Bueno y como ya saben, Naruto y sus personajes no me pertenecen, a excepción de esta historia en donde a una pareja muy particular la haré protagonista de esta ^.^.
Esto es un Fic de AU (Alternative Universe/ Universo Alterno) y nuestro personajes están un poco más crecidos... de lo demás y detalles, descubranlo por ustedes mismos.
( …. ) - Notas de la escritora
Cursiva - Pensamientos de nuestros queridos personajes
/// Recuerdos de oraciones dichas o escuchadas por los personajes en el pasado///
//volviendo a la realidad de los recuerdos ///...///mezclados con algo del presente//
FLASH-BACK - recuerdos hacia el pasado
Mundo de los sueños
--- --- --- - cambio de escena.
Bueno sin mas contra tiempos, esta curiosa historia comenzara aquí para ustedes ^.^
Enjoy!
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¿Quien eres?, Arigatou, Sasuke
-Ella es Sakura- Naruto lo había sacado de sus pensamientos. -Es una muy buena amiga mía- Cargando sus manos en la mesa de la cocina.
-Debí saberlo- Sonrió levemente, se reprocho a si mismo el no haber deducido el nombre de la joven, después de tantas señales del destino, era casi más que obvio. Se acerco cautelosamente hacia donde estaba ella, se sentó en la mesa de centro que estaba frente de donde descansaba la joven y cargando sus codos en sus rodillas, cruzando las manos frente a la mitad de su rostro pensativo, volvía a sonreír. Acerco una de sus manos al rostro de ella, y , pero esta vez con una sonrisa típica de él, que demostraba triunfo, orgullo y por supuesto arrogancia. Corrió delicadamente uno de los mechones que tapaban la cara de la chica, manteniendo mano en la mejilla de la pelirosa. -Te encontré-
-¿A quien encontraste dobe?- Lo miraba de reojo mientras calentaba algo de comida en el microondas.
Gracias a la intervención de Naruto recordó que no estaban solos, esto no era como hace unos años atrás cuando se escondieron en unos arbustos, esto era el presente y muy probablemente... el tiempo de cumplir su palabra, resultaba curioso que recordara aquello y más aún que deseara cumplir aquello, ¿Que es esto?, se cuestionaba muchas veces al recordarla en sus sueños, y era simple, porque era la mujer de sus sueños, su amor verdadero. -Nada que te importe- Sin embargo no podía dejar pasar aquellas circunstancias actuales de la chica. -¿Me puedes explicar que sucede?- Sin querer pensar lo peor.
Al tiempo que mordía un trozo de pizza que acerco a su boca. -¿Que quieres decir?- Con la boca llena.
Al pelinegro se le podrían pasar en ese momento una y mil ideas por su cabeza, pero la única que hacia lugar en ella, era de que Naruto y la joven ahí dormida eran amantes mientras ella planeaba su boda hasta que se arrepintió a último momento y decidió escaparse con Naruto; pero como no era alguien que se dejara llevar por sus impulsos daría tiempo de una explicación breve a su amigo para después estrangularlo por semejante incordio, además que la pelirosa que ahí descansaba era de su absoluto y total interés para él, declarada solamente suya y de nadie más cuando ella le entrego su colgante. Así es que sin más reparo, decidió no estar con rodeos e ir directo al grano. -¿Acaso son amantes y ella decidió escapar a último minuto de su...-Mirándolo directamente a los ojos. - Boda?
Tomaba otro sorbo de refresco para así tragar sin mayor dificultad la segunda mordida que le daba a su porción de pizza, pero al momento de escuchar la pregunta de su amigo, fue inevitable que escupiera todo el liquido que había llevado a su boca. -¡¿QUÉ?!- Cargando ambas manos sobre la mesa de la cocina estilo americana, una libre y la otra con el refresco aun en su mano. Bajo la voz un poco, notando que, sin querer, podría haber despertado a su amiga. Se aclaro un poco la garganta dándose golpesitos con su mano izquierda en su pecho. -¿Qué estupideces estas diciendo?- Tenia los medio cerrados, intentando asimilar la locura que recién había dicho su amigo.
Sonrió orgulloso. -Veo que no- Tan solo ver la reacción de Naruto y con los años que lo conocía, le basto para saber que lo que tenia en la mente era totalmente erróneo, o al menos la parte en que ellos eran pareja, ya que según como vestía la joven, aun quedaba en juego cierta parte de esa teoría. -¿Entonces, me puedes explicar con mayor detalle- Levantando se de su lugar y acercándose a la mesa de la cocina, enfrente de su amigo. -que rayos está sucediendo aquí?- Con ambas manos en los bolsillos de su chaqueta.
-A...-Suspiro, se alejo de su lugar para acercarce al refrigerador. -Es una larga historia...- Saco una caja de leche y un baso de uno de los muebles de ahí, para después volver a su lugar frente a su amigo y servirse un poco de leche.
Al ver que el rubio se tomaba su tiempo para abordar el asunto, el pelinegro saco sus manos del bolsillo de su chaqueta, movió una de las sillas para bar que estaban acomodadas en la mesa de cocina, para así poder sentarse. -Tengo tiempo- sacándose sus guantes negros de cuero de sus manos, dejándolos encima aun lado de sus manos mientras las juntaba y cruzaba sus dedos.
