"Y ahí están los invernaderos. Aunque, claro, tú no pasarás tiempo ahí."
Kurt dejó su mirada pasear a través de los jardines maravillado, pensando en que podrían crecerle un par de ojos para poder observar todo de una vez… y bueno, tampoco le molestaría ser capaz de ponerle un poquito de atención a Blaine al mismo tiempo.
Las largas túnicas barrían a su alrededor cuando caminaban a través del inclinado paisaje.
Blaine ya le había mostrado todos los salones y el Gran Comedor, y había insistido, a pesar de las protestas de Kurt, en mostrarle los jardines.
"¿No te gusta mucho estar al aire libre cierto?" preguntó Blaine riéndose. Kurt meneó la cabeza frunciendo su nariz.
Kurt entrecerró los ojos por la luz del sol, que se reflejaba en las calmas y oscuras aguas del lago que se extendía ante ellos antes de perderse por entre las colinas. El castillo se erigía detrás de ellos, con sus torres rasgando el cielo azulado.
Blaine se tiró al pasto, debajo de una gran haya, y dio unas palmaditas al espacio vacío a su lado sonriéndole.
"¿Y qué opinas de lo que has visto hasta ahora" preguntó apoyándose hacia atrás en sus codos para intentar absorber algo del inusual sol de los primeros días de Noviembre.
"Es increíble" Kurt respondió arreglando su túnica con cuidado alrededor sus piernas cruzadas."Nunca había visto algo así. McKinley parece tan… simple ahora."
Blaine abrió los ojos para dirigirle una sonrisa "Solo espera," dijo apuntando con un dedo a Kurt "la temporada de Quidditch empieza pronto y tu no has estado en un partido antes. Esa basura que ustedes los americanos llaman Quodpotch ni siquiera se le compara."
"¿Te gusta el Quidditch?" preguntó Kurt enarcando una ceja sorprendido.
Blaine profirió un bufido "Debería, soy capitán del equipo de Ravenclaw"
"¿De verdad?" dijo Kurt.
"Sip," Blaine le respondió Blaine riéndose entre dientes ante su tono de sorpresa. "Soy conocido por quebrar uno o dos de los estereotipos"
Kurt se sonrojó "Lo siento. No quería…"
"Está bien" lo interrumpió Blaine con una risa.
Kurt sonrió vagamente "¿En qué posición juegas?" preguntó, intentando recordar algo de lo que había leído del deporte cuando estaba investigando sobre la escuela.
"Guardián" respondió Blaine "Hice la prueba para cazador originalmente, pero las vacantes estaban ocupadas así que probé como me iba como Guardián y gané el puesto. Juego desde tercero. Me nombraron capitán este año, ya que nuestro antiguo Buscador se fue.
Ganamos la Copa el año pasado. Vencimos a Griffyndor dos ochenta contra dos setenta. No pude hablar por semanas por tanta celebración" suspiró contento." Cuento con que lo hagamos bien este año, pero el nuevo Buscador no es como Paul. Él era genial, solo perdió tres snitches en cinco años."
Kurt asintió, aún cuando no tenía ni más remota idea de lo que Blaine estaba hablando. El otro chico pareció captar de su confusión, porque se rió y le dio a Kurt unas palmaditas en la pierna.
"Aprenderás luego," dijo Blaine "Yo no sabía mucho cuando entré en Hogwarts". Se encogió de hombros, mirando hacia el lago.
Estuvieron sentados en silencio un momento, escuchando como el viento rozaba las ramas desnudas por sobre sus cabezas.
"Te gustará aquí" le dijo Blaine de repente.
Kurt se volvió hacía él, pero el chico no lo miraba, sus ojos estaban enfocados en las ondulantes aguas del lago.
"Eso espero," dijo Kurt suavemente.
Blaine lo miró con curiosidad, como si estuviera intentando descifrar algo escrito en una lengua desconocida. "Lo harás. Estoy seguro. No tienes que preocuparte de si te harán daño los demás. Si tienes algún problema no dudes en acudir a mí. O alguno de los Prefectos o Profesores" se recargó contra uno de sus lados y puso su mano junto a la de Kurt, con sus dedos casi tocándole la túnica. "Yo-nosotros estamos para ayudar."
"Gracias" le dijo Kurt con una pequeña sonrisa.
"No hay de qué, amigo." le respondió levantando la mirada hacía el sol, que ya se encontraba bajo, contra las distantes montañas. "Deberíamos irnos a cenar. Te voy a presentar al resto de nuestros compañeros. David y Wes tienen que estar un como locos porque los mandé hacer el tonto a otro lado hace un rato.*" dijo riéndose.
Kurt lo miró con los ojos como platos.
Blaine, que había estado ocupado limpiándose la túnica se dio cuenta y comenzó a reírse "Lo siento, se me olvida de que no estas acostumbrado a los modismos. Me refería a que deben estar algo molestos porque los abandoné cuando el Profesor Flitwick me pidió que te ayudara"
"Perdón," dijo Kurt poniéndose un poco nervioso "no quiero que tus amigos me odien."
