Lamento la tardanza, mi semana en la escuela es pésima, no todos los profesores son de mi agrado y la siguiente semana tengo exámenes. Hoy no me podía ir a dormir sin publicar esto.

Esta canción me encanta.


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II. Reunion (Stars)

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En un laboratorio hay equipo médico y de investigación, letreros de indicativos y envases. Una gran mesa de metal. En un refrigerador hay varias bolsas llenas de fluido carmesí. Hay una mujer al microscopio colocando una muestra en el portaobjetos, en la pantalla de su computadora se muestra la imagen del lente. No hay ventanas, hay ventilación artificial y la temperatura está controlada para permanecer baja, es un cuarto de ambiente controlado. La doctora de bata lleva gafas, y toma notas a mano en una pantalla táctil con una pluma especial. Está concentrada, extraviada en su trabajo.

Pasos silenciosos tras ella no interrumpen su trabajo. Ha entrado por la única puerta que hay pasando por la descompresión.

Una taza le es colocada en el escritorio.

—Su "té helado" jefa —sugiere.

La mujer cierra los ojos dibujándose una sonrisa en su cara.

—Oh, ¿Eufemismos nuevamente Moblit?, ¿Quieres que te ofrezca la misma cortesía?

Su asistente no responde al principio.

—Lleva dos días sin alimentarse, no es un buen hábito

La científica lleva el cabello enmarañado en una coleta, no ha dormido ni se ha aseado, pero no es cómo si lo necesitara, su aroma era neutro y limpio, quizás llevaría acumulado polvo en la cabeza y algunas lagañas en los ojos de complemento a ojeras y mirada vidriosa, salvo eso se le ve muy animada.

Ella toma la taza y la huele.

—Si estoy hambrienta podrías hacerme una llamada

—Nunca las responde jefa

—Sí se trata de ti sé de lo que va, no necesito complicaciones —suspira—. Pero como el trabajo ha estado lento últimamente deberé tomarte la palabra y descansar. Gracias —le indica la bebida que le llevó.

En su bata va un nombre que ha llegado a sonar e importantes revistas científicas y simposios médicos. El de un hombre: Hans Zoe.

Como muchos llegan a pensar otra cosa de su identidad a ella le gustaba la poca atención tanto como su privacidad.

Aunque no es su caso y ella siempre ha sido mujer porque así nació no le importa que la comparen con Lynn Conway. El mundo del nuevo siglo se abría para todos dejando atrás estigmas de género y raza no del todo superados en su totalidad, sin embargo, el simple hecho de que la humanidad empezara a cambiar su pensamiento sobre la discriminación y lo segregativa que es su sociedad, esto, a Hans, le venía muy bien. El único problema era que aunque había una solución para cada problema y ella la tenía tanto para enfermedades cómo para salvar al mundo entero, se encontraba destinada a la sombra del desconocimiento y la ignorancia de sus propios hallazgos hasta que alguien más los encontrara y los hiciera públicos. Su trabajo casi nunca se daba a conocer. Lo tenía prohibido, la razón era aun más soberbia de lo creíble.

La realidad de la maravillosa y especial Hanji Zoe era una carga. Su brillante mente descubridora e investigadora de tanto estaba encadenada a callar, y de lo que sí podría hacer público el gobierno no le abría las puertas al mercado, sus inversionistas la esperaban, la política los aplastaba a todos.

Hans vivía una vida injusta.

Despejándose la mente a la vez que retiraba el cabello de su rostro volvió a la habitación donde estaba, uno de sus tantos laboratorios. Miró la centrifugadora, se detenía en ese momento. Se puso de pie a abrirla, sacó un tubo de ensayo, en su interior el plasma arriba de los glóbulos, la mira con atención deleitándose con la consistencia adentro del cristal.

—Moblit, te dejaré a cargo— la regresa a la máquina quitándose los guantes—, a las muestra 5 has muestras de plaquetas y avísame si encuentras alguna anomalía, a la 7 necesito un examen más profundo, revisa el cromosoma 20, la proporcionó un donante que padece síndrome de Waardenburg, el expediente está en mi escritorio, ¿tendrías algún inconveniente con este trabajo? Puedo llamar a Nifa

—No, estoy bien con ello

Hans sonríe. Hanji la llaman sus amigos. Descotracturándose el cuello toma la taza de la bebida que le llevó Moblit y se despide de él.

—De acuerdo, nos veremos después, te veré luego Moblit

—Jefa, ¿vendrá mañana? —le pregunta antes de que se vaya.

