Los personajes no me pertence.
Alice pov
No podía creer que Edward halla engañado a Bella de esa manera, estaba enojada si, pues ella es mi mejor amiga, llevaba ya dos semanas sin hablarle y por más que quisiera quitarle la palabra no podía, era mi hermano y lo quería, había estado queriendo hablar conmigo todo este tiempo pero yo simplemente lo había ignorado. Pero hoy estaba decidida a escucharlo, que platicáramos como siempre solíamos hacerlo, ya que en estos últimos meses nos estábamos alejando de una manera que no me gustaba.
Cuando estaba apunto de llegar a la puerta de su siguiente clase, fue que lo escuche hablando con alguien más, me acerque lentamente a la puerta y empecé a escucharlos…
—Cullen yo que tú me andaría con cuidado... —dijo aquella voz extraña —no querrás que tus lindos hermanitos se enteren de la verdad
—Por mi as lo que quieras, no creas que me importa mucho — comento Edward con voz dura.
—¡Jajaja! Intentas burlarte de mi acaso, por favor Cullen tu sabes muy bien que eso con migo no funciona, mejor has lo que te digo y tu querida hermana Alice no se enterara de nada ni le pasara nada
—Ya te dije que por mi has lo que quieras, no existe ninguna persona importante para mi, por la cual deba de dar algo a cambio
—No entiendo porque te haces tanto del rogar… —antes de que terminara su frase pude ver como aquella persona volteaba hacia la puerta y pudo notar mi presencia, pensé que me iba a delatar pero más bien sonrió — entonces ¿Dices que no existe nadie importante para ti, ni que quieras?
—Ya te dije que no, ¿Por qué regresamos a esa pregunta tan absurda?
—¿Ni siquiera a tu hermana Alice? — ante esa pregunta me puse mas atenta y pude notar como él me seguía observando acompaño de esa sonrisa tan desagradable
—¡Mierda! Como das lata con el mismo tema, ya te dije que no me interesa nadie, ni quiero a nadie
—¿Estas seguro? ¿Entonces que son tus hermanos, familia para ti? ¿Qué es Alice para tí?
—¡Sí! Mi familia no es mas que un estorbo en mi vida, que me a servido para y apoyado en varios casos no lo negare pero ya me arte de las mentiras y de vivir en una falsa realidad que no es la mía, y Alice no es mas que una muchacha enfadosa en mi camino que siempre se esta entrometiendo en lo que no le importa, además de complicar mi existencia… ¿algo más que quieras preguntar?
—Creo que me dijiste más de lo que esperaba, compañero… —ante aquellas simples palabras senti como una lagrima rodaba por mi mejilla y después de esa no pude contener las demás. Fue lo último que escuche antes de salir corriendo.
—¡Alice! ¡Alice! ¡Alice! — Esa voz solo podía provenir de una sola persona —¡Despierta!
Abrí los ojos lenta y perezosamente, lo primero que visualice fue a mi amado Jasper, que me observaba con ojos llenos de preocupación.
—¿Estas bien? —me pregunto
—si, ¿por que?
—Te estabas moviendo de una manera muy inquietante en la cama
—Si, solo tuve una pesadilla, que creía que estaba enterrado muy en lo dentro de mi —no aguante un solo segundo más y lo abrase como si se me fuera la vida en aquel pequeño acto y llore, llore como hace mucho lo hacia, sentía como aquellas palabras me seguían taladrando en mi corazón lenta y despiadadamente sin remordimiento alguno.
Sentí como Jasper me envolvía con sus fuertes brazos, dejándome llorar en su pecho, con aquella pena que yo decía y quería creer que era pasajera. No se cuanto tiempo pasamos a si, pero aquella atmosfera se rompió cuando el sonido de mi celular se hizo notar. Estire mi mano para tomarlo.
—¿Bueno? —Conteste
—Alice, soy Bella ¿Cómo estas?
—Bien, bien y ¿tu?
—Tan bien bien, Alice en media hora paso por ti, ¿te parece?
—Claro, aquí te espero. Adiós.
—Hasta dentro de un rato Alice.
Fue lo último que contesto antes de colgar, me pare apresuradamente de la cama, para arreglarme me quedaba poco tiempo.
—Amor ¿estas bien?
—Sí, Jasper no te preocupes, ahora voy ah arreglarme que Bella no tarde en venir por mi — fue lo ultimo que dije antes de cerrar la puerta del baño.
No entendía por que regresaban justamente ahora estos recuerdos, ¡maldito Jacob! El tenia la culpa de que todo esto, desde que menciono que creía haberlo visto, Edward no era capaz de volver, después de todo lo que sucedió, simplemente no…
Bella pov
Soy la mujer más feliz del mundo, puedo imaginarme toda una vida junto a Edward, nuestra boda, tener hijos, simplemente me podría ver con el hasta que seamos unos ansíanos, juntos y amándonos todavía hasta nuestro ultimo aliento, acaso esto no podría ser mas perfecto.
