- Bueno amigos después de tanto tiempo logra terminar el capítulo no. 2 de este fic -mencionó el Autor soltando un suspiro de cansancio-

- Hasta que lo logras, ya me preguntaba cuando lo terminarías, nos tenías a varios con la intriga -declaró Gardevoir-

- Lo sé, a pesar de que este cap es corto tiene lo necesario para que nuestros lectores se diviertan -dijo Kachorro-

- es verdad, ahora mi sesión favorita… servicio a la comunida -declaró la pokemon con una sonrisa-

sanslash332: lo de Naruto peleado con sus amigos es mayormente algo que usa kachorrito por una idea de nuestro querido socio Kamen Rider Predator, con lo de los Redead te lo pondremos asi… para matarlo con la master sword son necesarios 4 golpes, en eso tienes razón, pero cuando uno juega y usa el espadazo con salto, el golpe cuenta por dos, es por eso que Naruto derroto al redead con 3 golpes pues el ultimo espadazo conto por 2.

Heron-Heart: eso lo sabe bien, pero Kachorrito dice que es el anime que tiene más chicas atractivas, luego Fairy Tail, pero aun así gracias por presentarte.

Pirata Eli-Sama Nohamsen Hyrul: claro que esta historia no estará abandonada, yo me encargare de que el soquete de kachorrito la continúe.

- ¡OYE! -gritó ofendido el autor-

Kamen Rider Predator: hola Kamen que gusto encontrarte por aquí, y con respecto a lo tuyo, muchas cosas cambiaran.

- bueno esto fue servicio a la comunida, esperemos que disfruten del cap -dijo Gardevoir con una sonrisa-

- ¡bueno amigos aquí vamos! -gritó emocionado el autor-

Cap 1 revelaciones.

Las cosas estaban un poco intranquilas en el bosque de la muerte, después que la princesa Zelda se presentó correctamente ante el par de rubios, sin duda Tsunade era quien estaba en un estado completo de shock al reconocer aquel nombre, pues podía recordar a la perfección todas las historias que le contaba su abuelo Hashirama sobre el antiguo reino de Hyrule, el cual se encontraba fuera de las naciones shinobi y al cual era casi imposible lograr acceder.

- pe- pero, eso… eso no es posible, u-usted es… -mencionó Tsunade saliendo shock, pero su voz era cortada por la sorpresa de entender a quién tenía frente a ella-

- Kaa-san ¿Qué ocurre? -preguntó Naruto muy confundido, mirando a la rubia Senju que se mantenía estoica-

- si necesita alguna prueba para… -propuso Zelda, pero fue rápidamente interrumpida por una muy nerviosa Tsunade-

- nonononono claro que no su majestad, no tiene nada que probarnos, que descortesía la mía -respondió muy nerviosa la rubia mientras negaba con la cabeza y las manos- ¡NARUTO TEN MAS RESPETO Y HAS UNA REVERENCIA! –sentenció Tsunade llevando su mano izquierda a la cabeza de Naruto y haciendo que se agachara de manera forzosa-

- no se preocupe señorita Tsunade, no es necesario tal acto -explicó Zelda con una voz tranquila, pero al abrir los ojos una gota de sudor bajo por su nuca al ver como la mujer actuaba ante ella-

En esos momentos Naruto levanto el rostro para apreciar mejor a la princesa. Ella posee una larga y lacia cabellera rubia que llegaba hasta su espalda, mientras dos largos mechones se paseaban por ambos lados logrando enmarcar su hermoso rostro, dueña de unos hermosos ojos color azul aqua y sus parpados estaban pintados con unas sombras color lila, una piel tan blanca que a las nubes le daría envidia, además de tener esas curiosas orejas puntiagudas parecidas a las de un duendecillo.

El rubio quedo completamente embobado por la belleza que irradiaba la princesa, mientras un sonrojo adornaba su rostro y una palabra se fugaba de su interior.

