Title: "Grullas de papel" (continuación de "A mí manera")
Chapter: Why lie to me?
Autor: Otoha Koneko
Serie: Code Geass: Hangyaku no Lelouch
Iniciado: 23 de julio
Finalizado:
Status: En progreso (2/¿?)
Pairings: LuluSuza, SuzaLulu
Warnings: ¿Spoilers? Shonen-ai, Character Death más adelante, igual que el Lemon
Disclaimmer: ¿Qué puedo decir que no sepan? Code Geass no es mío, y si insinúo otra cosa, un Guren podría dispararme… ToT
Music: Life for Rent-Dido
»•·.·´¯`·.·•GRULLAS DE PAPEL •·.·´¯`·.·•«
A Code Geass Fanfic
Capítulo 2: Why Lie to Me?
─Lelouch…─ suspiró Suzaku─. A mí me gustaría que Lelouch estuviera aquí…
Al escuchar eso, Lelouch casi derrama el refresco en la mesa, y C.C. miró con discreta curiosidad hacia donde estaban Suzaku y Nunnally haciendo grullas de papel, y comiendo pizza al mismo tiempo. Ella comprendía muy bien lo tensa que era la situación para su cómplice.
─ ¿Lo has visto?─ murmuró Lelouch a C.C. Ella asintió enérgicamente.
─Sí─ contestó la mujer, tratando de aligerar más el ambiente─. Su pizza es hawaiana. Adoro la pizza hawaiana. ¿Qué tal si pedimos…?
─ ¡No me refiero a eso, mujer tonta!─ exclamó perdiendo los estribos. Bien, la intención de C.C. había sido buena…
Lelouch sintió que las miradas de la gente se dirigían hacia él cuando había gritado de esa manera, mirándolo escandalizados, algunos moviendo negativamente la cabeza, y haciendo comentarios sobre la extinta caballerosidad y el poco respeto hacia una chica, especialmente a una tan linda. Se puso nervioso al sentir que las miradas, encubiertas por los lentes oscuros, de Suzaku y Nunnally también se posaban sobre ellos, y comentaban algo en voz baja.
─Eres muy interesante─ comentó C.C. y tomó otra rebanada de pizza, y luego bajó su voz, mirándolo directa intensamente─. Allí los tienes, Lelouch. ¿Y ahora qué piensas hacer?
─Seguirlos.
─ ¿Seguirlos?
─Sí, necesito abordarlos en un lugar que esté muy poco concurrido─ dijo Lelouch, con ademán pensativo─. Y este lugar es demasiado concurrido para eso.
─ ¿Entonces dices que vamos a seguirlos? ¿De verdad?
─ ¿Qué no acabas de escuchar lo que acabo de decir?
─…
Silencio y sonrisa socarrona de C.C.
─…
Silencio y mirada irritada de Lelouch
─ ¿Hablabas en serio?
Lelouch estaba comenzando a perder la paciencia con la mujer, pero se limitó a bufar enfadado.
─Bueno, pues entonces hazlo ahora─ dijo C.C. comiendo más de su pizza, con tono desenfadado─. Porque ya se van.
Lelouch dirigió su mirada a la mesa de Nunnally y Suzaku, y se dio cuenta de que ya habían dejado pagada la cuenta y se había marchado de allí.
─ Pero… ¿A qué hora pagaron la cuenta?
─Mientras tu explicabas tu plan y me gritabas─ contestó C.C. con voz burlona. Parecía que estaba disfrutando mucho con todo esto─. ¿No vas a seguirlos?
─ ¿No vas a acompañarme?
─ ¿Y quién pagará la pizza? Más importante aún: ¿Quién crees que se va a comer la pizza? Porque obviamente tu pagarás ¿no es así?
Lelouch la miró con rabia y le dejó dinero para que C.C. pagara la pizza, y vio a los dos chicos dejar la zona de comida rápida, Suzaku llevando a Nunnally en una muy sencilla silla de ruedas, a diferencia de la que tenía Nunnally, seguramente para no llamar la atención con una demasiado vistosa.
Mientras tanto, Suzaku iba perdido en sus pensamientos. Ese chico rubio ojiverde* le había provocado una extraña sensación, a pesar de haber sido tan grosero con aquella "pobre" e "indefensa" chica. Y su voz. No podía olvidar el tono arrogante de la voz que tanto amó una vez.
