Bueno ya saben a quien pertenece cada cosa... no me entretengo mas, chicas se que dije que serian 2 capitulos, pero Dios no podia dejar de escribir y creo que el sabado subire el ultimo, por que mañana subo el de vida Robada. Y esta historia tambien me ha encantado y no pude cortarla, eso significa que soy malisima para los OneShots. Sorry.
No pude contestar sus Reviews pero les agradezco infinitamente, a quienes lo hicieron prometo hacerlo mañana. Saludos y besos, si ven horrores ortograficos es por que lo termine y lo subi, no quise quedarles mal y mañana no lo podria subir, bueno no me entretengo mas, este capitulo tiene imagenes, lo pueden checar en mi profile, besos.
Este capítulo está escrito bajo la inspiración de 2 canciones.
POV Edward.- Bring me to life.- Evanescence
POV Bella.- Mi ardiente Tentacion. Sentidos Opuestos
Promesas Rotas II
Edward
–Oh dios, oh dios, si a si, Edward , Siiii– Maldición la muy bruja había alcanzado su orgasmo y yo no. Salí de ella, recogí mi ropa y me metí al baño del cuarto del hotel. Con frustración abrí la llave de la regadera para que el agua calmara las ansias que últimamente invadían mi cuerpo. Maldición y mil veces maldición gritaba para mí mismo. Hacia 2 semanas que Alice me confirmara que Bella venia para la pequeña presentación de Tamara mi sobrina, Alice y sus ocurrencias, el hecho es que Bella siendo madrina de la pequeña venia para tal celebración de su tercer cumpleaños. Y desde entonces me sentía frustrado, nervioso y no podía alcanzar un jodido Orgasmo.
Salí del baño, totalmente cambiado, Irina otra de las enfermeras que me había echado ya estaba vestida, lista para irnos, así era desde hace 2 años, me tiraba cuanta mujer se ofreciera para calmarme las ansias, me había convertido en un jodido… como me llamaba Alice? Ah sí, Ninfomanó-ególatra-Insensible. Y tenía toda la razón después que Jennifer terminara nuestra relación, me sentí jodidamente mal, no tanto por haberla perdido, si no porque fue entonces cuando comprendí todo lo que había perdido. Había perdido Mi vida, mi alma y El Amor. Oh si El amor, toda aquella cursilería que dices y haces cuando te entregas a la persona amada. Yo lo había perdido y no hice nada para recuperarlo, y tampoco tenía ganas de encontrarlo nuevamente, porque si de algo estaba seguro, es que no me iba a entregar por completo a nadie como lo hice con Mi Bella. Dios cuanto Tiempo sin pronunciar ese nombre. No lo iba a buscar porque sabía que no lo iba a encontrar nunca más, definitivamente obtuve todo lo que quería, fama eso sin dudar tanto en los quirófanos como fuera de ellos, no era el mismo chico que había prometido un sinfín de cosas a su chica amada, no , ese había desaparecido junto con Bella. Realmente mi vida apestaba. Tenía lo que siempre soñé en el ámbito laboral, pero mi vida estaba vacía, porque no tenía con quien compartir mis alegrías y mis penas.
Mis padres prácticamente estaba decepcionados de mi, y yo me había alejado de mi familia, que decir de mis amigos, solo visitaba a Alice, por mi sobrina, la pequeña Tamara , una niña angelical, carita redonda, piel blanca como si fuera terciopelo, su cabello liso, ese cabello que me recordaba a Bella. Y con unas cuantas pequitas que bailaban en su naricita cuando hacia pucheritos, Dios amaba a esa pitufina, pensar que yo también podría haber formado mi propia familia. Que Idiota fui, cuando aleje a Bella de mi lado. Lamentablemente todos me aplicaban la ley de Hielo, y mientras estaba presente nunca hablaban de Ella, por lo que no sabía absolutamente nada, hasta que hace 2 semanas Alice me dejo caer la noticia a modo de prevención, –Edward Viene Bella al cumpleaños de Tammy y espero que sepas comportarte?, Cuando digo comportarte, me refiero a que no quiero a ninguna de tus golfas en mi casa, así que evítame la pena de tener que correrte junto con ellas- Esa había sido la advertencia de la enana. Y Desde entonces no he podido conciliar el maldito sueño. Recordando todo lo que una vez tuve y perdí. Y si todavía tenía una oportunidad?, si todavía había una esperanza para mí?, podría ser posible que ella pudiera salvarme de esta Soledad?
