IN YOUR HEART
CAP 2
"Inquietud"
Los ojos del chico hurgaban en la oscuridad y el silencio de la calle, intentando ver un poco mas allá de lo que sus sentidos mas básicos le indicaban, entornando los ojos muy apenas, aguardando
Al menos hasta que…
-Por todos los circuitos viejo, ya termina que me estoy congelando el trasero!
Los parpados del joven se alzaron con un respingo y entonces, volteó para ver a su medabot que se apretaba los brazos como si en verdad estuviese percibiendo la frescura de la noche, ambos solo iluminados por la única lámpara de la calle que proyectaba un haz sobre ellos mientras que todo lo demás se dejaba ver bastante solitario y abandonado; Ikki Tenryou parpadeó una vez como si estuviese ordenando sus ideas, finalmente clavando sus ojos en el candado que tenía entre las manos y no terminaba de colocar
-En serio!
-Si… perdona…
Se disculpó finalmente el joven inclinándose para colocar aquello en su lugar y cerrarlo al dejar escuchar un click que indicaba que todo estaba hecho
-Que sucedía? No le habías pedido permiso todavía?
El medabot rió curvando sus ojos en un reflejo de diversión mientras que un poco mas allá el segundo medabot que acompañaba al muchacho tan solo movía su cabeza de lado muy apenas, para ver a su compañero que no dejaba de reírse del otro, que finalmente se enderezó y se sacudió los pantalones que dejaron caer algo de polvo; cuando salía del trabajo ya no llevaba el mandil del Hop Mart por lo que no era tan difícil ensuciarse de alguna manera al agacharse para aquello que hacía cada noche desde que fuese solo un niño
-No lo molestes
Ronoji entornó los ojos de luz ante su compañero que hizo un movimiento de fastidio para después colocarse ambos brazos en la nuca y hacer un ademán de estarle enseñando la lengua; a pesar de ello, el segundo robot lejos de inmutarse volvió a clavar la mirada al otro lado de la calle como si hubiese algo interesante en esta
-En todo caso…
Metabee suspiró y colocó una pierna por detrás de la otra mientras ladeaba el cuerpo sin dejar de ver a su medaguerrero que parecía ver con expresión seria hacia la oscuridad, volteando sobre su hombro
-Hoy habrá alguna misión por hacer?
Inquirió el pequeño robot a lo que el joven volvió a parpadear, como despertando de estar dormido para dirigir sus ojos hacia quien le hablaba
-No… lo siento, pero hoy no será…
Dijo con seriedad a lo que el otro se enderezó erizándose
-QUEEEEEEEEE!?
-No hagas escándalo- ordenó de repente con seriedad el joven provocando que varias nubecitas de fastidio brotasen del medabot que se cruzó de brazos, enojado- ya será otro día
-No es justo, estuve esperando a terminar toda la jornada para esto!
Se quejaba el robot agitando un brazo antes de escucharse la voz gruesa y seria del segundo robot que había vuelto a verle
-No te matara esperar un poco mas
Dijo Ronoji con calma mientras que su compañero continuaba con su pataleta mas sin embargo aquel robot ahora observando al humano que se encontraba de pie al borde de la banqueta, nuevamente observando hacia la oscuridad con un gesto intranquilo y de nerviosismo; el viejo medabot suspiró y se acercó al humano despacio para no sobresaltarlo aún mas finalmente deteniéndose a su lado y observando hacia la negrura de la calle que se extendía mas allá del rango de visión de ambos
-Todo en orden?
Evidentemente sabía que no, pero creía que con ello al menos el otro no mentiría tan evidentemente o al menos, le otorgaría una respuesta mas sincera
-Si…
Mintió el medaguerrero entornando muy apenas los ojos sin dejar de ver hacia aquel punto antes de girar su cuerpo para que finalmente emprendiesen el camino a casa mas de todas maneras, con el rostro girado sin entender por que aquello que lo forzaba a seguir viendo por encima de su hombro
-No es… nada importante
Aseguró el chico volteando hacia ambos robots que tenían su vista clavada en el joven, que se rascó la nuca y en aquel momento dejó ver una expresión mas calmada y algo avergonzada
-En verdad… solo me he sentido algo cansado, es todo… y no me gusta que no hayan reparado aún las luces de la calle
Se excusó cerrando los ojos y riendo lánguidamente, dejando salir una diminuta gotita de sudor en la sien a lo que Metabee emitió un ruido de pitido
-Vaya que eres raro viejo… la edad en los humanos los descompone
Bufó el medabot ante las nuevas risas del joven que comenzó a andar con un paso flojo y algo encorvado por la acera, andando al lado de su primer compañero mientras que Ronoji permanecía unos segundos atrás viendo en la dirección que tanto inquietaba al humano… y entonces, percibiendo que algo no estaba bien; había algo, no lo detectaba completamente pero era como si aquella oscuridad lo tratase de absorber y ocultase alguna clase de maldad que aún no le permitía reconocer sus intenciones
Pero lo que fuese… definitivamente no era bueno para el muchacho
-Ronoji!
