CAPITULO 2
-Aquí los tienen, me gustaría presentarlos pero creo que ya los conocen. Como supondrán los elegimos por sus habilidades y el gran trabajo en equipo que han mostrado, sin embargo por buenas fuentes sabemos - miró el ministro a Dumbledore- que estos caballeros conocen muy bien cada rincón de esta institución.- después del comentario muchos profesores soltaron pequeñas risitas.
-Bueno profesores, no les quito más el tiempo ya que deben ir a vigilar a los estudiantes antes de iniciar el partido de Quiditch entre Griffyndor y Slyterin- más rápido de lo que dices: "cerveza de mantequilla" los profesores salieron para prevenir algún tipo de altercado entre porras.
La pelirroja estaba perdida en el espacio y no escuchó nada después de la presentación de los merodeadores. Entonces Fergus Gerrad la tomó del brazo y la dirigió al estadio para presenciar el encuentro y poner orden a sus alumnos. Pese a la velocidad que con que caminaba Gerrad la pelirroja no reaccionaba, pero al empezar a escuchar el abucheo y los gritos de los estudiantes su mente volvió.
La primera parte del juego, Lily se la pasó intentando apaciguar los ánimos agresivos de los estudiantes, pero mientras hablaba con los estudiantes observó al otro lado a un joven de pelo negro algo alborotado y con gafas.
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-¿cuántas veces tengo que decírtelo?- decía la chica algo exaltada- ¡no eres mi tipo!!!!, a ver repite conmigo: "soy- un- creído"
- ¡¡Tranquila AMOR!!, yo se que soy un galán pero no tienes que repetírmelo todo el tiempo- Potter decía esto mientras pasaba su mano por el alborotado cabello.
-¡¡De verdad que eres imposible!!!!!
-Perdón, ¿escuché bien?, ¿qué soy irresistible?-ello lo decía mientras ponía la mano en su oído en señal de hacerse el sordo.
-Bueno, lo que en realidad quise decir fue: ¡POTTER PÚDRETE!- la aclaración se escuchó por toda la sala común.
-Ay pelirroja, parece que te hicieron casi perfecta para que fueras mía...- entonces dio un suspiro James.
-¿Perfecta?, ¿por qué no soy perfecta para "DON perfecto Potter"?
-No te subestimes Lilita pero el único defecto que veo en tí es que apoyas a las Arpías de Holyhead y para ser perfecta deberías inclinarte por los Chudley cannos- después de pronunciar la última palabra James reaccionó- ¡¡Momento!! Te interesó saber qué pienso de ti...- en ese instante Lily había desaparecido y no escuchó las ultima frase de cornamenta
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-Profesora Evans, Profesora Evans, ¿está bien?- de pronto la voz de Gerrard la sacó de sus recuerdos.
-Ahh sí, es solo que me siento un poco cansada- Lily lo dijo no muy convencida de sus palabras- será mejor que vaya a vigilar los pasillo por si se presentase algún enfrentamiento entre alumnos.
Lily mintió y fue entonces que se dirigió al aula de pociones para prepararse algo que calmara sus nervios. Mientras caminaba reflexionó que James no la había ido a saludar ni a molestar y eso despertó un pequeño sentimiento de tristeza.
Al entrar al aula vió a un chico conocido observando las botellas que contenían las pociones elaboradas por los alumnos.
-¿qué haces aquí?- preguntó Lily con algo de enojo
-cuatro años sin vernos y me recibes así; no has cambiado Evans
-¬¬ ya veo que tu tampoco Potter
-La verdad esperaba que me recibieras con un gran abrazo y un besito- James habló con un tono pícaro.
-¡Pues espera sentado!! Porque no te extrañe ¡NADA!!
A lo lejos se oyeron unos pasos y una voz...
-¿Lily?, ¿dónde estas?
-Pasa Fergus, mira quiero presentarte a James Potter un antiguo compañero del colegio- esto lo dijo señalando al chico de pelo alborotado.
-Un placer conocerte, yo soy Fergus Gerrad el nuevo profesor de defensa contra las artes obscuras- extendió su mano para saludarlo pero James ni siquiera le molestó en responder al gesto
-Bueno, señor Potter será mejor que vaya a vigilar los pasillos- Al ver la prisa de Lily, James no pudo oponer resistencia.
Por la noche estaban reunidos los merodeadores, opps perdón los 4 valientes aurores destinados a mantener la seguridad del colegio Hogwats.
-¿Qué tal tu encuentro con Evans?- preguntó Sirius- ¿te besó o como siempre te golpeó?
-Ninguna, pero estuvo cerca de hacer lo segundo- dijo James suspirando.
-De verdad no sé como no te atreves a decirle la verdad- interrumpió Lupin
-Pero qué quieres que le diga, si ya se lo he dicho...-dijo James mirando a Lunático
-Te equivocas, siempre le has expresado tu amor alardeando y desde mi punto de vista Evans nunca te lo ha creído.
-Vamos cornamenta, dile lo mucho que la extrañaste estos años- comentó Sirius poniendo ojitos de enamorado.
-Eso pensaba hacer pero antes de que ella entrara a la oficina de Dumbledore, la vi con ese imbécil- una vena de la frente de Potter estaba punto de reventar- parecía que se estaban demostrando bastante cariño.
-Ay Cornamenta, qué fácil te rindes, recuerda que un merodeador no se rinde ante nada- Canuto le dio un golpecito a James en la espalda en señal de aliento.
-Esta bien, mañana empezaré a formular un plan para acercarme a Lily- y se dirigió a su habitación.
Los valientes aurores hicieron un plan de guardia e instalaron algunos hechizos para facilitar la vigilancia del castillo. Pero cada noche uno de ello debería rondar los pasillos del colegio, pues bien dicen que más vale prevenir que lamentar.
A la mañana siguiente Sirius pasaba por el aula de pociones y se encontró a una pequeña niñita que se le hizo bastante familiar
-¡Nymphadora!- gritó Sirius para llamar a la pequeña niña quien lo miró con el ceño fruncido
-Cuántas veces te he dicho que mejor me llames Tonks- y corrió a abrazarlo
-Tanto tiempo sin verte, pero dime qué aburrida clase acaba de tomar mi sobrina consentida- preguntó el auror mientras acariciaba la barbilla de Tonks
-Pociones- su expresión fue acompañada de un sonrisa
-Ahh entonces eres alumna de Evans- al hacer esta observación a Sirius se le ocurrió una gran idea -Pequeña Tonks, necesito de tu ayuda, ven, acompáñame a ver a un amigo- Sirius jaló a la niña y ambos se dirigieron a buscar a James.