Iba camino a mi departamento por las calles de Seattle, en la radio sonaba Bring me to life de Evanescense. Sera posible tanta coincidencia?
Sálvame
Di mi nombre y sálvame de la oscuridad
Despiértame
Ordena a mi sangre que corra
No puede despertar
Antes de terminar incompleta
Sálvame
Sálvame de la nada en la que me he convertido)
Realmente necesitaba ser salvado? Realmente quería volver a tener lo que había perdido? Si, si quería, y trataría de volver a recuperar lo que tenia, solo esperaba que Bella me perdonara.
B
Estaba profundamente dormida recargada en la ventanilla del avión, y en mis sueños volvía a recordar a Edward. Dios cuanto había sufrido, pero como bien dicta una frase "El dolor y el sufrimiento son inevitables, pero el sentirte desdichado, es opcional, todo depende de ti". Definitivamente el dolor no se iría de la noche a la mañana pero no permitiría que controlara mi vida, no señor, yo no sería desdichada. Por un mes guarde el luto necesario por la relación más importante de mi vida, quien me iba a decir que hace falta una desilusión amorosa para poder crecer. Los golpes de la vida no te destruyen solo te hacen más fuerte, y así es como yo pude salir adelante, haciéndome la fuerte, viendo lo positivo de la vida. Mi vida no dependía de Edward, no podía seguir siendo la luna que solo giraba alrededor del sol y solo reflejara la luz, yo tenía que ser el Sol, yo podía brillar con luz propia. Y así lo hice.
Me concentre en mi trabajo, los chicos fueron muy buen apoyo para mí, no me sentía sola, tenía mucho apoyo, ellos creían que mi tristeza se debía a que Edward se había quedado en Estados Unidos, no sabían la verdad, que habíamos terminado. Y como no tenía ganas de dar explicaciones no los saque de su error hasta un año después, je, quien iba a decir que no era buena mentirosa, podría ganarme un óscar por mis grandes actuaciones. Pero la verdad solo necesitaba tiempo para poder hablar del tema y no derramar una lagrima mientras lo hacía.
Mi trabajo al parecer le había encantado al Sr. Hendrick, después de ser ayudante de edición me promovió a Editora en Jefe era un buen salto en mi curriculum laboral, y eso me agradaba, ahora podría decirse que estaba viviendo las experiencias de mi vida, y viviendo conforme tenía planeado en la preparatoria, claro que la única diferencia es que no lo compartía con él.
Junto con Ben y Ángela quienes se casaron hace un año salíamos a cenar o tomar unos tragos los fines de semana en un bar, Ángela siempre me criticaba por mi manera de vestir, decía que no era propio de una chica de 25 años, pero a mí no me importaba, hasta que lo conocí a Él.
*Flashback*
Una noche de copas, fui la primera en llegar al Bar como todos los viernes de costumbre, sin embargo Ben y Ángela se estaban tardando más de lo normal, estaba sentada en la mesa de la esquina del bar, sola, tenían 30 minutos de retraso esto no era normal, trate de llamarles por el celular y no contestaban, entraba directo al buzón la llamada. Solo 5 minutos mas y me retiro ya el lunes me las pagarían por el plantón que me habían dado. Saque un billete de mi cartera y me levante para salir del Bar, no tenía ganas de estar sola, así que decidí regresar a mi departamento, justo cuando abría la puerta alguien trataba de entrar golpeándome en la cara con ella, perfecto lo único que me faltaba para completar mi día pensé.
