Capitulo 2 - Regresando a ti
- Prepare mi caballo, saldré en unos minutos – dijo el señor Darcy con voz de cansancio al señor Foster, un empleado en la casa de Londres.
- Enseguida señor – respondió el señor Foster, siempre dispuesto a cumplir con las órdenes de su amo, a quien conocía desde que era un pequeño.
Foster recordaba como el pequeño Fitzwilliam corría por los pasillos de la casa mientras su padre trabajaba largas horas en el mismo escritorio que su hijo lo hace ahora, por años vio como el trabajo lo consumía, comportamiento que empeoro cuando su amada esposa falleció tras dar a luz a la señorita Georgiana, el señor Darcy dejo que su pena lo consumiera, dejando de lado a sus hijos por más tiempo del que era necesario. El joven amo de Pemberley era similar a su padre, tenía las facciones duras, no se dejaba pasar a llevar y era orgullosa, pero también era amable y le entregaba su confianza y respeto a quienes eran fieles con él, al igual que su madre, pero a medida que las responsabilidades incrementaban para el joven este lado se empezó a ver más oculta, quedando solo su lado orgulloso y taciturno. Sin embargo hace algunos años el joven empezó a cambiar, Foster recordó como una noche llego el joven sin previo aviso con una gran sonrisa en el rostro que no era capaz de ocultar, a la mañana siguiente despertó animado, saludando a todos sus empleados con una sonrisa y ofreciéndoles inclusive la mañana libre si es que ellos lo requerían, de acuerdo a su ayudante de cámara el joven señor Darcy partiría al día siguiente, ordenándole que hiciera una maleta con sus mejores trajes, y que incluyera ropa apta para caminar largos tramos y montar a caballo, esto sorprendió a su ayudante ya que si bien el joven era un hombre fuerte y ágil, nunca había presentado un interés por la caminata, al contrario, siempre había optado por cabalgar.
Foster rio al recordar la cara del ayudante de cámara al contarle este suceso, la verdad es que él también se sorprendió, el amo estaba actuando muy raro, no lo veía tan feliz desde que era un pequeño, y es que el joven no había estado mucho tiempo en Londres, especialmente el último año, ya que había pasado una temporada en Netherfield Park, en Rosings, en Pemberley y posteriormente en Netherfield Park, quizás algo había sucedido con el joven amo que lo tenía tan feliz. Y si, algo había cambiado, al poco tiempo se enteraron que el joven se encontraba comprometido y con una dama de Longbourn, una hija de un caballero poco adinerado y con 4 hijas además de la joven, una de ellas casada con un matrimonio escandaloso, aunque a él nunca le interesaban estos rumores, hay veces que es inevitable escuchar los comentarios que dice la gente, sin embargo de la futura señora Darcy nadie sabía mucho, pero por el comportamiento de su joven amo los días anteriores en Londres se podía imaginar que la joven era muy hermosa pero sobretodo que el joven señor Darcy estaba completamente enamorado de esta mujer.
En los dos años que habían transcurrido desde el casamiento de los Darcy, los jóvenes se habían hospedado por temporadas cortas en la casa de Londres, ya que ambos preferían la tranquilidad y la libertad de Pemberley, pero el tiempo que pudo conocer a la joven entendió perfectamente al señor, ella era todo lo que él necesitaba, a simple vista parecía una joven simple, con lindas facciones pero nada impactante, sin embargo con el pasar de las horas la joven se hacía más atractiva, sus ojos tenían un brillo especial, era inteligente y no tenía temor de defender su punto de vista con su joven marido y de tratar temas poco comunes en las señoritas de la alta sociedad, como política o economía, también pudo observar que la joven era amable, siempre sonriendo y sacaba un lado infantil en el joven Darcy muy extraño para ellos, en muchas ocasiones había escuchado a los otros trabajadores de la casa diciendo que el matrimonio estaba jugando en el piano de la sala de estar no tocando ninguna canción completa, o que corrían por los pasillos del segundo piso cuando pensaban que nadie los veía, también se decía que el joven sonreía mucho, se escuchaban muchas risas mientras compartían sus comidas, definitivamente la señora Darcy trajo la alegría al lugar, alegría que hacia tanta falta en esta casa.
Pero para un joven encargado de los negocios familiares las responsabilidades siempre se hacen presente y toman lugar en su vida, a pesar de que el joven estuviera mucho más a gusto en su casa alejada de la ciudad, de vez en cuando era necesario que viniera a Londres y se hiciera cargo de los negocios.
- Señor Darcy – saludo el señor Foster al joven al verlo descender del carruaje
- Señor Foster, por favor prepárame un baño y mande a llamar a mi abogado para coordinar el tema con mis nuevos proveedores - saludo el señor Darcy, con cara de pocos amigos
- Sí señor, inmediatamente , ¿La señora y la señorita vienen en camino? Para preparar la habitación y ordenar una mejor cena – pregunto el señor Foster, temiendo por un momento que su pregunta no fuera apropiada
- No, por esta ocasión vine solo, estaré tan solo una semana – contesto Darcy, contemplando el camino recorrido por el carruaje, con ganas de tomar el camino de vuelta hacia su hogar en ese mismo instante
Desde esos hechos ya habían transcurrido 5 días, y el joven Darcy seguía arreglando sus negocios, su ánimo y sus energías decaían a diario, despertando muy temprano por las mañanas y quedándose dormido en más de una ocasión en su escritorio.
