La noche era agradable, no hacia el frio que las anteriores noches solia hacer, pero tampoco el calor agobiante que reinaba por el día, alrededor de una fogata se encontraban un monje ,una exterminadora y su eterna compañera de batrallas,Kirara, pequeño demonio zorro y un hanyo todos cenaban tranquilamente.

Hablaban de vez en cuando tratando de acabar con el incomodo silencio, todos menos cierto hanyo que se contetaba con mirar en cielo y las estrellas detenidamente como si

alli estuvieran las respuestas que tanto buscaba.

La echaba de menos y no entendía porque ¿no se supone que despues de elegir a Kikyo

,la mujer que "amaba" sería feliz? Todas las noches iba a verla y la hacia suya , al igual que hacia cuando Kagome estaba con ellos.

Agitó con fuerza su cabeza se odiaba asi mismo por no saber a quien amaba hacia tres años que no la veia que no oía ningún SIENTATE jamás creyó echar de menos algo como

eso, la habia buscado muchas veces pero no encontraba rasto de su olor, preguntaba en todas las aldeas pero no la encontraba, incluso ahora mismo le parecia sentir su olor...UN MOMENTO.

Se levantó y olfateó el aire una y otra vez ERA SU OLOR ,sus compañeros se acercarón a él.

-¿Qué ocurre inuyasha?-dijó la exterminadora

-Siento su olor, es ella-bajó de la rama y corrió hacia el bosque

-INUYASHA ¿DE QUIEN HABLAS?-gritó el monje que corria detrás de él intentando alcanzarle,algo inútil pues era bastante rápido.

-KAGOME-gritó como si la nombrada pudiera oirle, haciendo que una alegria recorriera

los ojos de sus amigos.

Sus pasos era firmes y elegantes, sus ojos permanecian cerrados a pesar de llevar varios

kilometros recorridos se negaba a abrirlos y aunque sus sentidos estuvieran pendientes de cualquier demonio que cometa la estupidez de atacarle, sus pensamientos giraban en torno de cierta humana, era cierto que se habia puesto muy hermosa y su poder no habia echo mas que aumentar y superaba por mucho al de muchas youkai que habia conocido.

Abrió los ojos con pereza, se dio cuenta de que habia llegado a una llanura al final del bosque se dirigió a un árbol y apoyó su espalda contra el árbol, estaba cerca de su grupo para vigilar si algún demonio de bajó nivel atacaba, el último que lo había intentado, estaba en medio del bosque partido en dos por cierta sacerdotisa era un demonio fuerte no tanto como el pero fuerte y esa humana lo mató como si fuera lo más fácil del mundo.

Sus pensamientos viajaron otra vez hacia ella, él había estado buscando una compañera

muchas youkais querían convertirse en su compañera pero eran demasiado débiles y no

le convencian para nada pero esa mujer era fuerte, y al contrario de lo que él creia no pertenecia a su estupido medio ó una suave carcajada, la idiotez de su hermano no conocía limites, no marcar a una hembra fuerte valiente ,decidida y hermosa mas que ninguna.

Entonces sonrió de una forma oscura y seductora"Acabó de encontrar a mi compañera" pensó mientras admiraba la luna llena"Preparate inuyasha, kagome será mia"

Sentí la presencia del hanyo inuyasha y de mis amigos acercandose a í observando el reflejo de la luna en el agua era hermoso e incluso romántico.

Kagome...-susurró una voz detrás de mi

Hola inuyasha ¿Qué tal está Kikyo?-dije con mi mas sincera sonrisa;hace años no sería capaz de hacerlo pero supongo que el tiempo lo cura todo incluso el amor que un dia sentí por él.

Noté que se tensó por la pregunta, la verdad no entiendo porque pero antes de que pudiera preguntarle un abrazó me tomó por sorpresa.

-Kagome, te he echado de menos!-no pude evitar que gotas cristalinas se pasearan por mis mejillas-oh por dios como has cambiado-exclamó cuando se separó de mi.

-Tambien me alegró de verte Sango-dije sinceramente- y tambien a usted excelencia-pronuncie cuando el monje se acerco a mi.

-Lo mismo digo señorita Kagome y si que ha cambiado habrá dejado algún corazón roto

en alguna aldea-dijo recorriendo mi cuerpo con sus ojos lascivos lo cual ganó una bofetada de mi amiga.

Jejeje-reí sinceramente por primera vez en mucho tiempo.

Kagome...te echado de menos-noté un peso en mi hombro derecho-SHIPPO-grité mientras lo acuné entre mis brazos-no llores todo está bien-lo tranquilizé, sonreí cuando se aferró con sus manos a mi oscura capa, quedandose dormido.

-Supongo que tienen preguntas se lo contaré todo pero por favor vamos a la aldea estoy algo cansada-explique, aunque mis palabras sonaron demasiado cansadas.

-kagome...-

-Por favor, inuyasha en la aldea-y asi nos pusimos en marcha.

Llegamos cuando ya era de dia a la aldea, yo solo quería dormir pero supongo que antes debo dar una larga explicacióé y me senté , veia los rostros cargados de interés de mis amigos"buffff, menos mal que estan mas despiertos que yo"