– Es que en un principio no me gustaban los concursos Pokémon, pero un grupo de personas me convencieron a verlo y quedé maravillada con su show – contestaba la joven – Lamento haber dicho eso de los concursos porque yo soy más una batalladora, pero ahora cambié de opinión – finalizó con una sonrisa – Mi nombre es Winona.
– William, William Strokes de ciudad Férrica, mucho gusto en conocerla, señorita – extendía su mano el joven de cabello azul marino. Correspondido el saludo, la vista de Winona se dirige a la de Wallace.
– Wallace de ciudad Arrecípolis. Gusto en conocerte también – extendía su mano donde Winona sintió un pequeño Impactrueno recorrer su cuerpo.
– Gusto en conocerlos a ambos, así que, ¿Wallace? – El nombrado asintió con la cabeza – ¿irás a la Liga Pokémon?
La pregunta sorprendió también a William, ya no volvería a competir a Wallace y la rivalidad en concursos ya se acabaría. El nuevo maestro coordinador siempre lo derrotó en las finales de concursos de las demás categorías y rangos, a tal punto de que William debía participar aparte para tener el listón y así alcanzar a Wallace que estaba pasos adelante suyo. Necesitaba derrotarlo en algo y cuando mencionó la Liga Pokémon, la oportunidad se le presentó de oro.
– Pues si – respondía Wallace – ya que tengo todos los listones quiero buscar algo más allá, probar la experiencia del combate Pokémon y ser un campeón de Hoenn.
– Jamás me mencionaste eso, Wallace – comentaba William con los brazos cruzados y alzando una ceja fingiendo ofensa – somos amigos y me ocultas esto.
– Es que como Winona dijo que era una batalladora, pues creo que era la oportunidad de buscar nuevos aires, aunque no dejaré de organizar concursos como nuevo maestro… ¡Cierto! ¡Debo avisarle al maestro Juan de mi triunfo!
Mientras Wallace hablaba vía Pokégear con Juan, William comenzaba a platicar con Winona sobre el concurso reciente y también comentarle de su nueva aventura como entrenador Pokémon.
– ¿También irás a la Liga? – Preguntaba Winona – pues yo quiero prepararme para ser una líder de gimnasio pronto.
– Por supuesto, viendo el ánimo de Wallace pues me contagió de la fiebre de las batallas ¿Y de que ciudad provienes, bella señorita? – nuevamente preguntaba el peli-azul tras reír con lo de "fiebre de las batallas".
– De ciudad Arborada, donde habitan la mayoría de los Pokémon voladores y los hogares son literalmente casitas del árbol con los que uno jugaba de niño – contestaba la peli-morado con una sonrisa.
– Pues creo que podría ir a visitarla algún día, para que me mostrara más en detalles la belleza de Arborada. He estado solo unos días pero no un tour completo, así que no me haría mal observar las maravillas de la "ciudad flotante" como llaman.
Winona no se sentía incómoda, pero si algo extraña por la manera en que William la trataba.
– ¡Listo! – regresaba Wallace tras platicar con su maestro – Lamento interrumpirlos, pero debo viajar rápidamente hacia Arrecípolis. El maestro Juan quiere que vaya ahora mismo porque se hará un espectáculo en conmemoración al día en que Hoenn se salvó de las dos bestias Legendarias y me necesitan. Ya hablaremos más tarde sobre ser líder de Gimnasio, Winona, mi maestro tiene mucho material para el ingreso y las pruebas.
– Eso me servirá de mucha ayuda – asentía la peli-morado – gracias por la ayuda Wallace.
– Dale mis saludos al maestro Juan de mi parte, compañero – el maestro coordinador asentía con la cabeza.
Rápidamente Wallace apretaba manos con William y de la misma forma le dio un rápido beso a la mejilla de Winona para ir en velocidad a Arrecípolis. William al mover la mano de un lado a otro en señal de despedida, no notaba el sonrojo de la peli-morado por el gesto.
Durante el desafío final de la Liga Pokémon ante el Alto Mando y Steven.
– Winona, sabes bien por qué quería estar acá ¿no? – preguntaba William a las orillas de ciudad Calagua. El peli-azul marino la había invitado al mar de la ciudad para una simple salida de amigos. Aunque las intenciones eran obviamente otras.
– Sinceramente no, ¿es celebrar mi admisión como líder de gimnasio? – sonreía la ahora líder de Arborada.
– Además de eso, es brindar por ti, tu belleza, y de decir algo muy importante…
El ex-coordinador tomaba ambas manos de la joven alada para expresar las siguientes palabras que cambiarían la relación de él, Wallace y ella misma… para siempre.
–Winona… yo te amo… desde aquella vez que nos vimos en el concurso de belleza de esta ciudad – miraba William fijamente a los ojos morados de la joven – quiero que seamos algo más, que viajemos juntos a las maravillas de Hoenn, de las demás regiones, ser más que tu solo compañero y amigo de aventuras, ser la estrella que emite el brillo hacia el ángel que desciende desde los cielos.
Silencio… un pequeño silencio para dejar escuchar el sonido de las suaves olas de Calagua. Debía la chica alada dar su respuesta.