Antes de comenzar a beber el vaso de leche, noto el movimiento que hacia su amigo, por ende decidió seguirlo en su acción, pero menos en la de cruzar sus manos, ya que en una esquina de la mesa se encontraba un caja de galletas surtida con distintas variedades. La acerco y mientras sacaba una y la untaba en la leche, cargo su cabeza en su otra mano, con una expresión de cansancio. -Hoy era la boda de Sakura- Hizo una pausa para poder morder su galleta. -Ella y yo nos conocimos hace algunos año, y como no tiene a ningún familiar vivo o cercano, me pidió que fuera su padrino y la llevara al altar- Terminando de comer su galleta; saco otra, la volvió a untar y a comer completamente.
-¿Y?- Ya impaciente de que su amigo tardara tanto en darle una explicasión.
-Cuando estábamos apunto de llegar frente a su ex futuro esposo- Sonrió divertido. -Me pidió que la disculpara y salio corriendo de ahí- Volviendo en su proeza de comer galletas.
-Así que se arrepintió- Otra vez sonriendo. -¿Y quien es el plantado?- Sin demostrar ni tener mayor curiosidad, era simplemente un detalle que quería saber. Se levanto de su lugar y se acerco a los ventanales para poder observar las estrellas que ya se vislumbraban en el cielo.
-Ni te imaginas...- Sonriendo por lo bajo.
Se dio media vuelta para ver la expresión y respuesta de su amigo.
-Sai- Con total aparente simplicidad, con la vista solo y exclusivamente en sus galletas.
Sonrió de lado y giro nuevamente su cuerpo al vetanal. Quien diría que Sai el heredero de las grandes empresas Raiz, ubicadas por casi todo el alrededor del mundo, siendo un gran magnate casi tanto como él, ya sea en riquezas e intelecto, pero no en influencias; estuvo apunto de convertirse en el esposo de... su verdadero amor. Relajo los hombros un poco, disipando toda tensión del trabajo y hecho un poco su cabeza hacia atrás, observando el techo del lugar; Sai ya no era solo su rival en los negocios, sino también en el amor. Sasuke no era confiado y sabia que esto de la relación entre Sai y Sakura no quedaría ni terminaria en el escape que ella realizo; si es que lo conocía también, como el heredero de Uchiha Corp. consideraba, sabia que Sai no se rendiría tan pronto y para nada tomaría con la mayor calma aquella situación. Entonces comenzo a llevar sus pensamientos a futuras estrategias que debería tomar para anticipar los movimientos de su adversario.
-Sasuke- Subiendo un poco el volumen de su voz, para así no provocar que su amiga se despertara.
Se dio otra vez vuelta hacia su amigo, se acerco hacia él y tomo por fin un sorbo del refresco que había dejado en la mesa de la cocina al acercarse donde estaba aquella joven. Esperaba que su amigo dijera algo.
-Dobe, necesito pedirte un favor- Sonriendo ampliamente, con los ojos cerrados y con una de sus manos, en su nuca.
Lo miro de reojo, tenia la mirada en dirección a living, específicamente en quien se encontraba descansando allí. -¿No te enseñaron que para pedir un favor debe ser sin insultos USURATONKACHI?- Con un evidente sarcasmo y haciendo énfasis en su ultima palabra.
Se estaba levantando del asiento para perderse por un pasillo, pero no sin antes escuchar la respuesta de su amigo, entonces inclino un poco la cabeza hacia tras. -Necesito que te quedes cuidando a Sakura por mi DOBE- Ignorando en absoluto la sugerencia de su amigo y devolviéndole la estocada en la ultima palabra a su amigo.
Quito rápidamente la vista de la muchacha para dirigirla a su amigo con una expresión de un rotundo No.
-Tengo que salir a comprar algunas cosas- Se adelanto ante la negativa respuesta del pelinegro. Se perdió por un pasillo, para enseguida volver con una chaqueta puesta para protegerse del frio de la noche. Revisaba su billetera. -Debo ir a ver como van las cosas con los demás y como tú, como siempre, recién llegas de un largo y tedioso vuelo, imagino prefieres quedarte aquí- Ahora mirándolo a los ojos.
-Sabes perfectamente porque hice este viaje- Lanzando la lata de refresco ya vacía, para caer directamente en el tarro de basura que se encontraba a un lado del refrigerador. Mirando también a su amigo, de una forma seria.
-¿Acaso no puedes pensar en otra cosa que no sea negocios?- Algo exasperado. Guardo sus manos en los bolsillos del pantalón, acercándose a la puerta para salir del apartamento.
Su amigo ya había salido del lugar cuando se aventuro a responder. -Tal vez ahora no...-
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Sintió una caricia por su helada mejilla, era cálida y agradable. Se aventuro a la profundidad del sueño.
