IMAGINAERUM

BY LUNA SHINIGAMI

:::::::::: HARRY POTTER :::::::::::

Nota: los personajes de Harry Potter no pertenecen, este fic es sin ánimo de lucro.

Luchemos contra el plagio entre más seamos, más se escucharan nuestras voces, no dejemos que personas inescrupulosas se lleven nuestro trabajo… propuesta liderada por Katrinna Le Fay y adoptada por Luna Shinigami.

Si el fic no es de tu agrado, no te gusto el final, el comienzo o las notas de autor, no te gustan los personajes, ni te agrada la autora, por favor, a riesgo de ser grosera, no comentes, pero si tienes una crítica constructiva decente, soy toda oídos. Y tratare de mejorar. Recuerda es marca Luna Shinigami, habrá violencia, Gore y demás, favor no entres si no os gusta la temática.

Atentamente Luna Shinigami

[Acto segundo]

I

El mundo mágico venia colisionando lentamente y nadie sabría nunca que le ataco, ya se estaba rumorando en las calles como una chispa, la desaparición del matrimonio Longbotton y del matrimonio de Weasley Mayor, sin mayores pistas y sin mayores señales de su desaparición.

Aun así, seguía siendo problema de los aurores y con el nuevo edicto que levantaba la restricción de los personajes del circo, este decidió cerrar por un solo día y salieron caminar libremente por las calles de Londres Mágico.

Eran una novedad, verlos caminando con andar gitano, comprando algunas cosas mágicas, sin embargo no habían salido todo, pocos querían salir de la seguridad que les brindaba su circo.

Pero uno de los personajes que había salido por fin en libertad, era el rubio dueño caminando solo, por primera vez sin su sombra de ojos azules, caminaba sabiendo donde iban sus pasos, deseaba verla, deseaba saber que estaba allí, aun.

Se encamino hasta la central de transporte mágico y de allí tomar un traslador hasta la ciudad de Wiltshire.

Cuando llego a esta hermosa ciudad, camino de nuevo, sin tomar más rutas mágicas, sintiendo la magia ancestral de la ciudad y aun sintió más la magia, cuando llego a las puertas de hierro de aquella, ahora lúgubre mansión.

Vio el sendero angosto flanqueado a la izquierda por setos inmensos y retorcidos, obviamente sin cuidado alguno, debido a que todos los miembros de la mansión habían sido expropiados. Los matorrales salvajes habían invadido la desembocadura del camino mostrando las hojas muertas y carcomidas por los años. Desde la verja se podían ver de igual forma, los arbustos grandes y mal cortados, y algunos carroñeros rondando, seguramente estos se habían ya comido los rastros pavos reales que rondan por allí y ahora solo cazaban las ratas de la mansión abandonada.

El rubio dio un paso hacia al frente, alzando su mano enguantada, viendo con sorpresa como las rejas de hierro formaron un rostro espantoso, que negaba categóricamente la entrada a la mansión.

Parpadeo con sus ojos platas, aun así la mano quedo en el trayecto sin atreverse a tocar la dichosa reja.

Al parecer si él no podía entrar, nadie hasta el momento lo había logrado.

-La mansión esta clausurada- dijo la voz de alguien a sus espaldas, si bien se sobre salto no lo aparento el rubio y se giro a la dueña de la voz.

-Señora Weasley- saludo en una venia, quitándose el sombrero de copa, saludando a Hermione- ahora, ¿Me siguen las autoridades Mágicas? O ¿piensan que contactare mortifagos para la causa de Voldemort?-

-No- le miro la bruja – quería hablar contigo Malfoy, pero es casi imposible tratar de realizar una conversación civilizada cuando es imposible acercarse a ti- le dijo alzando cabeza.

El rubio solo sonrió altaneramente, colocando de nuevo su sombrero negro en la cabeza –entonces no es un seguimiento oficial-

-Al menos nada que tenga que ver con causas viejas Malfoy. Es sobre las nuevas leyes – escucho como bufaba Draco – podemos hablar tomando una taza de té-

Draco ladeo la cabeza en un gesto inconsciente y extraño para Hermione pero aun así, acepto la oferta.

Caminaron hasta un pequeño cafetín, Draco pidió un té blanco con un cheescake de Agras y por el contrario Hermione un té negro con bollitos de canela.

La mujer miraba detenidamente al rubio, habían pasado muchos años odiándose mutuamente, conocía al igual que sus amigos también a este enemigo particular, sus señas, sus manías, sus palabras.

Su rostro no había envejecido, al menos no como ellos, su piel no mostraba ni una sola arruga, sus cabellos platinados no mostraban las canas que daba la experiencia de los años, los ojos tenían algo que ella no lograba recabar en su memoria, había algo en Draco Malfoy que fallaba en todo ese contorno.

Si estaba su rostro, sus manías su cabello, pero… tenía un no sé qué, que no cuadraba con la estampa de Draco Malfoy.

