Este es otro capítulo de Sin recuerdos, lo siento si es un poco largo o si no era lo que esperaban. Ahora que estoy gracias por los review que me dieron, eso me motivo para escribir capítulos más largos y lamento mucho las faltas ortográficas del otro capítulo lo que sucedió es que así se subió no entiendo porque, también perdonen si en este fic hay faltas ortográficas.
Kumii Pyscho: te agradezco que me hayas dejado un review y espero que te siga gustando la historia.
Uchiha Sara: nee-chan gracias por el review y por tu explicación tan… ¿explicativa? Ah y no me insultes!
Disclaimer: ni Naruto ni los Akatsuki me pertenecen son de Masashi Kishimoto, si me pertenecieran, sasuke y sakura estuvieran muertos en vez de Sasori y Deidara y todos los Akatsuki hicieran Yaoi.
Sin más el capitulo~
El sol empezaba a salir y poco a poco se fueron iluminando las amplias y limpias calles, ya con personas, de esa gran ciudad. En unas de esas calles se podía ver un alto edificio pintado de tonalidades de grises. En uno de los apartamentos de este edificio se encontraba un chico durmiendo entre las sabanas en su habitación, se podía ver su cabecita amarilla saliendo de entre las sabanas.
El apartamento era bastante amplio, como para que vivieran una o dos personas cómodamente, en apartamento tiene dos habitaciones, una más amplia en la que se encontraba nuestro rubio y la otras no tan amplia como la anterior pero no por eso era pequeña, una cocina con una larga extensión de mármol que parece una mesa que servía para desayunar (N/A: no sé cómo se llama eso que se usa para desayunar imagínenselo como el resto del apartamento y todo lo que debe tener) un comedor y una sala espaciosa.
En la habitación en la que se encontraba nuestro rubio empezó a sonar un reloj despertador, por diez minutos no dejo de sonar ya que el chico no se despertaba, después de unos minutos más, adicionales a los diez minutos que el aparato sonó anteriormente, el chico empezó a moverse entre las sabanas balbuceando palabras que no se llegaron a entender antes de sacar su mano de entre las sabanas y empezar a buscar en la mesa de noche el despertador, fallando rotundamente ya que no había sacado el rostro de entre las sabanas, luego de unos segundos la empezó a golpear un poco ya que no quería oír mas él, para él, infernal aparato que no lo dejaba seguir durmiendo, ya harto del sonido del despertador, con un movimiento de su mano golpeo el despertador con fuerza lanzándolo al suelo a mas o menos un metro de él, pero el bendito sonido no cesaba aun con el golpe que él le propino y con el que tuvo que haber sufrido el aparado al chocar contra la pared de la habitación. Terminó enojándose más de lo que ya estaba en ese momento y se levanto con brusquedad dejando a un lado las cálidas sabanas para pararse en el frio suelo, busco el despertador con la mirada y cuando lo encontró lo miro con odio.
-Maldito aparato hm.- murmuro caminando hacia el famoso aparato y lo tomo entre sus manos apagándolo y se dio media vuelta para empezar a caminar de nuevo hacia su calientita cama para sentarse- Tenias que sonar ahora ¿verdad?, cuando estoy soñando con las hermosas explosiones, cuando estoy soñando con arte ¿no? Estúpido despertador hm.- decía molesto colocando el aparato, nada delicadamente, en su mesa de noche, donde le debe de ir- Pero qué bueno que no te rompiste, así no tengo que gastar dinero en otro estúpido aparto más resistente hm.- dijo antes de recostarse en la cama que parecía estar llamándolo y acurrucarse entre las sabanas- por lo menos hubieras dejado de sonar ¿no? hm.- dijo por última vez antes de cerrar los ojos y hacer un esfuerzo por volver a dormir. Lo intento pero después de unos segundo se sentó de golpe en su cama, con ojos bien abiertos y miro su reloj despertado al que tan bien había tratado anteriormente (N/A: nótese el sarcasmo xD) las 7:00 de la mañana.
-Rayos, no puedo creer que se me haya olvidado que hoy tengo universidad.- dijo levantándose torpemente pero al mismo tiempo con rapidez ocasionando que se enredara con las sabanas y callera de cara en el frio suelo, señoritas (N/A: tal vez algún señorito por ahí (?) okya) esto es lo que pasa cuando la cálida y necesitada cama no quiere que la dejemos- Mierda.- dijo un poco enojado, el golpe le había dolido- Esto me pasa por dormirme tan tarde pensado es estupideces.- decía mientras se levantaba del suelo y se dirigía a una habitación mediana donde se encontraba toda su ropa y sus zapatos, cuando digo toda es tooooooda que no era poca. De allí salió con la ropa que tenía que ponerse en ese día entre sus brazos, se dirigió a otro cuarto un poco más grande que era el baño y cerró la puerta de forma rápida después que logro entrar y colocar sus ropas en un lugar seguro para que no se mojaran.