- hermosa –murmuró con el suficiente volumen para que todos escucharan y en especial la princesa Zelda, que se sonrojo por el alago-

- ¡OYE PERVERTIDO LA PRINCESA NO ESTA A TU ALTURA! -declaró Navi poniéndose frente al rubio-

- ¡NARUTO! –dijo Tsunade tomando la cabeza del rubio y obligándolo a hacer una reverencia- PERDONENOS PRINCESA, PERO PARECE QUE MI HIJO ESTA UN POCO… -mencionó Tsunade intentando buscar una palabra correcta para evitar ofender a la chica-

- Navi tranquilaste un poco el joven elegido solo… solo dio su opinión respecto a mi persona, usted igual señorita Tsunade no se preocupe, no pasa nada -dijo Zelda desviando la mirada, pues se sentía un poco de pena, pero a la vez se sentía feliz por escucharlas-

- vaya princesita, estas completamente roja jajajajaja - se burló Midna apareciendo frente al rostro de la princesa, haciendo que Zelda sintiera más vergüenza-

- ¡Midna! -exclamó nerviosa Zelda por las ocurrencias de la Twili-

Naruto se había logrado levantar de nuevo y volvió a comenzar una pelea verbal con Navi mientras Midna continuaba avergonzado a la princesa. Para Tsunade esto era mucha información, ahora se encontraba analizando ambas marcas y había notando que eran la misma, lo más impactante es que ambas brillaban al estar una cerca de la otra.

- Princesa Zelda ¿podría decirme que tan importante es la situación? –preguntó Tsunade para saber cómo actuar-

- La situación es muy complicada y puedo detectar que varias presencias se dirigen a este punto –respondió Zelda mirando en una dirección-

- esos deben ser los anbus, bien lo que haremos será ir a la torre hokage para que podamos tratar mejor el tema -dijo Tsunade intentando ubicar a los anbus-

- depende, ¿abra pastelillos? -preguntó Midna, mientras floraba acostada de espalda, las piernas cruzadas y usando sus manos como almohada-

- lo que debemos hacer es movernos rápido para evitar que las encuentren y quieran interrogarlas -mencionó Tsunade de forma analítica-

- disculpe Señorita Tsunade, ¿qué tan lejos es? -preguntó la princesa Zelda-

- no se preocupe, no caminaremos mucho, pues la torre queda a 12 Kilometros desde esta posición y nosotros la trasladaremos de manera rápida -explicó Tsunade-

En ese momento Zelda comenzó a invocar una energía extraña la cual cubrió a sus compañeras a Tsunade y Naruto, para después desaparecer en un destello. Solo fueron cuestión de segundos para aparecer detrás de la torre del Hokage.

- esperen… ¿Cómo paso esto? -exclamó sorprendida la rubia mayor mirando que se encontraban detrás de la torre-

- eso es genial ¡Dattebayo! -gritó Naruto muy emocionado al presenciar una técnica que los trasladara tan rápido- ¿cómo se llama ese Jutsu? -preguntó Naruto muy emocionado mientras esperaba una respuesta de parte de la rubia-

- esto no es un Jutsu como los que eh conocido a lo largo de mi viaje, lo que use es una magia antigua llamada: viento de Farore, este me permite trasportarme tanto a cortas distancias como largas distancias -explicó Zelda-

- deberías ver los otros tipos de magia que se dominan, pues hay otros poderosos -declaró Midna con una sonrisa burlona, mientras en su mano aparecian unos rayos naranjas-

- será mejor que entremos antes de ser vistos por alguien –pidió Tsunade dando un salto hacia una ventana abierta, siendo seguía por Midna-

- ¿necesitas ayuda princesa? –preguntó Naruto desviando la mirada, mientras Zelda hacia lo mismo, con sus mejillas coloradas-

- yo… yo no quisiera ser una carga para ti, joven elegido además yo puedo usar mi poder para… –respondió Zelda pero fue interrumpida por el rubio-

- no te preocupes princesa –dijo el rubio mirando a Zelda directamente a los ojos-

Ambos se habían perdido en la mirada del otro, ambos tonos de azul se miraban fijamente mientras un tono rojizo invadía las mejillas de los rubios, en ese momento una leve brisa de viento movió los dorados cabellos de la princesa, mientras ella se acomodaba esos mechones rebeldes que se movían con el aire, haciendo que se mirara más hermosa ante los ojos del Uzumaki.