-ahora si señora Weasley en que puedo servirle- le dijo el rubio, alejándola de sus pensamientos, pero ni tanto ¿Señora Weasley? Y donde estaba su apellido siseante o el apellido de su esposo escupido como un insulto, claro que posiblemente era la madurez de los años.

-Granger, jamás me cambie el apellido- le dijo sorbiendo un poco de su té- la cosa es muy sencilla Malfoy, quisiera hablar de las criaturas que tiene tu circo- le tuteo, tanteando el terreno, mas no tuvo ninguna reacción del hombre frente a ella.- son criaturas que deben estar en ambiente natural-

Los dedos enguantados del rubio jugaron con el borde de la taza – en el mundo muggle- dijo – es muy normal tener en los circos, leones, panteras, lobos, osos, elefantes y otras criaturas que son salvajes y al entrar en el ruedo circense ser domados, lo mismo sucede con mis criaturas, además todas fueron capturadas en el mundo muggle, no en el mundo mágico, soy la última esperanza para muchos, si no ha visto mis animales son ciegos.-

-algunos son peligrosos… el basilisco es un buen ejemplo de esto- le miro

-oh mi basilisco… usted sabe que es ¿La ilusión?- viendo que Hermione tenía la atención puesta en él, prosiguió – la ilusión se refiere a cualquier distorsión de una percepción sensorial. Cada uno de los sentidos del cuerpo humano puede ser afectado por ilusiones, si bien de verdad poseo un basilisco, no mide quince metros, sol tres metros, se lanzaron hechizos para hacerle crecer durante el espectáculo, sus colmillos no son receptores de veneno, aunque si es ciego, por obvias y conocidas razones-le dijo el rubio- espero que al menos entienda "señora Weasley" que no hago nada en contra de las leyes mágicas, simplemente es mi humilde trabajo-

Hermione le miro fijamente – también tiene arpías, veelas, licántropos... de eso nos enteramos por Percy-

Draco sonrió – los licántropos están en su estado puro, jamás serán humanos de nuevo, tienen comida, un hogar, jamás lastimaran a un humano, muggle o mago, dado que en el circo están controlados, no comen otra cosa que la que se le da en el circo, así que no tienen la necesidad de cazar y ser cazados. Es más bien una protección para ellos, si se soltaran tanto en el mundo muggle como el mágico serian cazados o dañarían a caperucita roja, la abuelita y hasta los tres cerditos de otro cuento – dijo a modo de burla – mi circo no lastima las criaturas, les da un asilo donde nunca lo encontraran en otra parte- se levanto dejando el pago en galeones de la orden del cafetín – con permiso- dijo saliendo de esta con andar elegante.

Hermione le miro, como quien mira un fantasma, algo no estaba bien, algo no iba bien, algo en Draco Malfoy no cuadraba. Era como cuando en un gran paisaje de Monet colocabas un desnudo, seguía siendo una pintura pero no era del mismo autor, algo fallaba en esa complexión que mostraba.

Y, había algo que la tenia pensando fieramente, colocando todo su ingenio de sabelotodo a mil ¿Por qué estaba tan sorprendido al ver la reja tornarse un rostro tétrico? Es más ¿Por qué se le prohibió la entrada a la mansión?

Si bien el ministerio había incautado toda la fortuna Malfoy, en veinticinco años no había podido meter ni uno solo de sus dedos en estas, ni una uña, dado que tanto las bóvedas como las mansiones y casas solo respondía a la sangre pura del único heredero de los Malfoy, pero al parecer las cosas no eran tan así, la misma mansión, rúbrica de los Malfoy lo había rechazado, pero la gran pregunta era…

¿Por qué?

II

Los papeles salieron volando a todas direcciones y Ron miro a su mejor amigo – debemos encontrarlos Harry-

-Lo sé, Ron, Lo sé… pero no hay señales, no hay indicios, nada, ni siquiera pistas de que sea un maldito secuestro, ¡nada!- gruño agitando sus cabellos con la fuerza de sus manos - la abuela de Neville no recuerda sino que ellos salieron quien sabe a dónde, los hijos de Bill y Fleur ni siquiera sabe a qué horas salieron sus padres de la casa..-

-esto suena a revancha por la guerra...No hay otra explicación- dijo Ron cansado, mostrando aun mas los signos de su edad-no tienen la misma etimología Harry, Neville y Theodore eran ricos, sangre pura juntos, un solo hijo, Neville es jefe de casa de los Gryffindor en Hogwarts, Theodore se encarga de la casa y de su hijo, por el contrario Bill y Fleur no son ricos, son sangre mestiza debido a Fleur, mi hermano es rompedor de maldiciones en Egipto y va a su casa cada fin de semana y Fleur es una abogada mágica… tienen tres hijos, nada cuadra, exceptuando que salieron sin decir a donde-

-solo esperemos Ron que estén con vida… deben estar esperando el momento adecuado para pedir un rescate- miro a Ron que apretaba las manos en comprensión- solo han pasado un par de días-

-eso espero compañero, eso espero-

III

Caminaba rápidamente, por la feria, llevando un libro mágico. De nuevo encantando con las jaulas, viendo a dos acromántulas, moviendo sus patas, creando un sonido particular y un líquido venenoso entre estas.