Blaine se rió y le tendió la mano para ayudarlo a pararse. "No seas tonto. Solo no están acostumbrados a compartir, hemos sido mejores amigos desde primer año. Pero sobrevivirán. Eso sí, no intentes separarlos, son co-dependientes. Según yo, si los separas a más de dos pies de distancia, se consumen y mueren. No entiendo como soportan dormir en distintas camas."
Kurt se puso junto al otro chico mientras caminaban en dirección al castillo. "Oh, ¿son…?"
"¿Pareja?" terminó Blaine con una carcajada "No son gays. Aunque podrían serlo. Hacen de todo juntos, excepto tener relaciones." Dijp riéndose nuevamente.
Al entrar en el vestíbulo, fueron capaces de oír el sonido de la cena proveniente del Gran Comedor.
"¡Vamos!" dijo Blaine agarrando a Kurt de la manga y lo empujó dentro del Gran Comedor. Lo guió hacia la segunda mesa, donde todos los estudiantes llevaban la misma corbatas e insignias azul y bronce.
"¡Hey Blaine dirige tu pequeño trasero hacia acá imbécil!"
Blaine sonrió y rodó los ojos, haciéndole señas a Kurt para que lo siguiera hacia el chico de piel oscura que lo llamaba.
"Kurt,"dijo, ignorando al chico de apariencia asiática que le golpeaba el brazo juguetonamente "este es Wes-" golpeó al asiático en la cabeza "- y este es David" tocó al chico negro en el hombro. "Son de sexto también. Me disculpo con anticipación por cualquier estupidez que puedan cometer. Ah, y cualquier cosa que digan sobre mí, no es verdad."
Kurt sonrió y estrechó la mano de los dos chicos.
"¡Salud!" dijo Blaine y se sentó al lado de David, asintiendole a Kurt para que se sentera a su otro lado."
"Y Kurt," dijo David irguiéndose por sobre su plato de albóndigas de cordero "¿de dónde provienes?"
"Er, Ohio" contestó al mismo tiempo que miraba como Blaine llenaba su plato con comida. Kurt llenó el suyo sólo con ensalada, ignoranda la mirada reprobatoria que Blaine le estaba dirigiendo.
"¿Ohio?" dijo David "¿Dónde queda eso? ¿Gales?"
"En de Estados Unidos, idiota" dijo Blaine, chocando su hombro con el de David.
"¿Estados Unidos? ¿En serio?" dijo Wes entusiasmado, al mismo tiempo que amenazaba a David quien trataba de robarle alguna de sus albóndigas. "¿Es verdad lo que dicen? Eso de que todas las mujeres de ahí se parecen a Marilyn Monroe…"
"Eeem.."
"Ignóralos Kurt" dijo Blaine, rodando los ojos.
Wes y David se callaron, pero sin borrar la sonrisa de sus caras.
"No Jeff."
"¡Si Nick, lo es!"
"¡No!"
"¡Si!"
Kurt levantó la mirada para observar a los dos chicos que se encontraban sentados al frente. Uno de ellos era alto y desgarbado, con brillante pelo rubio que caía sobre sus ojos en un corte angular. El otro era más pequeño, y tenía el pelo oscuro y con ondas.
"¿Sobre qué están discutiendo ahora?" preguntó Blaine, con un tono que hacía pensar que la situación sucedía todos los días.
El chico de pelo oscuro habló primero "Jeff está diciendo que la nueva Nimbus va a superar a la Saeta de Fuego del año pasado-"
"¡Por qué eso va hacer!" gritó el rubio agitando los brazos.
"Están locos," masculló David.
"Si," intervino Wes" porque todos saben de que la Falcón de la próxima temporada las va a superar a todas."
Los cuatro empezaron una acalorada discusión, y Blaine se inclinó un poco hacia Kurt. "Jeff y Nick, los golpeadores de Ravenclaw." le dijo suavemente "Son mejores amigos, pero nunca paran de discutir. Van en nuestro curso también. El único la que no has conocido es Thad; seguramente está por ahí estudiando, dado que es lo que siempre hace." Sonrió y volvió a comer.
Kurt comió su ensalada lentamente, escuchando como los otros chicos hablaban sobre escobas, el Quidditch y las clases, e intentando absorber cuanto le fuera posible de la conversación- aún cuando se perdía por los modismos. De vez en cuando Blaine intervenía con un comentario sobre algo de lo que decían, pero se pasó la mayoría de la cena explicándole a Kurt sobre que hablaban los demás.
Cada vez que Blaine y él chocaban los hombros, o cuando se reía por algo de lo que sus amigos decían, Kurt intentaba no emocionarse mucho. Pero no fue capaz de controlar su corazón, que latió más rápido de lo normal durante la mayoría de la comida.
Cuando Blaine terminó su postre (Kurt no había comido, aunque Blaine prácticamente había intentando forzarlo a hacerlo, para darse luego por vencido agitando su cabeza), se levantó, estirándose. "Creo que voy a llevar a Kurt a la Torre." Le dio una palmadita en el hombro a Wes y David "Los veo mañana en Encantamientos."