Edward y yo teníamos un año y medio saliendo, habíamos tenido nuestros problemitas, normalmente relacionados con su antigua actitud de rebelde sin causa y mujeriego no era una parte que me agradara mucho de su pasada, había cambiado y por mí eso valía más que nada en este mundo, además siempre los solucionábamos nuestros problemas y cada momento era especial con él, no había cosa mas inigualable.
Con él fue mi primer beso, mi primera vez, mi primer TODO, simplemente no hallo las palabras correctas para describir tanto amor que tengo para Mi Edward. Hoy le quería dar una sorpresa a sí que me adelante hacia la casa de los Cullen, Alice me dio las llaves y me dijo que no iba a ver nadie en su casa, a si que podía preparar toda la sorpresa con toda libertad.
Cuando llegue a la casa se me hizo extraño ver la puerta abierta, pero no le tome mucha importancia, ya que ellos seguido la dejaban a si inconscientemente, me dirigí rápidamente hacia la habitación de Edward, pero fui sorprendida con un rastro de ropas esparcidas por todo el pasillo, seguí aquel camino ya tan conocido y sorpresa que me di cuando vi que el destino final era el cuarto de Edward. Del cual provenían gemidos y gritos de placer, con una gran opresión en el pecho abrí un poco la puerta para seccionar con mis propios ojos lo que estaba escuchando, y si hay se encontraba Edward con otra mujer, teniendo sexo, aquella imagen me paralizo, pero lo que más me dolió fue que él se diera cuenta de que los estaba observando y no hiciera nada, sino proseguir con lo suyo.
Lo que sucedió los siguientes días me sorprendió tanto como me alivio, no me había buscado, ni si quiera intentado hablar conmigo, nada absolutamente NADA, no lo quería ver cierto, pero esperaba cierta insistencia de parte de él, que ilusa soy. Alice se mantuvo todo este tiempo conmigo.
Era un viernes, por fin tendría tiempo para pensar y estar sola. Iba hacia el estacionamiento cuando reconocí la voz de Edward y Emmett, y parecía que tenían una discusión, no soy de las personas que acostumbra escuchar conversaciones ajenas, pero algo me insitaba a quedarme en esta ocacion.
—¡Maldita sea Edward! ¿Qué no piensas siquiera hablar con Bella?
—Ya te dije que no Emmettt, para que desperdicio mi valioso tiempo, intentando hablar con ella, si se que no me va a perdonar
—Minimo intenta explicarle lo que paso —le seguía insistiendo Emm
—¡No!, además que le tengo que explicar si ella sabe perfectamente lo que paso, además no pienso negar absolutamente nada, si todo lo que hice fue en mis cinco sentidos
—¿Cómo puedes decir eso?
—Como lo dije y creo que si entendiste eso ¿o acaso sufres algún problema mental?
—Pensé que habías cambiado Edward ¿Qué te paso?
—No me pasa nada, soy quien soy y punto si te agrada que bueno y si no me vale… ¿ya me puedo largar?
—¿Cómo puede ser que alguien como tú sea mi hermano?
—Si te doy vergüenza, simplemente dímelo y diré que no eres mi hermano crema que por mi mejor
—Ese no es el caso...
—Entonces explícame ¡¿Cual es el puto problema?
—¡TU! Eres el problema Edward tú y solamente tú, con esa maldita actitud de mierda que te cargas
—Si ya fue todo lo que tenias que decir ¿me puedo largar de una buena vez?
—¡Haz lo que quieras! — fue lo ultimo que dijo Emmett, antes de que Edward saliera hecho una furia.
Yo simplemente me quede estática en el mismo lugar, de donde lo escuche todo, cuando Edward salió me vio, pero no dijo nada o bueno eso pensé hasta que se regreso y me miro con esos ojos que ya no poseían aquel brillo que tanto amaba.
—¿Quién te viera Bella? No te conocía esas mañas…
—Yo, esque….
—No, me interesan tus excusas, espero que hallas escuchado lo suficiente como para saber que todo término ¿no? — yo simplemente asentí, no podía pronunciar nada más, fue todo lo que dijo y simplemente como vino se fue, de la nada.
Fue lo último que aguante antes de soltarme a llorar, termine sentada en el piso de los pasillos del instituto, llorando como si aquellas lágrimas se me fuera la vida entera, toda una vida de ensueño. Pude notar cuando Emmett salía de aquel salón, puesto que se puso de cuclillas y me abraso.
