Disclaimer: Ninguno de los personajes de la Visión de Escaflowne me pertenece para muy pesar mío, sin embargo eso no impide que yo fantasee con ellos, los personajes pertenecen a sus creadores y yo solo escribo con fines recreativos.
Capitulo II
La vida era tremendamente asquerosa e injusta. Primero había perdido a su padre por una extraña enfermedad, después la aparente muerte de Folken su hermano mayor, su traición, regreso y muerte. La desaparición de su amada madre, la pérdida de su reino en manos de Zaibach, la infernal guerra contra el imperio antes mencionado, la separación de Hitomi y ahora esto.
Simplemente no podía creer que la vida se ensañara de esa manera con él, ¿Por qué? ¿Acaso no había sido suficiente con todo lo que había tenido que pasar ya? ¿Acaso no había demostrado su entereza y valor? ¿Es que el último descendiente de los riuyin no tenía el derecho a ser feliz? Todas esas preguntas se arremolinaban en su mente, pugnando por una maldita respuesta, no lo entendía y nunca lo entendería y eso no hacía más que aumentar el dolor que sentía, su corazón estaba roto, sus esperanzas hechas pedazos y su cordura estaba por abandonarlo. Quizás sería lo mejor, desconectar su mente y escapar a un lugar feliz creado por su imaginación, quizás solo quizás allí encontraría paz y sanación para su ahora desgarrado corazón.
No podía más sencillamente no podía más, se había roto por dentro y en un grito que provenía de lo más profundo de su alma todo lo que sentía exploto- Hitomi!- sus lágrimas caían a raudales de sus hermosos ojos rubí y se deslizaban por sus mejillas, aunque eran imperceptibles la lluvia las camuflaba rápidamente.
Se dejó caer de golpe al suelo cayendo de rodillas, derrotado por el imparable flujo de tiempo y del destino, permitió que todo el dolor de su alma lo consumiera y allí entre la fría lluvia y el fango se derrumbó y dejo que todo el maldito dolor de una vida llena de tragedias encontrara por fin desahogo…
Haberlo dejado ir solo, sin duda, no había sido para nada buena idea y mas sabiendo que en la condición en que se encontraba era un acto suicida, pero simplemente no había podido negarse a las peticiones de su amo Van. Merle simplemente no podía negarle nada y menos cuando recordaba muy bien la mirada de dolor y desesperación que este le había dedicado.
–Tengo que ir Merle – dijo con el dolor grabado en cada palabra – sino lo hago jamás me lo perdonare…
— Pero amo Van usted no está bien… su salud… pone en peligro su vida— decía Merle tratando de encontrar un argumento válido para el rey de Fanelia.
— No lo entiendes Merle— pronuncio Van casi suplicando — tengo que salvar a Hitomi…
— Amo Van—dijo lentamente Merle— está bien… — y sin más le entrego el energist que había custodiado a su espalda.
Van no dudo ni un instante y sin más tomo lo que su felina amiga le ofrecía y con una leve sonrisa de esperanza le dio las gracias, corrió alejándose de ella y colocándolo en Escaflowne. Estada a punto de despegar ya con Escaflowne en su forma de dragón pero algo lo hizo cambiar de opinión y llamar a la felina.
—Merle—le dijo despacio mientras se llevaba las manos a su nuca y se desprendía del colgante que una vez le había regalado Hitomi—tómalo y si necesito ayuda para regresar… solo… ve por mí— pronuncio con un dejo de dolor como si temiera que lo peor se avecinara.
La gata tomo el colgante entre sus manos y lo acuno frente a su pecho—Si amo Van—y vio elevarse a su amo desapareciendo en esa luz rosada que tan bien recordaba, sintiendo que el sospechaba lo peor, esperaba sinceramente que nada de lo que su amo Van había visto en sueños se acercara siquiera a la realidad y que Hitomi estuviera a salvo.
De eso apenas habían pasado unas horas y ella estaba que se comía las uñas de la desesperación, suponía que su amo Van no debía demorarse mucho, ¡Vamos! Solo iba a traer a la chica de la luna fantasma, ¿Eso no debería tomarle más que un par de horas cierto? O al menos trataba de convencerse de que así seria, esperaba con todas sus fuerzas que ella estuviera bien y que tuviera las mismas ganas que su amo de volver a Fanelia, a Gaia y de quedarse junto a él, ¿No podía ser de otra forma, verdad? Ella aún tenía que estar enamorada del joven alado y ¿Si ella ya tenía una vida, un esposo, un novio… algo?
