Ohayo minna-san! Aca esta su Holmes reportandose (?)
Les dejo el cap 2.
voy a escribir mi secu fanfic el finde, nos leemos!
Cap. 2: Pensamientos, culpas y explosiones sentimentales.
Estaba en el Sunny haciendo uno de mis espectaculares almuerzos, mientras tanto mi queridísima Robin-chwan me acompañaba con su presencia y obviamente, también con su misterioso y típico libro. Estaba sumido en mis pensamientos, últimamente Nami, Robin y Luffy actuaban extraño, me mandan insinuaciones (las chicas) y están más cariñosos de lo habitual (los tres). Pero pasando a otro tema el marimo también andaba extraño, o sea, no se me insinuó sino que no busca roña, anda muy tranquilo.
Estaba muy cansado, no había dormido bien, ya que empecé a tener unos muy "lindos" sueños eróticos con el mierdoso del marimo. Eso sonaba muy extraño hasta en mis pensamientos. Cada mañana me levanto y voy hacia el baño a bañarme, y ahora lo hacia muy seguido debido a estos sueños. Sino transpiraba me corría, si no me corría transpiraba, ¡era siempre la misma rutina todas las mañanas!
Aparte de cansado me dolía la cabeza, y mucho. Eso era consecuencia de pensar en esos cuatro, ya me tenían la cabeza que explotaba, unos se me ponían cariñosos, otros se me hacían los románticos y otros no me prestaban atención,¿ ¡que mierdas esta pasando con los Mugirawa!? Así que decidí que una vez que terminara el almuerzo (de cocinarlo y de comerlo) me daría un baño en la tina, algo que casi nunca hacia porque me daba duchas.
Después de un rato cocinando llame a comer porque el cerebro de grano de mi capitán me estaba hinchando muy mal las pelotas con lo de la comida. Serví el almuerzo y me puse a comer rápidamente, algunos se me quedaban mirando como tarados, claros como ejemplos Ussop y Chopper. A los que en consecuencia, Luffy les robo casi toda su comida.
Cuando todos terminaron de comer levanté todos los platos de la mesa incluyendo cubiertos y vasos. Deje todo en la pileta y antes de que todos se vallan pregunté abiertamente:
- ¿Quien me lava los platos?
- ¡Yo! – gritaron al unísono mi querida Nami-swan y mi capitán con cerebro de maní, Robin también dijo "yo" pero no grito, igualmente la escuche. En realidad me hubiese gustado que el que me respondiera positivamente fuera Zoro, al quien milagrosamente Ussop llamó para lavar los platos:
- Oye Zoro, ¿Por qué no los lavas tú? Lo digo ya que Sanji no va dejar que Nami y Robin los laven porque son "damiselas" y tampoco a Luffy porque va a romper todas las vajillas, ¿Qué dices? – en ese momento me sentí feliz, muy feliz. Ussop había dada unas grandes escusas que a decir verdad llevaría a cabo. Aunque estuviera feliz al mismo tiempo se sentía enojado, ¿Por qué carajos iba él a estar feliz porque Zoro le lavara la vajilla? Soy un imbécil, ¡¿Cómo puedo pensar eso?!
- No quiero que me lo pidas tú, quiero que me lo pida el cocinerucho – me exigió, yo ya le iba a dar su merecido, pero se me ocurrió una idea y no quiero desperdiciarla - .
- Oooo Claro Zoro-kun, ven, creo que todavía no sabes fregar los platos, digo ¿no?, ya que me pides ayuda indirectamente yo te la voy a dar directamente – todo esto se lo decía con voz melosa y sonriendo. Tome su mano con fuerza la acerque a la esponja y la pase por el plato varias veces mientras le explicaba a la alga andante el proceso como si fuera un niño pequeño. - ¿Ves? Es muy simple – le dije con mi voz todavía en el tono meloso – Ahora… - cambie mi tono al que nunca use con nadie, era un tono tenebroso y lo decía mientras gritaba y expulsaba todo lo que me enfurecía dentro de mis sentimientos – ¡LAVÁ LOS PUTOS PLATOS DE MIERDA MARIMO ESTUPIDO, QUE NO ENTENDISTE LO QUE CARAJOS TE DIJO USSOP!¡¿POR QUÉ MIERDA LA UNICA QUE SE DA CUENTA QUE ESTOY MAL ES ROBIN?! – se me fueron los limites ahora iba a decir todo y en realidad yo no lo quería hacer – ¡ME DUELE LA CABEZA, ESTOY CANSADO Y ESOS DOS PROBLEMAS SON GRACIAS A TI Y A ESOS TRES MÁS! – señale a Nami, Robin y Luffy – ¡ASI QUE LAVAS LOS MIERDOSOS PLATOS O TE ROMPÓ LA CABEZA ALGA ANDANTE!