- ¡HEY PERVERTIDO!, ¡¿QUIERES DEJAR DE ACOSAR A LA PRINCESA?! –gritó Navi interponiéndose entre ambos rubios que se separaron al ser sorprendidos por el hada que parecía un poco molesta-

- Navi, tranquila… el elegido solo… no tienes que preocuparte tanto –explicó un poco nerviosa la rubia Hyliana-

- como diga –respondió el hada volando lejos de ambos sin dejar de ver fijamente a Naruto, pues no le parecía alguien de fiar-

- este… joven elegido, ¿Cómo subiremos? –Preguntó Zelda desviando la mirada-

- con todo respeto princesa, creo que… que la forma más rápida de subir… seria… –mencionó nervioso el rubio-

- ¿sí? –Preguntó Zelda volteando a ver al rubio-

- creo que sí, subes a… a mi espalda subiremos más rápido –respondió Naruto desviando la miranda mientras las pupilas de Zelda se dilataban y sus mejillas se coloraban de un color rojizo-

- ¡¿QUEEEE?! –Gritó Navi muy molesta al escuchar las palabras del rubio- ¿QUÉ DEMONIOS TE PASA POR LA CABEZA? NO PUEDES PEDIRLE ESO A ALGUIEN TAN IMPORTANTE COMO UNA PRINCESA –declaró el hada con una voz molesta-

- Navi tranquilízate un poco… el… el elegido solo esta teniendo un gesto amable conmigo –mencionó la rubia con la mirada desviada- bueno… joven elegido, creo que… que aceptare su propuesta –respondió la rubia-

- pero princesa yo no creo que usted deba -mencionó Navi mirando a la princesa-

- todo estará bien Navi, te lo prometo… después de todo, él es el elegido por las diosas, no creo que tenga malas intenciones conmigo -explicó Zelda, pero lo que en verdad quería era que el rubio la ayudara a subir-

- hmp… hagan lo que quieran –respondió Navi dándoles la espalda y volando en dirección a la ventana-

Una vez que Navi los dejo solos, el silencio entre la princesa y el elegido se volvió un poco incómodo.

- bueno Princesa, cuando guste… parece detrás de mí, pase sus brazos por mi cuello y yo la ayudare a subir –dijo Naruto con el rostro rojo y dándole la espalda a la princesa, que para fortuna del Uzumaki, no podía ver lo rojo que se encontraba-

Naruto estaba ahí parado esperando a que la princesa se animara a acercarse a él, de un momento a otro sintió como las delicadas manos de la princesa comenzaban a rodear su cuello y como su voluptuoso pecho hacia fricción con su espalda, provocando que este se pusiera más rojo de lo que estaba hace unos instantes. En ese momento Naruto pasó sus manos detrás de las rodillas de la princesa, para poder moverse con más libertad, pero el contacto con las manos del rubio, la puso un poco nerviosa.

- ¿esta lista princesa? –Preguntó el rubio, esperando una respuesta afirmativa por parte de la princesa de Hyrule-

- si –respondió tímida la princesa-

- bien… aquí vamos –dijo el rubio dando un salto hacia la ventana, mientras Zelda sentía como el viento acariciaba su rostro-

El salto que Naruto dio, parecía eterno para la princesa, ella estaba disfrutando de como el viento acariciaba su rostro, mientras los cabellos de Naruto se movía con el viento, una vez que el rubio llego a la ventana, miro como Tsunade intentaba acomodar un poco su oficina para que la princesa pudiera tratar el tema con más comodidad.