Veía repetidas veces los suceso de algunas horas, pero también habían otros donde se encontraba volviendo a ser niña, jugando a las escondidas como hace algunos años atrás. Como siempre no era buena en esos juegos, miraba a todos lados, esperando volver a ver al niño que hace semanas atrás la ayudo a esconderse, pero por más que intentaba, nunca lo volvía a ver, nunca lo encontraba; y así pasaban los días, los meses y los años, y no lo encontraba, pero repentinamente y de un momento a otro, sintió como alguien sujetaba su mano, sonreía y por las cosas mágicas de los sueños volvía a ser niña, volvía a poder esconderse con la ayuda de aquel niño que jamas volvió a ver, que tiraba de ella y la ayudaba; y ahora que lo pensaba no era esconderse, junto a él, era estar protegida. Entonces re vivio aquella cálida sensación que en aquel tiempo él le transmitió, que muchos años busco y nunca encontró, pero ahora re memoraba, volvía a vivir aquel momento, como si ahora mismo él estuviera junto a ella. Pero extrañamente llegaba una terrible ventisca que se llevaba esa hermosa escena que tanto ella quería que fuera realidad. Un frió hielo azotaba el lugar y casi no podía respirar.
-Sakura- Sentía casi en un susurro como la llamaban. -Sakura- Un poco más fuerte. -Sakura- Entonces lo sintió gritar, sus oídos le dolían.
-Sakura- De quien era esa voz se preguntaba. -Sakura- Comenzaba a despertar y abría lentamente los ojos. Trato de centrar su vista y disipar lo nuboso que veía al frente. Se acomodó mejor en el sofá, de forma que pudiera quedar sentada. -¿Quien... eres?- Entonces lo pudo disipar, un joven pelinegro y tes blanca, frente a ella, sentado sobre la mesa del living, la observaba fijamente.
No le respondió, solo la observaba tranquila, seria y profundamente, como indagando en ella.
La inquietaba, simplemente aquella actitud de ese desconocido la inquietaba, o más bien la ponía bastante nerviosa. Le desvió la mirada y dejo a un lado la manta con que Naruto la había tapado, poniéndose lentamente de pie.
No quería decirle nada aun, vería como las cosas resultaran. Noto como ella reaccionaba a la actitud de él, sonrió, no solo por la actitud de ella; sabia desde mucho antes de ella que era lo que sucedería si se ponía de pie como ella lo estaba haciendo en ese momento.
Sakura ya estaba perfectamente de pie, como ella creía, pero sus cálculos fallaron; absolutamente todo el lugar daba vueltas en su cabeza, le temblaban las piernas y un pequeño temblor ahora hacia parte de sus piernas. Bajo la cabeza para mirar el suelo y así poder estabilizarse, sin embargo, perdía el equilibrio próxima a caer al suelo. Entonces sintió como unos brazos la sujetaban cuidadosamente por la cintura. Cargo espontáneamente sus manos en el pecho del joven y con esfuerzo llevo su vista a quien la sujetaba.
-Naruto fue a arreglar unos asuntos- La miraba inexpresivo. Desde que Naruto los dejo solos se mantuvo a la vigilia de ella, y en ese momento noto el descuido de su amigo. Exponerse a lluvia sin protegerse más ropa y cabello totalmente mojado, más dormir, igual a un fuerte resfriado. -Regresara en cualquier momento- Aumentado su agarre, con una mano llevando a la espalda de la chica, ya que notaba como ella iba perdiendo el control de su cuerpo.
Bajo la vista al pecho de él para ver sus manos, cerro los ojos y los volvió a abrir con pesar, la cabeza le ardía, el dolor de cuerpo y cabeza la estaba matando, sus oídos le silbaban y tenia mucho frió. Nuevamente perdía fuerza en sus piernas, le flaqueaban, pero justo en ese momento, se dio cuenta, como otra vez él la sujetaba más fuerte y ponía su mano en la espalda de ella, sintió como algo la sostenía de su espalda. -Gracias- Fue lo único que pudo decir en ese momento.
La ayudo a sentar en el sofá y se alejo un poco hasta ir por un pasillo y regresar en menos de un minuto para situarse parado frente de donde la dejo, en el sofá. -Será mejor que te saques eso- Acercándole una polera que encontró entre las cosas de Naruto.
Ella entendió de inmediato el mensaje, pero tenia ciertas dificultades. Primero para quitarse un vestido de novia como tal se necesitaba de al menos una persona para ayudarla, que en la mayoría de los casos seria el esposo, y el segundo problema era el pudor y la vergüenza, no podía hacer tal cosa frente a un desconocido, ni menos pedirle ayuda. -Sera mejor que- Haciendo una pausa para respirar, siendo en su estado algo bastante agotador. -Espere a que Naruto llegue- Mirando de reojo al ventanal, como evitando la mirada del chico que sentía sobre ella.
-No vengas con pudor y vergüenza ahora- En un tono reprobador, aunque sonriendo para sí, sin que ella lo notara al recordar como no tubo ninguna de aquellas dos dificultades cuando era pequeña y le beso en la mejilla diciéndole que era su verdadero amor.
Ella lo miro impactada, ¿acaso leía sus pensamientos?. -¿Q-que?- No reaccionaba y no alcanzo a reaccionar cuando el la tomo de un brazo y la cintura para levantarla del asiento como si fuera de lo más normal un trato así entre ella y el desconocido, alguien que ella creía nunca si quiera vio en su vida y si fuese así, no lo recuerda... al menos por el momento.
Noto el impacto de ella, quería probar y saber más de ella, entonces sin más reparo la tomo del asiento para tenerla de pie frente a él y decirle. -O pones de tu parte o tendré que obligarte- Simplemente él ya había tomado pie y confianza con ella, la suficiente como para tomar decisiones por ella.