Ese mismo día el joven le solicito al señor Foster que le preparara el caballo para salir en unos instantes, con el fin de ir a la ojala última reunión con los abogados.
- Prepare mi caballo, saldré en unos minutos – dijo el señor Darcy con voz de cansancio al señor Foster
- Enseguida señor – respondió el señor Foster
Fitzwilliam cabalgo esperanzado en que sería la última reunión de negocios a la que tendría que asistir por esta temporada en Londres, estaba ansioso de volver a su hogar con su amada esposa, cada día que pasaba lejos de ella la extrañaba aún más, era la primera vez que se alejaban por tantos días, en un principio pensó en pedirle que lo acompañara a Londres, pero cuando se dio cuenta de lo ocupado que estaría en la ciudad declino la idea, no quería que su esposa se sintiera infeliz por estar tan sola en la ciudad, y sus tíos los señores Gardiner se encontraban de viaje en Escocia, los Bingley en Netherfield , solo quedarían las "amistades" si es que se les puede llamar así, prejuiciosas de Londres, que siempre andan en busca de algún nuevo chisme, no, no quería que su Lizzie pasara un mal rato, era mejor que se quedara en Pemberley y él como un buen esposo arreglaría los asuntos de negocio lo más rápido posible para volver con su amada, es por eso que trabajo sin descanso por 5 días, para finalmente volver con ella. Pero no quería ilusionarla, no estaba totalmente convencido de que las reuniones terminaran hoy, por lo que no quiso avisarle a su esposa de su posible retorno, no quería entristecerla si no lograba terminarlos hoy, en caso de que no pudiera terminarlos le enviaría una carta al amanecer diciéndole cuanto la extrañaba y que pronto estarían juntos, pero si sus planes se cumplían como el esperaba, podría sorprenderla y llegar en la tarde del día siguiente.
Al llegar a la reunión se encontró a su abogado, el señor Clark quien le comento que al parecer la reunión seria compleja.
- Darcy, siento decirte que esta reunión no será tan fácil como pensamos, al parecer los proveedores quieren que aumentes tu oferta – dijo el señor Clark
- ¿Qué?, pero si el día de ayer estaban de acuerdo con el ofrecimiento que les hicimos – respondió Darcy exasperado
- Lo sé, solo quieren sacar beneficio de nosotros – respondió Clark molesto
- Pues no los dejare, si ellos no quieren negociar bajo los términos que establecimos en estos días entonces no quiero hacer trato con ellos, no invertiré mi dinero con personas tan poco confiables - contesto un orgulloso Darcy, enfadado por la posibilidad de que los días perdidos con su esposa fueran en vano
- Señores, por favor pasen – dijo un joven empleado de los abogados
1 hora después, el señor Darcy salió victorioso de la reunión, no solo logro concretar el acuerdo, si no que al mostrar su lado más orgulloso y molesto, los proveedores no pudieron rechazar la oferta, al contrario, cuando Darcy los amenazó con romper el negocio y no comprarles siquiera 1/10 de lo acordado, estos se asustaron, acordando rebajar los precios por los próximos 5 años, ya que el señor de la mitad de Derbyshire era importante para ellos, sabían que si él abandonaba el negocio, las próximas casas también lo harían, se equivocaron al pensar que la juventud del señor Darcy lo haría alguien fácil de engañar.
Apenas empezó a aclarar, el joven Darcy empezó a arreglar sus cosas para dejar su casa de Londres, felicito al señor Foster por lo bien que había dirigido la casa en su ausencia y que en el verano volvería con Elizabeth para disfrutar de los festivales en la ciudad.
Rápidamente se subió a su caballo y emprendió el camino hacia su casa, podría haber ido en el carruaje junto a sus maletas, pero no quería esperar tanto por abrazar a sus mujeres, prefería cabalgar por largas horas aunque esto fuera agotador. Al llegar al condado de Derbyshire pudo apreciar lo bello del paisaje, todo rodeado de diversos tonos verdes, al llegar al lago cercano a su casa su sonrisa no espero por aparecer, ya se encontraba en su amado Pemberley, empezó a cabalgar más rápido, contando los segundos para ver a su querida esposa.
Cuando por fin bajo del caballo, fue sorprendido por dos mujeres que lo abrazaban con emoción.
- ¿Ustedes me quieren matar cuando por fin vuelvo con ustedes? – dijo Fitzwilliam entre risas, mientras ambas mujeres lo abrazaban sin dejarlo respirar
- Hermano, no seas malo, te extrañamos mucho - respondió Georgiana con tono infantil, reprochando a su hermano
- Es verdad querido, solo queremos expresarte nuestro cariño – dijo Elizabeth entre risas – además nos estamos asegurándonos de que no olvides lo mucho que te queremos
- Jamás amor mío – respondió Fitzwilliam mirando a su esposa a los hermosos ojos, que lo conquistaron desde el primer día
- Uff había olvidado lo románticos que son, es mejor que los espere arriba – dijo Georgiana entre risas – pero antes, ¿hermano me trajiste algún regalo?
