¿Es estúpido tener celos?

Algo dentro de él había hecho clic, tal vez fuera por el estúpido color rosa en cierta oración del mensaje de texto, lo que le había llevado a un estado tal que nadie podría reconocerle. No, no era eso, era el simple hecho que Kyoko se permitiera ser tan amigable con otro sujeto, cuando ni siquiera podía dejar de hablarle formalmente a él.

"no puedes llamarme simplemente por mi nombre, debes decirme Kyoko_chan" le había explicado como una madre hace mucho, cuando eran niños. Tal vez para ella era una común formula de etiqueta y carácter japonés, pero para él había significado una barrera entre ambos. Una barrera que se había hecho más y más grande… al punto que hoy sentía la impetuosa necesidad de sacudir a la joven. ¿Por que podía ser tan amigable con todo mundo, excepto con él?. Era por su infantil idea de tratarlo como sempai, o aun le resentía por ser tan duro con ella cuando se "conocieron".

Fuera lo que fuera, se sentía mal, y podía ser peligros ahora que dejaba más libertad a Koun, era como un animal herido. Intento respirar y tomarse un tiempo para componer su típica cara de "todo está bien", pero le estaba llevando mucho esfuerzo. Su amor por Kyoko, siempre había sido problemático:

Cuando eran niños se había cegado en la idea de era una niña a quien respetaba, ya que era más joven pero podía ser contante, madura, con un carácter enérgico, aunque también era muy dulce, tímida. "ella formo la imagen que tengo de cómo es una chica japonesa", o más bien ella fue y es mi imagen de mujer: "una chica dulce, pero con un fuerte carácter" era la contestación que siempre daba a la típica pregunta de "¿Cómo es tu mujer ideal?", y siempre lo contesto pensando en Kyoko. Ciertamente conocía a muchas chicas dulces de buen carácter, pero Kyoko era el punto de referencia de todo, desde que se habían conocido a orillas del rió.

Era muy cursi decirlo, pero ya le había querido desde entonces. Kyoko se había transformado en lo que había esperado, una mujer hermosa, tenaz, responsable y valiente; pero tenia un factor estaba mal colocado, Sho Fuwa. Kyoko parecía incapaz de considerar al amor, es mas se había convertida en una ferviente fanática del -Abajo el amor- por culpa de su relación fallida con ese sujeto, aunque esto tenía sus ventajas, ya hombres como Murasame y Kajima jamás lograrían sus objetivos amorosos.

Se había hecho a la idea de que no importaba si ella no llegara a amarle, es más, prefería que no volviera a amar jamás a nadie. Pero quedar rezagado al papel de mentor mientras los demás podían convertirse en sus compañeros o sus amigos, tampoco podía soportarlo. Ella debía verlo solo a él.

No podía decirlo en todo esta tiempo, porque en el papel del buen niño e hijo obediente de Koun se había tragado que la niña siempre le hablara del príncipe encantado que era "Shou chan", y ahora como el actor, hombre perfecto y profesional, jamás exigiría nada de nadie de manera aoroda. Pero Kyoko no lo dejaba fácil, ella se había atrevido a perforar su defensas.

Sabía que ella no había pegado el ojo la noche que le había abrasado y dormido a su lado, ciertamente fue extraño más que abrazar una persona parecía que abrazaba una piedra. "El amor es una batalla a muerte, triunfas o caes" solía decirle su padre. Había tenido a Kyoko en sus brazos, podía considerarse una victoria, pero solo gano más desesperación.