Capitulo # 2: Cruel Realidad

Después de un agitado día, Iori finalmente estaba en casa, el pelirrojo se encontraba tan cansado, que apenas entro a su hogar, se recostó en uno de los sillones que tenia.

-"Bueno al menos la militar esa hizo algo bueno, la próxima vez que me tropiece con alguien debo cerciorarme que nada se me haya caído"- pensó Iori

Yagami trataba de relajarse un poco, se sentía tan cansado que al cabo de unos cuantos minutos en el sillón se quedo profundamente dormido.

Algunas horas después de su siesta, Iori se despertó, en cuanto se levanto se dirigió a la cocina para conseguir algo de comer.

-"Mi día no puede ser peor, no hay nada este maldito refrigerador"- exclamo Yagami mientras cerraba el refrigerador de golpe

Al verse sin nada para alimentarse, Iori no tuvo más que meterse a duchar para luego ir a comprar algo para comer, o más bien para cenar, pues al parecer su pequeña siesta, había durado 4 horas.

En tanto en la base de los Ikari Warriors, Ralf y compañía estaban por salir del trabajo e irse a un bar cercano para divertirse, tal y como habían acordado en la mañana.

-"Bien chicas, vamos es hora de irnos"- decía Ralf al encontrarse con sus compañeras

-"Si"- exclamo Whip en tono alegre –"Por fin un momento para distraernos"-

-"Bueno, basta de charlas vámonos de una vez"- puntualizo Clark

Todos asintieron a lo que el rubio de gafas había dicho, seguido de ello, todos abordaron el auto del Coronel Jones, y partieron rumbo a una tarde de diversión, que no resultaría tal cual esperaban.

Al llegar al lugar donde pasarían la tarde, todos bajaron rápidamente del auto de Jones y entraron al establecimiento.

-"Tomemos aquella mesa del fondo"- sugirió Clark

-"Que dicen les parece bien?"- pregunto Ralf

-"Si, por mi no hay problema"- comento Whip –"Tu que dices Leo?"-

-"Da igual, todas son mesas"- respondió a secas la susodicha

-"Vamos cambia esa cara Leona, que venimos a divertirnos, no a deprimirnos"- Ralf intentaba animar a la peli azulada

Leona solo mostro una leve sonrisa, y en seguida todos caminaron hacia la mesa elegida, una vez que todos tomaron asiento, un mesero se acercó para tomarles la orden.

La tarde-noche parecía ir bien, algunas de las pláticas que tenían los Ikari causaban gracia a la peli azulada, otras tantas no, y algunas la chica las evadía completamente al perderse mirando al rubio de gafas oscuras.

En tanto llevaban 3 rondas de cervezas, Whip y Ralf se pararon para bailar, ya que la música que amenizaba el lugar era perfecta como para hacerlo, dejando así sola a Leona con Clark.

A pesar de que fueran amigos ambos eran demasiado callados como para iniciar una plática, así que se mantuvieron en un frio silencio, que duro alrededor de 15 min. Luego Clark decidió dar el primer paso.

-"En la tarde pase por tu oficina, pero Whip me dijo que habías salido, donde andabas?"- preguntaba el teniente mientras miraba a su acompañante

-"Bueno, la verdad es que tuve que ir a dejarle unas cosas a Yagami"- respondió la peli azulada con cierto temblor en su voz

-"Tu entregándole cosas a Yagami? A caso tienes trato con el?"- el tema parecía asombrarlo

-"No, solo que esta mañana, tropecé con el por accidente, y bueno sus llaves quedaron en el suelo, yo las tome y luego por la tarde fui a devolvérselas"- decía Leona mientras intentaba controlarse

-"Vaya, no te imagino hablando, con ese sujeto, pero en fin"- Clark se puso a mirar como sus compañeros bailaban –"Cielos, ese Ralf parece que nunca nada le preocupa o deprime, solo míralo parece divertirse enormemente con Dominatrix"- añadió sin dejar de ver a sus compañeros bailar

-"Bueno tal vez es porque ambos tienen buena química"- comento la chica –"puede ser que hasta se gusten, tal vez sea esa la razón que los haga llevarse bien o divertirse así"-

El ultimo comentario hecho por la chica Heidern, de nuevo asombro al teniente Still, haciéndole preguntas sobre ello

-"Que cosas dices? Acaso alguno de los dos te ha dicho algo para que pienses ello?"- inquiría curioso el rubio

-"No, pero hay un viejo refrán que dice que: Lo que se ve no se pregunta"- respondió Leona

-"Hmm, que quieres decir con eso?"- Clark no parecía entender a lo que se refería su acompañante

-"Que cuando algo es demasiado obvio, no hay porque dudar de ello"-

Leona decidió cortar aquella conversación, sabia que ella no le llevaría algún lugar, además aunque lo intentara no seria capaz de confesarle su amor a Clark, así que prefirió callar como lo había hecho durante tanto tiempo.

De nuevo un incomodo silencio reino entre ambos, y de nueva cuenta fue Clark quien tuvo que romper el hielo entre ambos, aunque esta vez con una pregunta un poco inusual e incomoda para la joven militar, y es que el tema anterior había dejado totalmente intrigado al rubio.