-Voy a empezar a cobrar tu entrada a mi circo- dijo una voz masculina detrás del chico.

-Oh vamos señor Malfoy- sonrió el ojiverde- ¿Qué sería de su vida sin mí aquí? Soy el único que no vengo a mirar las criaturas sino a estudiarlas.-

El rubio sonrió acomodando los mechones negros de Severus Potter en su lugar, detrás de su oído – no parece que vinieras a ver las criaturas, tanto como me vienes a ver a mi, mi pequeño Severus-

El ojiverde bufo un poco- eres el único que me llama Severus ¿sabia? En mi casa solo me llaman Albus-

-deberías sentirte halagado, Severus era un gran hombre- le dijo quitándose un poco del lado del muchacho.

-eso dice mi padre, que es hombre más valiente y fiel que ha conocido- dijo mirando –también he investigado y era tu padrino ¿verdad?- el rubio le miro atentamente y asintió varias veces.

-Profesor de pociones y espía... pero no hablemos del profesor Snape…- le dijo sensualmente al pequeño, que se sonrojo exquisitamente ante él- ¿que quieres ver hoy?-

Albus Potter sonrió, sonrió claramente al ser receptor de aquel hombre, a su familia podría no gustarle nada, pero a él, le parecía un ser exquisito y misterioso, bajo el manto completo de su propia mirada acerada.

Draco Malfoy se le hacia un hombre fascinante, sobre todo al presentarse, al hablar mostraba claras señas de su clase, como tomaba el té, como alzaba la ceja elegantemente, como hacia lucir ese largo cabello rubio platinado.

-se por mi Tío Percy que tienen un nuevo licántropo- dijo más que contento - ¿Dónde lo atraparon?-

-Oh no lo atrapamos, este simplemente se prendo de Percy, creo que le gusto la forma de ser de mi adorado pelirrojo y se quedo, anda detrás de mi pequeño como un perrito faldero- mintió con el cinismo que dan los años – al parecer algunas criaturas le gusta mi circo- sonrió caminando entre las jaulas.

Hasta que Albus Severus se detuvo mirando una hermoso Quimera, con el cuerpo de león, la cola de la serpiente el torso y rostro de águila real, pero sus ojos eran de un vivaz violeta, profundo e inmenso, a su lado había un pequeño Doxy, incluso un poco más grande, aunque sus alas y su cuerpo eran diferente, era como ver una pequeña hada muggle excepto por las hadas cóncavas en forma de cucarrón, con el cabello de tres bellos colores, con una pequeñísima venda en los ojos– Conociste a Yami y Yugi… - sonrió – ambas son criaturas egipcias, y se adoran, por eso si intentas tomar a Yugi- señalando el pequeño Doxy real - ten por seguro como que existe Merlín que "Yami" la quimera te destrozara-

Albus abrió grandemente sus ojos verdes – no es ciega, la quimera no es ciega y tiene los ojos violetas-

La risa del rubio crispo los nervios de ambos animales – No, no lo es, Yami es una de las pocas criaturas de mi circo que ve, los ojos de una quimera son importantes, ven el presente, el pasado y el futuro- se acerco a las criaturas egipcias, la quimera chillo fuerte, moviendo su cola de serpiente protegiendo al pequeño Doxy ciego que aferraba las pequeñas manos al pelaje del animal.

-Al parecer no les gusta las personas- afirmo el menor de los magos mientras el rubio se alejaba de la jaula.

-son posesivas y territoriales las quimeras- miro con aquellos ojos platas a la quimera y siguió caminando -¿Qué deseas ver? Porque la quimera justo no era- pregunto a Albus.- además tengo poco tiempo, dentro de una hora empieza la función-

-El nuevo licántropo – le sonrió yendo detrás del rubio y dejando en la jaula a dos criaturas egipcias.

"una nueva víctima" pensó el pequeño Doxy abrazado a su Quimera.

"No, será una nueva criatura para el circo mi pequeño Hikari" respondió Yami viendo el futuro de aquel jovencito y uno no muy prometedor, y saber que ellos habían asistido al circo Imaginaerum con la misma inocencia que el joven que ahora les dejaba para irse con un maldito sentenciado.

III

De nuevo una función, de nuevo el circo abría su carpa a plenitud para permitir la entrada de los magos y brujas que deseaban tener algo distinto en su rutinaria vida.

-Señores y Señoras bienvenidos a Imaginaerum- sonó la voz protocolaria de Draco Malfoy, las luces se prendieron de forma automática o mágica podría decirse.

El rubio tenía una camisa azul con rayas negras, en su cuello se adornaba una corbata oscura, un pantalón como una segunda piel azul oscuro con rombos negros y una chaqueta larga negra con muchas correas diminutas, aquella chaqueta que le llegaba hasta las rodillas, y para completar el bello cuadro, un cuadro tal vez algo retorcido a segunda vista, un broche en el cabello dorado en forma de "pica" de aquellas del mazo de cartas, atrapando los rebeldes cabellos rubios.

