Más que un simple duelo
-Mi vida siempre se ha basado en un principio simple y claro, dado por un hombre que me confió una voluntad que atesoro más que a cualquier otro tesoro, de niño viví en un pueblo ubicado en el corazón de una sierra montañosa. . .en aquel lugar no existía una autoridad bien definida hasta que un hombre que en sus principios era puro y con buen corazón empezó a hacer de gobernante, ese hombre era un burgués de nombre Jacobo que se habías mudado recientemente , su trabajo fue maravilloso al principio, pero como todo lo bueno llego a su final, pasado algunos años, el maravilloso orden que nos había regalado se transformó en un régimen donde él mandaba por encima de todo y todos, Jacobo aquel noble que nos mostró el orden ahora lo mantenía con el miedo que nos había puesto como grilletes al cuello, un día llego un viajero con ropajes de forajido y un carisma que nos llegó incluso más profundo que el que Jacobo nos mostró alguna vez, aquel hombre que se convirtió en nuestro rayo de luz portaba el nombre de Tobías, claramente su llegada hizo que nuestro gobernante se sintiera amenazado tanto que un choque entre ellos fue inevitable, la primera vez que tuvieron un choque fue por un robo en un mercado
"no seas terco mendrugo y dame al niño" exigió el gobernador Jacobo
"oye déjalo, yo pagare las manzanas que robo el chico" defendió Tobías mientras ponía a sus espaldas a un niño con ropa de vagabundo quien sostenía dos manzanas con recelo
"el robo es un crimen grave y aún más si lo comete un infante, acaso nunca has oído el dicho de árbol que nace torcido nunca su rama endereza "dijo Jacobo intentando jalar al niño, cosa que Tobías no permitió
"siguiendo tu analogía. . .este niño aun es un brote, si lo cuidas y lo ayudas a crecer no tendrá por qué torcerse "afirmo Tobías mientras se apartaba para que el niño hiciera el ademan de devolver las manzanas
-Y así siguieron con sus roces, uno abogando por el supuesto orden que debía existir en la sociedad y el otro defendiendo a capa y espada las virtudes de la humanidad tales como la honestidad, la valentía y la equidad, uno creía que las reglas debían sobrepasar a los propios individuos para tener "orden" y otro que ponía en juego todo por la confianza que tenía en las personas, su disputa se vivía todos los días y había llegado un punto en el que las personas que sentían miedo por el orden que había impuesto Jacobo se revelaban apoyando a Tobías, esto solo había logrado enfurecer a Jacobo quien lo cito para terminar aquel desacuerdo como caballeros con un duelo; Todo se llevó acabo en la plaza del pueblo en presencia de todos quienes estaban impacientes de ver el resultado, cuando llegaron los dos contendientes todos guardaron silencio para oír aquello que cada uno tenía que decir-
"toda esta gente la has juntado tú. . .al parecer nadie aquí sabe que es el sentido común" dijo Jacobo
"o tal vez no comprendes algo que va más allá de las reglas" respondió Tobías
-De un momento a otro ambos desenfundaron y dispararon-
"tal parece que has ganado eh mendrugo, ahora hazte cargo de la anarquía que has creado" dijo el gobernante Jacobo antes de desplomarse en el suelo
-el pueblo empezó una celebración mientras que Tobías se mantenía impasible, me acerque a él para darme cuenta de cómo su pecho sangraba con abundancia, intente auxiliarlo, pero el solo detuvo mi mano y me entrego aquella arma con la que había dado paz a Jacobo, yo no entendía que quería transmitirme, pero sus palabras respondieron mis dudas.
"escucha. . .no lo hagas por que debas hacerlo, no luches si no quieres, no lo hagas porque alguien más te lo diga, hazlo si tú crees de verdad que es lo correcto. . .me gustaría ver que logre, pero no creo que pueda así que te encargo a ti proteger aquello en lo que yo creía"