—Mañana no sé, llamaré para confirmar. Si no tengo nada mejor que hacer regresaré— habla sujetando su taza con ambas manos— Ahora iré a beber esto a otro lado, un sitio más privado y seguro

Moblit no le dice nada. La sigue hasta la puerta y la ve desaparecer en el pasillo. Se queda embobado durante un minuto cual si pudiera percibir el hálito que deja.

—Ten cuidado asistente —le advierte una voz a sus espaldas. Al voltear es una mujer rubia de cabello corto, una que conoce. Va de traje sastre, es delgada y muy hermosa.

—Señorita Nanaba —. Ella le señala con la barbilla a la doctora.

—No te enamores de una criatura como Hanji o sufrirás de amor

Moblit se queda sin aliento y antes de tartamudear baja la cabeza avergonzado de que sus sentimientos hacia la científica sean tan obvios para terceros.

—No es cómo si le pidiera que me amara

—Hanji te ama, pero no te equivoques, no es un amor romántico. Te ve cómo a un hermano, a veces quizás como a un hijo

—Ella no luce cómo una madre

Nanaba le mira pendiente de sus emociones.

—Sabes su edad, no somos de las mujeres que ocultan cuántos años tienen. Ten eso en mente asistente

En el estacionamiento del enorme edificio de laboratorios Hanji se encuentra en su auto de vidrios polarizados, la taza vacía con labios y dientes manchados de su bebida, no comerá nada más. Moblit le recordó la comida, ella sabe bien que no debe pasar tantos días sin comer porque puede ser peligroso con su condición. Aletargada por el placer de la comida mantiene los ojos cerrados, la cabeza recargada en el respaldo y las comisuras de los labios pintadas.

Lo que la distrae es su celular. Contesta la llamada, no es Moblit.

—Hans habla

Hanji, tengo buenas noticias

—Oh Erwin—, se mantiene relajada y recostada —¿el primer ministro se suicidó accidentalmente? ¿Tienes fotos comprometedoras de él para extorsionarlo? ¿Algo bueno para mí?

No, apuesto que eso te disgusta, no hacerlo a tu manera. Sin embargo tengo algo mejor, ¿podemos vernos en algún lado?

Hanji se reincorpora en el asiento

—¿Es lo que creo que es?

Erwin no confirma nada.

Mike y Nanaba vendrán. A la siete donde siempre. Sé puntual

Terminada la llamada Hanji mira la pantalla de su celular, luego su reflejo en el espejo retrovisor. Se acomoda las gafas, el cabello. Suspira. Deberá tomar un baño y todos notarán el aroma a los productos de limpieza en su piel.

Arranca el motor. No dormirá, tiene que ir a arreglarse para cenar, aunque poco va a consumir algo en el restaurante.

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En una mesa muy especial hay sentados dos invitados a la fiesta, un hombre rubio de traje, Erwin, y Levi de botas y cuero. Nadie dice nada, creen que es un personaje famoso porque su atuendo y acompañante se ven impresionantes. Los primeros en llegar son una pareja de trajes de alta costura, un hombre alto de bigote y barba ralos y rubios sucios, la mujer es Nanaba en tacones que luce imponente, una diadema a la frente como moda de los 20's, hay incluso una pluma en ella.

—Erwin, Levi —saludan sentándose en los asientos.

—Dime Levi —le es besada la mano por el músico —¿Qué te dijo Erwin para que aceptaras?

—No lo hice por Erwin. He pasado suficiente en el exilio para aburrirme de la soledad

Nanaba se sienta con una sonrisa satisfecha, Mike le sacó la silla.

—¿Qué ha sido de tu música? —le pregunta el de barba.

—He escrito mucho, grabado la mitad, compartido nada

Erwin no evita el fantasma de la risa.

—Tan típico

En un vestido negro y tacones de aguja una castaña sin dedicar mucho a su apariencia personal y no por ello no hermosa, camina hacia la mesa donde sus amistades solo la esperan a ella. Hans lleva una cartera de mano color hueso de combinación a las cintas de su calzado.

—La reina del baile llega —saluda Nanaba.

Hanji trata de lucir despreocupada.

—Si te gustara más la música que la pintura llenarías mejor este trabajo que yo

—No seas pesimista —advierte Mike—. Además quizás lo haga

—Lo siento —le es sacada la silla por Erwin—. Espero no llegar muy tarde —revisa su reloj de pulso de oro blanco. Veinte minutos tarde.

—Es beneficio de mujer

Ella se hunde de hombros.

—Bien, escupe Erwin, ¿cuál es el plan?