–Oh por Dios! Te lastime?–preguntaba el individuo al cual todavía no veía porque mis ojos se habían nublado gracias a las lagrimas que amenazaban con salir, Dios como duele un golpe en la nariz. Me agarre la nariz con las 2 manos y voltee mi rostro hacia arriba, mi nariz comenzaba a sangrar.
–No como quees, simpemente me gano la lisa y estoy obsevando las telalañas del techo.–hablaba como gangosa por el dolor.
–Lo siento tanto, no me fije, perdón, perdón de verdad, vamos te llevo a un hospital.
–Hospital?, no gacias, solo déjame unos minutos tanquila, y ya se me pasada el dolol– no pensaba pasar la noche del viernes en una sala de emergencias además no crei que hubira sido para tanto. Cuando por fin sentí que el dolor estaba cesando.
– No por favor insisto, si no quieres ir al hospital permíteme revisarte, soy Doctor.– me sentó en una banca que había en la entrada del bar para los que esperaban lugar, se acerco a mi rostro y observaba mi nariz mientras yo lo observaba a él. Era guapísimo, digo no tanto como Ed.. él, pero tenía su belleza, media aproximadamente 1.90, piel broncínea mandíbula perfecta con una barba de candado muy finita, y ojos color miel, vestía unos jeans con una camisa azul acero y una chamarra de piel color chocolate. La verdad era un hombre muy atractivo, y por primera vez después de tanto tiempo me sentí mal por no haberle hecho caso respecto a mí vestir a Ángela. Me sentí chiquita, por un momento, pero después recapacite otra vez no, No podía volver a caer en la autocompasión de hacia unos años. No más.
–Y bien cuál es tu excusa para estar tan cerca de una puerta que abre hacia adentro?–pregunto con una sonrisa torcida, Dios se parecía tanto, y para colmo era doctor, no podría haber más coincidencia.
–Yo? Perdón, pero acaso creías que estabas entrando a tu casa, cuál es tu excusa para empujar tanto una puerta? Tanta prisa para llegar a tu cita?– oh por Dios lo había dicho, necesitaba saber si tenía una cita y no fui nada sutil, mi rostro se cubrió de un color carmesí.
–Cita? No, para nada– sonreía negando con la cabeza–Nadie quiere una cita conmigo, lo que acaba de pasar es mi pan de cada día, suelo ser muy patoso– sonreía nuevamente mientras se rascaba la cabeza– Por lo general siempre estoy tirando algo, suelo ponerme muy nervioso en las citas, por lo que trato de evitarlas– se encogía de hombros y suspiraba.–Muchas veces no me explico cómo es que soy Doctor, pero la verdad es que trabajar con chiquitines es lo mejor, Soy pediatra, me encantan los niños, tal vez porque me siento todavía como uno de ellos y son los únicos que me entienden.– Dios era un chico muy tierno. Me recordaba un poco a Emmett.
–Así que señorita escucho-detrás-de-las-puertas-, no vine por una cita, quede con unos amigos. Y tú?
–También quede con unos amigos, pero al parecer me fallaron hoy–me había olvidado de Ben y Ángela, me puse rápidamente de pie y de repente sentí un mareo–Hey tranquila! Más despacio! Vamos te acompaño a la salida.
–Gracias, pero no es necesario, tus amigos te están esperando.
–No importa, estoy seguro que sobrevivirán sin mí.
–Ok, si tu lo dices.
–Por cierto, Soy Leo Smith.
–Mucho gusto, Soy Bella Swan.