- Georgie – rio Lizzie – no crees que es muy luego para preguntar sobre regalos
- Georgie, algún día cuando conozcas un joven que te amé tanto como yo a mi hermosa esposa y tú a él, entenderás que después de 5 días sin verse, lo menos que puedes hacer es ser romántico – dijo Fitzwilliam riéndose mientras abrazaba a ambas – pero por ahora solo tienes permitido recibir regalos de parte de tu hermano – del bolsillo del abrigo saco una pequeña caja de terciopelo - espero que te guste, puedes utilizarlo en alguna próxima fiesta familiar
- Georigana tomo la caja abriéndola rápidamente, para encontrarse con unos delicados pero sencillos aretes- Son hermosos, iré a ponérmelos enseguida – grito Georgiana mientras corría por las escaleras
- Creo que no veremos a Georgi por un buen rato – dijo Lizzie entre risas
- Ese era mi plan – respondió Fitzwilliam mirando a su esposa mirando a su esposa con cara de deseo, al llegar al final de las escaleras, se esforzó por utilizar su tono más galante – Señora Darcy, porque no me acompaña a nuestra alcoba, tengo que conversar un tema muy importante con usted, es urgente
- Si, vamos – le contesto Elizabeth sonrojándose ante la proposición encubierta de su esposo, sabía que si no hubieran empleados observándolos, su esposo la tomaría en sus brazos y la llevaría rápidamente a su habitación, para recuperar los días perdidos
Al llegar a la habitación, los besos y las caricias no tardaron en aparecer, Darcy suavemente apoyo a su amada en la cama mientras la llenaba de besos, estaba en eso cuando unas suaves manos abrazaron su cara, dirigiendo su mirada a la de su esposa
- No me vuelvas a dejar por tanto tiempo, y menos aún sin enviarme noticias tuya, Fitzwilliam – entono Elizabeth con enojo , ella lo amaba y no podía soportar estar tanto tiempo sin noticias suyas
- "Fitzwilliam" pensó Darcy, esto significa que estoy en problemas, mi querida Elizabeth solo me llama por mi nombre cuando está enfadada conmigo – Lo siento querida, pero quería sorprenderte – respondió depositando un largo y apasionado beso en los labios de su esposa, terminando con una leve mordida en su labio inferior y continuo llenándola de besos en el cuerpo
- Will – rio Lizzie, nerviosa por este último movimiento
- No lo pude evitar, soy totalmente culpable de amarte con locura amor mío
Más tarde la joven pareja yacía abrazada en la cama, intoxicándose en el aroma del otro y pensando cómo habían resistido 5 días sin estar juntos, sin tocarse, sin disfrutar uno del otro. Mientras Will jugaba con uno de los rizos de su amada, Lizzie recordó la gran noticia que había recibido antes de su llegada.
- ¿Will recibiste una carta de parte de Charles mientras estabas en Londres? – pregunto Elizabeth para asegurarse de que su esposo aun no sabía sobre la gran noticia
- No, no que yo sepa, mis últimos dos días fueron muy ajetreados, pero no recuerdo ninguna carta Lizzie, ¿sucede algo?- cambiando su tono relajado por uno preocupado
- No nada amor mío, solo quería ser yo quien te contara tan alegre noticia, hoy recibí una carta desde Netherfield, ¡Jane está embarazada! – grito Lizzie con emoción
- ¿Embarazada? Eso es genial, me imagino que Charles debe estar muy feliz, y tus padres deben estar muy emocionados, su primos nieto o nieta, me alegro mucho por ellos
- Lizzie observaba a su marido, lo feliz que estaba por sus amigos, quizás él también quería tener un hijo pronto, dubitativa se decidió a preguntarle, pero fue interrumpida por su marido
- Querida, creo que pronto tendremos que tener a nuestro pequeño heredero, ya sabes, para que el pequeño Bingley no se sienta tan solo y sus tías lo dejen respirar – dijo Darcy entre risas
- ¿Estás hablando enserio? – pregunto Elizabeth con un brillo en sus ojos y una gran sonrisa
- Claro, yo sería el hombre más feliz del mundo al tener un hijo contigo Lizzie, estos años juntos han sido los más felices de mi vida
- Entonces señor Darcy, tendremos que pasar más tiempo intentándolo – le dijo Lizzie coquetamente, a lo que Darcy respondió inmediatamente besando a su esposa, y dejándose llevar nuevamente por la pasión de su reencuentro.
Hola, les dejo el segundo capitulo de mi historia, espero que les guste. Dejen reviews para poder saber su opinión, y gracias por leerme. Describí a un Darcy romántico y preocupado por su familia, más adelante sabremos más sobre la vida del resto de los personajes de O&P.