En cuanto a Lelouch, comenzó a experimentar una serie de emociones mezcladas. Estaba contento por haber dado con ellos sin ningún problema, y triste a la vez por haber dejado a Suzaku y a Nunnally con una carga de responsabilidades abrumadora, especialmente lo sentía por el chico castaño. Desgraciar de esa manera la vida de Suzaku era lo que menos hubiera querido hacer, pero tenía que hacerlo por el bien del mundo.
Ahora le importaba muy poco el mundo.
Lelouch iba siguiéndolos a una distancia lo suficientemente prudente tanto para no perderlos de vista como para que no se dieran cuenta de sus movimientos. A veces se metía en las tiendas. Cuando los perseguidos se metían en alguna tienda, Lelouch se metía en una que estuviera enfrente, fingiendo estar interesado en los productos ahí exhibidos, para después salir sin comprar nada. Tenía que esperar el momento en el que Suzaku y Nunnally se separaran por lo menos durante unos instantes para poder hablar con él.
•••
En la Academia Ashford, Kallen, Gino, Rivalz, Nina y Anya estaban reunidos comiendo pizza, y con la televisión encendida.
Ahora que Milly se había marchado del colegio era Gino quien se encargaba de fungir como presidente del Consejo Escolar, y en ausencia de Lelouch, Kallen ocupaba el puesto de vicepresidenta. A pesar de que Milly ya no era directamente la presidenta, siempre tenía una excusa para darle ideas a Gino sobre festivales escolares, y seguían siendo tan vistosos, laboriosos y sin sentido como de costumbre, pero a pesar de eso ellos se divertían.
Para Kallen la diversión había tomado un papel muy importante en su vida. La ayudaba a mantener la mente ocupada en cosas alegres, en vez de sentir pena por todo lo que sufrieron Lelouch, Suzaku e incluso Nunnally. Simplemente era algo que no podía evitar, y constantemente se preguntaba cómo habrían sido las cosas si nada de esto hubiera tomado un rumbo extremadamente trágico para ellos, a pesar de que para el mundo todo estaba bien. Que montón de porquerías.
─ ¡Oh, mierda!
Esa maldición llamó la atención de la distraída pelirroja, que posó su vista en la televisión. Todos la habían estado viendo, pero ella no había puesto mucha atención. No estaba interesada.
Ahora se arrepintió de su falta de cuidado.
─"Nos ha llegado el reporte de que otro japonés ha sido asesinado"─ decía Milly muy seria y compungida en su noticiero─. "Con esta ya son cinco las muertes entre la población japonesa en esta semana. El civil perdió la vida al ser acribillado por un sujeto, del que hasta el momento, solo tenemos la siguiente descripción: parece ser alto, cabello castaño, y viste con un traje negro con bordes plateados. La policía sugiere que puede ser integrante de una especia de organización racista dado el parecido de la vestimenta de los asesinos en los casos anteriores, y se ha llegado a insinuar que de salirse este caso de las manos de la policía, tendría que pasar directamente a manos de Zero y a los Caballeros de la Ronda. Si tiene más información al respecto, por favor comuníquese a nuestros teléfonos".
Un silencio tenso se instaló en la Sala del Consejo Estudiantil.
─ ¡Eso es horrible!─exclamó Rivalz, horrorizado─. ¿Quién podría estar matando a los japoneses?
─Bueno, muchos nobles perdieron sus privilegios en este lugar cuando Japón se independizó finalmente─ señaló Gino con el ceño fruncido─. Supongo que buscarán levantarse nuevamente en armas.
─Y recuperar lo que no les pertenece─ dijo Anya, con su típica postura estoica.
─Espero que todo esto se solucione antes de que se agrave el problema─ dijo Kallen─. Porque estos sujetos están arruinando todo lo que se ha logrado con mucho esfuerzo y sacrificio.
Todos asintieron y les llegó una imagen mental de Lelouch muriendo frente a sus ojos.
•••
Lelouch comenzaba a dormitar, sentado en ese incómodo asiento de la sala oscura. Siguiendo a Suzaku y Nunnally, había acabado dentro de una sala de cine, viendo una aburrida película de terror. El se encontraba en los asientos de atrás, mientras que los chicos habían optado por los asientos de en medio, para tener una buena visibilidad.