En pocos momentos, la arena se lleno de los traga fuego, que empezaban a salir mostrando que bien podían devorar el fuego y expulsarlo como si fueran una cría de dragón, los niños mágicos chillaban encantados al ver a los squib haciendo eso, convirtiéndose allí en algo más que seres sin magia.

Arlequines danzantes, cuyas ropas excéntricas de rombos y sombreros de bufones hacia la broma del público, que miraba con atención aquellas prendas, aquellos seres. Pronto los payasos con sus caras blancas y labios exageradamente rojos empezaron a formar figuras con raros globos, claro que particularmente, esos rostros pintados y maquillados parecían de película de terror.

Los contorsionistas se descolgaban con luminosos vestidos del techo del circo, y realizaban formas con sus cuerpos, torciéndolos de formas inexactas donde cabían perfectamente en una pequeña maleta.

No podían negarlo mucho tiempo, el espectáculo que brindaba el rubio era único, por mucho que el ministro de magia y la señorita secretaria Dolores Umbridge se negaran al hecho de tener ese tipo de squib y espectáculos, dirigidos por un ex mortifago, cada noche el circo quedaba lleno, cada día tenia cientos de visitas por sus animales exóticos y sus atracciones de feria ambulante.

Luego en uno de los actos circenses, salió un hermoso muchacho de ojos azules y cabellos negros, montando encima de una Quimera egipcia y Draco sonrió - Nuestro amado lanzador de cuchillos Antul Yohanes.., subido encima de una de nuestras bestias "Yami el Faraón" - dijo el rubio con voz solemne y Antul con una sonrisa coqueta saludo moviendo las plumas de sus cabellos- Busca quien le colabore en el acto, ¿podría ser usted querida secretaria?- le pidió en tono falso el rubio a la mujer.

Dolores se levanto con la atención de todo el mundo fija en ella, estaba dividida entre ser el centro de atención y acercarse a uno de esos squib, pero como al final las apariencias siempre eran más importantes sonrió y se acerco.

Con cuidado Draco le ayudo a bajar de las graderías, mostrándose ser un caballero - nuestra Secretaria ministerial nos colaborara con el acto de los cuchillos- su voz pomposa y sedosa se escucho en la carpa y con cuidado le dejo en una esfera de madera, amarrando sus manos y sus piernas, mientras la Quimera movía su cola en forma de serpiente.

A Dolores no le gustaba nada aquello, debido a su incapacidad de moverse gracias a las amarras, pero sonreía falsamente para el público siempre guardándose de mantener las apariencias.

-disculpe las vueltas- le advirtió Draco a la mujer que vestía de rosa girando el circulo de madera, haciendo que aquel artefacto arcaico diera vueltas sin parar y no pudo evitar ver las gradas y guiñarle un ojo a Albus Severus Potter que reía escondiendo la risa entre uno de sus libros de observación, aunque con la mirada fría de su padre, Harry Potter.

Mientras que Dolores realmente odio aquel artefacto que dio vueltas con ella hasta marearla, ese maldito ex sangre pura se las pagaría por eso.

Fue entonces cuando se escucho un pequeño zumbido y la hoja de una daga se clavo en el aparato de madera, Antul estaba parado encima del lomo de la Quimera y empezaba a lanzar las dagas haciendo que la audiencia quedara en silencio, mirando absorto como aquel muchacho lanzaba las dagas sin preocuparse mucho por la integridad personal de Umbridge. A consecuencia, esta, solo podía cerrar con fuerza los ojos mientras aquel maldito impuro lanzaba sus cuchillos.

Diez dagas zumbaron y cayeron a todos los lados de la mujer, formando su figura sobre la madera rudimentaria, luego el infernal aparato se detuvo, haciendo aplaudir fuertemente al público, hasta Harry que estaba allí como todas las noches, al igual que su hijo debía admitir que sin magia los squib hacían cosas fantásticas... Que Draco había hecho cosas fantásticas.

Pero por otro lado, Dolores disfrutado para nada el espectáculo y solo pudo respirar con alivio cuando fue desamarrada y por fin pudo ponerse en pie, tratando de acomodar sus cabellos revueltos ahora.

-¡Denle un gran aplauso a la señorita Secretaria del Ministerio Mágico!- dijo Draco en alta voz con fuerza, haciendo una reverencia al público y a Umbridge, mientras Antul le imitaba encima de la Quimera de ojos violetas.

Dolores agradeció los aplausos con una reverencia y una sonrisa al publico antes de dirigirse a su asiento, al lado de Harry Potter.

-Interesante truco- dijo seriamente el ministro, achicando un poco sus ojos verdes, sin quitar la mirada de encima de Malfoy.

-Sí, "interesante", señor Ministro, realmente no es la palabra- apenas se escuchaba la voz de Umbridge.

