¡Hola! Día martes, subo el nuevo capítulo. En verdad, espero que les haya gustado y le agarren el gustito a ésta historia :)

-¡Haruka! – la llamó mientras terminaba de preparar el desayuno

-¡ya voy! – respondió mientras terminaba de ponerse el uniforme

Bajó rápido para poder desayunar con su padre. Ese día, debía ir a la primaria. Iría a una llamada Seishun Gakuen. Su padre, le había dicho que él también había asistido al instituto ahí. Así es que estaba emocionada.

-Neh, Ryoma –

-¿Sí? –

-Estás seguro que el club de tenis… ¿es bueno? – preguntó dudosa

-El mejor de Japón, según recuerdo – respondió

-Pero… no podré estar en el mismo club que tú hasta que empiece el instituto, ¿no? –

-No – dijo simple – Aún eres muy pequeña para ese club.

-Neh – él la miró – Cuando vuelva de la escuela, ¿jugamos un poco? o ¿te da miedo? - lo retó

-¡Jamás! – la miró desafiante

-Voy a machacarte, viejo – se puso de pie – ya terminé. ¡Me voy a la escuela! – tomó su bolsa de raquetas y se puso sus zapatos

-¡Ve con cuidado! –

Sí, su hija se fue a la escuela y él debía hacer cosas también. Sus sempais se habían enterado que había regresado a Japón por cortesía de Momoshiro, y querían celebrar un partido de bienvenida. Así es que limpió los trastos del desayuno lo más rápido que pudo, tomó su bolsa de raquetas, y subió a su motocicleta.

Suspiró mientras conducía en dirección a las canchas callejeras. Hacía buen tiempo en Japón, estaba feliz por eso. Estaba feliz de estar ahí, de sentirse en casa… viajar le gustaba, pero de vez en cuando poner el freno estaba bien.

Más ahora que Haruka estaba creciendo. Necesitaba establecerse en un lugar ya que así ella podría madurar más rápido. Ya seguirían viajando después. Tenían toda la vida para eso.

Aunque le gustaba el hecho de haber vuelto, también estaba presente la esencia de ella. Sí, porque aunque no le gustaba admitirlo; estar en Japón había hecho que reviviese todo lo que ha vivido con ella. Aunque se suponía que ella estaba muerta para él, no podía evitar el sentirse nostálgico y solo. No podía evitar pensar el qué hubiera pasado si ella no hubiera sido tan cobarde.

Suspiró una vez más antes de estacionar la motocicleta y quitarse el casco.

-Echizen – le habló Momo una vez llegó al lugar de reunión - ¿Cómo ha estado tu noche?

-Bien – respondió – Al menos Haruka parece feliz

-Hola, Echizen – habló Tezuka su ex capitán, tan serio como siempre

-¡O'chibi! – se emocionó Eiji y lo abrazó

-Tú no cambias, Eiji-sempai – deshizo el abrazo por falta de oxígeno

-Tú tampoco, Echizen – dijo Fuji

-Veo que también estás aquí, Fuji-sempai – le sonrió

-También yo – habló Oishi

-Ha pasado tiempo – saludó Ryoma a Oishi también – y… ¿los demás? – preguntó

-Kaoru ha tiene un torneo en Alemania – respondió Eiji – Inui está muy ocupado con sus investigaciones y Taka-san está ocupado con su restaurante de Sushi – explicó

Luego de conversar durante un rato, jugaron unos partidos de dobles para divertirse. Los únicos que se dedicaban 100% al tenis, eran Tezuka, Kaoru y él. Aunque él ahora estaba en un receso y sería entrenador de tenis en el instituto Seishun Gakuen. Momoshiro era un respetado médico, Oishi era abogado, Fuji había decidido hacerse cargo de la empresa de su padre y Eiji estaba estudiando para ser maestro.

Todos llevaban vidas muy agitadas, pero aun así se habían dado el tiempo de ir a ver a su viejo amigo Echizen. Cuando llegó la hora de irse a casa, Ryoma se puso de pie y se despidió de todos. Él tenía una responsabilidad aún mayor. Su hija, Haruka, llegaría pronto a casa de la escuela y debía estar ahí para recibirla.

Se subió a su motocicleta y emprendió camino. Llegó al condominio sin mayores dificultades. Estacionó su motocicleta afuera de su casa y se quitó el casco con cuidado. Alborotó un poco sus cabellos y luego dirigió la vista a la plaza que estaba frente a su casa.

