Capítulo II "El vació en vida"
Hinata Haruno de 20 años, universitaria de la facultad de derecho. Su madre Ranko y su padre Thoru eran empresarios, tenían una franquicia de nescafé. La empresa era su vida y claro sus dos hijas Hinata y Sakura, la mayor con 20 años y la menor con 18. Hinata estudiaba derecho mientras Sakura administración de empresas, ellos tenían una tranquila vida familiar, llena de cariño, confianza y respeto. Todo estaba bien…
Por otra parte Neji Namikaze de 20 años, estudiaba ingeniería mecánica eléctrica en la universidad de Tokyo. Sus padres Minato y Kushina tenían un hospital reconocido, ellos eran médicos cirujanos especializados, Naruto era su hermano menor, él tenía 19 años y estudiaba para medicina también. Pues quería continuar con el negocio de sus padres y ayudar a las personas ya que Neji no mostraba tal interés. A pesar de esa diferencia la familia era muy unida y se querían muchísimo. Todo estaba bien…
Tanto Neji como Hinata no se conocían, cada uno vivía con su respectiva familia en Tokyo, sin embargo Neji vivía en la zona norte y Hinata en la zona sur. Aunque ambos asistían a la universidad de Tokyo no era la misma facultad; sin embargo quizás un encuentro predestinado estaba a punto de darse.
Neji de 20 años tenía unas características físicas muy bellas, un rostro perfilado y hermoso, hombros anchos, brazos musculosos como el acero, piel blanca, cabello largo de color castaño, de estatura 1.80 m, cuerpo bastante atlético en general. En pocas palabras era un dios griego perfecto. Su personalidad era la siguiente: la mayor parte tranquilo, pero cuando se enojada solía ser violento y agresivo, misterioso, coqueto pero reservado. Neji era muy asechado tanto por el género femenino como por el masculino. Constantemente era acosado y eso él lo odiaba, muchas veces cuando se sentía frustrado o dolido en vez de decirle a su familia o amigos lo hacía en los vicios fumaba y tomaba con frecuencia, ese era su escape. Por lo que solía asistir con frecuencia a fiestas, antros, reventones y por supuesto que cuando una mujer bonita se le aventaba jamás la rechazaba pero solamente era eso sexo ocasional, había durado con su última novia más de dos años, era la chica que más podía comprenderlo y aceptarlo pero jamás sintió realmente amor por ella, solo comodidad y bienestar Tenten a pesar de amarlo como nunca jamás se sintió correspondida tal cual ella quería, por eso decidió dejarlo para que él se diera cuenta que la necesitaba pero él no lo hizo, no la busco y eso a ella le partió el corazón. Neji se sentía vacío e incompleto ¿porqué no podía enamorarse de nadie? Por más que mujeres hermosas le ofrecían amor, él no llegaba jamás a amarlas y eso lo tenía muy vacío. Quizás era una especie de maldición pero debía vivir con ella, después de todo había perdido toda esperanza por algún día sentirse completo.
Hinata Haruno de 20 años poseía unas características físicas bellísimas. Media 1.65m, piel blanca y suave, cabello negro azulado y largo, un rostro de muñeca de porcelana, un cuerpo curvilíneo perfecto, con una minicintura, un trasero y pechos enorme. Era el objeto de deseo de muchos hombres, los cuales siempre querían poseerla. No había hombre que no volteará a mirarla cada vez que pasaba y eso a ella le incomodaba. Ella no tenía la culpa de tener un físico tan perfecto. En cuanto a su personalidad ella era una persona insegura pero luchaba contra eso diariamente para volverse segura de sí misma, esto era a causa de todas las decepciones amorosas que había tenido a lo largo de su vida; era fuerte y solía ser en ocasiones impulsiva. Trataba de ser optimista y sonreía mucho, ella por lo regular prefería guardarse sus problemas para no atormentar a nadie y mucho menos a su familia, por lo que siempre que se sentía tan mal y triste recurría al alcohol, solo así sentía que aliviaba un poco su dolor y su vacío. Aunque había perdido la esperanza de algún día realmente ser correspondida, que está vez alguien la amará cuando estaba en ese estado etílico soñaba e imaginaba que conocía a alguien que la amaba mucho y que al fin podía llenar ese vacío pero regresaba a la realidad y se daba cuenta que eso jamás pasaría por lo que viviría para hacer feliz a los demás y eso le daba fuerzas de continuar quizás ella siempre tendría que cargar con un vacío en su alma, sin embargo sería llenado poco a poco por cada persona que ayudará y sonriera, porque de eso estaba segura "ella había nacido para hacer felices a las personas".
