Insisto… los Jóvenes Titanes no me pertenecen.

Capítulo 2: Y TODO POR UN DOLOR DE CABEZA.

El reloj marcó las siete de la mañana. Robín y Starfire ya se encontraban en el comedor esperando a que el moreno mitad humano terminara el desayuno.

—Buenos días. —Entró Raven saludando sin recibir respuesta alguna, solo miradas ausentes. —Mmm… ¿Y qué tal su mañana?— Insistió tratando de hacer una conversación. El ambiente se sentía tenso.

… Nadie habló.

—Excelente, amiga Raven. — Respondió alegre Starfire siendo la primera de los cuatro en hablar y la primera en exterminar ese abrumador silencio.

El ambiente seguía tenso.

— ¿Por qué están actuando tan raro? — Preguntó la empática algo molesta.

— ¿Emm… raro? No, lo que pasa es que nos quedamos pensativos por una anécdota que les conté… — Mintió Starfire dándole una cálida sonrisa fingida.

— ¿Qué trata de…?— La hechicera levantó una ceja mostrándose seria.

—De… que ayer en la tarde compró unos Doritos y al abrirlos… ¡SORPRESA! Salió un Tostito… ¡¿PUEDES CREERLO?! ¡Eso es tan sobrenatural! — Cyborg, que estaba terminando el desayuno, saltó detrás de Raven con su delantal y gorro de chef aun puesto y espátula en mano poniendo mucho énfasis en sus palabras.

—Pensé que el enano verde que cuenta malos chistes seguía dormido, nunca pensé que tuviera suplente… — Soltó de la nada la empática abriendo la nevera para sacar un tazón con uvas verdes. Los tres titanes presentes se miraron entre sí y fingieron sonreírle con entusiasmo. (Como los candidatos a la presidencia en época de las elecciones) — Enserio… ¿Por qué actúan raro?— Dirige una uva a su boca.

— ¿Nosotros actuar raro? No, talvez eres tú… —Insistió Robín.

—Tienes razón, talvez sea por lo que paso ayer… — Cedió Raven sin esperar respuestas. Las recibió.

— ¡¿QUÉ?! — Gritaron los tres al unísono. En eso comienzan a salir pequeñas llamaradas de fuego de la sartén de Cyborg. De la impresión nadie hace el mínimo esfuerzo por apagar el fuego. Ni siquiera las notaron.

— Ayer tuve una pesadilla en donde yo… — Calló al instante al darse cuenta de lo que diría; Aún quedaban recuerdos de lo que ella juraba como un sueño. Se colocó la capucha al sentir como el color rojo tomaba de rehenes a sus mejillas. — El puto aquí es desperté, me dolía la cabeza y no pude conciliar el sueño: lo que provocó más dolor. Solo vine a probar unas pocas uvas y mi té, necesito relajarme, meditar o algo.

—Ahhh…— Suspiraron aliviados los demás.

— ¡BUENOS DÍAS TITANES! — Gritó alegremente Chico Bestia abriendo las puertas living agitando una matraca con los colores del uniforme de Robín, arrojando serpentinas y gorritos de fiesta junto con una caja repleta de banderines rojos con las siglas amarillas «DNMR» (Día Nacional de Molestar a Robín) — ¡HOY ES EL DÍA NACIONAL DE MOLESTAR A ROBÍN! — Canturreó aún más alegre.

— ¡AHHH! Eres exasperante, Chico Bestia ¿Enserio tienes que hacer tanto ruido?— Reclamó irritada la hechicera volteando bruscamente a donde estaba él, con ambas manos en su cabeza tratando de hacer que su cabeza no explotara. El dolor creció aún más.

—Ahh… ¡Raven! Hola… — Detuvo el ruido de la matraca. El gorrito en forma de cono que traía el titán menor puesto se inclinó hasta caerse al igual que la caja de los banderines, igual que su dignidad y seguramente igual a las ganas de celebrar "El día nacional de molestar a Robín"— Jeje me… me tengo que ir. — Rió nerviosamente mientras se rascaba detrás de la nuca.

— ¿Por qué te vas? — Cuestionó Raven con su capucha aun puesta.

