Los personajes de Kaleido Star no son de nosotras, pertenecen al estudio Gonzo Digianimation, bajo la dirección de Junichi Sato y Yoshimasa Hikaike.

Autora: Layla Hamilton - Original
Traducido del portugués al español por: SanLay-cvrt

Fénix en cenizas, Fénix renaciendo

Capítulo 2

Me sorprendió cuando la vi al día siguiente. Aquel… ¿zombi?... ¿Realmente era ella? Estaba muy pálida, y claramente mostraba ojeras de sueño. Nunca la vi con tan mal aspecto, incluso con el cabello desordenado, y su perfume de siempre, 'que por cierto es hipnotizarte, debo añadir'. Pensé mucho sobre lo que debía decir antes de acercarme y hablar con ella. Cualquier palabra equivocada, y supongo que no saldría vivo de Kaleido ese día.

-¿Mala noche?- Me acerqué lentamente a ella para que no se asustara, pero fue en vano. Me miró con una expresión de espanto, y enseguida, con cierta rabia. '¿Qué le había sucedido?' era lo que yo más deseaba preguntar, pero al mirarla, era mejor esperar un poco más para hacerlo.

-Fue pésima noche- Me respondió fríamente, lo cual era más incómodo todavía. Pensé en detenerla e intentar sacarle lo que no me quería decir, pero creí que sería mejor no hacerlo. Quién sabe lo que pasaría si lo intentara... Y eso me hizo pensar nuevamente sobre nuestra relación. ¿Por qué no paro de pensar en ella ni un solo segundo? ¿Amor? ¿Preocupación? No, no es sólo eso… si lo fuese, sería mucho más fácil de resolver… O tal vez no. ¡Esas contradicciones son las que hacen que me vuelva cada vez más loco! Ahora, con Layla en ese estado, todo empeora. La confianza, el debilitamiento en nuestra relación y la destrucción de nuestras almas. Esas son las palabras que más se adaptan a nuestra situación...

Lo extraño fue, que al ver su expresión por segunda vez, me di cuenta, que a través de sus ojos cansados, había una determinación extremadamente fuerte, más peligrosa que aquella vez, con la Técnica fantástica. '¿Qué estaba tramando?' era la siguiente pregunta, y aún más peligrosa que la anterior, pero al oírla gritar mi nombre tan seriamente para que la ayude en ese mismo momento, y la acompañe, pensé que era mejor guardar silencio nuevamente… Y por supuesto, seguirla.

-o-0-o-

No podía de ninguna manera dejar que mi padre se haga cargo de lo que ¡yo! debía decidir. Si fuera necesario, me dividiría en dos, pero jamás abandonaría Kaleido por nada en este mundo. Yuri debe estar confundido por mis actitudes, pero las conversaciones no resuelven mi problema en este momento, ni mucho menos cuando estoy tan determinada a hacer lo que me había sugerido hacer, al despertar en la mañana. Si me demoré quince minutos en tomar una ducha y comer cualquier cosa antes de salir, fue demasiado. Me dirigí directamente a Kaleido para hablar con Kalos. Yuri tenía que ir conmigo como testigo. Por suerte, él ya estaba en Kaleido a esa hora de la mañana, de lo contrario, hubiese tenido esa conversación a solas con Kalos… bueno, era preferible a que esperar más tiempo.

Toqué la puerta, y esperé a que me dé la autorización para entrar en su oficina, como lo hago de costumbre. Sin embargo, al acercarme a Kalos, percibí una energía negativa en ese lugar… No, no era algo maligno… Era desconfianza y preocupación. Kalos no parecía estar de buen humor y el motivo lo descubriría poco después.

-Kalos, vine aquí para...- Empecé a hablar, pero fui interrumpida, apenas, con un gesto de Kalos.

-Layla, iré directo al grano. Por favor, siéntate- Kalos mostró sus famosas sillas que tenía frente al escritorio, y los dos tomamos asiento. Si yo ya estaba preocupada, imagino a Yuri estándolo, ya que él, no tenía idea del porqué estaba ahí conmigo. Kalos prosiguió fríamente.