Ahí, vio a una señorita hermosa. Su cabello lo embobó por completo y… ¿para qué decir su cuerpo? Él era hombre, no podía evitar sentirse atraído por ella. Acomodó su casco en el manubrio de la moto y se acercó a la mujer que estaba sentada leyendo un libro.

-Buenas- le habló, ella lo miró y entonces sonrió

-Eres el nuevo vecino – ella no lo estaba preguntando - ¿qué te ha parecido el condominio? –

-Está bien, me gusta – respondió simple sonriéndole coqueto

-Yo vivo aquí en frente – señaló su casa sonriéndole de igual forma – si necesitas cualquier cosa, avísame – se puso de pie y se acercó – Mi nombre es Yoshida Hiyori, un gusto – extendió su mano

-Echizen Ryoma – respondió dando su mano

-Yo… ahora tengo que irme – le dijo después de un rato de estar mirándose sin decir nada

-Está bien – respondió sin quitarle la vista de encima

-Ojala nos veamos pronto – se alejó un poco

-Somos vecinos. – Le recordó – nos veremos seguido – se dio la media vuelta – cuídate – y fue directo a su casa para darse una ducha e idear un plan para invitar a salir a Hiyori, quien por cierto, estaba buenísima.

Se duchó, y decidió ir a la tienda por unas verduras para hacer la cena. De seguro Haruka querría jugar un partido primero, así es que después no tendría tiempo para ir a comprar. Cuando iba de camino de regreso, se fijó en un bosque. Le causó mucha familiaridad y se sintió un niño por la curiosidad que tenía.

Caminó hacia él queriendo mirar un poco, pero cuando se estaba adentrando, una figura apareció ante él.

-Hola – habló una mujer mayor - ¿Cómo estás, Ryoma?

Él se sorprendió. ¿Ella lo conocía? Bueno, era un tenista famoso. Pero no muchas mujeres mayores lo reconocían.

-¿Quién eres? – preguntó a la defensiva

-Tu mejor amiga, si quieres – respondió sonriente – o… tu peor enemiga, si así lo decides – continuó hablando con tranquilidad

Ryoma frunció el ceño - ¿Quién eres? – volvió a preguntar con molestia

-Ryuzaki Sumire – respondió, Ryoma abrió sus ojos con mesura – Que no te sorprenda mi apellido – comentó ella – Te conviene que seamos amigos. – Hizo una pausa – Sé tú secreto. - finalizó

-¿De qué demonios hablas? – preguntó ya con furia

Primero, veía a una señora por primera vez en toda su vida y ella lo amenazaba, segundo y peor, tenía el mismo maldito apellido. ¿Qué demonios pasaba ahí?

-Ya sabrás a qué me refiero, Ryoma – ella comenzó a caminar adentrándose al bosque – todo a su debido tiempo

Ryoma no alcanzó a reaccionar. La figura de la mujer se había perdido entre los árboles. ¿Qué había sido todo eso? ¿Un sueño? ¿Su conciencia? ¿Qué ocurría? ¿Sabía su secreto? No, no era posible… él había ocultado aquello y no se lo había contado ni a Momoshiro. Aquella mujer no tenía como saber.

Se fue a casa un poco confundido, intentando convencerse de que aquella conversación había sido parte de su imaginación. Dejó las compras en la cocina y regresó a la sala para ver un partido de tenis en la tv. Quería comenzar a trabajar de entrenador de una buena vez para distraerse durante el día. Al rato, Haruka llegó a casa.

-¡Ya llegué! – le avisó a su padre

-¿Cómo han ido las cosas en la escuela? – preguntó Ryoma

-Bien, fui al club de tenis de la primaria, pero… - puso mueca de aburrimiento – ni siquiera saben empuñar bien la raqueta. Le pregunté a la profesora si podía asistir al club de tenis del instituto, pero… - su cara cambió a una de molestia – dice que soy muy pequeña para entrar ahí

-Lo eres – concordó Ryoma y acarició la cabeza de su hija - ¿Vamos a jugar? – Le recordó

-¡Por supuesto! – Dijo emocionada

En el condominio, había una cancha de tenis que podían utilizar las personas que vivían ahí. Tenía buena iluminación y la cancha estaba en buen estado. Ambos Echizen ingresaron a la pista y se posicionaron cada uno a un lado.