Después de un rato salió el rubio, ya con su humor más calmado, con un jean azul ni muy ajustado ni tampoco muy holgado y una camiseta blanca con una imagen en ella de una explosión de las que tanto le gustan al rubio, tenía una toalla en la cabeza, tratando de secar lo más rápido que podía su pelo, fue a una mesa más larga y grande, que tenía un espejo incluido, en ella habían varias cosas (N/A: a esto tampoco sé como decirle para que ustedes lo entiendan háganse una idea por favor)se quito la toalla de la cabeza, la lanzo en su cama, todavía sin arreglar y estaba claro que no lo haría en ese momento, tomo un secador de pelo y mirándose al espejo comenzó a secárselo, luego tomo una pequeña goma para el cabello de color marrón que se encontraba en la mesa, se sujeto el cabello en media cola y se hizo su flequillo característico que le ocultaba casi todo el lado izquierdo de su cara, como lo hacía siempre.
Se miro en el espejo por última vez para ver si todo estaba en orden, para ser un chico, cuidaba bastante de su pelo, miro el reloj despertador que estaba en la mesa de noche, 7:30 de la mañana, no estaba tan mal, valió la pena haber arreglado su mochila un día antes ahora no tendría que perder tiempo en eso, podría por lo menos desayunar y si corría llegaría a tiempo, fue de nuevo al armario y saco unos converse negros y se los puso. Tenía universidad a las 8:00 de la mañana, así que sin pensarlo dos veces salió deprisa de su habitación, pasando con rapidez por la sala de estar casi cayéndose de nuevo al suelo, entro a la cocina, abrió la despensa con rapidez, saco una caja de cereal, (N/A: les dejo el sabor del cereal y la marca a su imaginación) abrió la siguiente y saco un tazón, hecho una cantidad de la caja al tazón y luego camino hacia la nevera y saco de esta un cartón de leche, se sirvió leche en el tazón y empezó a comer, prácticamente atragantándose, cuando termino se levanto de la silla y llevo los trastes al fregadero para lavarlos, cuando hubo terminado salió de la cocina hacia la mesa del comedor donde había dejado su mochila, salió hacia la puerta pero antes reviso el reloj de la sala de estar, 7:40 de la mañana, le había tomado diez minutos, "no estaba tan mal" pensó antes de tomar su mochila y salir rápido por la puerta, pero claro, cerrándola con el seguro.
Nuestro protagonista es un chico de 19 años, de estatura promedio y complexión delgada, con largos y sedosos cabellos color oro y de hermosos ojos azul cielo, por su rostro y su largo cabello quien lo viera lo confundiría con una chica, pero su voz decía todo lo contrario, su piel era un poco bronceada pero de un tono acaramelado, nuestro rubio respondía al nombre de Iwa no Deidara, (N/A: se que todos saben quién es pero es divertido presentarlo) en ese momento se encontraba corriendo a una velocidad considerable por las calles de Japón, de vez en cuando tenía que esquivar a las personas para no, literalmente, atropellarlas mientras trataba de llegar lo más rápido posible a su destino.
-Tengo que apurarme si no me regañaran hm.- dijo mientras que jadeaba un poco, no es que tuviera mala condición física, cualquiera se cansaría si tuviera que correr a todo lo que sus piernas le daban hacía la universidad, que por cierto nuestro rubio no corría para nada lento.
Al poco tiempo se pudo ver una gran institución de color blanco con portones de hierro negro, la edificación tenía tres pisos más la azotea y muchas ventana que a través de ellas se podían ver los salones de clases, el nombre de la universidad era Akatsuki (N/A: ya se, es un nombre tan original (?)el rubio corrió con rapidez entre las bellas y extensas áreas verdes y se adentro en la edificación, subió las escaleras pero antes de llegar al segundo piso se detuvo de golpe, tan de golpe que casi se da de cara contra el suelo y se quedo viendo con interés a dos personas que estaban delante de él.
Delante de él estaban dos personas, se podía ver a un profesor hablando con un chico pelirrojo, pareciera que le estaba explicando algunas cosas ya que el chico solo asentía con la cabeza y sin expresión alguna en su rostro, a él no le llamo la atención el profesor sino el chico que estaba con él se le hacía familiar, cuando vio al pelirrojo mejor se le vino a la mente que era el chico que tenía en sus sueños, también se le vino a la mente que era muy atractivo, pero, tan rápido como vinieron las ideas a su mente las descarto y empezó a subir las escaleras sin correr ya que si ese profesor lo veía corriendo iba a tener problemas.
Paso al lado de ellos, no se dio cuenta de que el pelirrojo se le quedo mirando y se fue caminando a su clase, cuando estuvo frente al salón tomo la perrilla y entro al salón. Fue y se sentó en su lugar, las mesas eran de dos personas pero él no tenía compañero.
