Capítulo 2: Heartbeat.

- Haces trampa! - Dijo Naruto apuntando con el dedo acusador a Sasuke.

- Acepta que eres un perdedor - dijo Sasuke burlón como el rubio se subía a la mesa y miraba fijamente el tablero del parqués.

No comprendía cómo hacía Sasuke para llevar las fichas de la salida hacia el final tan rápido mientras él apenas conseguía sacar las fichas.

- Otra vez!

- No - dijo Sasuke cruzado de brazos. - He estado jugando a esto durante toda la mañana.

- De acuerdo - dijo Naruto yendo hacia el estante a bsucar más juegos de mesa. - Monopolio.

- Aún me debes dos hoteles y una isla.

- Ajedrez.

- Te falta sesos para saber cómo se juega.

- Dominó.

- Me golpeaste con las fichas la última vez que perdiste... que es siempre.

- Eh... Póquer - dijo Naruto sacando la última caja que había. - ¿Striptease?

- Allá tú si quieres quitarte la ropa ante mí - dijo Sasuke muerto de la risa.

- Te ganaré - dijo Naruto poniendo las cartas sobre la mesa.

Naruto repartió las cartas para que Sasuke no hiciera "trampa". Cada uno tenía cinco cartas y el que tenía mayor número ganaba.

Naruto levantaba la ceja y miraba al pelinegro tras las cartas, pero él tenía una cara inexpresiva que no se sabía si ganaba o perdía.

- Ya deja de mirarme - dijo Sasuke mirándolo fijamente.

- No te estoy mirando - dijo Naruto sonrojado como se escondía tras las cartas.

Sasuke no pudo evitar sonreír ante eso, le gustaba a molestar al rubio, era tan fácil sacarlo de quicio y hacerlo sonrojar.

- ¿Vas a cambiar alguna carta? - Preguntó Sasuke tratando de leer la cara de Naruto, pero el rubio ponía tantas caras, la mayoría estúpidas que no estaba seguro que tramaba.

- Uh... No - dijo Naruto indeciso como miraba carta por carta.

- Yo tampoco - dijo Sasuke con una sonrisita. - Vamos a mostrar nuestras cartas a la cuenta de tres.

- Tres! - Gritó Naruto dejando su cartas al descubierto en la mesa. - Tú tienes - dijo mirando las cartas del pelinegro. - Nueve, ocho, as, diez, cinco... 42...

- Ganaste - dijo Sasuke mirando sorprendido las cartas ded Naruto.

- ¿En serio?

- Tienes dos reyes, una reina y dos ases - dijo Sasuke con los ojos como latos. - ¡¿No sabes jugar?

- Claro que sí - dijo Naruto emocionado. - Te gané, te gané, por fin! Quítate la camisa!

- No tienes que decirlo, cumplo con... - dijo Sasuke llevando las manos hacia el primer botón.

- Espera, hazlo lentamente - dijo Naruto relamiéndose los labios. - Quiero disfrutar cada segundo porque te gané!

Sasuke entrecerró los ojos, fulminándolo con la mirada, pero él cumplía su palabra, era un buen perdedor, así que hizo lo que dijo Naruto, empezó a quitarse la camisa lentamente, sacaba cada botón del ojal tan lentamente que el rubio se mordía los labios exasperado queriendo más.

- ¿También quieres que te baile? - Preguntó Sasuke con lascivia como se inclinaba hacia el ojos azules con una sonrisa sardónica.

- Eh... Sasuke...

Ela ludido se rió y se alejó terminando de quitarse la camisa, la arrojó a un lado. Dejando a la vista su pecho y abdominales perfectos.

- ¿Puedo tocarte? - Preguntó Naruto inocente.

- ¡¿QUÉ? - Dijo Sasuke cubriéndose con las manos.

- Vamos - dijo Naruto levantándose de la silla y caminó hacia Sasuke con las manos extendidas hacia él.

- Apártate (.)

- Solo quiero tocar tus músculos y sentir lo duros que son.

- ¿Te escuchas? Eso suena raro.

- No es la primera vez que te toco, siempre lo hago cuando nos bañamos juntos - dijo Naruto abalanzándose sobre Sasuke.

- Eso es diferente! - Dijo Sasuke metiéndole un patadón para alejarlo.

- ¡Naruto!

Los dos escucharon la voz de Tsunade, era la primera vez que ella aparecía sin avisar, Naruto miró asustado a Sasuke, su madre no dejaba que nadie ni nada se le acercara, si se enteraba que invitaba a Sasuke a la torre para jugar con él, lo regañaría.

- Escóndete - dijo Naruto empujando a Sasuke hacia la ventana.

- Pero mi camisa.

- Ya te la paso - dijo Naruto sobresaltado al escuchar la puerta abriéndose de golpe.

- Naruto, ¿porqué no fuiste a recibirme? - Dijo Tsunade mirando recelosa a su "hijo".