Mirándolo con los ojos como plato simplemente no reaccionaba, ¿Quien era él?, ¿Quien se creía para decirle tales cosas?, no obstante a pesar de todas estas preguntas, no sentía nada extraño por parte de él, no desconfiaba de él, curiosamente se encontraba cómoda y tranquila. Suspiro, se dio media vuelta con sumo cuidado para darle la espalda a él y levantarse con ambas manos su pelo que caía por su espalda, todo mientras él la sujetaba por la cintura. -Baja el cierre por favor- Con la vista en el suelo, el cuerpo le temblaba, no sabia si por su condicione física o por otra cosa ... tal vez las dos.
Trago saliva, podía ver la tersa piel de la espalda de la chica. llevo una de su mano izquierda al vientre de ella para sujetarla mejor con una sola mano, mientras que la otra la llevaba al cierre del traje, pero antes de comenzar a bajarlo, acerco con cuidado sus cuerpos. Todo estaba en silencio, hasta que sintió un respingo de ella al hacer tal movimiento.
-¿Quien es él?- Se preguntaba la joven, lo tenia espaldas a ella, sentía su respiración, sin embargo no le temía. Su corazón le latía a mil.
No dejaba de sonreír. Aunque ahora un poco más serio, llevo su rostro hasta acercar su nariz en el pelo de la chica que ella misma tenia levanto con sus manos. Instantáneamente ambos cerraron los ojos mientras él se embriagaba con el olor del cabello de ella y bajaba lentamente el cierre del vestido. Y al tiempo que el bajaba la cremallera, guiaba su nariz hasta llevarla al cuello de ella y respirar tan solo unos segundos ahí. Sintió el estremecimiento en ella ante tal acción, pero también recordando que no estaban en condiciones de más tardanza. Se alejo cuidadosamente unos centímetros del cuerpo de ella para girarla hacia a él y quedar de frente. -Ya esta-
Se miraban a los ojos, ella no sabia ni mucho menos entendía que era lo que estaba sucediendo , pero tenia que volver a la realidad y lo que cooperaba con aquello era que el dolor de cabeza comenzaba con su tortura. Levanto cuidadosamente los pies, para con uno de ellos mover hacia un lado el vestido y así quedar completamente libre de ello. Estiro una de sus manos para tomar la polera que él la había traído, hasta que se dio cuenta que el aun seguía frente a ella. Decidió levantar la vista, y descubrió que no solo aun estaba ahí, sino que también, no le quitaba los ojos de encima, casi descaradamente la recorría con la mirada, entonces ahí fue cuando ella cayó en cuenta de la realidad, estaba solo con su lencería, en la tentadora ropa interior que ofrecería cualquier novia a su futuro marido. -¿Podrias...- Trago saliva. -Darte la vuelta por favor?- No era precisamente que le incomodara la precensia de él o su actual situación, sino la fragilidad en que se encontraba frente a él o más bien la situación que le transmitía, ya sea por su estado físico anímico, o porque simplemente la precensia de él le imponía muchas y confusas emociones en ese instante.
El pelinegro sonrió de lado, ni siquiera disimulo la gracia que le producía tal asunto, y menos que no pasara fuera de cuidado la prencensia que él ejercía frente a ella. -Claro...- Volvió a introducir las manos en sus bolsillos, predispuesto a girarse en su mismo lugar.
Rápidamente Sakura se saco las últimas piezas de ropa que le faltaba y se puso la polera que le había traído aquel desconocido para ella. Reviso con su mirada todo su cuerpo para revisar que estuviera todo en orden, entonces cierto frió recorrió su cuerpo, temblaba. A pesar de ya haberse cambiado de ropa el efecto de la lluvia, ropa y cabellos mojados, hacia su efecto. Miro los dedos de sus pies descalzos, tratando de controlarlos, porque sentía que poco a poco sus piernas amenazarían con volver a temblar y el equilibrio en lo pies fallaría. -Ya estoy lis- Se disponía a dar aviso de que había acabado, cuando justo en ese momento sintió como alguien ponía una cálida chaqueta sobre sus hombros. -lista- Levanto la mirada anonadada, era él nuevamente. Ahora era ella quien no podía despegar su mirada de los ojos de él -¿Quien es?- Se volvía a preguntar, entonces nuevamente él la interrumpió y la saco de sus pensamientos. La levanto entre sus brazos mientras iba por uno de los pasillos que conducía a la habitación de huéspedes.
-Será mejor que descances más cómoda- Miraba al frente y la sostenía fuertemente, mientras que con uno de sus pies empujaba la puerta semi cerrada de la habitación a la que se dirigía.
Tenia la boca semi abierta, no dejaba de sorprenderle, lo miraba como no había casi ni una expresión en su rostro, hasta que se di cuenta que el estaba tomando decisiones por ella. -Pe-pero no es- Ultimamente comenzaba a tartamudear y a ser interrumpida de la nada.
-ES Necesario- Bajando la mirada para dirigirla hacia ella de una forma que transmitía que no se aceptaban negativas, mientras la depositaba en la cama y hacia énfasis en el verbo ser. ( "es" viene del verbo ser para quienes no saben xD)
La mirada la penetro absolutamente, palideció, no sabia si por el catarro o por la mirada de él, sintiendo como podría venir el regaño de un padre. Simplemente se quedo callada; no sabia, no entendía que rayos le estaba pasando.