- Este joven elegido… ¿ya puedo bajar? -preguntó la princesa un poco tímida al notar que la miraban sus compañeras y la rubia-

- o claro, yo lo siento -se disculpó el rubio mientras ayudaba a la princesa a bajar de forma lenta de su espalda para evitar que ella callera y se lastimara-

Una vez que Zelda bajo de la espalda del rubio, esta decidió quitarse su capucha y dejo apreciar su vestimenta, la cual era, un vestido rosado que parecía ser como otra piel, pues estaba completamente pegado al cuerpo de la princesa, dejando que se pudiera apreciar cada uno de los encantos curvilíneos en su cuerpo.

La princesa tiene una pequeña cintura y unas anchas caderas, así como su vestido dejaba a la vista su abdomen y su escotado pecho copa D, el cual estaba cubierto por una tela rosada.

- bueno ya todos estamos listos así que… -comenzó a hablar Tsunade, pero en ese instante la puerta del despacho se comenzó a mover lo cual alerto a Midna se convirtió en una sombra que se ocultó en la propia sombra de Naruto al ser el más cercano, mientras Navi había desaparecido de la vista de todos-

De un momento a otro apareció una muy agotada Shizune, quien llevaba su clásico kimono negro, la pelinegra estaba se miraba muy agotada pero se sorprendió al ver a Tsunade, Naruto y una extraña rubia en la oficina.

- Tsunade -sama, veo que llego temprano… me alegra, pues ahora me dará una explicación de ¿por qué se escapó de sus deberes ayer? -regañó la morena poniendo sus manos en la cadera, mientras la Senju sonreía de forma nerviosa-

- eh, pu- pues veras Shizune… lo que ocurrió fu- fue que -hablaba muy nerviosa la Senju buscando una salida para poder calmar la furia de su asistenta, quien en ese momento mantenía tenía las manos en la cadera y mantenía la mirada fija en la Godaime-

- ¿fue qué? -preguntó Shizune alzando una ceja y con las manos en su cadera-

- ¡NARUTO ME SECUESTRO Y ME OLIGÓ A COMPRARLE RAMEN! –Gritó de sorpresa Tsunade, lo cual sobresalto a Naruto pues la Hokage lo estaba señalado de forma acusadora-

- ¡¿QUEEE?! -gritó el rubio impactado por lo que dijo su ¨Kaa-san¨-

- ¡ESA EXCUSA ES TAN FALSA COMO EL AGUA EN SUS BOTELLAS DE SAKE, SI ME ENTERO QUE SE VUELVE A ESCAPAR LE CONFISCARE TODAS SUS BOTELLAS Y NO TOMARA UNA SOLA GOTA! -amenazó Shizune a Tsunade, quien estaba de rodillas pidiéndole perdón varias veces, mientras Zelda , Naruto y Midna sentían pena ajena por la situación que se desarrollaba frente a sus ojos-

- ¿ella es siempre así? -susurró Zelda a Naruto-

- ¿mi Kaa-san o Shizune-nee? -preguntó Naruto mirando la discusión que mantenían jefa y asistenta-

- ambas -respondió Zelda sin dejar de ver la escena-

- Kaa-san si lo es, toma demasiado Sake y haría hasta lo imposible para que no le quiten su preciado licor, mientras que Shizune-nee, seguro se levantó de malas, ella por lo regular es amable y algo torpe -explicó el rubio mirando como la morena seguía regañando a la rubia adulta, quien mantenía la cabeza agachada y con un aura de depresión sobre ella-

- oh perdón, no me di cuenta que había alguien dentro, lamento que viera esa escena ¿en qué podemos ayudarla? -preguntó Shizune de forma amable, mientras se dirigía a la visita de la Hokage-

- un gusto señorita Shizune, mi nombre es Zelda y estoy tratando unos temas de importancia con su líder -respondió la re -encarnación de la princesa de Hyrule-

- oh entiendo, ¿les gustaría que trajera algo para que tomaran? -preguntó Shizune-

- tráeme una botella de -dijo Tsunade para ser callada por la mirada molesta de Shizune- una taza de Té está bien -corrigió riendo nerviosa la Godaime- ¿Princesa Zelda gusta algo? -pregunto la rubia haciendo quedar en shock a Shizune, pues nunca había estado frente a una princesa-