- Estaba dormido... - Dijo Naruto como miraba hacia atrás sin rastros de su amigo.

- ¿Y esto? - Dijo Tsunade recogiendo una camisa azul en el piso.

- Es mía.

- ¿No es muy grande para ti? - Dijo ella mirando la camisa.

- Ya no soy un niño - dijo Naruto forzando una sonrisa.

- Tienes razón - dijo ella dejando la camisa a un lado y caminó hacia el rubio para abrazarlo. - En una semana cumplirás dieciséis años.

- Sí, me gustaría salir de la torre.

- Por supuesto - dijo Tsunade con una gran sonrisa.

- ¿En serio puedo salir?

- Claro, cuando cumplas dieciséis... Te llevaré a un lugar muy especial...

- ¿Dónde?

- Ya lo sabrás, paciencia - dijo la mujer girándose para esconder su sonrisa. - "Tantos años por fin, en una semana sacrificaré a Naruto en el desierto como me ordenó Gaara y recuperaré mi belleza".

- ¿Mamá? ¿Estas bien? - Preguntó Naruto al ver que ella temblaba de la emoción.

- Sí, solo pasé a ver cómo estabas. Ya me voy y ya sabes, no te acerques a nada ni a nadie - dijo ella dándole un beso en la frente.

- Sí - dijo él obediente como asentía con la cabeza.

Tsunade se fue cerrando la puerta con seguro, entonces Naruto se giró rápido hacia la ventana.

- ¡¿Sasuke? - Llamó al no ver rastros de él en la ventana, se asustó pensando que pudo haberse caído.

De repente sintió una brazo rodeándolo por la cintura.

- ¿Sasuke? - Confundido, Naruto se giró y vio al pelinegro salir de entre las cortinas. - ¿Escuchaste? - Dijo emocionado. - Saldré de este lugar en una semana, me iré...

- ¿Y regresarás? - Preguntó Sasuke apretándolo contra su pecho.

- Claro que no, estoy aburrido de estar encerrado.

- ¿Y yo qué?

- ¿Ah? Puedes ir conmigo - dijo Naruto sonrojado como el pelinegro se acercaba a su rostro.

- Ya es tarde, mi hermano debe estar buscándome - dijo Sasuke apartándose.

Sasuke tomó su camisa en la mesa y se fue, Naruto se quedó solo, se sintió solo, y ya empezaba a extrañar a Sasuke a pesar de que seguía tan cerca de él. Se abrazó a las cortinas para sentir el calor que había dejado el cuerpo de éste y aspiró el perfume en la tela.

- Sasuke... - Suspiro Naruto con el corazón latiéndole fuerte.

Tsunade estaba en la casita junto a la torre, hablando con Itachi, le daba ordenes de preparar el mejor carruaje con los mejores caballos dentro de una semana.

- Eres de mi confianza - dijo ella caminando alrededor de la casa. - Liderarás la caravana que llevará a mi hijo a Sunagakure.

- Es un lugar peligroso - dijo Itachi confundido.

Tsunade le dio una mirada dura e Itachi se calló, él no tenía porque estar dando su opinión, nadie le preguntaba, a nadie le importaba.

- Ya contraté a varios mercenarios para que lo escolten, tu deber es que nada le pase a Naruto.

En eso la peurta d ela casa se abrió trayendo a Sasuke adentro. Tsunade se le quedó mirando detenidamente, la camisa azul que llevaba le hacía familiar...

- Es mi hermano Sasuke - dijo Itachi como el menor hizo una reverencia.

- ¿Dónde estabas? - Preguntó ella caminando alrededor de Sasuke, por alguna razón le daba mala espina.

- Cazando - dijo Sasuke mostrándole el conejo muerto en su mano.

- Ya sabes - dijo Tsunade seria como se iba.

Los hermanos se quedaron mirando el uno al otro.

- Tardaste mucho y solo cazaste eso - dijo Itachi con suspicacia.

- El invierno esta cerca - dijo Sasuke entrando a la casa y dejando el conejo en el piso cerca de la chimenea.

- Y necesito los mejores caballos - dijo Itachi en voz baja como caminaba hacia el perchero por una capucha y espada, una melata y monedas de oro.

- ¿Vas a viajar?

- Tsunade me encargó conseguir una carroza y caballos para el viaje de su hijo - dijo Itachi caminando hacia la puerta. - No te metas en problemas.

- Ya no soy un niño.

- Por eso mismo digo - dijo Itachi dándole una mirada seria antes de irse.

- Sasuke se quedó solo y miró al conejo muerto.

- Significa que Itachi va de viaje con Naruto - dijo curioso y envidioso, él mismo quería estar junto a Naruto cuando saliera de la torre por fin y llevarlo a tantos lugares.

Sasuke tampoco conocía mucho del mundo maíz allá del bosque, pero eso era lo divertido, viajar y descubrir lugares con el rubio.

