Aquí ya empieza el problema: Dorian vs Basil, juas juas. Como veis en el resumen, Basil es el personaje principal... pero estoy abierta a todo, si preferis Dorian... ¡es vuestra elección!
La fiesta
Basil y Henry rodaron ojos, Agatha aplaudió.
- Muy amable por tu parte- respondió Olivia sin mirar a Dorian.
Su voz era una mezcla entre niña y mujer adulta, era aterciopelada, daban ganas de escucharla una y otra vez.
- Bueno, querida, este es Dorian Gray- este volvió a sonreír.
- Agatha me ha hablado mucho de ti- él avanzó hasta colocarse a pocos centímetros de ella- solo dice maravillas de ti- ella se alejó pero el seguía acortando la distancia.
- ¿Sí?
- Tendré que decidir eso yo misma- le dio un rodeo y volvió con Agatha y sus compañeros- tu debes de ser Henry, ¿me equivoco?- se estrecharon las manos.
- En efecto, soy el sobrino de tu... ¿madre?- Henry se giró a ver a la aludida, pero esta estaba eligiendo la siguiente copa de bebida.
- ¡No!- se carcajeó- Olivia puede llamarme como quiera, ya sabe que no soy su madre... en fin- se giró hacia Basil- este es Basil Hallward, el famoso pintor.
- Encantado de conocerte- se estrecharon las manos y volvieron a sus sitios rápidamente- y tampoco soy tan famoso...- se sonrojó levemente- pero estoy muy agradecido de poder dedicarme a lo que realmente me gusta, el arte.
- Agatha dice todo lo contrario- esta y Henry se fueron a charlar con otros invitados, Dorian siguió sin apartar la vista de Olivia- dice que tus obras son... ¡guau!- movió los brazos en señal de grandeza.
Basil negó con la cabeza y sonrió sin emitir ningún ruido. Olivia también sonrió. Estuvieron charlando un rato sobre la carrera de Basil y decidieron ir al día siguiente al museo pero Dorian les arrebató los planes, con su sonrisa perfecta, aludiendo al recital de música que se celebraría al día siguiente, donde él, por supuesto, tocaría.
Agatha regresó llevándose a Olivia a saludar a más gente. No volvió a ver a Basil en toda la noche, en cambio, Dorian la perseguía. Agatha no parecía darse cuenta de aquel detalle. Pasaron unas pocas horas que parecieron años y al final, después de más besos lograron escapar y meterse en el carruaje. Lady Agatha no paró de hablar en todo el viaje y Olivia escuchaba con atención sus historias. Le parecían fantásticas, todo le parecía fantástico.
Sus padres la abandonaron nada más nacer, asique fue llevada de inmediato al orfanato de Sheeper. Allí no es que sobraran algunos niños, es que dormían cuatro en cada cama y los que no podía, al suelo con una manta. Olivia se encariñó de una criada de aquel lugar, Anee había estudiado para profesora y siempre estaba maldiciendo a todos por ello. Le traía libros a escondidas y le enseñó a leer. Cuando Olivia alcanzó la suficiente edad la pusieron a trabajar enseguida limpiando suelos pero cuando descubrieron su potencial, la "ascendieron" a profesora. Esos dos años fueron mil veces mejores que cuando fue niña, hasta que un día, cuando pintaba en el jardín, una señora se acercó a la verja y la comenzó a hablar.
Y ahí estaba, una semana después, vestida con trajes que ni si quiera llegó a soñar nunca y de camino a su nuevo hogar.