El rubio desvió un poco la mirada, con aquellos ojos platas, serios y fríos, y a pesar de la sonrisa falsa que tenía y vio como Dolores se sentaba al lado de Potter, aun no entendía como alguien como Potter pudo quedarse con esa bruja de secretaria, no después de todo lo que le había hecho la mujer en su estadía en Hogwarts.

Finalmente, una suave musiquita apareció en la arena, producto de una bella caja de música labrada en marfil con pequeñas imágenes de Unicornios, Harry alzo una ceja y sintió una pequeña aflicción en su corazón, una aprensión venida de aquella música, de un recuerdo, del efímero sentimiento de pérdida.

El rubio, sin embargo, sonrió, mas cuando alrededor de la cajita de música, comenzó a bailar un de Doxy ciego, con los cabellitos tricolor, se movía con agilidad sobre las personas, Volaba sin tropezarse con nadie, bailaba sobre el escenario ante la mirada atenta de la Quimera que ya se encontraba en la jaula, y que debido a su celo con este pequeño ciego, era muy celosa.

El Doxy movió sus alitas de cucarrón, también agitando su par de brazos y piernas extras, cargando un pequeño mensaje, aquel mensaje que cayó en el regazo de la secretaria Umbridge... una invitación en privado con Draco, sin nadie más, una invitación que en esta ocasión no podía ser rechazada. En parte curiosidad en parte odio hacia al asqueroso mortifago.

Finalmente, todo acabo, las bestias fuer dejadas en sus jaulas, el Doxy abrazo con sus cuatro brazos y piernas a su quimera escondiéndose entre las plumas, queriendo nunca más salir de allí, de la protección que le daba su Yami.

Todos se fueron yendo, hasta Albus al lado de su padre, que iba regiamente vestido con las vestiduras que lo mostraban como Ministro de Magia, seguramente para ir a casa de los Weasley a averiguar el paradero de los desaparecidos, pero con su mirada esmeralda siguiendo a su antiguo amante y su antigua perdición.

Draco espero a Dolores... Sentando en mitad de la arena tocando con suavidad un violín oscuro que tenía en las manos, causando bellas sinfonías pero algo tétricas, un poco inglesas un poco sombrías. (1)

-¿por qué me has invitado?- le cuestiono la secretaria acercándose a él

Draco dejo de tocar - teníamos… Una... conversación pendiente mí querida Dolores- dijo mirándola dejando el violín en una especie de mesa que tenia la arena.

-¿de que podría tener una conversación una persona como yo con alguien como... tu? – Pregunto con desprecio.

-Claro, ¿la gran señora Umbridge que querría hablar con ahora, un Squib, aun cuando ha querido apoderarse del dinero de la familia Malfoy por 25 años? ¿Aun cuando fuiste tú pequeña bruja quien más me mortifico con lanzarme del mundo mágico y cerrarme todas y cada una de las malditas puertas de mi mundo?- dijo enojado

-¿como tú mismo has dicho que quieres de mi? Solo venir a darme una vieja cátedra de historia, Malfoy han pasado 25 años -le cuestiono la mujer arreglándose su chaqueta rosa que solo hacia ver más saltones sus ojos – deberías superarlo ¿no lo crees?

-¿Qué quiero de ti? Oh, muy sencillo – sonrió sádicamente -arreglar cuentas- y justo en ese momento, del techo se descolgaron cuerpos contorsionados rodeando a la mujer quitándole su varita, jalando su cabello con manos esqueléticas y desfiguradas, destrozando la chaqueta, con algo más parecido a las garras... el mismo circo bajo la iluminación, mientras el rubio veía con deleite como la mujer gritaba de asco y de espanto, debido a aquellas manos intrusas, desgarrar la ropa

-Asquerosos sangre sucias, mestizos inmundo, ¡suéltenme repulsivos seres!- Grito forcejeando con sus captores llena de asco, de repugnancia vil.

-Tsk, tsk tsk- Draco movió su largo dedo enguantado - deberías tratar mejor a la gente, eso lo aprendí yo, con muchísimo esfuerzo pero lo aprendí, mi queridísima Dolores- y dicho esto, empezó a rodearla, mientras los contorsionistas bajaban con sus rostros mutilados, desfigurados, algunos con lagrimas de sangre que bajaban de sus ojos vacios y cóncavos, hasta los volados de la ropa circense... ahora al parecer desgastada y con olor a muerte, putrefacta, incluso olía a miedo.

-¡Te vas a arrepentir de esto Malfoy, no sabes con quien te metes hare que te den el beso del dementor!- le juro la odiosa mujer, pero ya con signos visibles de miedo, sobre aquel demente con esas peligrosas bestias, aquellas que habitaban ese circo del horror.

Una sonrisa cruel apareció en el bello rostro joven del hombre rubio - Me encanta tu sentido de supervivencia Umbridge, nadie sabe que estas aquí- rio sádicamente, haciendo un además con la mano para que los contorsionistas le dejaran por un segundo - ahora.. Quiero saber... si quieres salir entera de mi circo... ¿Potter lo sabía?- pregunto directamente

-¿Él que sabía, que?-pregunto la mujer mirándolo con desprecio y asco.