El silencio reinaba en la habitación, y sin mas demora, éll la metio entre las cobijas y le acomodo la almohada. Ella se dejaba guiar, o más bien mimar, o las curioso de todo... que por un aparente desconocido.
Ya estaba todo listo, se encamino a la puerta, pero en ese momento la voz de la chica lo detuvo.
-Espera...- Casi estubo apunto de no decir nada, pero a último mento se atrevio, justo cuando el cruzaba el umbral de la puerta.
Se detubo, aún de espaldas, esperando asi alguna frase de ella.
-¿Quien...- Respiro, necesitaba respirar. -quien eres?- Jugando con sus dedos entre las sabanas.
Sonrio, pero esta vez un poco con pesar. No esperaba que lo recordara, pero tampoco que le fuera un total desconocido. -Ya lo sabras...- Se giro para mirarla por una última vez, entonces le sonrio. -Es mejor que descanzes por ahora- Saliendo finalmente de la habitación.
Solo en el momento en que ya no quedaba ni rastro deél en la habitación, sintio como su cuerpo se relajaba y sin querer, poco a poco se fue quedando dormida.
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Habia pasado aproximadamente 4 horas desde que ella se había dormido. Cuatro horas en el que Sasuke tomo su teléfono celular e informaba a alguien que su estadía en Konoha sería más larga de lo calculado. 4 horas en las que se preparo algo para comer. 4 horas en las que en ocasiones iba a ver como se encontraba la dormida Sakura en la habitación. Cuatro horas en las que por teléfono preparaba las cosas para que su estadía fuera de lo más placentera y organizada posible, cuatro horas en las que al finalizarlas, por fin había regresado Naruto.
-¡Ya llegue!- Vislumbrando por el pasillo su silueta y alzando una de sus manos en forma de saludo; estaba feliz como siempre.
-Callate...- Con un tono un poco aburrido. -Debo irme nos vemos mañana- Pasando como si nada por un lado de su amigo.
Vio como su amigo pasaba por su lado como si nada y se apresuro a decir. -Espera, espera- Poniendo la mano que antes tenia alzada sobre el hombro de su amigo para que este se girara a mirarlo. -¿Por que te vas a si ? ¿No tendrás pensado regresar tan pronto a Londres o si?-
El pelinegro simplemente lo miro con cara de que no podía creer que su amigo fuera tan distraido, y simplemente dijo. -Son las 10:30 de la noche- Retirando la mano de su amigo dispuesto a irse. -Me voy a un hotel- Ya cerca de la puerta de salida.
-Espera ¿Y tu chaqueta?- Notando que su amigo se iba solo con la camisa que llevaba antes, bajo la chaqueta que ahora no llevaba puesta.
Y no podía creer que su amigo notara la ausencia de la chaqueta de él y no del poco cuidado que tubo con Sakura al dejarla dormir así toda mojada, una vena se asomo por su nunca y antes de que algo malo sucediera, decidió salir de así.
-Mmm...- Se quedo pensativo, como la puerta se cerraba y no obtenía la respuesta, entonces recordó algo. Se dirigió rápidamente al sillón donde la había dejado antes de salir, tenía que informarle de los acontecimientos que dejaron su escape, pero no la encontró ahí. Suponía que estaba en la habitación de huéspedes y predispuesto a ir, noto el vestido de novia tirado en el piso del living. -¿Nani?- Entonces sin querer recordó la rápida salida de su amigo y relaciono las cosas juntando ideas que no tenían que ser. Sus ojos estaban como plato y estaba pálido de la impresión. -No lo puedo creer...- Casi cayendosele la boca de la impresión. Puso sus dos manos a un lado de su cabeza mientras la movía mientras intentaba contener sus ideas. -Así es que por esto no se caso con Sai...- Dejo de mover su cabeza para todos lados, aunque mantuvo sus manos ahí, alzo la vista al cielo, y sin más poder contenerse de la impresión, dejo escapar sus pensamientos. -¡¡¡Ellos están juntos!!!- Si no fuera porque las paredes y ventanas del apartamento tienen aislantes de sonido ya todo el edificio y calles cercanas lo hubieran escuchado.
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Tenía los ojos pesados, levemente los iba abriendo, mientras escuchaba el tic-tac, de un pequeño reloj que estaba en una mesita a un lado de la cama donde dormia. Se sentó en la cama, sentía sus pies helados, a pesar de que estaba entre las mantas, pero su cuerpo, lo sentía cálido entonces se miro y noto que llevaba puesta la chaqueta de aquel desconocido. Llevo una de sus manos a su pecho, donde aun alcanzaba a tocar el agradable calor que le transmitía el abrigo de la chaqueta, cerro sus ojos y sintió nuevamente como si el la estuviera cargando, entonces se sonrojo un poco y sonrió. Le extrañaron aquellos pensamientos, agito su cabeza para volver a la realidad, se levanto de la cama y se encamino por el pasillo, hasta encontrarse con su amigo sentado en una de las sillas de la cocina americana.
-Naruto- Cargada en la pared, observando como su amigo aparentemente leía el diario y tomaba un café. -Naruto- Volvía a decir para llamar su atención.