Maldición, esto apestaba. ¿Por qué rayos no se separaban ni un momento? Claro, era bastante obvio: Nunnally no podría entrar a un cine por su cuenta, y Suzaku hacia un buen trabajo cuidando de ella. Lelouch estaba muy satisfecho por la dedicación del joven hacia su querida hermana, pero ahora mismo deseaba que a Suzaku se le olvidaran todas esas promesas.
Para su buena suerte, cuando la película no llevaba ni diez minutos, Suzaku le murmuró algo a Nunnally y se levantó del asiento. Ella asintió y volvió a posar su mirada en la pantalla, mientras su amigo pedía disculpas al salir de la hilera de asientos, dirigiéndose a la puerta de salida, no sin antes colocarse los lentes oscuros. En cuanto salió por aquella puerta, Lelouch esperó un momento y enseguida también pidió disculpas y salió de la sala para seguir a Suzaku. En cuanto salió lo vio girar hacia la derecha del pasillo y supo a donde se dirigía: a los baños públicos para hombres.
Cuando llegó divisó allí a C.C.
─ ¿Qué haces aquí?
─Ya acabé con la pizza, y creí que tal vez necesitaras mi ayuda─ dijo C.C. en voz baja─. Kururugi acaba de entrar a este baño. Yo me encargaré de que nadie entre a este baño ¿de acuerdo?
Lelouch asintió, inmensamente agradecido con ella. Esperó un momento, y cuando entró en el baño de azulejos blancos, lleno de orinales, cubículos de baño, lavamanos y espejos enormes y bien pulidos, encontró a Suzaku lavándose las manos. Sonrió al ver que no había nadie en el baño más que ellos dos, así podría hablar con él.
De pronto todo el mundo desapareció a los ojos de Lelouch. En ese momento solamente estaban ellos dos, ni siquiera se acordaba de su hermana, o de C.c., o o de que se suponía que él estaba muerto. Tomó una larga bocanada de aire, antes de zambullirse en la incertidumbre respecto a la reacción de Suzaku. Avanzó lentamente hacia él, y se paró a un lado del joven. Al estar así de cerca con él, se le olvidó todo lo que quería decir.
Suzaku, al notar que el joven lo miraba fijamente, también clavó su vista oculta entre los cristales oscuros en él, desafiante y desconfiado. No cabía duda, era el mismo chico de la pizzería.
─Cuanto tiempo, Kururugi Suzaku…
Al escuchar esto, el chico casi se cae de la impresión. ¡Ese chico se había dado cuenta de quién era! ¡Y esa voz…!
─No sé de qué estás hablando─ espetó, dispuesto a salir de allí, pero Lelouch le impidió el paso, interponiéndose entre él y la salida.
─ ¿No me reconoces?
─ ¿Cómo podría recordarte si no te he visto en mi vida?
─Es de mala educación no recordar a las personas, Suzaku…
─ ¡Ya te dije que yo no…!
Todo lo que Suzaku habría querido decir quedó atrapado entre sus labios y los de Lelouch, que lo besaba desesperadamente, como si quisiera recuperar el tiempo perdido, esperando reparar con sus labios el daño causado, y haciendo que todas las palabras estuvieran de sobra en ese momento.
Suzaku abrió los ojos, sorprendido y tocándose los labios cuando el beso terminó. La textura suave y cálida de esos labios era familiar. Miró los ojos que estaban a la expectativa de lo que sucediera a continuación. No, no podía estar equivocado, esa persona solamente podría ser…
─ ¿L-Lelouch?
Arrojó sus lentes de sol al suelo, y esperó impaciente cualquier cosa que le indicara si su deducción era veraz o falsa
Por toda respuesta, el hombre frente a él se despojó de la peluca negra, y con cuidado retiró las lentillas azules de sus ojos, revelando así a un joven pelinegro de ojos amatistas. El Rey Demonio Lelouch Vi Britannia. Lelouch Lamperouge. Zero.
El único al que amaba Suzaku.
─Hola, Suzaku, ya hace tiempo ¿no?…─murmuró Lelouch suavemente, contemplando fijamente al chico─. Perdóname.
─ ¿De verdad eres tú?─ preguntó Suzaku, temeroso─. ¿Cómo es que…? ¿No se supone que estás muerto?
─ ¿No se supone que Kururugi Suzaku está muerto?─contraatacó Lelouch.