Habían pasado 5 años, quizás Hitomi se había olvidado del amor hacia su rey y había rehecho su vida. Y si así era ¿Qué sería de su amo Van cuando se topara con eso? ¡Rayos! Por qué su amo Van había sido tan necio y había esperado tanto tiempo, eran 5 años, 5 malditos años, en los que lo había visto sufrir por haber dejado escapar a la mujer que amaba. ¿Por qué había sido tan necio? ¿Por qué había postergado tanto el reencuentro con Hitomi? Simplemente ella no podía entender los pensamientos de su amo Van, ni ella ni nadie. Recordaba muy bien las innumerables veces que tanto ella, como Allen, Dryden, Millerna, todo el mundo le habían pedido que acudiera en busca de la joven de la luna fantasma, pero el rey faneliano era tan absurdamente terco y no había hecho caso a nadie y ahora de la nada se había marchado y no en las mejores condiciones.
Recordó muy bien cuando entro a la habitación de su amo hacía ya dos semanas, él no le había respondido cuando le llamo a la puerta para indicarle que el desayuno estaba servido y gracias a ese sentido felino que poseía supo que algo estaba pasando, así que sin dudar entro a la habitación solo para verlo desvanecerse y con su agilidad gatuna apenas había logrado evitar que se golpeara la cabeza. Algo grave le había pasado por que había caído inconsciente y había estado en ese estado por toda una semana completa, ella y Allen lo había cuidado por tres días esperando que reaccionara pronto y pese a que habían llamado a los mejores médicos de Fanelia, no habían logrado nada.
Entonces habían recurrido a Dryden y Millerna, reyes de Asturia, que habían acudido con toda una corte de eminencias en medicina no solo de Asturia sino de Freid, Bashram e incluso del reconstruido Zaibach, sin embargo nada habían logrado ni las infusiones, ni los tés, ni ungüentos, brebajes, pociones… nada lo habían hecho despertar. Era como si el no quisiera hacerlo.
Así debía ser, él no quería despertar porque por más esfuerzos no habían logrado nada y simplemente al séptimo día mágicamente el despertó de su estado. Aunque en honor a la verdad no había habido nada de magia en su despertar ya que el reacciono de golpe llamando en un grito a Hitomi. Todos los presentes en ese momento simplemente no lo habían podido creer, estaban perdiendo las esperanzas y estaban a punto de darlo por muerto, sino fuera por sus débiles signos de vida que aún mantenía, y de la nada él había despertado cuando ella había pronunciado ese nombre sagrado para su amo.
Hitomi, el pronunciar ese nombre había sido como el elixir mágico que había devuelto la vida al rey y sin embargo él había despertado con una agitación extrema, fuera de sí, lanzándose fuera de la cama en un instante y gritando que debía ir por Hitomi, que debía salvarla.
Había sido doloroso ver a su amo en ese estado… tan fuera de sí y tan débil ya que el apenas había recorrido unos metros fuera de su lecho y había caído al suelo por lo frágil que había quedado su cuerpo después de esa semana de inconciencia. Los médicos lo habían mantenido sedado después de eso, pero con la suficiente conciencia para que se alimentara y con eso recuperara algo de su fortaleza.
—Tonta Merle—se autocastigo la felina, regresando de sus recuerdos—tonta y mil veces tonta—seguía con su castigo mientras veía la luna fantasma desde el balcón del cuarto de su amo—Tonta—grito finalmente—No debí haberlo dejado ir, si solo le hubiera dado el sedante como correspondía el ni siquiera se habría marchado, tonta, yo lo puse en peligro… no debí dejarlo ir.
— ¿A quién dejaste ir Merle?—dijo una voz detrás de ella, una voz que ella conocía muy bien.
— General Allen—dijo Merle con el miedo en sus palabras—Yo… vera…
— ¿Donde esta Van?
Bien sé que nada es excusa para justificar más de un año sin subir el segundo capítulo. Perdón, mil perdones pero simplemente no sabía cómo continuar y me debatí en mil y un posibilidades y hoy de la nada la continuación fluyo sola. Es corta lo sé, pero esta misma semana subiré la continuación, quiero advertir que esta historia desde que vio la luz hace un año, estaba pensada para tener un final triste, negro, sombrío ya que la escribí en un momento de profundo dolor en mi vida y pese a que las cosas cambiaron mucho durante este año en que no escribí y mi corazón esta sanado, no pienso cambiar el final que tengo pensado desde hace tanto. Sera triste, así que lo advierto de una vez. Quizás publique un epilogo feliz pero solo después del irremediable final triste… porque a veces el amor no es suficiente. Nos vemos en la próxima actualización. Por fis un review?
Me olvidaba GRACIAS a las chicas del foro ¡Hazme el amor! del fandom de Inuyasha y al grupo de facebook GAZZGUMI. Gracias a ellas la inspiración regreso. Sobre todo a Claudia, Carol, Paula, Julieta, sin el fic interactivo no lo hubiera logrado.
Arovi.