Llamó Ikki a la distancia, deteniéndose para verle algo preocupado e intuyendo que finalmente el propio medabot había sentido lo mismo que él y por eso analizaba la zona; por su parte Metabee volvía a agitarse y a hacer ruidos de irritación
-Oh, ya vámonos! En verdad Rokusho, se te están pegando las malas mañas de este tonto!
-Eh? A quien le estas llamando tonto?
Se quejó el humano por primera vez dejando ver algo de aquel niño que se había obligado a convertir en adulto en muy poco tiempo y que había escondido durante tanto tiempo; el robot mas distante suavizó el brillo de sus ojos antes de comenzar a andar hacia aquellos dos que ahora discutían
-Pues a quien mas, tonto?
Conforme se alejaban, el silencio se hizo presente en aquella calle ensombrecida por la falla en las lámparas de luz de esta con la excepción de la que se mantenía firme por encima de la puerta del Hop Mart, cuya cortina de metal escondía las ventanas que mostraban los diferentes productos de venta hacia los medaguerreros; todo parecía completamente tranquilo desde la partida de los únicos seres vivos que habían estado ahí… hasta que el sonido de unas botas se dejaron percibir, suaves pero continuas hasta que finalmente de la negrura y bajo la luz incandescente y blanca el cuerpo de una persona se dejó ver
Sus ropas eran algo viejas pero dejaban sentir un aire del viejo oeste, especialmente por los jeans gastados y los flecos de las botas marrones en estas; aquel sujeto llevaba el cabello largo y amarrado en una coleta y sus arrugas no eran demasiado evidentes dejando ver que aunque ya maduro, aun conservaba cierto aire de juventud y fortaleza que se reflejaba alrededor
Una sombra producida por la luz sobre su cabeza se proyectaba encima de sus ojos impidiendo ver estos… mas no así la fría y cruel sonrisa que ahora, había nacido en su rostro
Ese muchachito no era nada tonto
Pero él era paciente. Muy paciente. Ya había demostrado que los años no le eran nada y en algún momento, Ikki Tenryou no estaría protegido y entonces…
Entonces…
Hikaru Agata lo pagaría donde fuera que se encontrase en aquellos momentos
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El interior de aquel hogar, aunque mas cálido no le hacía sentir mas seguro
El sonido de la vajilla mientras la lavaba y el agua al correr se elevaban por encima del de el televisor que sonaba un poco mas allá, donde la niña se había recostado en el sillón para ver un programa antes de ser enviada inevitablemente a la cama por su madre
Ikki Tenryou levantó la vista de aquello que tenía en sus manos húmedas y repletas de espuma de jabón y observó su reflejo en el cristal de la ventana que tenía delante
En que momento había pasado a verse tan cansado y mas grande de la edad que tenía en realidad, al grado que a él mismo le costaba reconocerse al levantarse cada mañana?; quizás era debido a que le había prometido al doctor Aki que sustituiría a Henry en su ausencia o el hecho de estarse jugando la piel cada noche que salía de casa para recuperar las medallas que fuesen peligrosas y colocarlas en un lugar mas seguro, no lo sabía. Lo único que entendía era que desde aquella tarde, cuando la puerta se abriese sola en la tienda ya no se había sentido seguro y la sensación de vigilancia se había apoderado de su mente
Incluso, creía sentir que estar parado ahí enfrente de la ventana de la cocina le estaba suponiendo un gran riesgo pero se obligaba a seguir en esa posición, quizás como un reto a su subconsciente de que todo estaba en orden
Tenía que estarlo
Un escalofrío le recorrió y no pudo evitar tensarse al sentir que alguien le aferraba por detrás, parpadeando y viendo de lado a su pequeña hija que se le recargaba viéndole de lado
-Estás muy ausente
Dijo la pequeña agarrándose las manos por delante de la cintura del joven que sonrió un poco y bajó una mano para acariciarle la cabeza
-No mas de lo normal
Respondió Ikki sonriendo con suavidad
-Ya te has lavado los dientes? Es hora de que te vayas a la cama…
-Oh, mamá!
