Un Amigo Traicionado – II

"La llevaré de regreso" susurró Renji.

Veía silenciosamente cómo Ichigo gentilmente acostaba a Rukia en el suelo, se quitó su abrigo y cubrió con él el pequeño cuerpo de de la chica. Él salió de la cueva, mirando el mar debajo. Las olas se estrellaban contra las rocas, salpicando el aire alrededor. Sus ojos se desviaron hacia Ichigo, quien en voz baja hablaba con Rukia, explicándole donde estaban.

Tenía un poco de envidia.

Él solía ser el único en el que Rukia confiaba. Ella le contaba todos sus secretos, aunque no los más propios de una chica, sus sueños, sus preocupaciones. Podía deja que ella llorara en su hombro cuando algo andaba mal, y podían aprender juntos. Eran más cercanos que un hermano y hermana. Pero Renji siempre ha tenido sentimientos diferentes hacia Rukia. No estaba seguro de lo que eran,, simplemente que no eran normales. Cuando ella sonreía, de repente volvía a la vida, y él sonreía también. Cuando ella reía, él quería reír con ella. ÉL amaba su sonrisa. Era tan hermosa. Haría cualquier cosa para hacer reír o sonreír. Escuchar su vos siempre lo hacía feliz.

No estaba seguro de lo que eran esos sentimientos, pero pensó que sería amor.

Aunque el nunca había estado enamorado antes. Y no sabía cómo se sentía eso. Así que nunca podría estar seguro. Pero hoy, sentado mirando las olas chocar contra las rocas, sentía como si la vida estuviera estrellándose contra él.

Él amaba a Rukia, pero nunca se lo hizo saber. Y ahora ella amaba a Ichigo, e Ichigo la amaba a ella. Su oportunidad se había ido, y ahora tenía que cambiar.

"Lo siento"

La voz sacó a Renji de sus pensamientos.

Levantó la vista para ver a Ichigo de pie a su lado, el viento movía su cabello naranja. Tenía los brazos cruzados, y miraba la puesta del sol. Ell brillo proyectado en su cara lo hacía ver con unos años más de los que tenía.

"¿Lo sientes? ¿Por qué?" preguntó Renji, tragándose el nudo en su garganta.

"Sé que tu la amas"

"Y-yo.."

Pero Renji no podía contestas. Simplemente desvió la mirada.

"No puedo decir que lo siento porque la quieras, Renji. Porque no es así. Lo siento por herirte. De verdad, lo siento. Y sé que Rukia también."

Renji escuchó sinceridad en la voz de Ichigo, y tuvo el valor de mirarlo otra vez. Ichigo había vuelto su mirada, así que ahora estaban cara a cara. Sus miradas se encontraron e Ichigo sonrió levemente.

"Pero ahora no es el momento para esas ideas" dijo Renji. "Recibí un mensaje de la Sociedad de Almas. Han detectado algo, pero no saben qué es. Mandaron al capitán Kuchiki y al capitán Hitsugaya a investigar. Querían envierme a mí, pero les dije que estaba en un asunto extremadamente importante. Pero si necesito regresar."

"Gracias por ayudarnos Renji" dijo Ichigo, el otro asintió.

"Trataré de volver pronto para ver qué más puedo hacer" Y con una última mirada hacia Rukia, él sonrió a Ichigo y desapareció.

Ichigo dio vuelta y regresó a la cueva. Estaba en medio de la nada, y las paredes estaban cubiertas con un material especial que podía ocultar la señal de un shinigami. Esas cuevas habían sido construidas hace cientos de años cuando los shinigami huían de un enemigo. Él sabía que no podían quedarse por mucho, porque las cuevas serían el primer lugar donde comenzarían a buscarlos, como sería el lugar más lógico donde quedarse.

"¿Estas despierta?" preguntó Ichigo con voz queda, agachándose a lado de Rukia. Ell asintió y se levantó, frotando sus ojos, mirando a su alrededor. Intentó ponerse de pie, pero Ichigo puso su mano en el hombro de la joven y la detuvo. "No deberías moverte mucho aún, Renji confirmó mi teoría de que el poder espiritual del bebé hace el embarazo mucho más difícil de lo normal."

Rukia asintió y permaneció sentada, las naúseas volvían a a atacarla. Trató de contenerse, pero pronto descubrió que no pudo.

"P-perdón" Rukia tartamudeaba, tiritando por el frío otra vez.

"No hay porque pedir perdón", diji Ichigo. Entonces miro a su alrededor en busca de trozos de madera para encender fuego. Ambos se congelarían sino lo hacían.

Justo cuando Ichigo estaba a punto de prender fuego a unos palos que había encontrado, vio a Renji justo frente a él.

"Renji..¿que estás ha…" comenzó Ichigo.

"No hay tiempo. Noticias de la Sociedad de Almas. Mandaron al capitán Byakuya y al capitán Histugaya y a sus tenientes a aquí, a buscarte. Se supone que debo estar con ellos, pero tenía que advertirte. Tienen que irse ahora."