- PRI- PRI -balbuceó en total shock la morena, al ver de frente a la joven rubia de orejas puntiagudas-

- es verdad… Shizune-nee , ella es una princesa de un reino lejano, sabe técnicas asombrosas y es muy bonita -explicó Naruto que seguía admirando la belleza de Zelda-

- PRI- PRI ¡PRINCESA! MIL DISCULPAS, PERDONE MI TORPEZA PROMETO QUE NO VOVLERA A OCURRIR -expresó Shizune de rodillas mientras hacia varias reverencias-

- no hay por qué arrodillarse señorita Shizune, soy una persona normal como cualquiera en esta habitación -explicó Zelda dándole la mano a Shizune para que se pusiera de pie-

Shizune estaba asombrada, Zelda era una joven hermosa en todos los aspectos y de cálida personalidad, algo contrario a las princesas de las que siempre escuchaba, las cuales eran unas malcriadas, groseras y presumidas, pero Zelda, Zelda era distinta a todas aquellas, incluso era distinta a las de cuentos de hadas.

Shizune indecisa tomo la mano de la princesa Zelda y se levantó del suelo mirando a la princesa que no paraba de sonreírle, pero sin poder predecirlo la morena termino siendo sorprendida por una extraña figura negra que la miraba con su ojo rojo y una sonrisa burlona.

- Kyyaaa -gritó asustada Shizune refugiándose detrás de Naruto, mientras sacaba la cabeza para ver a la silueta que no paraba de reír-

- jajajaja lamento asustarte, mi nombre es Midna -dijo de forma burlona la Twili, mientras sonreía y se acercaba a Shizune mostrando sus colmillos, causando que la morena se asustara más- Oigan ¿dónde está la luz parlanchina? -preguntó Midna, buscando a Navi, quien ya tenía rato sin hablar o insultar a Naruto-

Los presentes se pusieron a buscar a Navi, menos Shizune quien no entendía a lo que se referían con la luz parlanchina, en ese momento apareció Navi saliendo del pantalón de Naruto, la hada dejo de ser azul zafiro, ahora parecía color rubí y se podía ver que salía humo por sus orejas.

- AAAAHHH ¿QUÉ DEMONIOS HACIAS AHÍ PELOTA PERVERTIDA? -gritó el rubio encarando a Navi quien seguía completamente colorada-

- ¡A QUIEN LLAMAS PERVERTIDA, RUBIO BAKA! -gritó la hada mientras el color rubí brillaba más fuerte de lo que estaba-.

- NO VEO A OTRA PERVERTIDA EN ESTOS RUMBOS -gritó Naruto mientras una vena resaltaba en su frente-

- ¡TU ERES EL PERVERTIDO AQUI! -gritó Navi que también tenía una vena que resaltaba-.

- TU ERES LA PERVERTIDA QUE SE METIO EN MIS PANTALONES, A MI NO ME VEZ ESCONDIDO EN EL ESCOTE DE LAS MUJERES -gritó el rubio-

- ¡ENTRE EN PANICO Y NO SE ME OCURRIO EN DONDE ESCONDERME! -se defendió Navi para luego contraatacar- Y NO TE HAGAS EL INOCENTE, DE LEJOS PUEDO VER QUE NO LE QUITABAS EL OJO DE ENCIMA A LA PRINCESA!

- Navi, joven elegido... este no es el lugar para insultarse de esa forma, por favor les suplico que se calmen -pidió Zelda de forma tranquila-

En ese momento Navi se calmó y regreso a su color azul natural, para cuando Naruto y Navi se miraron fijamente terminaron dándose la espalda el uno al otro, pero Naruto quizás imagino ver que la pequeña hada azul se había sonrojado cuando el, la miro a los ojos.

