Estoy extasiada con tanto apoyo en los review's, muchas gracias por leer y comentar, no hay nada más grato que escribir y subir capítulo cuando sabes que hay interesados en tu fic. Quede tan entusiasmada que antes de lo esperado, subí capítulo. Si siguen enganchados a la historia les gustará saber que, como son caps cortos, no creo que demore en actualizar. Sin más, los dejo con el capítulo.
Capítulo 2: El corazón y la flecha
Tras unos tensos momentos en que Draco y Hermione no se dedicaron más que a mirarse asombrados, Hermione soltó una risita incrédula, sin poder contenerse por más tiempo.
—No puedo creer que tu indicada sea una sangre sucia. Que ironía ¿no?—.
Hermione sabía que estaba tentando mucho su suerte con aquel comentario, pero no podía dejar pasar la oportunidad de burlarse un poco.
Malfoy no se tomó muy bien el comentario, se le acercó amenazador haciendo que Hermione retrocediera hasta la pared, pero seguía acercandosele, lo tenia tan cerca que Malfoy apoyó su mano izquierda sobre la pared, muy cerca de la cabeza de Hermione. Ella no dejaba de mirar sus ojos grises, preocupada. Malfoy le habló a centímetros de su rostro para infundirle más miedo del que ya sentía. Hermione tragó saliva.
—Si sabes lo que te conviene Granger, mantendrás la boca cerrada—.
Pero algo se había encendido en el interior de Hermione, y el momento de terror se disipó en un pestañeo. Las palabras de Malfoy más que infundirle temor, hicieron que se sintiera con poder sobre Draco. Lo miró con decisión y lo empujó con ambas manos haciendo distancia entre ambos. Malfoy estaba furioso, pero aún así no sacó la varita. Se miró con asco donde lo había tocado Hermione.
—¡Yo abriré mi boca y diré lo que me venga en gana!—.
Draco se quedó clavado en el sitio que había ido a dar por el empujón de Hermione, no le respondió, en cambio se giró a mirar el espejo, las imágenes de Hermione y Pansy ya no estaban. Hermione notaba la consternación de Draco viendo el Espejo vacío.
—¿Qué estabas haciendo aquí? ¿Espiándome como Potter? Son patéticos—.
—Claro que no, yo… —Estuvo a punto de decirle que ella no creía en las especulaciones de Harry, pero se arrepintió— yo estaba… iba a… —Cayó en la cuenta de que diría la verdad, se sonrojó y volvió a arrepentirse— ¡¿y por qué tengo que decírtelo?!—.
Hermione miró ofuscada al suelo, luego al Espejo y por último a Malfoy. Él la miró comprendiendo y Hermione se maldijo por ser tan evidente, o por la perversa astucia de Malfoy.
—Con que la sangre sucia está confundida entre Potter y Weasley, quizás también por ese inepto de Longbottom ¿querías que el Espejo te sacara de dudas Granger? —Le dijo mordaz, pero Hermione no se amilanó—.
—No estás en condiciones de burlarte Malfoy —Le respondió con altivez, recordándole su propio resultado—.
A Draco se le avinagró el rostro. Hermione estaba segura que pensaba sacar su varita, pero en ese preciso momento apareció la gata de Filch. Se miraron y al instante empezaron a correr. Draco trató de hacerle una zancadilla a Hermione, pero ella se puso la capa y desapareció.
°.°.°.°.°.°
A la mañana siguiente, Hermione estaba somnolienta tratando de desayunar, pero solo lograba subir la cuchara y a mitad de camino la volvía a dejar en el cuenco.
—¿Y a ti qué te pasa? ¿Pasaste mala noche? —Le preguntó Ginny—.
—¿Qué? ¿por qué lo dices? —Le respondió entre alarmada y a la defensiva—.
Hermione se volvió instintivamente a mirar la mesa de Slytherine, y se encontró con la mirada de Draco que se notaba que la había estado mirando de hace rato. Al instante agachó la cabeza a su desayuno. Hermione no pudo dejar de notar que estaba solo.
—Porque anoche llegaste muy tarde a la habitación y te dabas vuelta como loca en la cama—.
—¿Qué? Ah… —Reparó en Ginny— Si, bueno… Tenía una pesadilla —Musitó volviendo su atención al cuenco de avena y leche— ...Una pesadilla que me gustaría olvidar—.
Y eso hubiese preferido, ya que la noche anterior, después de volver de su incursión nocturna había pensado en frío, sobre lo revelado por el Espejo a Malfoy. Ya no le parecía tan divertido. Hermione sentía una gran desazón en el corazón; si él no hubiese ido al Espejo esa noche, ella ya sabría quién era su indicado y su peor pareja, pero ahora no sabía ni lo uno ni lo otro, y para más, no dejaba de pensar en el resultado de Malfoy… De cierta forma le preocupaba que si ella era su indicada, él también debería ser el de ella, pero si el Espejo se equivocaba y le mostraba como indicado a otro chico, entonces eso significa que…
—¡Que ese Espejo es una farsa! —Exclamó a viva voz sin darse cuenta—.
Unos cuántos alumnos la miraron extrañados y Hermione bajó la mirada avergonzada. Luna se le acercó.