Una lágrima se le escapó a Suzaku, y se derrumbó en el duro piso. Lelouch se arrodilló junto a él preocupado, temiendo que estuviera inconsciente en un momento como ese, y no estaba del todo equivocado: Suzaku parecía estar a punto de desmayarse.
─Vamos a otra parte a hablar Suzaku, C.C. no puede vigilar esta puerta por siempre.
Suzaku no respondió, simplemente se dejó llevar por Lelouch, que ya había vuelto a colocarse su peluca y los lentes de contacto, y se había encargado de que los lentes de sol del castaño estuvieran bien colocados.
En cuanto salieron del baño, C.C. los miró irritada.
─ ¿Saben cuántos tipos ya me mandaron a freír espárragos? ¡Es mejor que nos vayamos de aquí!─luego notó la mirada ausente de Suzaku y se quedó perpleja─ ¡Vaya Lelouch! ¿Qué pasó?
─No pasó nada. Vámonos…─sacó el celular de Suzaku de la chamarra que llevaba, y encontró el número de Nunnally y comenzó a escribir:
"Tenemos que dejar la película. Voy a enviar a alguien para recogerte, no te asustes. Ya lo verás cuando nos veamos en el restaurante que está enfrente del centro comercial".
Suzaku
─ ¿Y quién irá por ella?─ preguntó C.C. interesada, al terminar de leer el mensaje.
─Tú.
─ ¿Yo? Creo que ya estás comenzando a aprovecharte de mi amabilidad.
─ ¡Sólo ve! Está en las cinco, entre los asientos de en medio. Y recuerda, eres Ana Cáceres con Nunnally, da el mismo nombre en cuanto llegues al restaurante preguntando por Antonio Salazar, que seré yo.
C.C. se marchó muy indignada, y Lelouch se limitó a arrastrar a Suzaku hacia el restaurante, comenzando a preocuparle el hecho de que el castaño no hubiera dicho nada aún, y que su mirada pareciera vacía.
Cruzaron la calle sin problemas, y al parecer nadie parecía muy interesado en ellos, así que ingresó al restaurante de comida internacional. Era un edificio de cuatro plantas y una terraza, pintado de café y rojo y detalles en madera que le daban un acabado rústico. En su interior era igualmente elegante, y parecía ser que ellos desentonaban un poco por las ropas casuales que llevaban.
─Buenas tardes, señores─ dijo uno de los trabajadores─. ¿Les ofrezco una mesa?
─En realidad queríamos alquilar la terraza─ contestó Lelouch, sacando una cartera llena de dinero para pagar─. ¿Cree que sea posible?
─Por supuesto, acompáñeme por favor─ le indicó el joven, para encargarse de la petición de Lelouch.
Suzaku no podía salir de su estado de shock. Todo el esfuerzo que había puesto en resignarse y continuar con su vida sin Lelouch había sido hecho trizas de golpe, sin aviso previo. Ahora solamente tres preguntas se repetían constantemente en sus pensamientos, atentando contra su paz y salud mental:
¿Por qué me haces esto?
¿Por qué me mientes, Lelouch?
¿Por qué sigues buscando cualquier medio para continuar haciéndome daño?
─…la mujer se llama Ana Cáceres, y vendrá con otra chica en silla de ruedas. Cuando pregunten por mí, déjenlas pasar, por favor.
─Como usted guste.
Lelouch jaló a Suzaku de la manga de su blusa, y cuando el castaño se dio cuenta, ya estaba en la terraza del cuarto piso.
─Tráiganos cuatro aperitivos y queremos…─ escuchó que pedía Lelouch, y el joven mesero asintió, retirándose cuando terminó de anotar la orden.
Los ojos de Lelouch y Suzaku se encontraron, al fin estaban solos para hablar.
─Suzaku… yo…
Lelouch intentó tocar el hombro de Suzaku, pero este se echó hacia atrás, no sin antes propinarle un fuerte puñetazo a Lelouch en uno de sus pómulos, acompañado de una exclamación de rabia de Suzaku. El nuevo Zero se sorprendió al sentir las lágrimas mojar sus mejillas, cayendo una tras otra, cada una dolorosa, que mando como el nombre del ser al que más amaba y odiaba en ese momento.
─Me lo merecía─ murmuró Lelouch.