-He Sakura-Chan- Se movio de su lugar, para ofrecerle una tasa te café, al tiempo que ella tomaba asiento frente a él, en el mismo lugar donde hace unas cuantas horas se encontraba el pelinegro. -Arigatou- Agradecía mientras recibía en sus manos el café que tal vez le repondría las energías. Tomo la tasa con ambas manos, quería pasar el calor por todo su cuerpo, mientras intentaba aventurarse a hablar. -Naruto...-
El joven rubio ya se encontraba sentado en el mismo lugar que hace un rato, volvía beber un poco de café y con una de sus manos, tomaba el diario matutino para volver a leer en la parte que había quedado, hasta que nuevamente su amiga lo llamo. Despego la vista del diario para dirigirla a ella, y fue ahí, cuando noto que ella llevaba puesta la chaqueta de su amigo y hacia mas verídicas sus sospechas, sonrió disimuladamente divertido al pensar lo pícaros que habían salido sus dos mejores amigos, quien iba a pensar que la flor de cerezo y el cubo de hielo en persona serian así, y más aun... juntos. -Dime Sakura-Chan- Tratando de mostrar naturalidad, una tarea imposible para él, ya le resultaba de una forma sobre exagerada.
-Yo... quería agradecerte por lo que hiciste por mi- Teniendo su mirada en el reflejo que producía el café en la tasa que aun sostenía, sin siquiera haber bebido aún.
-Je..- Poniendo una mano en su nuca. -No tienes nada que agradecer Sakura-Chan, pero para la próxima no tienes porque ocultarme nada, puedes confiar en mi- Sonriendo como de costumbre y con los ojos cerrados.
-¿Nani?- No entendía lo que quería decir su amigo, sin embargo, comprendia su buena voluntad y no quiso darle más vueltas al asunto, por ello decidió acometer la pregunta que revolvería sus dudas. -Por cierto Naruto... El chico que estuvo aquí en la noche... ¿Quien- Interrumpida por el rubio.
-Haaaaa....- Poniendo mayor interés en su tono de voz, con unos ojos de trávesura y pícardia. -Así es que por fin te decides contarme Sakura-Chan- Expectante como un niño a lo que su amiga pudiera decir.
En blanco, simplemente en blanco, no sabia de que estaba hablando su amigo, ni que era lo que ella le tenia que decir. -Naruto...- Algo vacilánte. -¿Te encuentras bien?- Ahora preocupada.
- ¬.¬ - Sola esa expresión y una gota que caía por su nuca tuvo Naruto, ante las palabras de su amiga, ya se estaba hartando de esperar, y el no era de las personas pacientes. - Esta bien Sakura-Chan, si no lo sé por ti, tendré que preguntárselo a Sas- Estaba apunto de decir el nombre de quien ella quería saber, pero ante la expectación de ella, de saber el nombre del desconocido y la euforia de él por saber la supuesta secreta relación que el creía entre sus amigos; unos fuertes golpes que azotaban la puerta de entrada al apartamento los interrumpió.
-Que rayos...- Diciendo y mirando ambos el pasillo que dirigía hacia la puerta.
-¡¡Ya abre la puerta maldita sea!!- Casi apunto de echar la puerta abajo.
Al unisono, los ocupantes del apartamento se levantaron de sus asientos.
-Sa-Sai- Diciéndolo casi en susurro, solo para que su amigo Naruto la escuchara. -¿Que hace aquí?- Mirando impactada a su amigo para obtener una respuesta.
-¡¡Se que la tienes ahí Naruto!!, ¡¡Se que Sakura esta aquí escondida!!- Con euforia.
-Ya tienes tu respuesta- Devolviéndole la mirada a su amiga. -Pero nunca me dijiste que este tipo fuera tan violento- La observaba preocupado.
Ella no le dijo nada, solo lo miro con mirada desesperada y suplicante, no estaba preparada para ver a Sai, no quería ver a Sai. Entonces su amigo la tiro de la mano y la condujo por uno de los pasillos, hasta llevarla a la habitación de estudio. -¿Que haces Naruto?- Algo desconcertada.
-Quieres escapar.. ¿No?- Y al observar la expresión impresionada de su amiga, sonrió, salieron al balcón y en un costado, se encontraba una escalera de emergencia. -Esta es la única y mejor salida que te puedo ofrecer por ahora Sakura-Chan-
-Naruto- Casi emocionada . -Arigatou- Inclino un poco su cuerpo haciendo una leve reverencia y entonces sin previo aviso abrazo a su querido amigo, devolviéndole este el abrazo.
-Tienes que cuidarte más Sakura-Chan- Alejándola un poco de sí, para que así lo mirara a los ojos. -Especialmente de Sai- Ahora si que estaba serio.
-Hi- Aun sin comprender mucho.
Volvían a sentir los fuertes golpes de Sai en la puerta y sus gritos de amenaza. -Será mejor que te vayas- Ayudándola a pasar al otro lado del balcón para quedar en las escaleras de emergencia.
-Arigatou- Comenzando a bajar por las escaleras.
Entonces Naruto se dirigió de vuelta a la cocina/living, camino hacia el pasillo y se quedo unos segundos en el Hall.
-¡¡¡Ya abre me la puerta o la derribare!!!-
El joven heredero del remolino finalmente decidió abrir la puerta. -Ya basta- Haciendo gestos con su mano. -No quiero que me dejes sin puerta- Con tono relajado y como si nada, dejando pasar al chico.
Con evidente apresuro, entro en el lugar. -¿Donde esta?- Ya en el living, pero no tan adentrado como para ver el vestido de la chica.