-Hola Deidara ¿Estás bien? Te noto agitado.- dijo una voz suave detrás de él que lo hizo voltear. Detrás de él se encontraba sentada una chica de unos 20 años, de cabellos azules y ojos anaranjados y de tez blanca, tenía un piercing en el labio inferior, sombra de ojos azul y una flor blanca en el lado derecho de su cabeza. La chica tenia de nombre Yutaka Konan la mejor amiga de nuestro rubio.
-Ah Konan, estoy bien solo que tuve que correr hasta aquí, es que se me hizo tarde hm.- dijo con una pequeña sonrisa el de ojos azules mirando a la chica que estaba frente a él, normalmente los chicos de su edad tienen un mejor amigo, pero él tiene una mejor amiga.
-Deidara, olvidaste que a esta hora toca Kakashi-sensei ¿verdad? O ¿no de acordabas que el siempre llega tarde?.- decía una voz masculina que venía caminando para sentarse a un lado de la chica, era un chico de unos 20 años con cabellos anaranjados en puntas, ojos muy extraños con aros alrededor de las pupilas y de un color morado, de tez blanca y la cara llena, a exageración, de piercings, este personaje lleva de nombre Amemura Yahiko pero insiste a que todo el mundo le llamen Pain, solo su amiga de la infancia y actual novia Konan tiene el privilegio, según él, de llamar por su nombre a ese dios que era él. También el compañero de mesa de de la chica.
-Nooo, se me había olvidado hm.- dijo el rubio para dejarse caer en la mesa que tenía enfrente, es que no era para menos, corrió todo el camino hasta la universidad por olvidarse que le tocaba a primera hora un profesor que siempre llega tarde, se hubiera tomado su tiempo.
-Awww, que pena rubia.- dijo otra voz masculina con burla y soltando una pequeña carcajada, logrando hacer que el rubio levantara la cabeza para mirarlo con el ceño un poco fruncido, este estaba delante del rubio, era un chico de 19 años de cabellos plateados peinados hacia atrás haciendo parecer que una vaca había pasado su lengua por su cabeza, ojos de color violeta, tez blanca y un collar en su cuello con un símbolo extraño, su nombre era Kaiza Hidan- pídele a Jashin-sama que te ayude con esa memoria de mierda.-termino de decir con una sonrisa burlona, al rubio le creció una vena en la frente.
-NO ME DIGAS RUBIA QUE SOY HOMBRE HM.- grito el rubio mirándolo con molestia, ya estaba acostumbrado a que lo llamara así, pero eso no le quitaba lo molesto, siempre burlándose porque tenía el cabello largo pero, el también sabia molestarlo sonrió- Y no necesito nada de tu dios inexistente Hidan hm.- dijo con burla lo último o si, eso molesto al de ojos violeta.
-MI DIOS SI EXISTE PUTA RUBIA TRANSEXUAL.- grito enojado con una vena gigante en su cabeza levantándose de su asiento y mirando con enojo al rubio el peli-plata, nadie se metía con su dios, nadie.
-YO NO SOY NINGUN TRANSEXUAL, RELIGIOSO DE MIERDA.- grito el rubio con una mega vena a punto de estallar también levantándose de su asiento para encarar a de ojos violeta.
-Hidan y Deidara dejen de gritar, me vas a dañar los tímpanos.- dijo una persona que estaba al lado de Hidan volteándose para mirarlos con indiferencia, eran un chico de 20 años, alto de tez un poco morena, también con unos ojos extraños, eran verdes pero donde deberían tener la parte de color blanco la tenían roja, cabello castaño lacio hasta los hombro, su nombre era Hokuto Kakuzu y entre sus manos tenia sujetado lo que parecía ser una cantidad considerable de billetes- No me dejan contar mi dinero.- dijo de forma calmada e inexpresiva para mirarlos de mala manera.
-Tu novio empezó, no es mi culpa.- dijo el rubio sentándose y mirando hacia otro lado, soltó un bufido, ¿Cómo Kakuzu lo soportaba? El no lo sabía. Ellos eran novios desde hace unos meses, se confesaron con ayuda de Konan y él, el lo hizo porque pensaba que así Hidan sería menos…Hidan, pero no funciono, sigue igual, aunque no importaba.
-Hidan siéntate.- dijo o más bien ordeno el castaño antes de volver a girarse para seguir contando su dinero.