-"Dime Leona, alguna vez te has enamorado?"- pregunto curioso

Ante tal cuestión Leona se quedo pasmada, pues nunca hubiera imaginado, que precisamente "EL" fuera quien delataría sus sentimientos; A pesar de que sabía que esa era una excelente oportunidad para confesarse, Leona prefirió no confesar del todo sus sentimientos.

-"Ehmm, Si, pero fue hace mucho tiempo, además él nunca me correspondió"- por su forma de contestar se notaba triste

-"Oh, que mal, lo siento tanto, creo sinceramente que ese tipo es un imbécil, mira que dejar ir a una chica tan hermosa como tu"- el rubio intentaba subirle el animo

-"Si tan solo supieras que eres tu, que dirías?"- pensaba mientras lo veía –"Tal vez sea cierto lo que dices, o es que tan solo no soy lo suficiente hermosa como para enamorar a un hombre"-

-"Deja de decir tonterías, eres hermosa, tal vez es que no has encontrado al indicado"-

-"Quizá, y bien tu te has enamorado o estas enamorado?"- pregunto curiosa

Leona sabia que hacer ese tipo de preguntas era un arma de doble filo, pues sabría si su amado estaba enamorado, pero también si eso era cierto se enteraría de quien estaba enamorado su amor, la cual habían muchas posibilidades que no fuera ella, sin embargo deseaba saber, aunque escuchara algo que no quisiera escuchar, su curiosidad pudo mas, y se animo a preguntar.

Por su parte Clark de nuevo estaba sorprendido, aunque a los pocos minutos dejo salir una sonrisa de sus labios y se dispuso a responder a la pregunta de su acompañante.

-"Bueno, enamorado si he estado"- El corazón de Leona latía a mil por hora –"Pero eso fue al igual que tu, hace mucho, desde ese entonces no me he vuelto a enamorar, y es que descubrí que no estaba hecho para eso, realmente me siento bien así, además comprendí bien la frase de que: una amistad dura mucho mas que una relación"-

Lo anterior dicho por Clark hizo que a la joven de cabellera azul, el corazón se le partiera en pedazos, pues todas las esperanzas que tenía se habían destruido frente a ella, y lo peor era que él, a quien tanto amaba, había sido quien habría acabado con sus ilusiones, si bien era algo que ella sabia, o se esperaba, eso no hacia que dejara de dolerle.

Después de aquel fulminante comentario, Leona no deseaba estar allí ni un segundo más, pero sabía que debía ser discreta para no seguir delatando sus sentimientos, así que decidió responder a aquel comentario asintiendo solamente y finalizando así la conversación.

Luego de esto la peli azulada decidió quedarse un poco más, lo suficiente para poder marcharse sin levantar sospecha alguna; Así pasaron alrededor de 20 min, cuando de nueva cuenta Ralf y Seirah volvieron a la mesa.

-"Hasta que por fin"- exclamo Clark al verlos regresar –"Pensé que se quedarían ahí toda la noche"-

-"No exageres Clark, solo estábamos divirtiéndonos, no se porque tu y Leona no se pararon a bailar"- decía Whip tomando asiento

-"Cierto, realmente el ambiente allí es muy bueno"- añadió el castaño

-"Supongo que si, pero en fin, oigan chicos me siento un poco cansada me voy a casa"- dijo Leona mientras se levantaba

-"Que?"- dijeron al unísono los compañeros de la chica

-"Si, necesito descansar, lo mejor es que me vaya"- explico la peli azulada

-"De acuerdo, si quieres te acompaño"- Whip se ofrecía a acompañarla

-"No, no es necesario, mejor sigue divirtiéndote yo ciertamente me tengo que ir, nos vemos mañana"-

Diciendo esto Leona se marcho dejando solos a sus compañeros; La chica comenzó a caminar sin dirección o rumbo alguno, realmente se sentía mal, así que antes de llegar a casa, prefirió dar vueltas por ahí para intentar calmarse.

Leona camino un buen rato, hasta que finalmente llego a la zona comercial de la ciudad; Eran poco mas de las 10 p.m. cuando la chica llego al lugar, ver a tanta gente no era algo que le calmara, por el contrario las aglomeraciones le exasperaban así, que decidió apresurar su paso para salir lo más pronto de allí.

Inmersa dentro de sus pensamientos Leona recorría la ciudad, otra vez caminaba tan distraída que al igual que en la mañana tropezaría con alguien.

-"Joder, es que tu no aprendes cierto?"- exclamo hostilmente Iori –"Con un demonio fíjate por donde vas!"-

-"Otra vez tu?"- respondió igualmente hostil la chica –"Quítate"- exclamo apartando de Iori de su paso

Iori estaba por responderle algo, cuando noto la triste expresión que Leona llevaba en su rostro, se veía que no la estaba pasando nada bien.

Aunque Iori nunca hubiera tenido trato alguno con Leona, por extraño que pareciera, deseaba saber que le sucedía, un impulso dentro de si mismo, lo incitaba a querer averiguar por que esa expresión en el rostro de Leona; algo demasiado desconcertante de alguien como Yagami. Pero en fin eso poco le importo al heredero de las flamas purpuras, él estaba decidido, así que comenzó a seguirla.