-Layla, tu padre acaba de llamarme. Supongo que esa es la misma razón por la cual estás aquí ¿No?-

Me paralicé y empecé a pensar. Mi padre llamó a Kalos… Probablemente para asegurarse de que yo no estaba aquí, puesto que ya debería estar en alguno de los set de filmación, acordando los últimos detalles que él no ha mencionado. ¿Será que sabe de mis planes? Mi determinación estaba oscilando, tanto, que Yuri como Kalos, se dieron cuenta, ya que mis ojos son la parte más fácil de descifrar. Decidí seguir adelante para resolver pronto la situación.

-Kalos... primero que todo, dime por favor, acerca de qué fue lo que conversaron-

-Hablamos sobre esto- Kalos levantó un papel que ya tenía en las manos, incluso antes de que Yuri y yo entráramos a su oficina. Era mi contrato con Kaleido renovado el año pasado para los próximos tres años -Él sabía que ibas a venir para acá, por eso me pidió que hable contigo. Dijo que harás dos nuevas películas, que accediste a hacerlas, y que por supuesto, dejarías el escenario Kaleido-

-¿Pero qué historia es esa? ¡Layla, tienes una nueva obra que hacer aquí!- Yuri finalmente intervino, y no fue en vano. Me sirvió para complementar mi excusa.

-Es precisamente por eso que estoy aquí Yuri. Kalos, voy a seguir en Kaleido, no te preocupes, sería incapaz de no cumplir con lo que ya acordamos, especialmente contigo-

Dije las últimas palabras con más recelo que determinación. ¿Qué pasaría cuando se descubriera que yo no haría ninguna película, sólo para seguir en Kaleido? ¿Sólo capricho? Tal vez… Y tal vez recibiría más críticas que elogios, y mi padre estaría tan enfadado, que no lo podría soportar… Pero hasta ahora, no me importaba.

-Entonces, ¿Tu no estabas de acuerdo en irte?- Me preguntó Kalos. A mi juicio, él no lo demostró, pero cualquiera podría ver que estaba más aliviado con mi afirmación. Sin embargo, las únicas palabras que resonaban en mi cabeza eran "Descubierta" y "Problemas". Suspiré y sacudí la cabeza negativamente, como si estuviera de acuerdo con la pregunta de Kalos e intenté borrar las voces en mi cabeza. Kalos apenas se relajó un poco en su silla e hizo un gesto para que nos retiremos. Era mi turno para relajarme y darme cuenta de que por lo menos, Kalos no me preguntó nada más sobre esta historia.

Seguí mi rutina de entrenamiento durante todo el día, como de costumbre, fingiendo que nada pasaba para no dar motivo a que cualquiera oyera rumores acerca de mis películas, incluyendo Yuri. Puedo asegurar, que por las miradas que él me dio a lo largo del día, no estaba para nada satisfecho, pero como siempre, respetó mis decisiones... Y también me dio mi espacio.

-o-0-o-

A medida que pasaban los días, yo la veía cada vez con menos frecuencia. A pesar de estar siempre presente en los entrenamientos diarios, parecía no sentir su presencia. Nunca estuvo tan distante, no sólo de mí, sino que de todos en Kaleido. Parecía estar ahí, y al mismo tiempo no estar, por sólo el miedo a que algo sucedería. Claramente se percibía que ella estaba viviendo contra el tiempo, intentando evitar a los directores de sus películas y por supuesto, a su padre. El desgaste era tanto, que yo podría jurar ver un aire de abandono en ella, y prácticamente, la ausencia de expresiones faciales.

La semana siguiente, no la vi más de dos días, sólo un par de minutos. Cuando la vi por tercera vez, la noté extrañamente agotada, con la expresión que intentaba soportar una inmensa responsabilidad, y una mirada aún más angustiante, no podía soportarlo. "¡¿Finalmente, Soy o no soy su pareja?!", Me pregunté. Pero algo me paraba. No sé por qué, pero me detenía intentar arrancar de los problemas de ella y planear soluciones. ¡Maldito miedo! ¡Maldita sea! No importaba nuestra relación ahora. Layla estaba en problemas, y lo mejor que podía hacer ahora, era ayudarla. Ella podía matarme si eso le sirviera, pero por ningún motivo, la dejaría sufrir más. Cualquier cosa, antes que verla en ese estado lamentable.

Ella estaba en su camarín, ordenando sus cosas para partir nuevamente. Llamé a la puerta y ella me dio permiso para entrar. Ya no estaba con su ropa de entrenamiento. Estaba con su típico traje formal negro, maquillándose rápidamente, como si alguien fuera a buscarla en cualquier momento. Tenía una expresión abatida, como si no hubiese comido bien o dormido durante días. Creo que nunca la había notado así, hasta ahora.