- que buen ¨escondite¨ luz parlanchina, acaso ¿encontraste algo interesante ahí dentro? -se burló Midna haciendo que a Navi le invadiera de nuevo el color rubí en todo su cuerpo y después callera desmayada-

- EJEM… bueno, espero que ahora podamos tratar el tema del que vine a hablarles –mencionó la princesa, mientras intentaba controlar un poco sus emociones-

- claro que si princesa Zelda, si gusta tomar asiento –dijo la Senju señalando una silla frente al escritorio-

- gracias –respondió Zelda- bien, por su reacción de hace unos momentos, estoy segura que conoce un poco de la historia de Hyrule… ¿estoy en lo correcto? –Preguntó Zelda a Tsunade-

- así es, mi abuelo Hashirama, me conto la leyenda de las diosas de la creación y la del héroe del tiempo –respondió Tsunade-

- cada palabra de esas historias son verdaderas y cada cierto tiempo hay un nuevo elegido, es por eso que vine a este lugar, pues las diosas y los 6 sabios me guiaron hasta este lugar, donde al fin pudimos encontrar al elegido –aclaró Zelda mirando a Naruto, el cual se sonrojo al ver a la hermosa princesa-

- ¿el elegido? –Preguntó Shizune, quien estaba preparando el Té-

- así es… es por eso que –la princesa camino en dirección a Naruto y lo tomo por las manos, provocando que el rubio se pusiera un poco nervioso- joven Elegido… Naruto… Héroe del tiempo, el mundo necesita de tu ayuda –dijo Zelda mirándolo con una expresión de preocupación- Un antiguo mal esta por regresar y ha prometido arrasar con todo aquello que la vida nos da, os lo suplico elegido, ayúdanos a ponerle un alto a este mal y así la paz poder lograr –recitó Zelda, mientras miraba con esperanza al joven Uzumaki-

- ¿yo el elegido? –Pregunto Naruto incrédulo- pensé que solo bromeaba princesa –dijo el rubio- pero yo solo soy un shinobi de bajo rango, yo no podría ser algo como un elegido –respondió Naruto-

- joven Héroe, no niegues tu destino por favor, la marca de la trifuerza en tu mano esta… este –mencionó Zelda tomando la mano del rubio- es el símbolo que te marca como el portador del valor -explicó Zelda mirando fijamente a Naruto

- ¿el portador del valor? –Preguntó confundido Naruto mientras analizaba el símbolo en su mano y como una parte de este brillaba al estar en cercanía con la princesa-

- así e joven héroe, en mi caso yo soy la portadora de la sabiduría, ambos estamos destinados a luchar contra el gran mal que en sus manos tiene la trifuerza del poder –explicó zelda con mucha angustia en su rostro-

- disculpe Princesa, ¿qué es la trifuerza? -preguntó Shizune mirando a la princesa-

- la trifuerza es una reliquia sagrada creada por las tres divinidades: Din, la Diosa del Poder con sus fuertes brazos cultivo los campos y creó la tierra roja; Nayru, la Diosa de la Sabiduría, esparció su sabiduría por la tierra y le dio un espíritu de ley al mundo; y Farore, la Diosa del Valor, con su rica alma creó las formas de vida que mantendrían la ley, conformando de esta forma la Trifuerza en su totalidad, el símbolo sagrado cuyo vínculo divino sería el que crearía el reino de Hyrule. La Trifuerza, tras la ascensión de las diosas, fue depositada en un mundo paralelo a Hyrule, el Reino Sagrado. Sin embargo, las mismas diosas no pueden usar la Trifuerza, dejando el privilegio solo a los mortales, hecho que varias veces llegó a ocasionar guerras entre los pueblos por obtener "el poder dorado". Su función primordial es que puede cumplir cualquier deseo a un mortal común, pero se dice también que es una especie de espejo del alma. Si la toca alguien con corazón justo y noble, llevará a Hyrule a una era dorada de paz. Por otro lado, si la toca alguien con el corazón corrompido, Hyrule caerá en desgracia. Para hacerse con la Trifuerza completa es necesario tener un equilibrio de sus tres fuerzas, si la persona que la toca no cuenta con ese equilibrio, la Trifuerza se dividirá, concediéndole sólo el fragmento que más desea o que define más a la persona, siendo las otras dos partes entregadas por las Diosas a portadores que cumplan con los valores de los triángulos -Explicó a detalle la princesa dejando asombrados a los presentes, al escuchar la razón de la creación-