A partir de ese momento mi vida cambio, Leo se convirtió en parte de mi vida, las similitudes que podría tener con Edward se fueron disipando a medida que lo conocía, Edward era cirujano, Leo era pediatra, Edward adoraba la música clásica, Leo la música electrónica, Edward era muy reservado, Leo era muy extrovertido. Totalmente diferentes, crei que chocaríamos en gustos, pero las diferencias que teníamos hacían más agradable nuestras peleas, y a pesar de que no me gustaba la música electrónica llego un momento en que yo misma me ponía a buscar alguna estación en el radio para escucharla, me recordaba a él, cuando no lo veía. A medida que pasaba el tiempo Leo se hizo imprescindible para mi, era tan tierno, tan único, con él todo era sencillo, por primera vez sonreía a la vida después de tanto dolor, y mis amigos lo notaron enseguida. Leo sabia toda mi historia con Edward le había comentado cuanto había sufrido y que fue el único hombre en mi vida, y que por ello me negaba a abrir nuevamente mi corazón. Leo me conto su historia, no había tenido mucha suerte en el amor, siempre fue muy tímido y no era muy lanzado con el sexo femenino, era más bien reservado en sus sentimientos, y que yo era la primera mujer con la que no se comportaba como tonto. Yo no sabía si creerle o no, era un chico bastante atractivo y no me lo imaginaba arruinando sus propias citas, era muy tierno, pero el hecho de que no se pusiera nervioso conmigo no sé si era una señal, que no era la chica adecuada para él. Hasta cierto viernes en particular.
–Así que esta noche a dónde iremos a Bailar Bella?– Si yo bailando en una discoteca quién lo diría.
–No se, Leo aun no me llama para confirmar, probablemente se cancele– me encogí de hombros y camine hacia mi oficina, regularmente Leo me llamaba a medio día después de comer para saludarme y poner el lugar de reunión del fin de semana, pero aun no lo había hecho y ya eran las 4 de las tarde, estaba a punto de marcarle, cuando detrás de mi zubia un mensajero con un ramo de rosas rojas.
–Señorita Swan?
–Si soy yo.
–Esto es para usted–me entrego el ramo, y lo coloque en mi escritorio– me firma aquí– me dijo el mensajero entregándome un acuse de recibo para la firma.
Ángela corrió hacia mi oficina y cerró la puerta tras de ella– oH por Dios Bella de quien son? Son de Leo, Verdad? Tienen que ser de él?– yo sonreía como una tonta, agarre el sobrecito que estaba entre el ramo y saque una nota:
No sé qué le pasa a mi corazón que no quiere estar conmigo
Le pregunto con quien quiere estar y me dice
Que contigo.
Perdón preciosa por no llamarte hoy, pero tuve un día muy ocupado,
Te veo en la noche.
Atentamente
Tu eterno enamorado
Definitivamente este hombre se estaba ganando mi corazón, tenía una sonrisa de oreja a oreja –Por esa sonrisa deduzco que si son de él.–me comento Ángela.
–Si son de él y definitivamente habrá fiesta esta noche, así que me retiro para irme a arreglar.
–Guau nunca te había visto tan contenta desde que llegaste a Londres, Bella, me alegra amiga, de verdad que sí, me alegro mucho por ti.
Esa noche me puse un vestido negro corto con mangas largas y recogí mi cabello en una trenza, algo pasaba conmigo una Bella que no conocía estaba saliendo a flote y me gustaba, me gustaba mi nueva yo, y todo era gracias a Leo, ese hombre especial que estaba haciendo de nuevo mi corazón saltar. Ese hombre de 35 años que hacia renacer una nueva y mejorada Bella.
Leo paso por mi a las 8 de la noche, definitivamente este hombre quería matarme de una combustión espontanea, estaba divino, llevaba un pantalón negro con una camisa verde olivo y un saco negro con finitas rayas café, su cabello un poco desordenado, por un momento me recordó a alguien, pero deseche ese pensamiento enseguida.
–Wuau! Estas hermosa– camino hacia mi y de pronto se tropezó con la alfombra, rápidamente se enderezo y se acerco a mi para dejar un beso cerca de la comisura de los labios. Ese tropiezo me recordó las platicas que habíamos sostenido antes que realmente se ponía nervioso cuando una chica lo cautivaba y hechaba todo a perder.
–Gracias, tu también estas hermoso.
–Nos vamos?
–Claro, deja voy por mi abrigo y mi bolso.