Una vez expulsados mis sentimientos, que lamentablemente habían sido impulsados hacía afuera por un ridículo juego de "¿Quien lavará los platitos mierdosos?", me fui al cuarto de los chicos tomé ropa nueva y mi toalla y me metí al baño. Una vez llena la bañera y la puerta con traba, me metí dentro de la deliciosa agua caliente. Hecho esto mi mente empezó a aclararse y me di cuenta del error que había cometido. Me sentí mal al echarles la culpa a los cuatro. Tal vez creo que sería mejor disculparme, pero sé que mi orgullo no lo va a permitir…
-POV's Robin-
Sanji, era lo único que llenaba mis pensamientos. No me había dado cuenta de los dolores y problemas que le había hecho pasar, pensé tanto en mi rivalidad, que no pensé en mi rubio. Me sentía muy mal, me levante de la silla donde estaba sentada y me dirigí hacia mi cuarto compartido con Nami.
Una vez que llegue traté de aclarar mis pensamientos, ¡por Kami-sama!, ¡¿Como haría para disculparme con mi amor?! , me sentía devastada, cuando lo había visto tan triste y cansado me provocó una especie de opresión en mi pecho. Creo que será mejor que me duerma…
-POV's Zoro-
¡¿Qu…Que… Había sido eso!? El cocinerucho nunca se habría comportado así aunque fuera conmigo, pero a todo ese humor y griterío sumo a la arpía y a Robin, también notablemente a Luffy. Cejas sushi nunca hubiera hecho eso, ¿que lo que lo que habíamos hecho nosotros cuatros para merecernos las mierdas del rubio?
Bueno, principalmente, me gustaría saber que hicieron los otros tres y después pensar que hice yo, porque no me gustaría que mi rubito pasara un mal momento.
Si, le digo "mi" rubito porque todas estas semanas en las que nos peleábamos trataba de asimilar que me había enamorado de él. En fin, me fue muy difícil planteármelo pero por fin comprendo que en serio me enamoré de y lo necesito a mi lado.
Al llegar al cuarto de los chicos no pude evitar derrumbarme del todo. Dolía, vaya que dolía… después de todo desde hacia ya mucho tiempo me había dado cuenta que estaba enamorado del cocinerucho de la tripulación, tanto tiempo desde que la impotencia se había apoderado de mi desdichado corazón, sabia mejor que nadie que no tenia sentido ilusionarse con una oportunidad por ser aceptado por Sanji…
-POV's Nami-
Sanji… Cuanto te hice sufrir, lo siento, no me había dado cuenta, estoy tan locamente enamorada de ti, que no pensé en ningún momento como te sentías, lo siento…
Aunque también me gustaría saber que te pasa, que es lo que te hicimos para ayudarte a que dejes de sufrir. Últimamente, tú, eres lo más importante para mí, mucho más importante que los berries.
Salí de la cocina, me instalé en la cubierta a tomar sol y pensé profundamente que debería hacer. ¿Sabes cuanto odio ver tu tristeza y confusión surcando tus hermosos ojos azules?… cuanto me gustaría que me dieras una oportunidad, aunque sé que es imposible…
-POV's Luffy-
¿Sanji? ¿Qué te pasa? ¿Qué te hice? ¿Es algo misterioso? Aunque en estos momentos, creo que no es nada misterioso. Te he hecho sentir mal y voy a tratar de remediarlo, sea como sea.