-¿Sabia porque me expulsaron de mundo mágico? Sabía que yo...- los ojos platas parecían posos oscuros, donde la plata se había ido para quedar solo un iris negro – Tú, el día de mi sentencia me dijiste que Potter estaba de acuerdo con mi castigo ¿era verdad?-

La mujer rio con crueldad. -Potter, ¡el Ministro Potter!, claro que sabia toda la verdad, claro que siempre la supo y estuvo más que complacido con que su oscuro secreto se largara del mundo mágico, donde no manchara su integridad pública con un maldito desviado como lo eras tú, y no solo por las inclinaciones-. Rio al ver el rostro del rubio- un lastre publico por la marca del brazo, esa desviación seria eterna, una mancha que no se iría ni quitándote el brazo-

Draco se acerco pero la mano de Antul apareció deteniéndolo –No Draco- susurro bajito, con una daga en la mano.

-No Antul... esta mujer va a conocerme- habló cruelmente quitando la daga de la mano de su oscuro amante y acercándose a la mujer, clavando con rapidez más que humana, la daga en la mano casi cercenándosela de tajo - Di que existo... Tú me quitaste mi existencia firmando un maldito papel… ¡!di que Draco Malfoy Existe!-

-Mortifago asqueroso- grito de dolor - Merecías el beso del dementor- le aseguro,- vivir eternamente como un maldito vegetal el resto de tus días en Azkaban-

La tenue risa del rubio se escucho, como el pequeño goteo de la sangre de la daga al suelo -¿Tan celosa estabas de nosotros? Maldita, perversa, nociva y asquerosa mujer ¿o aun estabas enojada con Lucius porque jamás se hubiera acostado con una mujer tan repugnante? Como si de verdad hubiera dejado a Narcisa por ti, que estúpida ilusa, estúpida y pequeña cosa, inferior- la miro con desprecio – Jamás hubieras llegado a la talla de mi familia, pequeña cosa-

-¡Yo hubiese sido mejor opción que tu insípida madre! -le grito, sosteniendo su casi muñón de muñeca, alejándose a rastras de la arena, necesitaba pedir ayuda.

-Narcisa era una mujer de verdad, que murió en el maldito mundo Muggle, junto con su amado esposo - le miro - hasta el último minuto los ojos de Lucius mostraban amor por su esposa, aun en las llamas- dijo como fuera de sí – la miraba con ojos de amor, de enamorado, la miraba como si ella fuera su patronus personal y él estuviera rodeado de dementores... algo casi celestial y mágico- movió su mano haciendo figuras inconexas en el aire, figuras que solo entendía él y Antul- en cambio a ti, siempre te miro con repugnancia y asco… siempre te supo inferior-

-pero yo me quede con todo, tus padres murieron sin un centavo viviendo casi en las alcantarillas-le dijo con desprecio – En el mundo que odiaban-

-No has podido tocar un peso maldita bruja, se que el ministerio ni siquiera ha podido entrar a Malfoy Manor... varios de tus aurores han perdido más de un mano-. Se acerco a la mujer con la daga y empezó a pasar esta sobre su rostro.

El asco y el miedo se hicieron visibles – Por Potter, seguramente quiere quedarse con el ultimo bastión de su asqueroso amante-

El rubio la rodeo cortando un mechón castaño entre sus dedos - No culpes a Potter... él no sabe que la sangre pura es más fuerte que el titanio.. Que es imposible que alguien ajeno a la pureza de nuestra sangre penetre más de setecientos años de historia mágica, pero tampoco es que puedas pedir más de un mestizo… y tanto que te quejas de los impuros y terminaste sirviéndole a uno-

-no importa, da igual, tus padres murieron en la pobreza como merecían ellos y tu también sucio mortifago-aseguro.

La daga penetro ahora un omoplato, sintiendo la delicia de escuchar los gritos de la mujer y como la sangre mojaba la camisa rosa – No te equivoques, Dolores, Mis padres no murieron pobres, a pesar de tus deseos- se acerco a su oído – murieron calcinados en un incendio- se alejo ante la mirada de la mujer - pero yo regrese... ahora vamos a otra lección de historia... ¿Potter sabia de "él"?- pregunto, al ver la cara de Umbridge le hundió mas fuerte con la daga la carne - ¿sabía de mi hijo? ¿Su hijo?-

-¡Si!-grito la mujer de dolor- él lo sabía todo, ¡él y su mujer!-

-Así que por el bien del mundo mágico y la felicidad de la parejita romántica del momento, desaparecieron la existencia de –Tomo una pausa- mi hijo- le miro, girando la daga en aquel cuerpo para que jamás cerrara la herida, las cosas muggles que se aprenden en las calles - Di que existo- susurro de nuevo- Dilo... di que Scorpius existe, quiero escuchar de tus labios que ambos existimos-

-No, no existe Malfoy como tu tampoco no son nada- le dijo con desprecio, pero con la seguridad de que ya no tiene nada que perder y en un tono odioso de superioridad.