Me limpie rápidamente aquella lagrima traicionera, aquellos recuerdos permanecían tan nítidos en mi memoria, que no parecía que ya habían pasado años desde aquel acontecimiento. Y sobre todo teniendo en cuenta que soy una persona totalmente distinta, ya una mujer y no aquella adolecente, no entiendo por que esa sensación me sigue persiguiendo.
Aquel comentario que hiso Jacob, que pasaría si de verdad si hubiera regresado, si lo volviera a ver, lo trataría como un antiguo compañero de clases, como la persona que más me ha lastimado, un desconocido. Mire el reloj de mi celular y me di cuenta que ya era hora de ir por Alice, tome mi abrigo y bolsa y me dirigí a su casa, llegue rápidamente ya que vivíamos cercas. Toque el claxon del carro y como siempre ella salió disparada hacia el carro.
Por ultimo pasamos por Rosalie y nos dirigimos hacia la cafetería que acostumbrábamos ir, en el camino no hablamos más que de temas triviales, sin mucha relevancia, llegamos al café y pedimos lo mismo de siempre.
—¿Alice te encuentras bien?— le pregunto Rosalie, al ver a nuestra amiga un poco ausente, muy raro en ella.
—Si, es solo que no se…
—¿Cómo que no sabes? — le pregunte
—No me digas que ¿tu también? —dijo esta vez Ros
—¿Yo también que?
—Es solo que desde aquel comentario de Jacob, Emmett a estado un poco distraído y por lo que veo tu también Alice y Bella no se les queda tan atrás — ante aquel comentario ni Alice ni yo respondimos nada —ven por eso nunca me agrado él, si el poco tiempo que lo conosi no me simpatizo mucho, a un después de irse, armo una revolución con ustedes dejando heridos sin pensar en nada mas que en él…
—Rosalie… — intento pararla Alice
—No me digas que no Alice, mira como estas, además lo que él hiso no fue más que una acto egoísta e idiota.
—Es solo que, tengo un mal presentimiento, es solo eso Rosalie — le contesto Alice
—¿Podemos cambiar de tema? —pregunte finalmente yo, ella simplemente asintieron.
Edward Pov
Sábado, solo tuve que ir a la obra medio día, llegue rápidamente a mi casa, se le podría llamar a si, hice un poco de limpieza y trate de reparar varias cosas de la casa, aunque algunas sin mucho éxito ocuparía a un profesional. Prepare algo de comida, al principio cuando me fui de este lugar no era mi fuerte, pero ahora puedo asegurar que soy de los pocos hombres que no son chefs y cocinan muy bien. Observe un rato la televisión, pero no dure mucho, tenia que entretener mi mente en algo, no quería, me negaba completamente a que recuerdos invadieran mi mente, ya tenía con los que me acorralaban casi todas las noches.
Para mi suerte en ese momento sonó mi teléfono celular y lo conteste. Eso me serviría un rato para distraerme.
—¿Bueno? Edward Cullen
—Hey Edward. — reconocí al instante la voz de mi mejor amigo y abogado.
—¿Cómo estas? Ben ¿Qué tal las vacaciones?
—Bien gracias y ¿tu como vas?
—Sigo vivo y aquí, así que creo que llevo ya gran ventaja ¿no crees?
—Hay Edward. Si no puedes ¿Por qué no mejor te regresas?
—Por que puedo con esto Ben, además yo me hice aquella fama y repudio ante ellos, y mis asuntos son de negocios nada más
—En ese caso, me alegra que vallamos a vivir una vez más en el mismo pueblo, aunque las circunstancias no son las mejores…!
—Jajajaja. Claro a mí también me alegra amigo, y ¿Cuándo regresan?
—La siguiente semana, después de estas gratificantes vacaciones hay que regresar a la realidad jajaja
—Que envidia me das, espero en unos meses estar a si
—Ya veras que si, Edward. Ganaremos ese juicio y tendremos todas las de ganar, esa bruja no se saldrá con la suya
—Espero que a si sea, que mi cuenta se esta vaciando, más rápido de lo que esperaba.
—Por como esta yendo todo, esta avanzando más rápido de lo que esperábamos…
—Espera, espera, ¿no se supone que estas de vacaciones?
—Si, pero me e dado mis escapaditas además a Ángela no le molesta mucho…
—Jajaja. Y el adicto al trabajo soy yo, sabes mejor ve a disfrutar tus últimos días de vacaciones
—Jajaja. Ok, entonces Edward te veo pronto, cuídate bye.
—Igual cuídate, bye.