Una vez que me doy cuenta que te quiero más que a nada en el mundo no voy a perderte, mientras seas feliz, yo seré feliz, si estás triste, yo también estaré triste. Sos mi vida, Sanji.
Tengo muchas, pero muchas ganas de rodearte en un protector abrazo, intentando calmar tu seguramente, confundido corazón.
Salí de la cocina dejando a Ussop y Chopper shockeados con mi primer oficial, ellos ya se ocuparían de lavar los platos…
-POV's Sanji-
Salí del baño dispuesto a sentarme en la cocina y pensar seriamente en lo que me estaba pasando. Me sentía fatal, solo pensaba en esos cuatro, pero lo que mas me perturbaba era el espadachín mierdoso. Esos sueños míos y lo que empezaba a sentir por él, no era nada bueno.
Me estaba empezando a desesperar, ¿Cómo haría para que se termine este problema? ¿Y sino se terminaba y se tuviera que enamorar de alguno de los cuatro? ¿De quién se enamoraría? ¿De Zoro, de Luffy, de Robin o de Nami?
Miré mi reloj, ¡era tardísimo!, Si no se ponía a hacer la cena ya, los chicos se iban a desesperar del hambre. El tiempo si que pasa rápido.
Una vez terminada la cena, llamé a todos a comer, lamentablemente, Nami y Robin estaban dormidas, así que comieron el resto. La cena se comió en un silencio incomodo. Una vez terminada el cocinero se levanto a recoger los platos y Zoro lo detuvo:
- Cejas sushi, mejor llévale la comida a las chicas y acuéstate, yo me ocupo de esto con Ussop y Chopper. – me dijo preocupado… ¿¡preocupado!? En que carajos estoy pensando, Zoro nunca se preocuparía por mí, solo se siente culpable por lo del almuerzo, nada más. Solo me estoy dando falsas esperanzas… - .
- Okey y…. gracias… chicos – les dije muy cansado, agarré la cena de mis chicas y me dirigí hacia su habitación. - .
Deje los platos sobre sus mesitas de luz pero, nada más Robin estaba…. ¿Donde está Nami?
Fui hacia la cubierta y la encontré sobre la reposera dormida, con una cara angelical y dulce. Me acerqué a ella, la sujeté de la cintura y la transporte hasta la habitación. La ubiqué en su cama y la arropé con las sabanas. Tiernamente, le deje un beso en su frente, y también a Robin.
Salí de la habitación y me dirigí hasta mi cuarto. Me acosté, aunque no podía dormir, hasta que escuche un ruido, seguramente eran los chicos que se venían a acostar. Entraron y se acostaron es sus respectivas hamacas.
Yo de tanto en tanto trataba de dormir, hasta que caí en los brazos de Morfeo…
Me desperté agitado, el causante era uno de esos sueños eróticos con Zoro. Era otra vez ese maldito sueño…
-Flashback (sueño Sanji)-
Habíamos atracado nuestro barca cerca de una cala pequeña, la isla era una isla de verano y lo mejor es que era totalmente en toda la extensión, una playa. Mis queridas damiselas me habían pedido que fuera a comprar provisiones, pero lo peor es que fue con la cabeza de lechuga, uno porque se perdía demasiado fácil y dos…. Porque… estoy enamorado de él…
Luffy, apenas llegamos se fue, así que Ussop fue detrás de él para que no empezara líos aunque seguramente, los tendríamos igual. Mi querida Robin-chwan y Nami-swan se fueron de compras y Chopper se quedó a cuidar el barco.
Después de un rato, terminé de comprar las provisiones, el marimo iba atrás mio y yo adelante, sino, se iba a perder. Una vez que estábamos por llegar, oí el ruido de las bolsas de compras caerse en la arena. Preocupado por la alga andante, me giré bruscamente para buscarlo con la mirada, pero… ya no estaba allí. En ese instante alguien me agarro la cintura desde atrás, era… Zoro.
- ¡¿Que carajos haces marimo de mierda?! – le grité exasperado, pero ahora venía algo que nunca me habría esperado de él - .