El rubio se aclara la garganta. No es como si fueran a ver el menú.

—Cómo les he explicado a los demás Levi se estará a cargo del contenido creativo, composición, musicalización

—¿Absolutamente todo? —cuestiona la castaña.

—Si nuestra idea no es buena Levi nos quemará vivos —menciona Mike que no deja de sostener la mano de Nanaba entre la suya sin querer soltar a su pareja.

Hanji aún niega querer ver a Levi, como si con esto pudiera no sentir que está ahí pues se siente cohibida. Ahora no puede negarle los ojos y lo mira. Ni siquiera se habían hablado, ni saludado, y en el momento en que sus ojos chocan ocurre lo que estaba evitando, ha quedado embrujada por el color olivo de sus pupilas.

A media velada explicándose que Nanaba será la representante de su agrupación se empieza a ver que lo que parecía ser solo una mala broma para hacer dinero y salir de la bancarrota como comunidad y conjunto, es, en realidad, cierto. Todo va muy en serio. La música siempre será un deleite. Entre Levi, Hanji y Mike habrá una banda de rock o cualquier género que sea el que quiera conducir Levi para el grupo. Absolutamente todos conocen su trabajo, es más que respetado y sus composiciones son sublimes. Lo que también se sabe es la razón de porqué Levi se marchó y por qué no ha vuelto a tocar para nadie más. Su único público podía ser compuesto por desconocidos, amigos y sobre todo una mujer, solo una que a él le importara, una que ahora le quiere negar los ojos.

El teléfono de alguien sonó, era el de Hanji, el único contenido de su bolso de mano porque no cabe nada más. Se disculpó por su repentina retirada de la reunión despidiéndose con torpeza, era del trabajo y ella era el eje económico de toda la organización a la que pertenecían gracias a sus investigaciones si lo demás era un trabajo digno de hit-mans. Moblit le recitó por teléfono el informe y también se lo mandó por teléfono, abrió su correo y lo revisó, las cosas estaban en orden.

Esperando por su auto en el estacionamiento se sentía tonta, esperaba recuperar la respiración. Prefirió marcharse a casa, no iría a volver al trabajo, debería dormir. Desagradablemente se sentía imposibilitada luego de semejante reunión a un panorama posterior lleno de chantaje. Solo quería llegar a su cama e intentar que las sábanas la abrazaran y la dejaran descansar.

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oh wonderful one why are you like that?

oh wonderful one why are you like that?
glow in the darkness, that's how we do it
glow in the darkness, that's how we do it
just like the stars upon your ceiling that
put you to sleep after

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La puerta de su casa tenía un codificador numérico, tenía que introducir una contraseña de siete dígitos. Adentro se quitó los zapatos y anduvo descalza hasta la sala, su casa sería normalmente un desastre, como pasaba poco tiempo en otras habitaciones que no fueran su estudio lo demás estaba acomodado y relativamente empolvado. Su cama a veces estaba hecha, otras no. Lo primero que notaron sus pies desnudos en el helado piso fue que había se pasado una mopa por ellos. Alguien había limpiado su departamento. Las persianas estaban corridas, eran automáticas, la luz urbana entraba por la ventana escurriéndose en formas geométricas distorsionadas por la alfombra y el mobiliario.

Levi la esperaba con un termo en la mesa cafetera, dos vasos para licor, un paquete de carne envuelto, las manos en los bolsillos, miraba hacia la calle con su poco tráfico. Al lado de esa ventana está la puerta hacia la terraza de su departamento donde hay cojines y más alfombras, una idea oriental llena de sus plantas y flores, haciendo de un buen sitio para descasar e incluso romántico. Pero ellos dos están adentro.

No tiene sentido preguntar cómo llegó ahí, si Erwin le dijo su dirección o si la siguió ella pasó mucho tiempo en el auto escuchando a Moblit y más en el tráfico con la cabeza perdida en él que casi lo invocó. Y no se muestra arrepentida de ello.

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oh wonderful one why are you like that?
oh wonderful one why are you like that?
glow in the darkness, that's how we do it
glow in the darkness, that's how we do it
just like the stars upon your ceiling that
put you to sleep after
just like the stars upon your ceiling that
put you to sleep after
put you to sleep after
put you to sleep after

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Erwin podría tener la buena intención de reunirlos de nuevo. No funcionaban con gente ajena. Ellos solo funcionaban en un sitio apartado. No podía ser intimidad sin privacidad.

—Sigues usando los mismos números, aún después de tantas décadas… —explica la irrupción en propiedad privada.