Los cuatro chicos los despidieron y Kurt salió del Gran Comedor siguiendo a Blaine, que iba en la dirección que había tomado antes para mostrarle la lechucería. Doblaron abajo hacía la izquierda por un corredor en el que antes habían doblado a la derecha, antes de subir por una escalera de caracol, y se encontraron con una gruesa puerta de madera con manilla de águila.
Blaine se acercó a la puerta, la golpeó con la aldaba y dio un paso atrás. El pico del águila se abrió y dejó salir una suave y musical voz.
"¿Cuál es la forma definida de un boggart?"
Blaine se tomó un tiempo antes de contestar "Es desconocida, pues este toma la forma del mayor miedo de la persona que lo enfrenta. Su verdadera forma nunca se ve."
"Bien razonado" dijo la puerta antes de abrirse.
Blaine alzo el brazo y Kurt se le adelantó. Jadeó al mismo tiempo que Blaine entraba detrás de él y cerraba la puerta.
Se encontraban en una amplia sala circular, alfombrada de azul oscuro. Las altas ventanas se encontraban cubiertas por cortinas de seda claras, y dejaban ver las lejanas colinas, que acunaban el ardiente sol que se estaba ocultando. La cúpula estaba pintada con estrellas, las que brillaban como si fueran reales.
Había una estatua de mármol, de una mujer vestida con una majestuosa túnica, y con una banda delgada que rodeaba su cabeza. Sillas tapizadas de suave gamuza estaban esparcidas alrededor de la habitación, entre las mesas y libreros que se encontrabas alineados con cada pared que no contaba con una ventana.
"Bienvenido a casa," dijo Blaine metiéndose las manos en los bolsillos y sonriendo ante la mirada atónita del otro joven.
"¿Tengo que vivir… aquí?" dijo Kurt con voz temblorosa.
"Bueno, aquí no." Le dijo Blaine. Le indicó la escalera con un movimiento de cabeza. "Los dormitorios están arribas. Vamos, te los mostraré.
Kurt siguió a Blaine a través de la escalera, empapándose aún con la belleza del lugar, para llegar a un pasillo muy parecido a la sala común, pero con varias puertas alineadas a través de la pared.
Se detuvieron ante la sexta puerta, de la que colgaba una placa en la que se leía "Chicos de Sexto Año". Blaine abrió la puerta y entró, seguido de cerca por Kurt.
La habitación estaba decorada de manera muy parecida a la sala común: con una alfombra oscura y altas y angostas ventanas, pero en vez de mesas, habían siete camas con dosel alineadas a la pared. Cinco de lucían como sus ocupantes las hubieran dejado recientemente, los edredones azules y las sabanas de color bronce echadas hacia atrás o a los lados, y con libros y ropa cubriendo el suelo a su alrededor. La sexta cama estaba perfectamente hecha, pero tenía encima una escoba con el mango sumamente pulido y unos lentes descansaban en la mesita de noche. La última cama lucía como si nunca hubiese sido tocada.
"Esa será tuya," dijo Blaine asintiendo en dirección a la cama intacta.
"¿D-Dormimos en la misma habitación?" preguntó Kurt algo incómodo.
Blaine le sonrió cálidamente. "No te preocupes," le dijo. "Para eso están las cortinas." Avanzó hacia la cama que era obviamente suya y tiró de las cortinas azules y plateadas. "Respetamos la privacidad de cada uno. Y si alguna vez necesitas el baño para ti solo no te diremos nada." Señaló hacía la puerta entreabierta en una esquina de la habitación, a través de la cual se podía vislumbrar un destello de mármol blanco y grifos de bronce.
Kurt se sentó en su cama, tragó fuerte e intentó no llorar. Se dio cuenta de que iba a pasar los siguientes siete meses ahí, pues sabía su padre no podría costearse llevarlo a casa para Navidad o las vacaciones de Pascua. Inhaló y parpadeó fuerte, escondiendo la cara para que Blaine no lo viera.
"Hey," le dijo el otro chico sentándose a su lado y poniendo su brazo alrededor de sus hombros. "Sé que es mucho lo que tienes que aceptar. No puedo imaginarme pasando por lo mismo que estás pasando ahora. Pero estoy aquí si es que me necesitas ¿entendiste? , No estás solo Kurt ."
Kurt lo miró con sus ojos brillantes y le sonrió, mordiéndose el labio antes de contestarle suavemente, " Me alegra haberte conocido Blaine."
El otro chico le dio un apretón en el hombro y le contestó "Me alegra haberte conocido también Kurt."
Espero que les haya gustado el capítulo :D
No sé en cuanto tiempo más subiré el tercer capítulo, porque me quedé estancada ¡de verdad que no puedo avanzar! Pero ahora intentaré usar bien mis vacaciones y avanzar algo. Pero se vienen nuevos personajes que uuugh ¡ni les cuento!