-si Existe... Umbridge, era una cosita preciosa de ojos verdes y cabello dorado...- dijo sacando la daga y apuñalándola de nuevo - era hermoso, y tú hiciste que pasara hambre... que su papa sufriera las inclemencias de un mundo que no conocía, que sus abuelos no supieran la realidad de su magia, que no fuera controlable – dijo con sus ojos dementes cuando un aullido se escucho - y de paso has jodido la vida de algunos mas aquí. - mostro a Percy con el licántropo en dos patas- tú firmaste los papeles del destierro de Percy por dinero, bendito dinero de los Delacour-

-¡no saben con quién se han metido! – las heridas dolían demasiado, sangraba profundamente y estaba aterrada de esos sangre sucias.

Bill estaba entre sus licántropos y su domador mirando el espectáculo... pronto habría comida.

De nuevo esa sonrisa maldita, como si fuese una máscara eterna en el rubio - Mira Bill...la señorita secretaria, Dolores ¿sabías que Bill ahora es de nosotros?, es una verdadera alegría que ya no se mas un sucio mago y que ahora sea parte activa de mi circo, junto a su único y verdadero.. Hasta loco amor..Percy, su hermanito-

-William Weasley -se volteo a ver a él Licántropo la mujer- tu monstruo-le dijo con desprecio.

Percy chasqueo el látigo contra el suelo - No Percy amor ...ella es mía- el rubio le lanzo una patada a su vientre – sabes Dolores, aprendí a hacer las cosas de manera bastante Muggle y me fue bien- se lanzo sobre Umbridge, acorralándola contra el suelo de la arena, cortando su brazo izquierdo con facilidad, usando la daga larga como si fuera un cuchillo caliente sobre mantequilla y lanzando el muñón a los licántropos Betas, mientras el grito de Umbridge se escuchaba y los animales se echaban como fieras por la comida recién cazada.

-Grita grita grita!- pidió el rubio con los ojos oscuros, vetados de lujuria por la sangre, por la matanza, por el ruido que hacia al respirar aquella mujer que fue parte de su castigo, pudo escuchar finamente como empezaba a llover, como los truenos empezaban a formar parte de su macabro espectáculo, como la naturaleza misma se vestía de gris y llanto por él, vio a sus pequeños contorsionistas lamerse los labios en un acto grotesco y lascivo, como Percy aplaudía al ver como su amo rubio quitaba el otro brazo... lanzándolo ahora a las fauces de la Quimera, que estaba allí entre las sombras para ser parte de la macabra puesta en escena.

Todos eran puestos en una macabra obra, donde el rubio era el que movía la batuta al compas de su cruel música, el que disponía las sinfonías y el alegro final, el que disponía de un teatro negro y oscuro, donde sus pequeñas criaturas cansadas de la malignidad del mundo, se volvieron ellas mismas la maldad pura o en su defecto fueron convertidas en maldad pura, o bondad escondida en cuerpos de criaturas eternas, haciendo parte por siempre del circo.

-Oh, no llores, solo son un par de brazos...- le dijo viéndola de nuevo, con la daga en las manos y estas llenas de sangre y con la habilidad de un cocinero experto, cerceno sus piernas, haciendo torniquetes para que no muriera, no ella no podía morir así, ella jamás morirá de esa forma, asesinarla sería un acto de piedad, para sus actos impuros.

El cuerpo, mas bien el torso de la aun viviente Dolores, cayó al suelo retorciéndose de dolor sin poder hacer otra cosa que gritar.

Draco rio, acercándose viendo la arena roja por la sangre - pensé que los sangres puras tendrían la sangre azul y mira, que tienen la sangre roja como los mestizos, los traidores y los muggles-

-asesino criminal-le grito a Draco- ¡asesíname de una maldita vez!- ordeno pero en el fondo era un ruego a un sádico que ella en parte había forjado.

-oh, querida asesino criminal solo es el la punta del iceberg de lo que en verdad soy... ¿No ves mi propio palacio? mis bestias, mis criaturas... mi circo, Tu querida no eres la primera - le dijo con un tono frio y se acerco -Puede que Lucius y Narcisa hayan muerto en … bueno dudosas circunstancias, puede que me hallas sacado del mundo mágico y quitado mi herencia mágica, mi varita, mi dignidad, mi vida, mi familia … pero tu vivirás encerrada en tu cuerpo mutilado, y no podrás nada más que esperar a ser atendida por la buena voluntad de los buenos samaritanos, que son generalmente Muggles y mestizos, incluso Squib-

Umbridge abrió los ojos, con temor, con odio, con miedo- Yo.. Yo soy Dolores Umbridge….-

Draco sonrió -claro que eres Umbridge... Dolores Umbridge, un verdadero desaire para la gran casa de Slytherin y para los sangre pura- Saco de su chaqueta una varita... una varita que se suponía que el rubio ya no poseía, rodeo con esta la cabeza de la mujer mutilada - tu sabrás dentro de tu estúpida cabeza que fui yo quien te puso así... quien te mutilo, quien te torturo, pero jamás podrás decirlo… ni con los pensamientos-

Umbridge miro con horror a ese... sucio mortifago y abriendo su boca dio un último alarido de terror.