Algunas cuadras más adelante del lugar donde se había suscitado su último encuentro, Leona detuvo su paso, pues la persistente presencia de un extraño no la dejaba en paz.

-"Podrías de una buena vez dejar de seguirme Yagami?"- exclamo la peli azulada de nuevo irritada

Iori se sorprendió bastante al escuchar a Leona, pues él había tratado de seguirla con la mayor discreción posible, como era que ella lo había percibido.

-"Hmm impresionante"- Iori se acercaba lentamente a Leona

-"Que quieres Yagami?"- Leona estaba colérica

-"Como sabias que estaba detrás de ti?"- pregunto desconcertado el pelirrojo

-"No tengo tiempo para tus cosas, piérdete"-

Leona estaba por irse, cuando Iori la sujeto por el brazo y la atrajo hacia él.

-"Espera"- decía el pelirrojo mientras sostenía fuerte a la chica

-"Que te pasa? Suéltame"- Leona forcejeaba para soltarse

-"Tranquila Heidern, solo quiero saber que te sucede"- lo ultimo dicho por Yagami sorprendió a la chica Heidern

Leona estaba totalmente desconcertada, ¿es que acaso aquellas 3 cervezas habían tenido efecto?, era algo sumamente increíble, Iori Yagami preguntándole a ella que le sucedía, si lo de esa tarde había sido asombroso, esto lo superaba de sobremanera.

Al ver el asombro de Leona, Iori la soltó mientras reiteraba su pregunta.

-"Desde cuando tu, eres amable con las personas?"- Leona seguía perpleja

-"Sabes niña, por esa misma razón no lo soy, la gente nunca puede creer que de vez en cuando uno quiere hacer una buena acción"- Leona noto que Iori se había molestado por su comentario

-"Ok, mira si estoy así como me vez ahora, es por una estúpida cuestión de amor, contento?, ahora ya lo sabes"- la chica desvió su mirada de vergüenza –"Bien ya lárgate"- de nuevo esos hinchados ojos azules comenzaban a lagrimear

Al escuchar la respuesta de la chica Heidern, Iori arqueo una ceja, realmente le parecía extraño que alguien como ella estuviera sufriendo así, y por amor, eso era algo que jamás se hubiera imaginado

-"Como te dije esta tarde, no suelo hacer este tipo de cosas, pero dime te gustaría dar una vuelta conmigo para despejarte?"-

De nuevo el asombro invadió a Leona, sin embargo ella aun no deseaba llegar a casa, no se había tranquilizado del todo, así que decidió aceptar la propuesta del pelirrojo.

-"De acuerdo"-

Iori y Leona comenzaron a caminar por la ciudad mientras ella le contaba el porque se encontraba así; aunque no lo conociera bien, Leona se sentía bien al platicarle a Iori sobre lo que le sucedía, algo especial había en el, que hacia que ella disfrutara de su trato y su compañía.

Las horas seguían pasando mientras Yagami y Heidern seguían caminando y conversando, Leona ya se había desahogado lo suficiente y sin dudas se sentía mejor, ahora ambos platicaban sobre ellos mismos.

-"Iori puedo preguntarte algo?"-

-"Adelante"-

-"Porque tanto interés en saber que me sucedía?"- Leona tenia curiosidad de saber el porque la amabilidad de Yagami

-"Bueno es que hoy, a pesar del trato que tuve contigo esta mañana, me ayudaste, y bueno creo que lo correcto era que el gesto fuera reciproco"- respondió Iori

Un leve rubor apareció en las mejillas de la militar, sin duda era un gesto muy amable de alguien como el pelirrojo hacia ella, sobretodo porque ella lo había ayudado no por amabilidad sino por compromiso, o mas bien por inercia.

-"Sabes, a pesar de que hemos estado platicando muy poco, puedo ver que no eres malo como todos creen"- una sonrisa discreta se dibujo en el rostro de Leona

-"Vaya, si eso fue un cumplido, gracias, no diré que soy buena persona, es solo que siempre trato de hacer las cosas a mi modo, es todo"- el comentario de su acompañante lo había hecho sentir bien

Sin duda toda la charla con Yagami había subido por completo el animo de Leona; Aunque la peli azulada estaba disfrutando de la compañía de su nuevo "amigo", tuvo que retirarse a casa pues ya era tarde y por la mañana debía ir al trabajo, así que se despidió de él.

-"De acuerdo, espero que pronto nos volvamos a encontrar Heidern"- se despidió Iori

-"Eso espero yo también, adiós"- la chica se dio media vuelta y se fue

Habiéndose despedido, ambos tomaron sus respectivos caminos y se marcharon a casa.

-"Después de todo, no eres tan ruda, solo eres incomprendida, como yo…"- pensaba Iori de camino a casa

Al igual que Leona, Iori había disfrutado esa charla, y es que por alguna extraña razón la chica Heidern le despertaba una sensación única, algo que ni el mismo podía entender.