-¿Cuánta ventaja quieres? – le preguntó Ryoma

-No la necesito, Ryoma – Haruka se preparó para sacar

Ryoma le respondió su saque de manera fácil. Aunque para ser una niña de ocho años, jugaba demasiado bien. Él se había encargado de entrenarla desde pequeña y estaba orgulloso de que ella haya sacado el mismo gusto que él por el tenis.

Haruka cayó al suelo exhausta después de jugar contra su padre. Intentaba normalizar su respiración, pero le costaba trabajo.

-Maldición – dijo por lo bajo

-Si es demasiado para ti, la próxima te daré ventaja – se burló Ryoma, sabiendo que era la única forma de que su hija mejorara más rápido

-La próxima… - se puso de pie aun jadeando – voy a machacarte, viejo – sentenció

Una risita a lo lejos, alertó a ambos de la presencia de alguien más en el lugar. Haruka la miró con desconfianza. Mientras Ryoma, comenzó a reír coqueto de nuevo.

-Buen partido, Echizen-san – le sonrió Hiyori

-Yoshida-san, ella es mi hija. Haruka – la presentó mientras ambos Echizen se acercaban a la mujer

-Un gusto, Haruka-chan – le sonrió - ¿Puedo llamarte así? – le preguntó amable

Se encogió de hombros – Como quieras – dijo

-Ten un poco de modales – regañó Ryoma

Haruka lo miró con expresión aburrida, luego miró a Hiyori, luego a Ryoma; y sin decir nada se dio media vuelta, guardó su raqueta y se fue a casa.

Ryoma suspiró – No te preocupes – habló la mujer – Soy profesora y muchos niños son así al conocer a alguien mayor

-Supongo – se encogió de hombros resignado con la actitud de su hija – si eres profesora, ¿Por qué no estabas trabajando hoy? – preguntó curioso

-Estaba un poco enferma – explicó – Desde mañana vuelvo a trabajar a la primaria Seigaku

-Haruka estudia ahí – le contó

-Bueno, la veré seguido, entonces – le sonrió

-Así parece – se rascó la cabeza – oye, te gustaría… ¿Te gustaría cenar conmigo mañana? – la invitó

-Me gustaría – aceptó

-Bueno, Hiyori-san – le habló coqueto – te paso a recoger mañana a las ocho – sonrió

-Hasta mañana, entonces – se despidió sin poner objeción a que él utilizara un poco más de familiaridad con ella

-Hasta mañana – fue corriendo a guardar su raqueta y fue a casa a ver a su hija

Haruka ya se había duchado y estaba preparando la cena. No estaba enojada… bueno, no tanto. Es que esa mujer no le había agradado para nada. ¿Qué hacía ella ahí? Bueno, seguramente, era una más que se había enamorado de su padre.

-Haruka, voy a ducharme – avisó

-Si… - dijo fuera de sí, mientras ponía la mesa

Ryoma no tardó y la cena estaba lista, así es que se sentaron a comer. Ambos en silencio, comían sin decir nada.

-¿Estás molesta? – habló por fin el mayor

-No en verdad – dijo cortante, Ryoma suspiró

-Quiero invitarla a salir – comentó

-Haz lo que quieras, Ryoma – le habló – pero debes respetar el trato – se puso de pie – ya terminé

-Ve a lavarte los dientes y después, acuéstate – sentenció – Yo iré en un minuto

-Sí… - subió las escaleras y se lavó los dientes.

Corrió a su habitación y tomó su cuaderno de debajo del colchón para contarle a su madre lo que había pasado hoy.

"Querida mamita: hoy fui a la primaria, me gusta mucho. Es la misma escuela donde estudió mi papá. Cuando llegué a casa, con Ryoma jugamos un partido, y después nos dimos cuenta, que había una señora mirándonos. Ryoma la conocía y le habló simpático, pero a mí no me agradó mucho. Parece que le gusta mi papá. Mamita, yo no quiero que mi papá me deje de querer por alguna novia que tenga, así que tengo un poco de pena. Te quiero mucho mamita, Haruka."

Con eso concluyo, y guardó el cuaderno de nuevo en su lugar. A los pocos minutos Ryoma entró a su cuarto para hacerla dormir.