Peribit in mente memoriam vestram, sed nemo potest videre et tangere scietis semper erat mi nocent!- pronuncio el hechizo el rubio en latín, despacio, regodeándose de aquel hechizo, que tanto tiempo duro para perfeccionarlo, un regalo únicamente para aquella mujer.

Antul salió detrás de él, abrazándolo por la espalda, estando consciente de su locura y siguiéndolo en esta, llevo una mano ensangrentada de este a su boca recitando las palabras - Tus memorias se perderán en la mente, nadie puede verlas ni tocarlas pero tu sabrás siempre, que fui yo quien te hizo daño-

El rubio descanso un momento, sin soltar a su sombra - Percy llévala a las puertas del ministerio que nadie te vea… ve con Bill- le ordeno, estático, con la mirada viciada, sin soltar en ese momento lo único que podía sostener su locura e insaniedad.

Bill se acerco al casi cadáver y lo olisqueo como si fuera carne rancia... pero carne al fin, abriendo un poco las fauces.

-No Bill- Dictó Percy, alzando el cuerpo y colocándolo en el lomo de su amante - debemos llevarla viva...-

A él licántropo no pareció hacerle gracia tener que trasportar eso y no podérselo comer... pero lo hizo, obedeciendo al domador.

-Vamos...- le Ordeno Percy caminando con ropa de cirquero, jalándolo para salir de la carpa.

Mientras la sangre, los restos de los miembros mutilados y todo desaparecían, la oscuridad lleno la arena del circo y un par de ojos brillantes como esmeraldas podían verse brillando en aquel lugar, como si estos fueran los únicos habitantes.

Todos pagarían.

Continuara…

^^ Lunita regreso, lamentablemente entre ha trabajar y tengo mil asuntos en el trabajo T_T, como no me he ganado la lotería pues no puedo vivir de escribir buaaaa.

Espero que les halla gustado, a los fic que tengo pendientes denme una esperita estoy tratando de cumplir con todo *o*.

Muchas gracias a Mi Mel que me ayudo con la parte de Umbridge, jeje claro que le cambie muchas cosas, jejeje ahora los agradecimientos.

Mitsuko Chan: Gracias por lo de orgásmico XD.

Dragiola: PUfff hay miles de cosas que podría ponerte en el Rwr y no se me ocurre ninguna, XD, me encanta como me analizas los fic y dado que si Fleur se murió muy rápido, el parte el futuro de Dolores va en honor a ti, espero que realmente te haya gustado.

Valerie Ravenclaw: Muchísimas gracias por tu mensaje me ayudo muchísimo a continuar, donde estaba estancada, no a muchos les gusta la escritura como la mucha y me han recriminado no ser más dulce, claro que creo que mi nombre y dulzura en la misma frase son antónimos, tienes razón, el dolor y el odio pueden destrozar todo un buen corazón, jamás me aburrirán tan buenos comentarios puedo asegurarlo y si tienes una quejita tampoco Xd y espera no mas lo que Draco le está preparando a Potter y su pequeño Albus :P

Kibita: jajajaja gracias por lo del Gore XD espero que no te hallas traumado ahora si, como te respondi quería hacerle un homenaje a Yugioh y cuando acabe Imaginaerum, hare un One Shot de Yugi de cómo llegaron mis niños hermosos a manos de Draco XD, ante todo gracias por el mensaje.

Rukia de Malfoy: Muchas gracias *o*! que mas puedo decir.

Randa: JOJO tienes razón con lo de la amenaza, realmente no me había puesto a pensar lo de los contorsionistas pero me gusto la idea y te la robe para el tercer capítulo, eso de que habían sido víctimas de crucios XD Bueno lo de Victorie y Tonks aun no se podría ser, si me decanto al ser un Yuri, donde Victorie sea necrofilica y despierte a Tonks como un inferí, pero también seria un One Shot, y como con Dragiola tu también me inspiraste para algo mas que una muerte para Dolores, algo mas profundo, espero que te halla gustado. Me encantan Tus Rwr,y por ahí vi dos frasecitas que te voy a robar Xd aviso del plagio no es plagio xd

Ross_Rice: se me olvido el Lemon _-_ la próxima subo un buen lemon, me quise ir tanto con la tortura que se me olvido, XD, pero lo prometido será deuda.

Kaede: Socia mia! Tratare de no lastimar a Albus, tu te encariñas poco con los personajes y solo por ti haría la salvedad con Albus hermoso, jejej se que cuando tus musas se devuelvan la competencia será mas fuerte, espero que te halla gustado y hasta que se suba de nuevo el telon!

Y por ultimo

.com/watch?v=5wTP7mxm3g0&feature=related esta seria mas o menos la música del circo :P