Capitulo II
Sensaciones
1 semana después
Al teléfono.
-Ayame, voy atrasada dile al profe, por favor que estoy por llegar – decía mientras se acomodaba en el autobús.
-Si, no te preocupes, nosotros ya vamos entrar, nos vemos – decía Ayame mientras el profesor le decía que pasaran al auditorio.
-Como pude demorarme tanto, como tan tonta – se decía pegándose en la cabeza con la mano.
Cuando llego iba tan preocupada de la hora, que no se dio cuenta y choco con alguien.
- ¡Hay!, lo siento – dijo sin mirar bien y casi corriendo. Cuando ya estaba por entrar se detuvo, se sintió un poco extraña. Decidió entrar y no le presto mucha atención a lo que le había pasado.
El joven que había chocado con ella no alcanzo a decir nada, pero algo muy extraño sintió.
- ¡Que hermosa!- dijo mientras la seguía con la mirada sin moverse. En eso llega Minako y se da cuenta de lo que paso.
- ¿Inuyasha?, alo…, despierta hombre – decía mientras chasqueaba los dedos en la cara de él – es tarde, tienes que entrar – decía con una ceja levantada sin quitarle la vista a Inuyasha.
- Ah… si voy – por fin había reaccionado y apurado se dirigió al auditorio.
Aome ya adentro, buscaba a sus compañeros con la mirada y cuando los vio ellos le hacían señas, Ayame le había guardado un puesto; cuando ya estaba acomodada no pudo evitar pensar en lo que había sentido hacia minutos antes, su corazón estaba acelerado, mientras pensaba comenzaron a presentar a alguien, no presto atención, Ayame se dio cuenta y le dio un codazo para que reaccionara, cuando lo hizo lo único que alcanzo a escuchar fue Taisho.
Aome se sorprende, ve un hombre bastante guapo y con un gran porte mientras lo observaba, no pudo evitar que se le erizara la piel. Estaba más que encantada y escuchaba como sus compañeras comentaban sobre lo guapo que es.
- Se paso pa` mino – decía Rin mientras se mordía el labio inferior.
- Rico todo el rato…- decía Katsumi.
- Si es muy guapo – murmuro sin quitarle la vista de encima.
Desde lejos había alguien que no dejaba de observar el comportamiento de Aome.
Cuando terminaron todas las exposiciones vino el momento de relajo, la gente se podía servir algo mientras conversan en especial sobre lo expuesto.
Aome no se separaba de su grupo, todos se sentían bastantes incómodos. Inuyasha buscaba a la joven con la que había chocado con la vista, tenia varios arquitectos a su alrededor, trataba de prestar atención pero su mente estaba en otra parte.
La que mejor lo pasaba era Minako, conversaba con todo el mundo, pero en realidad quería conversar con alguien en especial, así que de una se dirigió al grupo de Aome, la mayoría estaba con cara de querer puro irse y en especial Youko.
- ¿Qué pacho Youko?, quita esa cara hombre, estay pa` velorio – le decía Hoyo mientras le daba unas palmadas en la espalda.
- Ah…. Deja de fastidiarme – le respondía moviendo el brazo en modo de molestia.
- Hola soy Minako Takegashi, soy arquitecto de las empresas Taisho – decía mientras daba una agradable sonrisa y de reojo miraba Aome.
- Mucho gusto, nosotros somos estudiantes de paisajismo, yo soy Ayame – dijo la joven – Él es Hoyo, Kasumi – decía mientras los iba señalando.
- Mucho gusto- decía Minako asintiendo con una sonrisa.
- Youko y Aome –
- Muchísimo gusto Aome-
Aome le dio una pequeña sonrisa sin saber la verdadera razón del "muchísimo gusto".
- Y ¿que les parecieron las exposiciones? – decía Minako.
- Lo que más me gusto fue Inuyasha Taisho mmm…- decia Rin mordiéndose el labio inferior imientras alucinaba con Inuyasha – me llegaban a doler las muelas de solo verlo, se paso pa` mino-
Todos se largaron a reír.
- Jóvenes, nos vamos en unos minutos más, así que no se me desaparezcan, señalando a Hoyo que ya le estaba echando el ojo a unas jóvenes al otro extremo del salón y no era la primera vez que se fuera a desaparecer por conquistar a alguien, el único que sufría con sus conquistas era el celular de la pobre de Aome cuando se lo pedía para llamar a sus enamoradas.