Se quejó la chiquilla con un gesto de puchero, haciendo reir al otro que no quitaba la mirada de aquella que era el único recuerdo que le quedaba de un pasado que anhelaba que volviera con fuerzas
-No es tan tarde!
-Pero mañana tienes escuela y no quiero que duermas allá… esas calificaciones no van a subir solas y si quieres que te deje seguir robobatallando, quiero que las mejores
Advirtió el chico volviendo a escuchar con diversión la queja de la niña que se cruzó de brazos, provocando una risa mas larga en su madre que se inclinó a besar su cabeza
-Anda… es hora de dormir…
-Vale, vale
Suspiró esta cerrando los ojos y yéndose con las manos en la cabeza mientras que los ojos del chico le seguían en su andar
-Pero promete que si hago eso que quieres, irás conmigo a la inscripción para las eliminatorias de zona!
Exclamó desde las escaleras a lo que el adulto asintió un par de veces con las manos en la cadera a pesar de que la pequeña ya no podía verle ni escucharle; levantó una mano y se rascó la nuca sonriendo con cansancio para luego voltear su vista hacia un lado de forma que sus ojos se posaron en una vieja fotografía de su infancia, donde aparecía de pie con todos sus amigos y sus medabots, justo delante de la tienda que les solía vender las piezas y partes… y en medio de todos ellos, a su lado, se encontraba el muchacho de aquel entonces con tantos secretos y pesares en la espalda, sonriendo de igual forma que los demás y no aparentando el pasado que lo atribulaba una y otra vez
Ikki se acercó despacio a aquella mesita y levantó la fotografía para verla mas de cerca, acariciando la figura de aquella persona con la yema de los dedos sin pensar siquiera en lo que hacía y dejando caer los parpados suavemente a la mitad
-Hikaru…
Musitó con lentitud dejando salir un pequeño suspiro ahogado para luego, terminar de cerrar los ojos
Como lo extrañaba
Cómo les hacía tanta falta…
Si tan solo pudiese encontrar la forma de saber donde estaba en aquellos momentos, si seguía vivo, si alguien le habría matado, si tan solo pudiese hacerle volver a su lado…
Volvió a abrir los ojos con pesar y colocó el marco con la fotografía en su lugar, inclinándose para apagar la pequeña lamparita de la mesita y el resto de las luces, quedando completamente a oscuras y comenzando a caminar hacia las escaleras para poder llegar a su habitación… deteniéndose solo al ver una igura de metal parada a mitad de la sala, con los brillantes ojos clavados en la puerta de ingreso al hogar
-Ronoji?
Llamó el muchacho parpadeando una sola vez con extrañeza
-Yo vigilaré
Respondió el medabot con simpleza, sin siquiera voltear a ver al humano que abrió muy apenas los ojos con sorpresa
-Tú ve a descansar. Me aseguraré de que nada malo suceda esta noche
Ikki separó los labios, a punto de decirle que no había nada de que preocuparse y que él también podía ir a descansar… pero la idea murió repentinamente, terminando por sonreir enternecido y agradeciendo con los ojos cerrados y un movimiento de cabeza las atenciones de aquel robot que al igual que muchos otros le hacía creer que no eran simplemente carcasas metálicas sin sentimiento alguno de por medio; desde aquella ocasión en que conociese a Metabee de niño había aprendido tanto, que ahora no podía menos que maravillarse por aquel cariño y afecto que desarrollaban con sus compañeros de robobatalla, por mucho que otros dijesen que solo eran máquinas
No era verdad
-Gracias amigo
Musitó antes de finalmente retirarse a su habitación, sintiéndose un poco mas tranquilo y a salvo pero de todas maneras…
Algo, en el fondo de su mente le decía que no estaba bien
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