—Creo que tienes razón —Le dijo con su voz soñadora y despreocupada— …Siempre pensé que tú te reflejarías en el Espejo como la mejor pareja para Ron —Hermione se la quedó viendo con gratitud— …No es muy exacto ¿verdad?—.
Hermione estaba a punto de agradecer sus palabras, pero Lavender se sumó a la conversación. Se veía muy interesada y deseosa de hablar.
—Claro que el Espejo es exacto. Yo lo probé ayer mismo y el resultado fue que mi indicado es Ron—.
Hermione tenía ganas de lanzarle el cuenco de avena en la cara, pero se contuvo con dignidad y le dio una sonrisa despectiva. Trató cuánto pudo de esconder cómo se le había achicado el corazón con esa revelación.
—La gente puede tomar sus propias decisiones Lavender, por mucho que Ron haya aparecido en el Espejo, no significa…—.
—Estamos saliendo ¿no te lo dijo? —La interrumpió con malicia. Hermione se quedó con la boca entreabierta, pasmada— …La verdad es que de hace tiempo que llamaba mi atención—.
—¿Qué ustedes qué…?—.
Logró preguntar al fin, pero Lavender no le respondió, se limitó a sonreírle y se giró a ver quién entraba en el gran salón. Era Ron, corrió hacia él y le dio un fogoso beso en los labios. Para consternación de Hermione, Ron le devolvió el beso y la agarró por la cintura. Hermione se levantó con brusquedad del asiento y salió del comedor con un nudo en el pecho. Iba a comenzar a llorar, pero no se lo permitió.
Caminando por el pasillo solo se escuchaban comentarios acerca del bendito Espejo, de que a algunos los había salvado de cometer el peor error de sus vidas y en otros casos de que les había traído una gran felicidad. Hermione apuró más su paso, ya era momento de volver a clases, iba retrasada a Aritmancia, pero agradeció encontrar quietud en los pasillos. Se detuvo en una pared y apoyo la espalda, tardó en darse cuenta de que se encontraba en el cuarto piso, unos metros más allá estaba el Espejo, solo.
Hermione caminó hacia él, pensando en que si se observaba y veía a Ron reflejado en el Espejo, con su corazón atravesado por una flecha y no roto… Si se lo decía, si lo hacía entrar en razón, quizás dejaría a Lavender y se fijaría en ella, como ella sabía que lo hacía, por que estaba segura de que le gustaba… Quizás también serviría para dar cuenta de que el Espejo se equivocaba en el resultado que le había dado a Malfoy, y le evitaría de tener toda clase de pensamientos confusos hacía él y ella misma.
Si, se miraría en el Espejo.
Hermione se puso frente a él y contuvo la respiración, mientras su rostro lleno de dudas se reflejaba en el Espejo. Inmediatamente apareció la imagen de Ron en uno de los círculos pequeños. Suspiró aliviada, se sentía mucho más tranquila. Esperó a que saliera la otra imagen, pero se demoraba. Hermione comenzó a ponerse nerviosa, hasta que salió una cabellera rubia, luego el inconfundible rostro de Draco Malfoy. Hermione sintió que el corazón se le paralizaba mientras veía aparecer los corazones, uno sobre cada chico. Rápidamente uno se quebró por la mitad, pero no fue el de Malfoy.
—No puede ser… —Escuchó que decían a su espalda—.
Hermione se giró asustada, más asustada de lo que ya estaba. Draco Malfoy la miraba tan asustado como ella.
—¿Qué hacen ustedes dos aquí? —Los sorprendió la profesora Mcgonagall. Hermione y Draco dieron un respingo— Ambos deberían estar en clases. Debería darles vergüenza, ¡son prefectos!, ya sabía yo que ese Espejo traería problemas. Rápido, los dos, a clases. ¡20 puntos menos para ambas casas!
Pero mientras ambos caminaban en direcciones contrarias, Hermione no dejaba de pensar que podían quitarle todos los puntos de su casa, pero no la extraña sensación que le había dado el resultado del Espejo. Se volvió un segundo a mirar Malfoy, preguntándose qué pensaría él de todo aquello, y sin dejar de pensar que él la había seguido hasta ahí.
Pero así como ella se había girado a verlo, él también lo había hecho. Se miraron no más allá de un segundo, hasta que ambos entraron a sus respectivas salas, avergonzados de haber sido descubiertos el uno por el otro.
No, Minerva Mcgonagall no tenía ni idea, de los problemas que comenzaría a ocasionar ese Espejo.
Bueno como ya mencioné, serán capítulos cortos, pero ante al cuórum del fic, será una historia de al menos 5 capítulos, sino es que un poco más. Espero mantener su atención hasta el momento y que me sigan escribiendo. El próximo capítulo Hermione y Draco tendrán un encuentro más directo. Me despido agradeciendo los comentarios de quienes amablemente me dejaron review: Noemi Cullen, Haniel SG, mnj2327, Pao-SasuUchiha, Isis Snape, Guest, lkdv, Karychela, AnaM1707, Hope, Guest y phoenix1993. Muchas gracias por sus lindas y alentadoras palabras.
C o r Ne L ia E s c i p I ó N