-¿Quien?- Haciéndose el desentendido.
-No te hagas el estúpido Naruto, se bien que se esconde aqui- Ya estaba bastante alterado, indicando las dos tasas de café que reposaban en la mesa de la cocina y después devolviéndole la mirada más que eufórica.
-Ha...- Riendo, con una mano en su nuca y con la otra haciendo movimientos como si de nada. -Hace un rato, estuvo un muy buen amigo mio aquí-
Lo miro con desagrado y se fue en buscar de habitación por habitación en el apartamento, hasta regresar al lugar de inicio.
-Oye Sai, te agradecería que si quieres hacer un Tour por mi hogar, recurras al anfitrión, osea Yo- Ya estaba casi colmando ante la actitud de aquel tipo.
-No se como la escondiste o como la sacaste de aquí, pero no esta muy lejos y la encontrare- Apunto de irse, y con todo despectivo.
-¿La encontraras para que?, Se muy bien lo que dijiste en la prensa Sai, "Esto es solo un retraso temporal, dentro de una semana o menos ya seremos marido y mujer"- Haciendo referencia a lo que decía en uno de los artículos del periódico de hoy por la mañana. -¿Quien te crees que eres?- Escéptico. -Ya deja la en paz- Ya ofuscado, tomando al chico por el cuello de la camisa que llevaba puesta.
-¿Quien te crees tu?- Incredulo y con sarcasmo. -Ella me dejo en ridículo ante toda la prensa, ante todo el mundo y esto no se queda así, ¿¡Me escuchaste?!- Apartando con rabia la mano que lo sujetaba.
-No seas estúpido Sai, esas cosas pasan todo el tiempo- Guardando sus manos en los bolsillos de su pantalón.
-Puede correr, pero no escapar- Con ira y desafió. -Dile que la encontrare- Y estaba apunto de salir del lugar, cuando vio un parte de una larga tela blanca tirada en el suelo, al otro lado del sillón. Se acerco hasta encontrar el rastro de ella, y tomo el vestido entre sus manos, hasta apretarlo, como si estuviera estrangulando. -No se como la sacaste de aquí, pero no esta muy lejos- y Salio corriendo rápidamente del lugar, dejando tirado el vestido, y a un Naruto evidentemente preocupado.
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Mientras acontecían tales sucesos en el apartamento de Naruto, la pelirosa bajaba cuidadosamente las escaleras, sin mirar abajo, porque eso sería peor.
-Vamos Sakura, solo te quedan unos pocos escalones- Le temblaban las piernas, no sabia si de miedo, si de frió, o si de resfriado. -¡Por Dios! A quien se le ocurre salir tan solo así y más por unas escaleras de emergencia- Comprobando sus circunstancias actuales y empezando a desesperarse. -Vamos ya queda poco- Haciéndose de ánimos.
Por fin estaba llegando casi al final, solo le faltaba bajar tres pisos más y llegaría al suelo, pero justo cuando se atrevió a mirar al suelo, descubrió, con que no había contado con la diferencia de altura entre el suelo y el final de las escaleras.
-Por Kami- Casi suplicando. -Esta bien Sakura, tu eres muy ágil, tu puedes resistir esa "pequeña" caída- Intentando calmarse, aunque su sonrisa nerviosa demostrara lo contrario al visualizarse en que al caer, no quebrarse al menos ningún hueso de la cabeza. Se disponía a volver con su cometido, cuando al bajar uno de sus pies al escalón que seguía, éste estaba mojado por la lluvia del día anterior, y por ende resbaloso. Sintió su pie resbalar. -Oh por Dios- Pálida. Y por efecto todo su cuerpo perdió el equilibrio, cayendo de las escaleras. Cerro sus ojos para con ese acto tratar de sentir menos doloroso lo que se le venia en camino y justo cuando estaba por llegar al suelo, sintió como alguien la atrapaba entre sus brazos. -Estos brazos... este calor ya lo he sentido son de...- Y abrió los ojos de par en par impresionada y a la vez sonrojada.
-Después de todo creo que siempre nos encontraremos como para poder ayudarte- Con voz orgullosa.
-¿Na-Nani?- Mirándolo a los ojos, sin saber lo que decía y algo sonrojada; parece que hoy era el día en que no entendía lo que las personas decían.
-Hmp- Sonrió, aun la llevaba en sus brazos y se dirigió hasta su auto que lo tenía aparcado muy cerca de ahí, ya que la entrada al estacionamiento estaba a un lado, y el estaba apunto de entrar cuando diviso a una pelirosa bajando por las escaleras de emergencia, decidió dejar su auto a un lado de un árbol entre el camino al estacionamiento y el final de las escaleras; se bajo de su auto y camino hasta donde su pondría ella llegaría, pero para su gracia y sorpresa no esperaba que ella resbalara, entonces se apresuro más, llegando justo a tiempo para rescatarla.
-Arigatou- Cuantas cosas tendría que agradecer esta flor de cerezo a su amigo y a este desconocido.
Él solo la deposito en el asiento de co piloto de su auto mientras él subía al de conductor. -Vamos- Con total normalidad
-Hi- Ni si quiera sabia hacia donde se dirigían, solo se dedicaba a mirar el paisaje.