- ¡Esto es imposible, yo no puedo ser ese "Héroe" que tanto habla Princesa Zelda, solo soy un simple Genin con un Biju sellado! ¡Como quiere que pueda salvar al mundo si ni siquiera sé lo que debo hacer! -dijo el rubio algo alterado, al saber que su destino ya estaba marcado, seguro Neji se burlaría de el al enterarse que el destino ya está marcado como el decía-

- es por eso que eh venido hasta ti joven elegido, eh venido aquí con la intensión de guiarte y enseñarte las antiguas artes hylianas -declaró Zelda- estoy segura que bajo mi tutela, podrás entender mejor la profecía que nos tiene marcados a ambos y así después podremos ponernos serios para ponernos a realizar las misiones impuestas por las diosas -explicó Zelda dejando un silencio en la habitación-

- ¿De verdad está segura que yo soy ese tal héroe que tanto menciona? Yo no sé si soy capaz de salvar al mundo, solo soy un Genin que apenas avanza en su carrera -mencionó el rubio algo triste-.

En ese momento Zelda camino hacia el rubio y con su mano derecha acaricio la mejilla del rubio, quien estaba inmóvil al tener tan cerca a la princesa, la rubia le dedico una sonrisa y sentó a Naruto frente a ella.

- En todas tus vidas pasadas dijiste lo mismo, eso lo sé porque alrededor del tiempo las diosas te han visto crecer de diferentes maneras, debo decir que esta vez le has sacado más ventaja a tus ante pasados… elegido, sé que no nos conocemos muy bien pero, si dudas de ti mismo, por lo menos, quiero que confíes en mi palabra pues yo confió en que lograras las expectativas de las diosas -pidió Zelda mirando al rubio-

Naruto quedo en silencio analizando la situación, era mucho lo que había en juego y la princesa estaba frente a él pidiéndole ayuda, muy dentro de él sabía que todo era verdad, pero tenía miedo de decepcionar a sus seres queridos y sobre todo a la princesa, el rubio levanto el rostro y ahí estaba la mirada de súplica por parte de la joven que le hizo la petición, solo había una salida así que era tiempo de tomar la decisión.

- De acuerdo, confiare en su palabra Princesa -respondió el rubio que recupero el ánimo ante las cálidas palabras de apoyo de la princesa- acepto entrenar con usted y aprender lo necesario para detener esa amenaza -dicho eso puso una mirada llena de determinación-.

Las mujeres en la habitación se alegraron bastante al escuchar la respuesta afirmativa del rubio, sin duda Tsunade y Shizune se sentían muy orgullosas de Naruto, Midna sonreía de lado mientras se mantenía recostada en el aire, incluso Navi se sentía feliz, pero decidió mantenerse tranquila, no quería que el bobo rubio supiera que le alegraba su decisión.

- muchas gracias joven elegido -agradeció Zelda con una gran sonrisa-

- no hay por qué princesa, ¿pero llámame podrías llamarme Naruto? -pregunto el rubio-

- claro que si Naruto, pero tú deberás llamarme Zelda, es para no llamar la atención ante la gente -pidió Zelda-

- claro Zelda-chan -respondió el rubio con su tono natural, haciendo que Zelda se sonrojara por el sufijo en su nombre, mientras Tsunade y Shizune se llevaban la mano al rostro y Midna se reía mientras detenía a Navi-

- gra… gracias -dijo la rubia mientras depositaba tímidamente un beso en la mejilla del rubio, que quedo en completo shock al recibir dicha expresión de cariño-

En ese mismo instante la puerta de la oficina de Tsunade fue abierta dejando ver a Sakura, quien estaba buscando a Tsunade, seguro para algo importante, pero ella quedo en shock al ver a una joven de figura que se clasificaría como perfecta, besando a Naruto.-

- ¿QUE ESTA OCURRIENDO? -gritó Sakura haciéndose notar y logrando que Zelda se separara de Naruto-

CONTINUARA…

¿MERECE REVIEWS?