Una vez que llegamos a la disco de moda en Londres, Ben y Ángela nos estaban esperando en un reservado, el ambiente estaba a reventar y yo estaba feliz, a Leo lo sentía nervioso, estaba transpirando mas de lo normal, sin duda se estaba encerrando en su caparazón, porque no era para nada el Leo que conocía, Ben llamo al camarero y pido unos tragos para todos, cuando el mesero trajo las bebidas, Leo hizo un movimiento con su brazo que tiro la charola del mesero, tenia que ayudarlo. Sono una canción que tanto le gustaba a él, One Love de David Guetta y lo lleve a la pista de Baile.
AHORA DEJA QUE ESTA SEA NUESTRA CANCIÓN
Y ESTE NUESTRO DÍA,
Y ESTAREMOS JUNTOS, ESTAREMOS BIEN
PORQUE SOMOS SUPERVIVIENTES,
ESTAMOS TRABAJANDO
ESPERANDO LO MEJOR,
MIENTRAS ELLOS ESPERAN LO PEOR.
Esta canción no era para bailarla pegados, pero yo me acerque mucho a el, y movia mis caderas, levantaba mis brazos y movía mi cabeza a los lados, mientras leo solo ponía sus manos en mi cadera. Me gustaba esa electricidad que se apoderaba de mi cuerpo, cuando de pronto el susurro en mi oído– Bella… Lo estoy hechando a perder, se que la voy a regar de nuevo–Su voz sonó apagada. Me aleje de el para ver su rostro y sus ojos no brillaban, el pego su frente a la mia y suspiro.
PODRÍA INTENTAR ARREGLAR ESTO POR MÍ MISMO
PERO SÉ QUE ME SALDRÁ MEJOR CON TU AYUDA,
A NADIE LE GUSTA HACER DAÑO PERO,
PERO TODO EL MUNDO SE DEBILITA,
ALGUIEN EN QUIEN CONFIAR ES LO QUE TODO EL MUNDO NECESITA.
Así que por primera vez fui valiente y me anime, tome su rostro y lo bese, fue un beso lento al principio y después se convirtió en demandante tenía 2 años sin tener sexo y ahora lo necesitaba, y lo necesitaba a él, sus besos, abrazos y caricias, cuando nuestra respiración nos demando aire, me aleje de él, tome su rostro con ambas manos y le dije– Hey soy yo, Leo, no hay razón porque tratar de ser diferente, Soy Bella tu amiga, y si tu quieres a partir de esta noche puedo ser alguien más.– Dios si Alice me escuchara no lo creería. Yo declarándome.
–Que si quiero? Por Dios Bella es lo que más deseo desde hace 3 meses, no sabía cómo decírtelo y no sabía si tu corazón ya estaba preparado para recibirme, tenia tanto miedo, Dios Te quiero preciosa.–me pego mas asu cuerpo y me alzo dando una pequeña vuelta junto conmigo, yo estaba feliz y él estaba feliz.
Esa noche, fue nuestra primera noche de tantas noches juntos, a los 6 meses nos fuimos a vivir juntos, tenia tanto miedo, pero él me reconfortaba, su turno en el hospital comenzaba a las 6 de la mañana, y mi trabajo a las 8, cuando el sueño me vencía y no lo despedía para ir a trabajar, él dejaba pequeñas notitas por todo el recorrido que daba hasta marcharme al trabajo.
Una nota en el buro, con un : Te amo,
Una nota en el espejo del baño con: Te amo un poquito más,
Una nota en el closet con: No sabes en realidad cuanto Te amo,
Una nota en la cafetera, con: Cada día Te amo mas y mas,
Una nota en la puerta: MI vida Que tengas un excelente día, Te amo un Chinnnnn…..
y cuando subía al carro en la parte del espejo retrovisor, estaba una pequeña foto suya con una última notita:
Para que no te olvides de mi, Te amo preciosa..
Yo solo sonreía por todas sus ocurrencias. Definitivamente me había enamorado nuevamente.