– William, yo no puedo…
– Oh, disculpa, olvidé que eras líder de gimnasio – trataba de arreglar la situación el ex-coordinador – pues ya pensaré en como haremos nuestra vida, puedo mudarme a Arborada sin problemas y…
– William, yo no te amo… – contestó la ahora líder de gimnasio – eres una gran persona, gentil, amable, culto, pero no puedo sentir lo mismo por ti cuando te veo de otra manera. Quiero preocuparme ahora de ser líder de gimnasio y también de dirigir a los demás líderes de la asociación Pokémon. Tengo muchas responsabilidades ahora y no además no tendré tiempo para una relación. Te pido que me disculpes, por favor.
El impacto fue grande cuando fue rechazado por Winona, pasó una semana cuando se enteró de que Wallace era el nuevo campeón de Liga, derrotando a Steven Stone, hijo del presidente de Industrias Devon y maestro del tipo acero. Los celos crecían hacia William, quien no solo veía como Wallace era el mejor coordinador Pokémon de la historia, sino que ahora era el campeón indiscutido de la Liga Pokémon de Hoenn. Su corazón estaba destrozado, por el nuevo logro de Wallace y ahora porque Winona no era la correspondida.
El problema fue peor… en la boda de Wanda.
La boda a la vez fue un montaje para que Ruby y Sapphire se embarcaran al Frente de Batalla y ayudar a Emerald con Jirachi para despetrificar a Red, Yellow, Green, Blue y Silver. William también había sido un invitado ya que también colaboró con aminorar el desastre que Groudon y Kyogre dejaron en Hoenn. Era la oportunidad de platicar con Winona después de que la joven pudiera despedirse de los dos Dex Holders, quizás saber si había tiempo para esperar.
– ¡Vamos Winona! ¿No querrías que tu boda así fuese tan linda? – exclamaba Flannery de Lavacalda con corazones en los ojos.
– Estás loca – reía Winona – no quiero casarme aún.
– Eso dices tú, porque lo que es, Sapphire, Liza, Phoebe, Roxanne y yo, sabemos que si lo deseas – reía a carcajadas la líder de gimnasio experta en el tipo fuego.
– ¿No me digan que Sapphire salió con el chisme? – preguntó la peli-morado arqueando una ceja en molestia.
– ¡Claro que no! – negaba Flannery con la cabeza – ¿O tengo que recordarte que me contaste la historia en que te sonrojaste con ese beso de Wallace en la final del concurso de Calagua?
"¿Wallace?" – Exclamaba en silencio William y oyendo la conversación a una distancia prudente en que ambas no lo notarían. La sola idea de que Wallace esté en medio de Winona, no le agradó para nada.
– Bueno, sí… pero solo fue eso... – se sonrojaba más la líder de gimnasio alada – nada más, aunque me dijo que iba a renunciar a su título de campeón para ser líder de gimnasio.
– ¿Ves? ¡Es una señal de que Wallace te ama! – Se ilusionaba la líder de cabello pelirrojo – Pero… ¿por qué no le das una oportunidad?
– Porque no quiero tener a mi lado a alguien que es más fuerte que yo – contestaba Winona con una amarga sonrisa – no soportaría que yo siendo la líder de los líderes de Hoenn, esté con alguien que me supera en todo sentido: los concursos, los combates…
– Espera… eso significa que tú…
Otro silencio, aunque este preparaba más el dolor en William por la respuesta que Winona iba a decir.
– Sí, estoy enamorada de Wallace desde la final del concurso de Calagua – comentó Winona causando también la impresión en Flannery – por eso no quiero amarlo más si llega a ser líder de gimnasio. Por favor Flannery, no le digas nada de esto a nadie, solo Sapphire lo sabe.
– Lo prometo, pero… ¿No también había otro chico más que se te había declarado? ¿Un tal William? – preguntó nuevamente Flannery, provocando impacto en William quien oía atentamente cada detalle.
– Si, pero no le dije que ese motivo adicional era Wallace, eso lo lastimaría mucho tomando en cuenta de que ambos son amigos. Al menos espero que no esté oyendo esto…
"Muy tarde, Winona… ahora sé que ese desgraciado me quitó todo lo que quería."
"¡Aunque me tome años, encontraré la forma de vengarme de ese maldito!"
"Wallace, ahora eres mi enemigo y disfrutaré viendo como desearás no haber nacido… ¡Jamás!"
…
Corazón destrozado, pues a estos extremos, William cree que Wallace le arrebató todo, Winona fue la gota que rebalsó el vaso y por eso el peli-azul marino piensa que todo lo que tiene Wallace pudo haber sido de él. Sinónimo de obsesión y caprichos.
Supongo que leyeron la parte del "Enterrado vivo" y un breve relato en Kanto, más precisos en pueblo Lavanda. Solo diré como spoiler que el Pokémon que atacó al Altaria de Winona en el capítulo primero, tiene que ver con esa leyenda.
El lunes subiré el capítulo tercero para finalizar este reto el viernes próximo.
Gracias por leer y cuídense mucho! :3