Ichigo parecía alarmado. "¿Cómo descubrieron los del bebé?"

"Interrogaron a tu padre y después le borraron la memoria. Como ellos no pueden sentir tu poder espiritual, e Ichigo, él tuyo es muy fácil de percibir, sabían que quizá habías venido aquí" explicó Renji rápidamente. "Me tengo que ir, pero necesitan salir de aquí ahora."

Ichigo asintió, dirigiéndose a Rukia, ayudándole a ponerse de pie.

"Gracias Renji" dijo Rukia, dándole una fatigada sonrisa.

"De nada. Y Rukia, tu hermano está realmente molesto porque te embarazaste. Estaba de mal humor cuando se enteró."

Ella hizo una mueca "Sabía que eso pasaría."

"Váyanse ahora" dijo Renji, después desapareció. Ichigo uso el shunpo para sacarlos de la cueva a tierra más firme algunos metros más lejos.

"Déjame cargarte otra vez" sugirió Ichigo, Rukia no se opuso e Ichigo la levantó en brazos, después corrió. "¿Sabes de algún lugar al que podamos ir?"

"No", respondió Rukia. "Había pensado en la Sociedad de Almas, pero no sé si pueda pasar a través del Sen-Kimon"

"¿Por qué la Sociedad de Almas?", cuestionó Ichigo, tratando de hacer preguntas cortas, porque le empezaba a faltar el aire. Les había tomado una hora y media llegar a la cueva, y sólo descansaron ahí por veinte minutos.

"Porque podríamos esconder mejor nuestro poder espiritual ahí. Permaneciendo en alguna villa hasta que el bebé nazca" explicó Rukia, poniendo su cabeza contra el pecho de Ichigo, sentía sueño otra vez.

"¿Sería esa la mejor opción para ti y para el bebé?"

"Sí, probablemente. Puedo esconder mi poder espiritual ahora, pero necesitaría algo de práctica para esconder el del bebé también. Está dentro de mí, así que debo ser capaz de hacerlo" dijo Rukia.

"Entonces lo atravesaremos" decidió Ichigo.

"No creo que pueda.." Rukia comenzó a protestar. No había manera en pudiera lograrlo en su estado actual.

"Dije que no permitiría que nada te pasara. Iremos." Dijo él, sonriendo a Rukia, "Lleva siete días abrir la puerta, ¿verdad?"

Ella asintió.

"Entonces tenemos que regresar con Urahara y pedir si puede abrirla"

Un par de horas después, Ichigo entró a hurtadillas en la pequeña tienda, aún con Rukia en sus brazos. Urahara estaba hablando con Yoruichi. Ichigo, con cuidado para no sobresaltarlos, se aproximó y les habló.

"Necesitamos ayuda para ir a la Sociedad de Almas" anunció él joven.

"¿Por qué quieren ir directamente a las manos de quienes quieren atraparlos?", preguntó Urahara, con asombro en su rostro. Ichigo lo explicó lo que Rukia le había dicho. Urahara asintió y dijo que iría a trabajar en eso. Estaba apunto de abandonar la habitación, pero el chico lo detuvo.

"Eh..¿podrías cuidar a Rukia por unos días?.

"¿Por qué?" preguntó Urahara, volviéndose a Ichigo.

"No puedo esconder mi poder espiritual, pero ella a sí. Necesito marcharme de aquí para llevar a los grupos que nos buscan por un camino falso. Mientras ellos me siguen, Rukia estará a salvo aquí", dijo Ichigo, pasándose una mano por su rebelde cabello naranja y dando un profundo suspiro. "Si permanezco aquí, ellos sentirán mi poder y vendrán por nosotros, pero si me voy, me seguirán pensando que aún llevo a Rukia. Por favor, sólo hasta que la puerta este abierta. Cuando sea así, contáctame de alguna forma, o pide a Renji que lo haga."

Urahara meditó por algunos minutos, luego asintió. Ichigo suspiró aliviado.

"Voy a despedirme. Por favor, cuida bien de ella"

El tendero asintió de nuevo y salió de la habitación, prometiendo que mientras estuviera trabajando en el campo de entrenamiento subterráneo, Yoruichi cuidaría de Rukia.

Ichigo se sentó a lado de Rukia, quien había escuchado todo lo que le chico había dicho. Parecía preocupada.

"Ichigo, no puedes irte solo. Mandarán a más personas cuando se den cuenta que estas huyendo" advirtió ella, sus ojos le suplicaban a los de él. El chico negó.

"No, me tengo que ir. Estando aquí te pondré en peligro, a ti y al bebé. Tengo que hacerlo. Por favor entiende, Rukia"

La mirada de la chica buscó la de él, y, viendo que no parecía retractarse, suspiró.