*fin de flashback*
Y ahora me encontraba dirigiéndome a la casa de Alice, estaría una semana en Seattle y visitaría a mis padres, mis pequeños viejitos que había abandonado, aunque no dejaba de comunicarme diariamente con ellos, los extrañaba un buen, así que aprovecharía el tiempo que estuviera aquí. La fiesta de la pequeña Tamara era el Sábado apenas estábamos a Miércoles, Leo lamentablemente no me pudo acompañar, tenía programada una conferencia la cual no pudo cancelar, pero afortunadamente estaría conmigo el fin de semana y nos regresaríamos juntos a Londres, así aprovecharía también para presentárselo a mis padres. Les había hablado tanto de él, que era obvio que quería conocerlo y él también a ellos.
Llegue a la dirección que me había dado Alice, les caería de sorpresa, realmente me esperaban hasta el sábado pero preferí adelantarme. No sabían que venia por una semana. Toque el timbre. Cuando escuche unos zapatitos correr detrás de la puerta y luego otros un poquito mas fuertes.
–Tammy, no, ya te dije que tu no puedes abrir la puerta mi amor- La voz era de Alice reprendiendo a la pequeña tamara por tratar de abrir.
–Poque?
–Porque que tal que es el lobo, quieres que te coma?
–Nooo, el lobo no.
–Entonces deja que sea mamá o papá los que abran la puerta, ok?
–ok.
Cuando abrió la puerta, se quedo mirándome fijamente, no creía haber cambiado tanto, hasta que después de unos segundos grito:–Bella Por Dios, eres tú?, Jasper, amor, mira quien esta aquí.
–Bella?, oh por Dios, porque no nos dijiste que llegabas hoy? Hubiéramos ido por ti.
–Quise sorprenderlos, lo logre?
–Ya lo creo que si.
La pequeña Tamara nos miraba a los tres y fruncía su pequeño ceño.
–Tammy mi amor, ella es tu madrina Bella, y tu tita Bella que te manda los libros de Londres, bebe.
–Tú, edes mi tita Bella? Siii, mi tita, me vas a lleva al cine ave una picola, y me vas a compa palomalitas?
–Tammy mi amor, que es eso?–la reprendía Alice
–Ella me lo dijo, veda que si?–mirándome con sus ojitos verdes iguales a los de él.
–Claro que si preciosa a donde quieras ir, te llevare.– siiii, brincaba de Felicidad sin duda era una copia exacta de Alice.
Los días pasaron rápidamente había ido a visitar a mis padres a Forks y había ayudado a Alice con los preparativos para la fiesta de Tamara, El sábado iría a recoger a Leo al aeropuerto, y por la tarde estaríamos celebrando el cumpleaños de Tamara. Aun no lo había visto y tampoco nadie me había hablado de él, Rosalie y Emmett habían ido a la casa de Alice a visitarme y recordar viejos tiempos, los 2 seguían siendo los mismos, peleaban por cualquier tontería, pero aun así se amaban profundamente, Alice y Jasper seguían siendo una pareja de ensueño, con sus miradas se decían todo, en estos momentos era cuando extrañaba tanto a leo, y justo como si leyera mi pensamiento, sonó mi celular.
–Te amo– conteste antes de dar cualquier saludo. Dios cuanto lo extrañaba
–Yo te amo mas, preciosa, Como estas? Que tal las cosas por allí?
–Todo bien, fui a visitar a mis padres y llegan mañana también para la fiesta, se mueren por conocerte, al igual que mis amigos.
–Y a… él, ya lo viste?–suspire, nos teníamos mucha confianza y ya habíamos hablado sobre el tema, pero él todavía se sentía inseguro respecto a Edward.
–No, no lo he visto, probablemente mañana, también fue invitado, y pues es el tío de Tamara, no creo que falte. Precioso?
–Dime
–Sabes que Te amo Verdad?
–Si lo se, pero….
–Pero nada amor, termina de empacar y trae tu trasero aquí, porque estamos en invierno y no tengo a mi novio para que me caliente. – últimamente era muy atrevida. Y con eso logre alejar los malos pensamientos que divagaban en su mente.