Suzaku apretó los dientes y se dio la vuelta, corriendo desesperado hacia el borde de la terraza. En cuanto llegó allí se detuvo y se giró para mirar a Lelouch con tristeza.
─ ¡Tú nunca vas a dejar de lastimarme!─ lo acusó Suzaku, y Lelouch se quedó estático─. ¿Por qué me mientes, Lelouch?
─ ¡De verdad lamento mucho todo lo que te estoy haciendo pasar!─ aseguró Lelouch, comenzando a sentir pánico. Sólo un pequeño movimiento era la barrera entre la vida y la muerte de Suzaku, y no quería destruir el límite con alguna estupidez suya─. ¡Era necesario que hiciera esto!
─ ¡No! ¡No era necesario que desaparecieras de mi vida!─ gritó Suzaku─. ¡Tal vez el mundo necesitaba deshacerse de ti, pero yo te necesitaba! ¡Pero claro! ¡A ti eso te importa una mierda! ¡A ti siempre te importé un carajo!
─ ¡Eso no es verdad!
Suzaku se viró, mirando hacia abajo. Era perfecto. Era la altura perfecta para arrojarse al vacío, para destrozar el cuerpo que de poco le servía a un alma que ya estaba hecha pedazos.
─ ¡Suzaku, no lo hagas! ¡Por favor, vive!
Ante esta palabra, Suzaku detuvo su avance, con las pupilas dilatadas… El recuerdo de una batalla, un anhelo mancillado por una orden egoísta…
Una mirada amatista, una orden impetuosa…
"¡Vive!"
Una dulce pero aterrada voz de una joven princesa…
"¡No mueras Suzaku! ¡Vive!"
Suzaku retrocedió, sin tener control sobre su cuerpo, y se dejó caer, con su energía totalmente aplastada.
Sin decir nada, Lelouch se acercó a él y rodeó sus hombros con su brazo, destrozado por lo que acababa de presenciar, ejerciendo mayor fuerza en su agarre. No quería volver a dejarlo ir.
─ ¿Qué… es lo que me has hecho, Lelouch?─ murmuró Suzaku con voz débil. Estaba agotado tanto física como mentalmente, y el britanniano notó el castaño se estaba desvaneciendo en sus brazos, dejándose envolver por el calor del pelinegro. Quería estar así siempre.
─Lamento todo lo que te he hecho, Suzaku─ se disculpó Lelouch con un nudo en la garganta─. Creí que la decisión que tomé era la mejor, pero… no era lo que yo quería. Es por eso que decidí volver.
─Seguramente volverás a irte─ rió Suzaku con amargura.
─Prometo que no lo haré.
─No sé si poder creer en tus promesas.
─Pues entonces cree en lo que de verdad siento por ti─ dictaminó Lelouch con las mejillas sonrojadas, provocando que Suzaku tuviera la misma reacción que él─. Crees que podrás… ¿perdonarme?
─Tendré que pensarlo─ dijo Suzaku levantándose bruscamente─. Lo que me hiciste no tiene nombre.
─Entonces…
─Aunque no te perdone, te sigo amando─ soltó Suzaku, con voz fría─. Si quieres mi perdón tendrás que hacer méritos. Ya veré que tan sinceras son tus palabras, o que tan buen mentiroso eres.
Lelouch sonrió y le besó inesperadamente una mejilla.
─Gracias por la oportunidad.
─Agradéceme hasta que estemos seguros de que no vas a desperdiciarla. Que no se te olvidé que aún estoy enojado contigo, así que no vuelvas a hacer cosas como esas sin mi permiso.
El pelinegro asintió, sonriendo resignado. Ya sabía que algo como esto pasaría, y le aliviaba que no hubiera sido peor. Porque por lo que había hecho, realmente pudo haber estado peor
─Pero más importante ahora…
─ ¿Más importante que tú, Suzaku?
─… ese fue un pésimo intento, Lelouch.
─Lo siento.
─Como decía, ahora lo que importa es…
─ ¿Suzaku-san?
Una tierna voz los interrumpió, y una joven castaña los miraba incrédula, sentada en una silla empujada por una enfadada C.C.
─… la reacción de Nunnally.
*Fín del Capítulo*
Notas de la Autora:
*Recuerden que la peluca de Lelouch era rubia y sus lentillas verdes.