El chico disminuyo la velocidad un poco, noto la palidez de la joven, y sin más reparo, le dijo. -Aquí a la vuelta ahí un restaurante donde comeremos algo- Girando el manubrio del auto para conducirlo a aquel lugar mencionado.
Ella llevo su mirada a él, noto que no mostraba ninguna expresión; bajo su mirada y guardo sus manos en el bolsillo de la chaqueta, froto inconscientemente su pies descalsos y suspiro.
-¿De acuerdo?- Fue interrumpida de sus pensamiento por la voz del chico, que mostraba la misma normalidad que hace unos minutos.
Solo atino a mover la cabeza en forma afirmativa para que el chico entendiera. Él sonrió otra vez. Pasaron unos segundos y entonces ella callo en cuenta de algo. -¡QUE ES LO QUE ME PASA!- Levanto su mirada hasta guiarla al rostro del joven, estaba impactada, ella le respondió como si nada, sin si quiera pensar en que no lo conocía, lo miraba impactada, simplemente no entendía lo que pasaba.
-Llegamos- Ya había estacionado el auto; sin apresura pero con agilidad salio del auto, mientras que ella con dificultad se sacaba el cinturón de seguridad y estando apunto de abrir la puerta, él lo hizo por ella, ayudándola como un caballero a bajar. Sus miradas se encontraron cuando el le sostuvo la mano, esto la hizo sonrojar. No sabia que hacer hasta que el rugido de alegato de hambre de su estomago la termino por poner más nerviosa.
-Gomen- Eran las únicas palabras que le salia.
-Vamos- Sonrió nuevamente, la condujo hasta la entrada del restauran, donde las miradas curiosas, al entrar ambos, se dirigieron a ellos especulando quien sabe que cosas.
Justo llegaba el encargado del restauran. -Señor Uchiha, Señorita- Haciendo una reverencia a ambos. -Que placer tenerlos por acá, por favor sigan me-
Noto como ella vacilaba, entonces la volvió a tomar de la mano y tiro de ella, acercándola un poco a él, para después seguir al encargado del restaurante.
Finalmente los situo en una de sus mejores mesas, apartada de tanta gente, en la intimidad, donde por un lado tenían una hermosa vista hacia la calle y sus transeúntes y un parque cercano ahí. El Uchiha ayuda a la pelirosa a tomar asiento, hasta que por último el lo hizo.
-Enseguida les traeré la carta- Dejándolos solos.
Ella ya no sabía que pensar, su vida se estaba volviendo un completo caos e incertidumbre, miraba a la gente pasar, tenia sus manos guardadas en los bolsillos de la chaqueta como hace un rato lo había hecho en el auto, aun sentía en su mano el calor y fuerte pero no dañino agarre de la mano del chico que tenia frente a ella; el silencio reinaba el lugar, entonces la única duda que no dejaba ni un segundo tranquila su cabeza otra vez hizo asomo en ella. Retiro su vista del ventanal, para ahora verlo a él, notando como él la miraba hace quien sabe cuanto rato. Lo miro a los ojos tratando de escudriñarlos y se sintió abrazada por ellos, se sonrojo un poco y entonces sin previo aviso ella hablo. -¿Quien eres?- Practica mente se le escapo de sus pensamientos, quería mordece la lengua, aunque sin embargo era lo que más quería saber, quien era él... -Quiero decir- Tomando una pausa. -¿Cual es tu nombre?-
El sonrió, durante el tiempo que estaba con él, lo veía muchas veces sonreír. Cruzo los dedos de sus manos sobre la mesa y la miro más intensamente. -Sasuke-
Solo esas fueron sus palabras, aquella voz, aquel nombre... Su corazón se detuvo, lo sintió adentrarse dentro de su cuerpo,sus huesos... su corazón. Un escalofrío recorrió todo el cuerpo de la joven pelirosa y al mismo tiempo sintió su cuerpo arder. -Sasuke- Y era lo único que ahora su cabeza tenia en mente. Su corazón volvía a palpitar, pero aun, más intensamente.
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GOMEN NASAIII!!!!! (T.T)
Les explicare brevemente k sucedió y por la demora de un mes u.u.
en simples palabras mi computador, donde tenia tooodo, hasta mis trabajos de universidad MURIÓ T.T, y todo este tiempo estuve recuperando y re haciendo aquello que perdí, además ahora estoy en otro computador. De verdad perdonen si las hice esperar, se lo que cuesta esperar, como ustedes yo tmb soy lectora y muchas veces ansió el siguiente capitulo de un fic, por eso de verdad les ofrezco mis sinceras disculpas. Gomen Nasai u.u
Quiero también darles las gracias por el recibimiento de este fic, de verdad se los agradezco eternamente, :) y también gracias a quienes han leído, y leen mi primer fic, ya que debido a los mismos motivos no he podido subir el prologo, que espero mañana subiré :).
Bueno espero les guste, y también espero subir dentro de este fin de semana, ya que tengo buen tiempo libre :), el tercer chapters, :) que esta en post producción.
mis saludos y cariños a todas :) y todos:)
gracias nuevamente por el apoyo y cariño y quiero que sepan que los valoro demasiado :) Y extrañaba muchoooo T.T .
Bueno, sin más reparo, me retiro
Dios los bendiga a todos
mis cariño, besos y abrazos :)
dejen sus comentarios! :)
Au Revoir! :)