- Sanji… - fue un leve susurro de su parte muy cerca de mi oído, al que en es instante comenzó a lamer – Sanji… por favor… tú sabes que quiero esto desde hace tiempo – ¡Kami-sama!, ¡¿como es que me traen este manjar del cielo a hacerlo conmigo?! Estaba tan desesperado que sin darme cuenta Zoro ya estaba desabrochando mi camisa y al mismo tiempo me iba dejando marcas de chupones en el cuello o me lamía la oreja - .
- Pa…par…para… - jadié, no podía hablar bien, sus besos y lamidas me estaban volviendo loco. En realidad, no quería que pare, pero mi orgullo no lo permitía – Zoro….
El cabeza de alga me apoyo contra unas rocas mientras seguía con su trabajo, como ya había desabotonado mi camisa me empezó a lamer, succionar, morder y pellizcar mis pezones. Esto provocó que abriera mi boca, obviamente, para gemir. ¡El maldito marimo aprovecho eso para meter su lengua dentro de mi boca! Desgraciado…. Pero aunque fuera un desgraciado, me encantaba que hiciera eso…
Sentí como la distancia entre nuestros cuerpos se iba acortando y como los brazos del cabeza de lechuga ahora se situaban alrededor de mi cintura. Puse mis propios brazos alrededor del cuello de Zoro, no tenía ya nada que ocultar, lo deseaba y no me quedaría atrás. Así que empecé a corresponder a sus besos.
Utilicé mis largas piernas para colocarlas sobre la cadera del peliverde y hacer presión entre nosotros, provocando que nuestras entrepiernas se rozaran levente.
Después de un húmedo y sensual beso, separé mi boca de la suya, buscando aire. El mierdoso del alga andante no dudo en abalanzarse sobre mis labios de nuevo, más retiré mi cabeza hacia atrás, con mis labios entreabiertos, sin recibir el beso del chico.- Con que quieres esto, ¿No, marimo? - Dije, con mis mejillas sonrojadas mirándole a los ojos. El estúpido cabeza de alga intento besarme, me aleje de nuevo -Si quieres hacerlo, vas a tener que ganártelo.
- ¿Y como me lo ganó, cocinero? – me dijo en tono sarcástico –
- Tú lo sabes muy bien, Marimo – le dije sensualmente mientras unía nuestras bocas en un beso más pasional y profundo que los otros - .
Cortamos el beso para tomar aire, en esos momentos aproveché para sacarle la camiseta y la maldita faja al marimo, y el a regañadientes levantó los brazos para quitarle las prendas. Una vez echo eso, hice el mismo procedimiento anterior que el marimo hizo con mis pezones, a lo que él solo jadeaba. Se me ocurrió una idea y la puse aprueba…
Bajé mis manos hacia la entrepierna del alga andante, mientras lamia su cuello y sus ojeras dejando leves mordiscos. Cuando pude tomar su miembro, lo empecé a masajear rudamente. Gemidos, que obviamente venían del marimo. Le quité completamente el pantalón y tomé su miembro y sin pensármelo dos veces, me lo metí completamente en la boca. En consecuencia el marimo gemía pero me di cuenta que trataba de ocultármelos, así que acelere mi trabajo. Lamí toda la extensión varias veces, después chupé como los Chupa Chups la punta del miembro de Zoro. Después finalmente me la metí toda en la boca, continúe bombeando el hinchado pene de el alga andante, supuse que iba por buen camino, ya que oía como el Zoro gemía, sin detenerme, bajé una mano hasta sus testículos, acariciándolos suavemente, con la otra, aun en la zona inferior, colaboraba con movimientos al ritmo de mi boca.
- Sanji… Para… me correré – me decía mi lindo marimo sonrojado tratando de apartar mi cabeza de su entrepierna, y así lo hice, quité mi cabeza de entre sus piernas - .
- Tranquilo marimo, no tengo problema con que te corras en mi boca – le dije despreocupado - .
- Pero yo si, quiero guardarlo… para después, cocinerucho… - me decía sensualmente, obviamente me puse rojo hasta las orejas - .