-¿Sigues molesta? – le preguntó mientras la arropaba

-No estoy enojada contigo… - le respondió – estoy enojada con ella – Ryoma la miró confundido – Si ella está contigo, tú vas a dejar de quererme

-No seas tonta, mi amor – la abrazó y le besó la frente – Jamás voy a dejar de quererte

Haruka abrazó a su padre y se durmió, al rato, Ryoma se levantó sigilosamente para no despertarla y se fue a la cama. Si iba a comenzar a salir con Hiyori, probablemente, Haruka le daría problemas… debía idear un plan para lograr hacer que se llevaran bien.

Al día siguiente, Haruka se levantó temprano. Desde el primer día que había llegado al condominio, había quedado con la curiosidad de seguir explorando el bosque. Desayunó junto con su padre y luego fue a la puerta para ponerse sus zapatos.

-¡Ya me voy! – le avisó a Ryoma antes de cerrar la puerta

-¡Ve con cuidado! – respondió terminando de lavar los trastos

Ella corrió al bosque con rapidez. Ya no estaba asustada, la señora Ryuzaki la había invitado a jugar ahí cuando quisiera. Comenzó a mirar y a caminar con cautela. Enserio, ¡el lugar le encantaba! De verdad parecía de ensueño.

Sintió que alguien la observaba así es comenzó a fijarse en todos lados, y ahí, un poco más allá vio la figura de la dueña de aquel lugar. Ella le sonrió y le hizo señas para que se acercara. Haruka tragó saliva un poco nerviosa y se acercó sonriente.

-Hola, Haruka – habló la anciana - ¿Te diviertes? –

Haruka asintió – Me encanta éste lugar – respondió

-Haruka – la llamó - ¿Y tu papá? – preguntó con cuidado

-En casa – respondió simple

-Hmm – hizo una pausa - ¿Y tu mamá? –

-Mi mamá no vive conmigo – respondió – Ella vive en el cielo – hizo una pausa y miró a la mujer mayor – Pero no me siento triste, mi papá está conmigo – sonrió

-¿Muerta? – Susurró – Oye, y… ¿Conociste a tus abuelos? – le preguntó

-No, no he conocido a los padres de mi mamá – respondió - a mi abuelo Nanjiroh y mi abuela Rinko, sí. Son muy divertidos – contó

-Si quieres, puedes considerarme… una bisabuela – le propuso

-¿Una bis? – preguntó confundida

-Es como… - buscó como explicarle – la madre de uno de tus abuelos – le sonrió

-Oh, está bien – le sonrió aún más – Bis, ahora debo irme a la escuela. ¡Nos veremos pronto! – comenzó a correr en dirección a la escuela

La señora Ryuzaki sonrió satisfecha. Cada vez estaba más cerca de Haruka y eso le agradaba.

¡Espero que les haya gustado! :D Bueno, la idea principal, era actualizar el día de hoy todos mis fics. Sí, todos mis fics. Pero por desgracia, me han faltado "entre la rebeldía y la inocencia" e "ironías de la vida" que los actualizaré durante la semana… los demás, pues… Los actualizo hoy :)

Bien, responderé reviews:

.-Ryomita-chan: bueno pues… Ryoma es bastante informal, así es que no le molesta que Haruka lo llame por su nombre. Espero que este capítulo te haya gustado y dejes un review, ¡bendiciones!

. .gomez: Actualicé día martes :D déjame un review por el esfuerzo, ¿si? Jeje un abrazo!

.-Yiemvi Shiraiwa: Me alegro de haber salido de tu lista! :D espero que este cap también te haya gustado! Estamos en contacto!

.-Cleare: Sí, por eso me encanta. Porque Ryoma no cambia mucho en los fics… y aquí es diferente

.-Ornella: Gracias por leer mis historias! Realmente espero que todas te hayan gustado! Déjame un review y sigue leyendo. Bendiciones!

Ok, son todos los reviews :D el próximo martes actualización de éste fic… los demás los actualizaré en un momento. Bendiciones para todas! Nos leemos pronto :D

Y ahora… ADELANTO :)

-Residencia Ryuzaki –

-Hola, ¿me dejas hablar con Sumire Ryuzaki? – habló tranquila

-¿De parte de quién?-

-De su nieta – respondió simple

Nos leemos el próximo martes :)

P.D. déjenme un review, si?

Jani-chan :)