"Por favor, regresa a salvo"

"Lo haré. Lo prometo." Dijo él, besándola dulcemente antes de ponerse de pie. "Regresaré. Te amo, Rukia"

"Por favor, no hagas nada imprudente" dijo ella, su voz se estremecía y sus ojos se llenaban de lágrimas. Ichigo se volvió a ella, le sonrió y abandonó el lugar.

No sabía a dónde se dirigía, simplemente corría. Estaba consciente de que la Sociedad de Almas estaría tras él en cualquier momento. Había estado corriendo alrededor de una hora; seguramente ya habían sentido su poder y estarían persiguiéndolo. A menos que hayan encontrado a Rukia. No, no podrían. Ella ocultaba su poder espiritual al igual que el del bebé, y Urahara prometió que la cuidaría mientras él, Ichigo, estaba asuente.

Ella estaba segura…¿verdad?

Apartando esos pensamientos, Ichigo intentó concentrarse en correr. Si la Sociedad de Almas lo alcanzaba, sabrían que no llevaba a Rukia consigo, y que estaría escondida en otro lugar. Renji probablemente sabría dónde, pero no lo diría. ¿O sí?. Ichigo sabía que Renji amaba a Rukia, y que quizá aún lo hace.

Llegar y ver a Rukia embarazada de un niño que no es suyo, quizá lo hirió demasiado.

Ichigo había visto las cosas que puede hacer el amor. Incluyendo el traicionar a los amigos. Renji no lo haría, ¡seguramente no!.

Ichigo estaba más preocupado ahora. Tratando de calmarse, intentó razonar. Renji era un buen amigo, los había ayudado, y les avisó cuando la Sociedad de Almas estaba en busca de ellos.

A no ser que…

Él no haya visto a nadie de la Sociedad de Almas en el tiempo que estuvo corriendo. Ellos eran mucho rápidos. Ya lo habrían alcanzado para entonces.

Pero, ¿ qué tal si ellos no los perseguían?. ¿ qué tal si Renji mintió? ¿y qué si no estaban camino a las cuevas, pero en lugar de eso, él trabajaba con ellos, y habían regresado a Ichigo y Rukia a la tienda de Urahara?

La preocupación cubrió cualquier razón, Ichigo detuvo su andar y se volvió, listo para regresar al la tienda.

¡Tenía que volver con Rukia!

"¿ A dónde vas?"

Ichigo se detuvo al escuchar esa voz tan familiar. Al darse la vuelta, sus preocupaciones fueron confirmadas. Ante él, estaba Renji, sonriendo.

"¿Qué estás haciendo, Renji?" preguntó Ichigo, viendo a su alrededor. Renji bloqueaba en único camino de salida del lugar donde se encontraba.

"Tomando de vuelta lo que por derecho es mío"

Ichigo estaba sin palabras. Renji ahí, caminadno lentamente mientras tomaba su espada. El chico retrocedía cada que Renji se acercaba.

"No, no puedes.."

Renji lo cortó con un movimiento de su espada.

"¿No puedo qué?", preguntó, con una maligna sonrisa, "Yo puedo hacer lo que quiera"

"¿Estuviste trabajando con ellos todo el tiempo?" preguntó Ichigo, su sorpresa se convirtió en incredulidad.

"No todo el tiempo. Sólo desde que los llevé a las cuevas. Mira, Ichigo, puedes escapar de todo esto. Sólo vete y haz como si nada hubiera pasado. Llevaremos a Rukia con nosostros, y puedes olvidar todo lo que has visto"

"No, no los dejaré. ¡No se atrevan a tocar a Rukia!

Renji suspiró. "Esperaba que pudieras salir de todo esto. Realmente no te odio, Ichigo. Eres un amigo. Pero si te vas a interponer, entonces tendré que matarte"

"Pero.."

"Ruge, Zabimaru"

Los ojos de Ichigo se abrieron más mientras veía a la espada de Renji, transformarse. Parecía partirse en varios pedazos, cada uno con una afilada hoja al final, y aparentemente unidas por un material flexible, pero fuerte.

"Mientras hablamos, el capitán Kuchiki y Hitsugaya están en camino a recoger a Rukia. Será puesta en una celda, y el bebé será destruido"

"¡No!", grtiño Ichigo, desenvainando su espada. "¡No lo permitiré! ¡no pueden!"

"Ya lo hemos hecho. Y no podrás detenernos."

Ichigo estaba sorprendido de la triunfante mirada en el rostro de Renji. No podía crees lo que veía. ¿Tanto amaba Renji a Rukia para tomar medidas tan desesperadas por regresarla?.

"No." Los ojos de Ichigo repentimante se llenaron de determinación y confianza. "Prometí que la protejería, a ella y al bebé. Y mi intención es mantener esa promesa"

Cerrando sus ojos, blandió su espada frente de él.

"Bankai…Tensa Zangetsu"

He aquí el segundo capítulo de este gran fic, les recuerdo que no soy la autora, sólo traduzco. KittiKatt262 es la original. Nos vemos!,esperen la acutalización,y le haré saber a la autora todos sus comentarios.