- E..e..esta bien… - le dije sonrojado, pero el maldito aprovechó la oportunidad y me impuso otra vez contra las rocas, me bajo rápidamente los jeans negros y… -
Tomó mi miembro y comenzó a mover su mano sobre él. Me agarre con fuerza a la arena, aunque traspasara los granos de arena entre mis dedos, dando rienda suelta a mis gemidos. El maldito de Zoro jugó a la par con mi pene y mi esfínter me retorcía de placer y las primeras gotas de líquido pre-seminal aparecían en mi entrepierna. No lo soportaba más, aunque costara mi orgullo se lo iba a decir:
- Maldito marimo, ¡métela de una jodida vez! – le grité exasperado, era insoportable. El estúpido produjo una gran sonrisa –
- Oooo el cocinerucho quiere que este dentro de él, pero vas a tener que esperar a que te prepare – me decía mientras me metía no muy delicadamente un dedo dentro de mi - .
A todo esto yo abrí los ojos exageradamente mientras solté un grito. Metió otro, era tan extrañamente excitante que me empezó a gustar, así que moví mis caderas, esperando el tercer dedo. Y ese, llegó rápidamente, pero yo igualmente seguía moviendo mis caderas.
De pronto sacó los dedos, yo emití un gemido ronco de protesta, a lo que él, respondió con un gruñido. Tomó su miembro y lo ubicó en mi orificio virginal, yo iba a decirle que se apurara, porque lo metía tan lento que me empezaba a doler. Pero Zoro en ese momento pareció leerme la mente, porque me la metió de golpe, a lo que yo aullé de dolor o de ¿satisfacción?
Cuando dejé de sentir dolor moví mis caderas, a lo que Zoro respondió con un lento vaivén. Después empezó con el rápido, pero yo quería más y más. Yo quería que fuera un animal conmigo, pero si no lo retaba, seguramente no lo iba a hacer.
- ¿Eso… - jadíe – es todo…aahhh…lo que tienes…aahhaaa? – gemí mientras le preguntaba, pero en ese momento no me importaba - .
- No, lo que tendrías que decir es "se gentil, es que soy virgen" – dijo sarcásticamente -
- Ahhaha, pero… yo no quiero que seas gentil, …ahhaa…. – le dije entre gemidos - .
- Como quieras – me respondió - .
Ya no había marcha atrás, el Zoro bestial salió a relucir, sin dejar pizca de autocontrol en sus envestidas. Me sumergió su hombría dentro mio. En consecuencia, mis gemidos volvieron a resonar en la playa. Zoro sujetaba las caderas de Sanji como punto de apoyo y embestía con un ritmo más rápido, duro y profundo que el anterior. Seguramente estaba saciándose a gusto de lo que estaba haciendo en ese momento.
Mientras me envestía tomo mi entrepierna y la comenzó a masajear al ritmo de sus envestidas, yo no lo soportaría más, ¡Es que Zoro lo hacia tan jodidamente bien!
Estaba por venirme cuando el marimo, se acercó su boca a mi oído le pegó un lametazo y me susurro:
- Te estas por venir, cocinerucho, creo que voy a ganar esta ronda – me dijo sensualmente, eso me exaspero –
- Tu también, marimo – le dije con voz sensual entre gemidos. Apreté mi entrada con fuerza, en respuesta Zoro soltó un gemido ronco - .
- Ya verás, cejas sushi – me giró y puso mis piernas de tal manera para que pueda seguir envistiendo aunque esté apretando mi entrada – Quiero ver tu cara de satisfacción cuando me corra dentro de ti - .
Entre tantas envestidas no pude más, clavé mis uñas en su espalda y me vine al mismo tiempo que él, con la pequeña diferencia de que él se corrió dentro mio y yo entre nuestros vientres.
- Te am…
-Fin Flashback (sueño Sanji)-
Cada vez que lo recordaba me daba escalofríos, aparte lo que siempre Zoro me estaba por decir al final, nunca lo decía, porque me despertaba. Trate de no pensar más en eso y mejor, darme una ducha…
Bueno... que les parecio? Tirenme frutasos si hace falta!
Nos leemos!
Chofy-chwan
