N/A: Omake de "Kuon" pero sirve por sí sola.
Se sorprendió a sí misma.
No sabía que podía caer tan bajo.
Era un animal, por todo lo santo. ¿Cómo podía estar celosa de una animal?
Lo veía abrazarla (al revés, en realidad…), acariciarla, sonreírle. A ella nunca le había sonreído así.
A ver, no es que lo quería. Probablemente moriría o en el mejor de los casos, se quedaría ciega. Cualquiera era bastante malo. Pero cómo explicarlo… que hasta un animal le gane era un golpe bastante duro para su orgullo.
No estaba celosa, tan solo se sentía ofendida como ser humano.
Y es que ver a Tsuruga Ren tratar a Natsuko, una anaconda, como el ser más precioso del mundo le provocaría tales sentimientos a cualquiera.
(Kanae y Chiori lo negarían si se les preguntase, pero a ella no le importaba saber eso.
Lo que te deje dormir en las noches, Kyoko).