-Tú no me ordenas nada puto avaro.- dijo el oji-violeta, si, aunque fueran pareja casi nada entre ellos era diferente. Cuando el peli-plata menciono eso el castaño saco su billetera y en ella guardo su dinero, jalo de su brazo al oji-violeta, lo hizo sentarse en la silla y lo beso frete a todos los presentes en ese salón, porque no, no estaban solo ellos habían más alumnos en el salón de clases, sus amigos solo los veían, eso no era nada nuevo pero a la única chica del grupito le estaba saliendo un hilillo de sangre por la nariz y sonreía muy feliz, pues era una Fujoshi total, por eso los había juntado también y obligando a Deidara a ayudarla, porque no piensen que el rubio lo hizo por voluntad propia, la chica tuvo que comprarle tres kilos de arcilla después de eso. Mientras ellos se besaban los otros se sentaron estaban posicionados así: la mesa donde estaba Deidara en el medio, la de Pain y Konan detrás la suya y la de Kakuzu y Hidan delante de la de él, todas a lado de la ventana.
Unos segundos después de hallarse sentados la puerta se abrió dejando ver a un hombre alto, de cabellos plateados en punta, con algo así como una máscara que le ocultaba parte del rostro, ojos negros, su nombre era Hatake Kakashi, el profesor que siempre llegaba tarde no importa a donde fuera. Se adentro en el salón, no sin antes cerrar la puerta y le hecho una vista deteniéndose en dos de sus alumnos que seguían besándose porque, o no se habían dado cuenta de que había un profesor en el salón o simplemente les importaba un comino que hubiera un profesor hay.
-Kakuzu y Hidan dejen de besarse que este no es lugar para eso esperen a salir por Dios, quiero impartir mi clase, así que paren o salgan del salón.- dijo el hombre, cuando se escucho su voz los chicos se separaron, el peli-plata murmuro varios insultos, se sentaron de una forma adecuada en su asientos, se habían dejado llevar un poco (N/A: si como no, se estaban comiendo ahí mismo ewe)- bien, ahora que tengo su atención voy a hacer un anuncio importante.- dijo y todos los chicos y chicas del salón lo miraron atentamente- hoy tendremos un nuevo estudiante que viene desde lejos a esta universidad.- todos lo miraron confundidos, era muy extraño que alguien nuevo viniera a la universidad en el segundo semestre, los murmullos no se hicieron esperar- Se lo que piensan, si es muy extraño que algún estudiante venga en estas fechas pero es un caso especial, sean amables con el.- dijo haciendo que se callaran anticipándose a las preguntas que estaba seguro que harían para no perder el tiempo- Ahora, puedes pasar.- dijo esto mirando hacia la puerta y esta se abrió tan pronto como dijo estas palabras, por ella entro un chico situándose en el medio de la clase, todo el mundo fijo su mirada en el, especialmente las chicas.
Era un chico de estatura promedio, con alborotados cabellos color carmín y unos profundos ojos grises, de tez blanca, su cara era inexpresiva en ese momento pero tenía un aspecto angelical, tenia puesto un jean negro, unos converse color arena y una camiseta roja con una marioneta en ella. Nuestro rubio se le quedo mirando embobado, era realmente atractivo, ante ese pensamiento el rubio movió negativamente la cabeza, no podía estar pensando eso, el era hetero, que no le haya gustado ninguna chica hasta ahora no significa lo contrario, además, tampoco le había gustado ningún chico.
-Bien, preséntate.- dijo el sensei de ojos negros sentándose en su escritorio.
-Mi nombre es Akasuna no Sasori, tengo 19 años, me gusta el arte.- dijo de manera indiferente antes de posar su mirada en nuestro rubio, este se sonrojo un poco, después el pelirrojo poco su mirada al frente- Y espero llevarme bien con todos.- dijo por ultimo con una sonrisa encantadora. Todas las chicas y cuando digo todas son todas, gritaron de emoción.
-Silencio.- dijo el sensei un poco molesto por todo ese griterío- Akasuna siéntese en el único puesto libre que queda.- dijo por ultimo. El pelirrojo no dijo nada solo empezó a caminar hacia nuestro rubio posando su vista de nuevo sobre él, el sonrojo se hizo presente de nuevo y su corazón latió más rápido de lo que debe ser, el pelirrojo se sentó a su lado sin decir nada.
"Esto no me puede estar pasando a mí"
Eso fue lo último que pensó el rubio para después tratar de poner atención a lo que estaba explicando el profesor, pero no podía no dejaba de pensar que ese chico tenía un parecido muy grande con el chico que aparece siempre en su pesadilla, además de que, el corazón no dejaba de latirle deprisa y sentía su cara un poco caliente, estaba seguro de que estaba sonrojado."Es solo mi imaginación" se dijo antes de poder prestar atención los minutos que quedaban de clases. Por estar pensando no se dio cuenta que cierto pelirrojo lo observaba de reojo.
Gracias por leer, review por favor, así sabré que les gusta la historia y la continuare. La ropa de los Akatsuki y de Kakashi la dejo a su imaginación, si no les gusta me envían un review para que la próxima vez les describo la ropa.
Matta-nee~