- Siempre estoy soñando despierto - dijo Sasuke frustrado. - Hoy quería decirle lo que siento, pero llega esa vieja e interrumpe.

Se escuchó golpes en la puerta y fue a abrir.

- Naruto - dijo sin sorpresa, el rubio siempre aparecía en su casa cada vez que Itachi se iba a alguna misión o caza.

- Hola, Sasuke - dijo el ubio como si no lo hubiera visto durante mucho tiempo.

- No - dijo él impidiéndole entrar a la casa.

- Pero siempre lo hacemos.

- Ya no - dijo Sasuke incómodo. - Ya no somos niños, ya no es normal dormir juntos en la misma cama...

- Pero...

- Ve a tu propia cama.

- ¿Porqué? Creí que te gustaba estar conmigo - dijo Naruto sombrío.

- Me gustas, por eso no puedes estar en la misma cama que yo - dijo Sasuke mirando a un lado.

- ¿Porqué?

- ¿Porqué? - Sasuke resopló incrédulo ante lo estúpido que era el rubio al no entender la indirecta, lo agarró de la mano y lo haló hacia él y lo besó.

Sorprendido, Naruto entrecerró los ojos lentamente, dejándose llevar por el beso. Con solo el roce de los labios cálidos del mayor temblaba, su corazón saltaba.

Mientras tanto, Itachi no se había ido muy lejos, estaba observando todo desde una colina en su caballo hasta que Sasuke entró a Naruto y cerro la puerta, desapareciendo dentro de la casa ya no los veía.

- Esta noche solo vamos a dormir - dijo Sasuke al oído del rubio.

Naruto asintió con la cabeza y se dejó llevar a la cama, los dos se acostaron y se miraron el uno al otro.

- Tú también me gustas - confesó Naruto acercándose más a Sasuke y él le rodeó con sus brazos.

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- ¿Naruto estas bien? Despierta - dijo Kakashi chasqueando los dedos por tercera vez.

- ¿Qué fue eso? - Dijo Naruto sobresaltado, llevó la mano hacia la boca. - ¡Me besó!

- ¿El tal Sasuke?

- Sí - dijo Naruto sonrojado como recorría sus dedos por sus labios. - ¡Aún puedo sentirlo!

- Eso es imposible - dijo Kakashi con una sonrisa incrédula. - A veces uno cree que puede sentir lo que le pasa en la regresión, pero es un efecto segundario del hipnosis, no es real.

- Pero - dijo Naruto cerrando los ojos, es como si aún estuviera aquí...

- Es mejor que vayas a descanar - dijo Kakashi escribiendo en su cuaderno. - Hoy ha sido una sesión interesante, de cinco años pasaste a tus recuerdos de quince años, tal vez muy pronto sepamos qué te pasó en esa vida.

- Gracias - dijo Naruto levantándose del diván y salió del consultorio.

Se fue al comedor aunque no tenía mucha hambre, algunos estaban comiendo en las mesas y otros hacían fila con una bandeja en mano para tomar su plato. A veces eso era como la prisión, pensó Naruto tomando una bandeja e hizo la fila.

- Rápido que no voy a estar aquí todo la noche - dijo Sasuke exasperado, le tocaba ayudar en el comedor y esos malditos locos tardaban un chorrón de siglos en decidir si querían pasta o arroz.

- Más respeto a los pacientes - dijo Sai que a diferencia de Sasuke, sí estaba haciendo trabajo comunitario porque quería, le nacía y le gustaba.

- ¿Quién te crees para hablarme? - Dijo Sasuke dándole un empujón lejos.

- Por favor, un plato de ramen - gritó Naruto a todo pulmón.

- ¡¿Crees que soy sordo, idiota? - Gritó Sasuke cogiendo el plato y arrojándolo contra la bandeja.

- ¿Qué hace un maldito como tú aquí? - Dijo Naruto molesto ya que la sopa de ramen reboto en su rostro.

- Soportar a locos como tú.

- No estoy loco.

- Ajá, estas aquí de vacaciones.

- No voy a pelear contigo - dijo Naruto tomando s bandeja para irse.

- Cobarde - dijo Sasuke lo suficientemente alto para que el rubio y todos escucharan.

- ¡Sasuke! - llamó Sai desde la cocina. - Necesito que vengas a llevar los postres a la nevera.

- No soy cobarde - dijo Naruto entre dientes como se giraba para encararlo, pero el pelinegro ya no estaba. - ¿Sasuke? No... Alguien tan estúpido y egoísta no va a tener un nombre tan bonito ni relación conmigo - dijo siguiendo su camino como sacudía la cabeza para olvidarse de ese malgeniado y maleducado con quien se tropezaba a cada rato aunque no podía evitar que tenía cierto parecido con el Sasuke de su vida pasada.

Las palabras que recordé son

"Te lo suplico, no te vayas".