–No se diga mas jefa, si pudiera teletransportarme, créeme que ya estuviera allí.
–Lo se, por eso Te amo.
–Yo también. Te extraño.
–Que descanses Bebe y tengas un buen viaje, cuídate mucho por favor
–Claro mi vida.
El sábado llego y con ello el ajetreo, por la mañana todos corriendo, Alice estaba histérica y corría para un lado y para otro, jasper tratando de calmarla, yo salí a recoger a mi novio al aeropuerto.
En cuanto lo vi, corrí a su lado y me colgué de su cuello y enrolle mis piernas a su cintura, no me importaba la gente alrededor, Dios lo había extrañado tanto. De camino a casa de Alice, me desvié del camino y paramos en un hotel, la verdad es que ya tenía 4 días de abstinencia y no quería esperar hasta la noche, así que tuvimos una larga sesión de sexo. Aunque estaba cansado por el viaje y el cambio de horario, Leo no puso ninguna objeción.
Cuando llegamos a casa de Alice, ya era un poco tarde, corrimos a la recamara a cambiarnos, Alice solo enarco una ceja, por nuestras fachas, debió enterarse el porqué de nuestro atraso, sin embargo lo que me dejo estática fue la presencia de una persona que se encontraba detrás de ella, en el marco de la cocina, allí estaba él. Dios 4 años sin verlo y todavía me afectaba su presencia, Leo lo noto y me abrazo por la espalda, coloco su cabeza en mi hombro y camino unos pasos para que yo avanzara–Corazón se hace tarde y no querrás presentarme a tus padres en estas trazas, Verdad?– al instante reaccione, pero no podía despegar mis ojos de Edward, –Si claro, Vamos–.
Cuando entre a la recamara todavía iba en estado de zombi, sentí la mirada de Leo y note preocupación, no podía ser, no podía afectarme realmente su presencia, que Diablos pasaba conmigo. (Aquí pueden escuchar la canción de Sentidos opuestos)
Es tan fácil decirle a mi vida que mire a otro lado
lo difícil es que ande derecha y no busque el pasado
tu te acercas y veo en tus ojos aquel buen amante
pero sigo pensando en el otro que si sabe amarme.
Cuando bajamos a la fiesta, totalmente cambiados y arreglados, me separe de Leo, sentía que lo estaba traicionando con el pensamiento, Demonios, realmente lo amaba, pero algo andaba mal, simplemente no podía dejar de buscar con la vista a Edward. Cuando Leo se acerco a mi, y noto que algo me agobiaba, me miro y con la cabeza señalo que lo siguiera:
–Bella, creo que aun no has cerrado un capitulo de tu vida…
–Que?– De repente me sentí morir, oh por Dios no otra vez, no él, Dios mio.
–Shhs, Preciosa, a lo que me refiero es que necesitas hablar con él, se nota que tienen que hablar, talvez , él se dio cuenta de lo que perdió, y quiere recuperarte. Sabes que Te amo. Y no es que le este dejando el camino libre, eso jamas–toco mi barbilla y me dio un casto beso–Te amo demasiado como para hacer lo mismo que él hizo, pero tú Bella, realmente estas segura de querer estar conmigo, te he visto moverte entre tus amigos, reírte, abrazar a tus padres, estas en tu ambiente, aquí están todos los seres que amas.
Una lagrima caia en mis mejillas y negaba con fuerza con mi cabeza– No, no te tengo a ti.– dije entre un murmullo.
Me abrazo con fuerza y nos fundimos en un beso. Lo amaba y si para hacerlo sentir seguro, debía hablar con Edward y terminar con esta inquietud lo haría.
Tu no sabes ya no sigo sola
otro querer fue llenando el vacio
ahora no es la misma historia
yo me rehuso a engañarlo contigo
Continuara…
Por cierto acepto sugerencias, el del sabado sera un Epilogo creo que con eso terminare la historia, Quieren que quede con Edward o con Leo, ustedes deciden.
