Nota previa: De verdad, lamento que a algunos les resultara flojo el inicio del fic. Sin embargo, se me hizo muy complicado empezar, y además, quería hacer algo corto. Si bien esas no son excusas, constituyen parte de mi justificación. Espero que este capítulo que les ofrezco les parezca bueno. Saludos!
Conociéndote
No resistí la tentación de preguntarle a Yuri acerca de la moza con la que tropecé al llegar. Después de todo, ella siempre estaba al corriente de todos los chismes de la pizzería.
Aproveché la oportunidad de la salida para hacerlo. Tanto ella como yo estábamos muy cansados, sin embargo, pensé en acompañarla hasta su casa con el fin de hablar con ella.
- ¡Qué día complicado! – exclamó Yuri fregándose los ojos soñolientos – Espero que mañana sea más tranquilo…
- Ojalá… - murmuré, fijando mi mirada en la luna.
- No entiendo porqué te ensañaste en acompañarme, Ryo, si tu casa queda para el otro lado.
- Quiero hablar contigo, Yuri – añadí con apuro.
- No lo digas… - comenzó ella, haciendo un gesto con la mano – Ya sé de qué quieres hablar.
- ¿Cómo puedes estar tan segura? – inquirí sonriendo.
- Porque tú eres un gran mujeriego…
- Amante de las mujeres se dice, Yuri…
- … y además, no te culpo. Soy mujer y su presencia me turba, me imagino si fuera hombre…
- ¿Te refieres a la pelirroja…?
- Sí, Ryo. Al igual que tú…
- A veces me asombra tu rapidez – admití sin afligirme.
- Créeme que a mí también me asombra muchísimo la tuya… Sobre todo cuando estás soltero…
- Siempre estuve soltero, Yuri. Deberías retractarte y decir que estoy "sin compromisos" – añadí con júbilo.
- A veces creo que te apuras tanto… no deberías dejarte sorprender por la apariencia de las personas con tanta facilidad… No comprendo cómo aún no lo has entendido… - musitó con aire de resignación.
- Pero estoy seguro…
- Nadie se enamora tan rápido, Ryo… además, no es la primera vez que dices eso… siempre dices lo mismo… y eso me trae a la mente tus más de cincuenta fracasos sentimentales…
- Por favor, no traigas a colación semejante cosa. Tan sólo fueron una tontas con las que me divertí un rato, Yuri. Nada serio… Sin embargo, creo que debería sentar cabeza de una buena vez…
- ¿Ah, sí?
- Sí…
- ¿Y no te parece que deberías conocer a la persona con la que vas a sentar cabeza, en lugar de tirarte encima de cualquier par de tetas que se te cruce por el camino?
- Yuri, si estás celosa, o insinuando que debo conquistarte a ti, déjame decirte que no me gustas… que te quiero como amiga…
- ¡No seas ridículo, Ryo! ¡Jamás en mi vida tendría un novio como tú! Lo que sucede es que me gustaría que lo reflexiones…
- De acuerdo. Haré lo posible…
- Harás lo imposible – corrigió la morena, mirándome con seriedad.
- Lo prometo. No me precipitaré…
- Está bien. Ese gesto merece que te cuente un poco acerca de la chica con la que te tropezaste hoy… ¿contento?
- Sí, ándale. Te escucho.
- Esa churra pelirroja se llama Rika. Es amiga mía de muchos años, así que te pido que no la acoses por favor…
- Lo prometí, no le haré nada. Y menos si es una amiga tuya.
- Eso está mejor… - admitió Yuri sonriendo – Rika es una mujer fantástica…
- Eso sí que lo ví…
- Tú le viste el trasero, Ryo. No embromes…
- De acuerdo. También me gustó lo alta que es. Nunca había visto en vivo y en directo una chica tan alta… Casi tan alta como yo…
- Es cierto… Sus piernas miden un metro de largo… Y tiene una figura de modelo. De hecho, es hija de una modelo… pero pese a que siempre pinchó a su hija para que siguiera sus pasos, la joven se inclinó por el estudio. Ama estudiar y ama leer…
- Es una persona interesante… - admití pensativo.
- Más interesante que tus anteriores, seguro que sí.
- Cualquiera es más interesante que las harpías esas…
- Bueno, lo que quiero decirte es que Rika no es una chica fácil. Y es demasiado inteligente como para dejarse embaucar por cualquier desconocido…
- Que cruel eres conmigo… - musité en tono de broma, recuperando la compostura – Con su aspecto, estoy seguro de que tuvo más novios en un mes que novias yo en un año.
- No tiene aspecto de puta, Ryo.
- No. Ya sé que no. Lo digo porque es muy hermosa. De seguro muchos se han enamorado de ella.
- Unos cuantos. Es justo admitirlo… Pero de todos, ella eligió solamente a uno.
- ¿Ah, sí?
- Sí. Hubo un solo hombre en su vida. Su novio.
- ¿Hubo? ¿Ya no están juntos?
- Ya no. Estuvieron muchos años juntos… como ocho años y pico…
- ¿Y qué pasó?
- Él la engañaba… él salía con otra… o con otras... no estoy segura. Es un hijo de puta. La verdad es que ella no podía creerlo cuando lo descubrió – comentó la joven, mientras se le llenaban los ojos de lágrimas a causa del recuerdo.
- ¿Cómo lo descubrió?
- Comenzó a sospechar al notarlo… cómo decirlo… extraño… Ella lo conocía muy bien. No tardó en darse cuenta de que algo le pasaba. Por fin cayó en la cuenta de todo cuando lo encontró acostado con una amiga de ella.
- ¡Pah! ¿Y qué pasó?
- Qué no pasó, querrás decir. Le dijo tantas cosas… lo golpeó… lo golpeó varias veces. Pero se aguantó las lágrimas. No se acercó a él nunca más ni le respondió ni un mensaje, ni una llamada ni un saludo. Lo borró de su vida. Sin embargo… sé que todavía está muy dolida… Eso no pasó hace mucho… Fue hace un par de meses solamente.
- Vaya, vaya…
- Por eso te pido que no la fuerces a nada y que no te metas con ella. Es mi amiga, y no está pasando por un buen momento… No sólo en lo sentimental. Tampoco en lo económico. Perdió el trabajo y el puesto de moza fue lo único que consiguió.
- Ya veo…
- ¿Me prometes que no te meterás con ella ni la harás sufrir, Ryo? ¿Me lo prometes?
- Claro… no te preocupes más… - admití con disgusto, puesto que nunca imaginé algo así de esa mujer, que tan rápido –más que ninguna otra- había logrado cautivarme. Pues no sólo fue durante el choque que la ví, sino que luego de volver del reparto, no dejé de mirarla y de tratar de acercarme a su zona para oírla hablar.
Nos separamos y me dirigí pensativo y amargado hasta mi casa. Me tiré en mi cama y el sueño no tardó en apoderarse de mí.