-Layla... ¿Podemos conversar?- yo tenía miedo. No sabía cómo actuar. Después de la última vez… cuando la acusé de traición, ahora dudo mucho más antes preguntarle cosas, como si ella nunca me fuese a responder sinceramente.

-Sí, Yuri. ¿Qué pasa?- Me respondió en un tono apresurado, pero era típico de ella. No estaba seguro de cómo empezar, entonces fui hacia la pregunta más obvia.

-¿Está todo bien? Casi no te veo- Ella prácticamente, no me tomó atención cuando yo le hablé. Apenas se detuvo por algunos instantes y se voltio a ordenar nuevamente sus cosas. Yo insistí -Pareciera que estás siempre ausente, a pesar de que estás aquí, en Kaleido.

-Creo que es tu impresión, Yuri. Estoy siempre por aquí, entrenando como de costumbre y...-

-No, no estás- la interrumpí. Su intento de aliviar el problema me irritó aún más. Ella dudó un segundo, pero continuo en lo suyo -¡Te estás pareciendo a una máquina! ¿Puedes al menos parar, para escucharme?-

-No puedo, estoy atrasada- me respondió en un tono frío e indiferente. Sentí que no hacia parte de su vida, y por el contrario, también era verdadero. No pude resistir, y la enfrenté.

-Ah, sí... atrasada. Cómo si tú, "Layla Hamilton" se atrasara en algo. ¿Atrasada a dónde? ¿Para escapar de los directores?... Que yo sepa, tu papel es sólo evadir a unos pocos ladrones en la escena de una de las películas...- Ella finalmente paró y me miró, sin entender el porqué de lo que yo decía -¿O será que estás sólo huyendo de tu padre?-

Se detuvo completamente. Por primera vez, vi temor en sus ojos, como si un animal grotesco la fuera a devorar y ella no pudiera hacer nada al respecto. ¿Será que considera a su padre una bestia de siete cabezas? Probablemente sí, por lo que vino después...

-Y… Yo... ¡No estoy huyendo de nadie! Ahora vete, necesito terminar de arreglar mis cosas-

No hice lo que ella quería. Hice todo lo contrario, de hecho. Tomé una de sus manos y la hice mirarme. Yo estaba más allá del temor, del miedo... Ella me miró, esperando respuesta de mi acción.

-Tú sabes que necesitas ayuda. ¿Quién mejor que yo para ayudarte?

-¡¿Quién dice que necesito ayuda?! Estoy perfectamente bien y nadie tiene nada que ver con esto...-

-¡Yo tengo que ver! ¡¿Estoy o no estoy a tu lado?!- Aquella pregunta, estaba hace semanas en mis entrañas, pero finalmente salió. No sé si fue una buena idea liberarla en un momento de rabia, pero ese momento parecía ser el indicado. Ella me miró, como si nunca lo hubiera hecho, soltó su brazo de mis manos y me respondió en un tono más bajo y angustiado.

-Me tengo que ir. Hasta luego- Ella no terminó de ordenar su camarín. Después de esta aparentemente, fría respuesta, tomó lo que ya estaba ordenado y se fue.

Ah, Layla... Si al menos supiera lo que pasa por tu cabeza… ¿Por qué no confías en mí?... ya sé, no es necesario ser genio para descubrirlo. Mi falta de confianza aquella vez, resultó en la falta de confianza que ella tiene en relación a mí hoy en día... ¡Los celos ridículos que tuve por causa de Leon! ¡¿Y ahora?! ¡¿Cómo voy a ayudarla, si ella no confía en mí?! Un día su padre la va a encontrar… y quiero que ella sepa que siempre estaré de su lado, porque realmente la amo y… Hace tiempo que no había pensado en esto. Esta falta de reflexión desentrañó nuestra relación. Tengo que remediar ese error… Y la mejor solución, más que cualquier otra, es ayudarla en este momento… ¿Pero cómo?...


Nota de la autora: muchas gracias por leren la fic, eso es muy importante a mi y me quedo muy contenta por tener seguidores de la lengua española también. Perdón por mi malo Español, pero estoy a treinar xD intentaré postar el proximo cap día 14, ok? Besos ;*