Ben junto con su esposa Ángela, se habían convertido en dos grandes amigos y parte de mi vida, los conozco desde hace años, son de las únicas personas que conocen todo acerca de mis errores que son demasiados y las cosas que me han ocurrido con el pasar de aquellos actos. Cada circunstancia distinta. Ben era abogado y trabajaba con Emmett y su esposa Rosalie, por lo tanto el también conoce a toda mi familia y se lleva muy bien con todos, simplemente que conmigo como trato sin estar escrito, no tocábamos ese tema. Actualmente Ben, estaba tratando de solucionar un problema legal, creo que este fue el que me llevo a cometer dos de los errores más factibles de mi vida.
Escuche una vez mas sonar mi celular, se me hizo raro, no era una persona muy sociable a si que casi nunca nadie me llamaba.
—¿Bueno?
—Hola amor. ¿Cómo estas?
—¿Qué paso Jane? —conteste con tono molesto
—¿Qué esa agresividad ante tu linda esposa?
—Jane, tú y yo no tenemos nada que hablar, al menos que sea ante un juez
—Vez amorcito, como siempre llevas todo a los extremos —dijo todo con tal calma que me llenaba de rabia
—Te lo repito una vez más ¿Qué quieres?
—Hay que impaciente eres, ocupamos más dinero
—Esta bien, te lo depositare el lunes ¿algo más? — sabia que lo más conveniente era llevar la fiesta en paz, aunque me tragaba todo mi coraje, le depositaria el maldito dinero si eso la mantenía tranquila
—Me entere que regresaste a casa, por ese nuevo trabajo tu yo y dime ¿ya viste a tu amada familia?
—No tengo porque responderte esa pregunta pero lo are, no, no la e visto, además como tu dijiste vine aquí por asuntos de trabajo, nada más.
—Hay corazón, el rencor es malo, y las mentiras lastiman mucho al corazón deberías hablar con tus padres sobre esto… ¡ups! Se me olvido que no tienes padres y los que creías tener, no lo son, lo siento tanto querido ¿tal vez quieras hablar con tu hermano mayor o hermanita? ¡ups! Se me olvido que tampoco tienes hermanos y que a lo mejor uno de ellos era consiente de todo esto ¡ups! De nuevo…
—¿Ya terminaste de lanzar tu veneno Jane?
—Creo que si corazón, una cosa más. Él se quedara conmigo
Y antes de que siquiera pudiera responderle algo la muy víbora me colgó, maldita sea ella era el mismo diablo personificado, ante mi rabia contenida le di un puñetazo a la pared, el cual me dolió. Aquellas palabras habían traído muchos recuerdos de un momento a otro, no quería, no quería recordar ninguno de ellos, no quería ser una vez más abrumados por ellos. Agarre rápidamente las llaves del coche y me dirigí a un bar, tomar nunca era la mejor solución pero ante mi coraje, prefería eso a cometer una estupidez más. Llegue en un tiempo record, aquel bar que visitaba tanto cuando era mas chico. Pase mucho rato, la verdad no se cuanto, solo se que fue mucho, absorto entre una copa y yo, bebí como hace mucho no lo hacia, solo deje que el alcohol que recorría mi cuerpo me tranquilizaba de una manera o otra. Subí una vez más a mi coche, pero esta vez como destino mi casa, no estaba seguro si estaba en las mejores condiciones para conducir, pero a un a si me arriesgue.
El camino parecía tranquilo, pero sentía mi cuerpo cansado y mis parpados se querían cerrar, no sabia cuanto tiempo más aguantaría.
Carlisle Pov
Se encontraba toda mi familia, incluyendo a Jacob y Bella, que ya formaban parte de esta, conversábamos de distintos temas. Observe hacia mi derecha donde se encontraba sentada mi amada esposa, sabia que al igual que a la mayoría de los integrantes de esta familia estaban pensando, sobre aquel simple comentario que hizo Jacob hace unos días y yo no era la excepción de esos pensamientos, pero que pasaría si de verdad regresara.
—¿Carlisle? — me hablo Esme con el teléfono en la mano
—¿Qué pasa?
—Te hablan del hospital — se me hizo raro, puesto que hoy no trabajaba, le agarre el teléfono y conteste.
—Habla Carlisle Culle ¿Qué pasa?
—Señor Cullen, de casualidad ¿tiene un hijo llamado Edward Cullen? —aquella pregunto se me hizo extraña
—Si, ¿Por qué? ¿Pasa algo?
—Si, señor esta hospitalizado, tuvo un accidente automovilístico, queríamos informarles. Para que venga.
—Si, muchas gracias señorita. — y colgué. Aquella noticia me había dejado estático.
—¿Pasa algo papá? — me pregunto Alice y fue cuando note que todas las miradas estaban puestas en mi
—Sí, hablaron del hospital, preguntando que si Edward Cullen era mi hijo, puesto que había tenido un accidente…