Hanji respira profundo.

—Traje un regalo desde Berlín, no es para que lo estudies, solo come

La castaña cierra un puño pasando saliva.

—Te agradezco—sale una tenue voz de su garganta como estaban hablando, en susurros —es solo que, ya he comido…

Levi ve a Hanji tirar su cartera al sillón tocando la cadena de su reloj en la muñeca. Le entierra los ojos.

—Y, si no vamos a comer, entonces ¿Qué debemos hacer?

Hanji sube los hombros.

—No se… —respira. Una parte de ella quiere llorar.

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close the blind the darkness of your room
in your room
in your room

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No importa lo mucho que se amen, lo mucho que se deseen o anhelen en la distancia o la enorme pasión con que se haga el amor a cada reencuentro, siempre llega el momento en que se despiden creyendo que será una pausa en su vida juntos sin remordimiento y sin que sea larga, pero resulta que pocas veces lo es.

¿Qué clase de amor es ese?

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there's your headache explain it at your talk-talk-talk
hanging with your feet-feet-feet
hanging with your feet
Cause here
we are
apart but not
again
and again
again
and again
that doesn't make sense
so put away your tools

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A pasos tranquilos un tanto nerviosos y en otra parte precipitados Levi se acerca a la mujer que es más alta que él, respiran agitados, ni siquiera pueden llegar al atrevimiento de tocarse, la postergación los mata.

La diferencia de alturas es notable, en el restaurante no se habían tocado, y evitaron hablarse. Ahora siendo tomada su mano por esa tan varonil que le pertenece a Levi Ackerman Hanji no tiene escapatoria ni cuando él se dedica a oler, revolver y soltar su cabello pasando los dedos entre las hebras, cerrando los ojos al aspirar su cuello, ni lo adictivo que es para los dos volver a llenarse del aroma del otro como una droga, ni del magnífico beso que empieza desde el cuello, tranquilo, pasando en exhalaciones por los oídos, las mejillas, parte de la frente hasta alcanzar los labios y sigue profundo a cada rato con húmedos sonidos.

Las manos de Levi se colocan en la cintura femenina y repasan la espalda, ella lo ha abrazado, y moja sus labios con las lágrimas que se derraman de los ojos avellana de Zöe.

Ninguno dice nada, ninguno quiere aclarar nada. Por ese momento solo quieren estar ellos solos y volver a hacer el amor como si el tiempo nunca hubiera pasado por ellos. Para esa pareja lo inmemorial existe a cada mirada, a cada suspiro, beso y caricia dada.

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and in the end they ask you for
your reply
don't you tell them
what you found out
there's time...

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En el restaurante Mike y Nanaba salen con Erwin, nadie ha consumido nada, el vino ha quedado intacto en las copas, ni han visto las entradas o mordisqueado el pan, sin embargo pagan como si les hubiera sido servida una espléndida cena. Los empleados se preguntan entre sí cómo pueden ser considerados clientes de tan alto prestigio si nunca ordenan nada, es un insulto para el chef, la respuesta es lo mucho que pagan para que nadie los moleste en sus reuniones, a veces con gente igualmente importante entre sus negocios, inversionistas y políticos; solo ese grupo de personas especiales se distinguen porque no comen nada, hasta ese punto llega su extravagancia.

Nanaba va haciendo bromas con Mike hablando en francés, mismo idioma con el que se dirigen a Erwin preguntándole sobre la terquedad de Hanji y Levi si los dos se aman y precisamente por ser tan tercos es que siempre se separan pasados algunos años juntos. Erwin no los critica.

—Se aman, no debemos intervenir, siempre han sabido que se necesitan el uno al otro, es diferente a que lo admitan…

El chofer deja a Nanaba en su hotel junto a Mike. Erwin regresa a su casa a seguir tratando papeleo. El juego apenas va a empezar.

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¿Por qué este songfic me tiene que salir tan directo?

Un consejo: Busquen esta canción de Warpaint, es hermosa! Sería muy intenso pensar en Levi y Hanji teniendo intimidad con un fondo tan alternativo como ese.

Otra pregunta que debo hacer porque me es obligatoria en este momento gracias a la clasificación que le he puesto es... ¿Qué tan conveniente sería poner lemon en esta historia? ¿Lo aceptarían o preferirían que solo lo sugiriera? porque la sola sugerencia también puede ser muy bella permaneciendo tácita la relación de ambos, ya saben, más sentimientos que algo corporal aunque sea inevitable que se deseen...

Shit. Got the LeviHan feels...

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