Inuyasha vio que Minako estaba con un grupo de jóvenes, en el que estaba también la joven con la que choco.
Trato de escaparse para por fin ir hablar con ella y cuando lo logra, lo agarran del brazo, era un conocido de su padre, Inuyasha estaba que echaba humo.
- Inuyasha…, muchacho, estuvo excelente tu presentación, ¿Cómo a estado tu padre?-
- Bien, bien – respondía tratando de escaparse y observando donde estaba la joven, la cual estaba despidiéndose de Minako tomadas de ambas manos y riéndose.
- Disculpe, tengo que hablar con alguien urgente… - le decía mientras se separaba del hombre.
- Mil disculpas -
- Hay estos jóvenes…- decía el hombre mientras veía a Inuyasha a toda prisa cruzar el salón.
Pero cuando llego, ella, ya se había ido.
- Minako… ¿Adonde fueron los jóvenes con los que hablabas?- Minako lo miraba con rostro de sorpresa, la había asustado, estaba desesperado, miraba para todos lados.
- Se fueron, ¿Qué sucede? ¿Pasa algo?-
- No nada… solo… nada, no me escuches estoy loco – dijo resignado.
- Que simpáticos ellos y se nota que todos se llevan súper bien, me hubiera encantado estudiar paisajismo, me encanta esa carrera, o que por lo menos mis compañeros hubieran sido la mitad de agradables que ellos – decía mientras miraba de reojo a Inuyasha con una leve sonrisa, Inuyasha escuchaba la mitad de las cosas que le decía la joven.
- Así que ¿eran alumnos de Paisajismo? – decía con la vista fija y las manos en los bolsillos.
- Si, pero la que mejor me callo, fue Aome, muy simpática- no podía evitar reírse por dentro mientras lo decía ya que al mirar el rostro de Inuyasha no lo podía evitar.
- ¿Aome? (¿será ella de quien habla?) – pensaba.
- Si, la ultima joven con la que converse se llamaba Aome Higurashi-
- Aome Higurashi… - Inuyasha pensaba en voz alta
- Así es… es muy bonita, y tiene unos ojos preciosos – lo miraba con una sonrisa y seguía mirando cada reacción del joven de ojos color ámbar.
- Y como tu eres tan lindo y buen amigo, te podría… - guardo silencio colocaba un rostro pensativo.
- ¿Qué cosa? – la miraba con una ceja levantada, tratando de adivinar que cosa iba a decir.
- Darte su numero de teléfono, ella viajara pronto para Tokio y quedamos de juntarnos – decía mientras le lanzaba una picara mirada a Inuyasha moviendo las cejas. Y este estaba realmente sorprendido.
- A cambio, me tendrías que pagar una cita en un Spa, cosa que no es nada para alguien como tú– lo miraba con cara de niña buena.
- ¬¬ Y ¿por que crees tu que voy hacer algo así?-
- Por que me quieres mucho y por que, se te queman las manos por tener este numero, y por que, vi la cara de cordero degollado que pusiste cuando chocaste con ella y peor todavía cuando te diste cuenta que se había ido - si que se había dado cuenta, fue demasiado obvio el comportamiento de ambos, y el rostro de asombro de Inuyasha le daba en la razón.
Ella era la que miraba el comportamiento de Aome cuando Inuyasha realizaba su presentación, por eso decidió acercarse hablar con ella, ya que ni siquiera con Kikio vio a Inuyasha comportarse así.
- Bueno… ¿lo quieres o no?- decía mientras buscaba el numero en su celular.
- Está bien…- decía resignado, mientras que Minako lo miraba con una sonrisa de oreja a oreja.
- Valla, si que te gusta, si hubiera sido cualquier otra, me hubieras mandado a freír monos al África – le decía riéndose, mientras se iba para la el otro lado del salón, y para variar Inuyasha no le presto atención.
- Aome Higurashi… - se decía con una sonrisa en su rostro, mientras miraba por un ventanal hacia los jardines.
El comportamiento de Aome es muy parecido al que estaba teniendo Inuyasha, Ayame le conversaba, pero su amiga parecía en otra parte, nunca la había visto así, incluso llego a pensar que era por culpa de los problemas con su ex, a pesar de preguntarle que le sucedía la única respuesta que le daba era que estaba bien, pero solo lo hacia por impulso, ya que ni siquiera ella sabia lo que le pasaba.
