Juegos de fortaleza
Silencio, prefería mil veces el silencio; las miradas, el dolor consumiéndola con desgana en la profundidad de su alma, ahí en el pecho, donde se concentra el palpitar de un corazón perdido.
Miedo.
Silencio.
Lo prefería todo menos esto. Cerró los ojos intentando contenerse, queriendo ser fuerte, aún cuando sentía el escalofrío agobiante y estremecedor que antecedía el llanto.
Su mirada se perdió de nuevo, al abrir sus ojos, en la imagen que tenía enfrente.
El balón botando una y otra vez en un ciclo asfixiante de desprecio, el sonido contra la tierrilla y la textura de la tela, le hacía apretar los puños bajo las ropas de su kimono. Y no podía evitar preguntar al cielo, a ella, a él, el hombre que amaba y había muerto. ¿Por qué? ¿Por qué tenía que terminar así? ¿Por qué tenía que ser tan difícil? ¿Por qué, Kami-sama, tenía que tener tanto miedo?
Sonrió con tristeza, puesto que a veces ya no podía contenerse, verlo correr con sus manos alzadas por aquel puente, sin saber, comprender, la verdad de aquella deplorable situación, lo que en realidad significaba el acto que esas personas acababan de hacer.
Inuyasha
No pudo más que pronunciar su nombre sin sonido, intentado quizá percibir la calidez sutil en su alma cada vez que se repetía a sí misma ese nombre, viendo, recordando en su mente la voz del hombre que amaba. Conteniendo las lágrimas, porque tenía que ser fuerte, tenía que. Al menos ahora, a la luz del día, ahora que le veía correr hacia ella, tenía que y lo hacía; preparaba la sonrisa de siempre, y dejaba que fuera su rostro, sus ojos, sus manitos alzadas hacia ella intentando alcanzarla lo que le diera fuerzas, porque estaba sola, sola para él. Sí, se repetía, tenía que ser fuerte, fuerte y valiente, porque no había nadie más, nada más.
-Mamá – le escuchó llamarla. Sonrió para él y se repitió, sintiéndose orgullosa por un instante de saberle protegido por ella, de saberse ahora poderosa, que era fuerte- ¿qué significa niño bestia?
Y toda su fortaleza murió, cual loto consumida por las aguas negruzcas del pantano en que había nacido. Murió en las lágrimas incapaces de contener por más tiempo. Murió, murió sin palabras, con tan solo el único acto que pudo hacer para ocultar su vergüenza, su debilidad y le abrazó, rogando en silencio su perdón por ser tan miserablemente débil.
Después de ver el Capitulo (no recuerdo el número) dónde Sesshomaru desea a Tessaiga, y ver la imagen de la madre de Inuyasha y a él de pequeño, nació este drabble.
Espero les guste, saludos.