— Ehh… Olvidé las máscaras de Slade y los cinturones conmemorativos de juguetitos que usa Robín. ¡Si eso es! Adiós. — Como pudo tomó deprisa toda su mercancía que se encontraba en el suelo y abrió las puertas. Una voz lo detiene.

— ¿Pero si te vas a donde iré yo? ¿Puedo seguirte? — El cambia formas soltó de nuevo su mercancía, reconocía esa voz, o mejor dicho, ese tono de voz.

— ¡NO, NO PUEDES! — Cerró la puerta sin importarle más sus artículos; dejando todo regado y dirigiéndose más a prisa a su habitación.

— ¿Pero qué le hice? ¿A caso quererlo es pecado? —Dijo Rachel arrancándose con tristeza la capucha.

— ¡ESTA PASANDO DE NUEVO, ESTA PASANDO DE NUEVO! ¡DEMONIOS! ¿POR QUE NO HICIMOS UN PLAN PARA ESTE TIPO DE EMERGENCIAS? — Gritó el líder paranoico saltando y corriendo como loco por todos lados.

— ¡Cálmate, viejo! Ese no es el verdadero problema… — Mientras el homenajeado saltaba por todas partes, el joven mitad robot estiró todo su brazo para mirarlo de frente. Lo hizo y acto seguido le dio una cachetada. — ¡EL VERDADERO PROBLEMA ESTA EN LA COCINA! ¡SE ESTA INCENDIANDO! — Ambos titanes comenzaron a correr en círculos.

— Yo no veo nada de malo en el fuego de la cocina… En Tamaran adoramos el fuego… — Comentó alegremente juntando nostálgicamente.

— ¡A eso se llama piromanía! — Gritó Cyborg deteniéndose un poco para después correr nuevamente.

Mientras la paranoia del líder y del segundo al mando no cesaba, Starfire seguía admirando la belleza del fuego junto con una barita y tazón enorme de malvaviscos. Rachel jamás cambio de lugar o se movió, pero al ver el panorama decidió marcharse. Abrió la puerta para salir del living y todas las que se encontraba en el camino y sin darse cuenta ya se encontraba fuera de la torre.

Sonó el timbre en la entrada de la torre. Robín fue a ver de quien se trataba; Eran un grupo de bomberos mojados de los pies a la cabeza.

— Hasta que llegan… — Contestó con tono molesto.

—Tranquilo joven, como si fuera tan fácil pasar un camión por el agua. Tuvimos que pasar con ese pequeño bote y además se volcó. — El jefe de bomberos se quitó el casco y contesto de igual manera.

— ¿Cuál bote? — El líder se cruzó de brazos.

—Ese… —señaló el bombero apuntando hacia la nada. — ¡Ya nos lo robaron! ¡Ya no se puede confiar en nadie! — Gritó alarmado el hombre mirando al cielo dramáticamente y maldiciendo en su mente al que se atrevió a robar su pequeño bote que se vuelca cuando hay mucha carga.

— Como sea… Nosotros ya nos encargamos del fuego hace una hora. — Dio la vuelta, se metió a la torre y cerró de mala gana la puerta.

— ¿Señor, y ahora como regresaremos? — Preguntó alguien al final del grupo.

— No lo sé… ¿Nadando?

En el otro lado del agua…

—Qué bueno que lo robé sin que se dieran cuenta. Ahora a caminar a donde el viento me lleve…

CONTINUARA…

Y bueno ahí tienen el capítulo 2… Gracias a los que se tomaron la molestia de dejarme su bonito review y darle follow.

Gracias a:

Guest

Sonatika-San

Hanna

Chico bestia

Katia Logan

Eso me motivo más a traerles esta segunda parte… Espero no decepcionarlos.

Sonatika-San: Gracias por mencionar esos puntos en donde estaba fallando, espero no haberlos cometido de nuevo. :3

Espero no tardar mucho con el siguiente cap. Ya que hoy (en México) es el último día de vacaciones y seguramente tendré montones de tareas. Como sea… Nos leemos luego.

Atte: Aurora Jekyll (Natalia esta ausente)