Bueno, eme aquí una vez más escribiendo esta historia, gracias por el apoyo, y bueno, disfruten este nuevo capítulo,

Capitulo 2: a reunir al grupo

Y ahí estaba ella, frustrada, agotada, cansada, y a punto de estallar y ahorcar a la secretaria que la atendía mientras que las más largas y aburridas horas de su vida parecían no acabar pronto y que en vez, seguirían extendiéndose más y más. No solo estaba frustrada por el tiempo perdido hay, otra cosa la tenía muy alterada y nerviosa: ¿Qué tal si la veían?, ¿Qué tal si alguno de sus amigos la veía y la reconocía? ¿y si quien la veía era…?, -"tranquila, en primera, que vendría a hacer ese estúpido aquí", pensó la castaña para tranquilizarse "ese imbécil, no se pararía aquí a menos de que hubiera alguna convención de idiotas amantes de ese estúpido deporte que el adora" se dijo mentalmente recobrando la calma mientras respiraba profundamente para poder relajarse

-mmm…lo siento señorita, pero me temo que este trámite le tomara más de un día, así que tendrá que volver el martes de la semana siguiente para terminar este proceso-dijo finalmente la mujer luego de estar revisando todos los documentos frente a ella

-pero…ya traje todo lo que se requiere para el tramite, ¿Por qué tienen que tardarse tanto?, ¿no pueden acelerar el proceso?

-créame que lo siento, pero un tramite como ese no es tan urgente y…

-¡que no es tan urgente!-exploto la chica-¡por favor…podrían dejar de ser tan ineptos y hacer su trabajo bien!

-señorita, discúlpeme pero tenemos muchos asuntos que atender y el suyo no es de prioridad, pero le aseguro que todo quedara en orden a mas tardar en una semana-la castaña se limito a solo suspirar e irse envuelta en su cólera y frustración, una semana, ¡una maldita semana que tendría que estar en Odaiba, en ese tiempo, podría llegar a encontrarlo, pero…¿de qué se preocupaba?, ya había tomado la decisión de que si llegara a encontrarse con ese joven castaño no dejaría que le afectara, ya nada sentía por él, nada…

-"síguete engañando"-pensó la chica mientras seguía caminando y se sumía en sus pensamientos-5 años, 5 largos años y aun no te saco de mi cabeza, me causa dolor el recordarte, y aun así no me es posible el borrar tu recuerdo y olvidarte-se dijo sin notarlo en voz alta, la castaña siguió caminando con la mirada baja hasta que choco contra una joven mujer que llevaba en ambas manos unas bolsas que cayeron al suelo esparciendo su contenido, lo que la hiso reaccionar

-discúlpame por favor-fue lo primero que dijo y se agacho para recoger las cosas

-no te preocupes, fue un accidente, y yo estaba bastante distraída-dijo la joven pelirroja y se agacho para ayudar a la chica a recoger las cosas

-no, de verdad, fue culpa mía, yo ni siquiera veía por donde caminaba y pues…lo siento mucho

-no, en serio, no es nada, creo que nada se rompió, no compre nada frágil y…-la pelirroja miro el rostro preocupado de la chica que seguía con la vista centrada en las cosas que estaban regadas en el suelo-¿Mimi?-susurro la chica a lo que la aludida respondió levantando la vista y encontrándose con un par de rojizos ojos muy familiares-¡Mimi!, ¡Mimi Tachikawa!, ¡eres tu amiga, no puedo creerlo!-la pelirroja se lanzo sobre su amiga para abrazarla con fuerza y felicidad

-…So…Sora…-susurro la castaña mas sorprendida que su amiga que la abrazaba con entusiasmo. Mimi sentía en ese momento una mezcla de miedo, sorpresa, preocupación y felicidad por el hecho de encontrarse a su gran amiga a quien no veía desde ya varios años

-Mimi, cuánto tiempo sin verte amiga, te extrañe-Sora se separo poco a poco de su amiga que seguía atónica y sonreía bastante nerviosa

-si…yo también, que bueno verte después de tanto tiempo Sora

-y… ¿Qué haces aquí?, creí que estabas viviendo en Estados Unidos

-aaa…si, solo que, tuve que venir por un tiempo a…arreglar unos asuntos legales

-bueno, no sabes cuánto me hacías falta amiga, pero ya que estas aquí, ¿Por qué no nos reunimos todos, que te parece?

-aaa…pues…yo no…

-reunámonos todos, los doce niños elegidos de Odaiba, ¿sí?

-bueno es que…estoy algo ocupada y yo pues…-balbuceaba Mimi mientras trataba de encontrar alguna excusa para librarse de ese compromiso, no quería que nadie más se enterara de que ella estaba ahí,

-claro que no, tu iras así lo quieras o no, estas de regreso luego de mucho tiempo-insistió la chica mirándola mientras hacía un puchero esperando la chica aceptara

-…está bien…tratare de ir, no te aseguro nada así que si no aparezco no te decepciones, estoy algo ocupada si

-está bien, bueno, mira, por ahora no podemos reunirlos a todos, Miyako me dijo hoy por la mañana que Ken salió de la ciudad al igual que Joe e Izzy, y bueno Davis esta fuera desde hace algunas semanas, pero dentro de algunos días estará de regreso, para entonces estoy segura que los otros tres también estarán aquí, así que los reuniremos a todos en digamos…una semana si, pero yo quiero conversar contigo cuanto antes, que te parece si mañana me visitas en mi departamento

-aaa…claro…yo, si, está bien para mí-dijo Mimi esperando el no tener que toparse con nadie más y poder evitar la reunión que se llevaría a cabo en unos días

-bien, mira, ahora tengo un poco de prisa y bueno, mañana te veré entonces si, a claro, esta es mi dirección-dijo y tomo un papel donde escribió una dirección-te espero mañana temprano sí, quiero que me cuentes todo, TODO, lo que has hecho hasta ahora,

-si…claro amiga…-dijo aun nerviosa la chica sin saber cómo responder, mañana sería sometida a un duro y largo interrogatorio, su amiga era bastante persistente y no la dejaría en paz con facilidad, así que sería un largo día.

-bueno…entonces, adiós, no, hasta mañana Mimi, no vayas a fallarme si, será grandioso, tengo mucho que contarte-dijo mientras seguía su rumbo y agregaba varios "adiós", y "mañana temprano", hasta que a Mimi le fue imposible verla y escucharla, la castaña soltó un gran suspiro y luego se llevo ambas manos a la cara, no era lo mejor que le pudiera haber pasado, pero, si no tenía que ver a Yagami, todo estaría perfecto…lastima para ella, que algo como eso era por demás, imposible…

-Tai se encontraba en su departamento encerrado frente a la televisión, no muy a menudo se daba la situación, pero oficialmente el chico no tenia absolutamente nada que hacer, amigos fuera, ningún compromiso, amigos cercanos (Matt), con cosas que hacer, o que los distanciaran de él (sora), no era que su relación le molestara, en realidad le alegraba ver a ambos juntos, pero aun así, esa era en gran parte la razón de su aburrimiento, ni siquiera tenía algún trabajo de la universidad que hacer para distraerse…., el castaño finalmente apago la televisión y reviso el reloj en su pared esperando que fuera la hora de irse a dormir y vio que este marcaba las 11:30…AM…

-aaaaaaaaaaaaaa, apenas ha pasado media hora-dijo en vos alta, si, llevaba media hora despierto y ya se había hartado de ese día, se levanto con pesar del sillón (donde durmió el día anterior por estar jugando Xbox) y se vistió con lo primero, y menos sucio que encontró, y salió de su departamento dejando un gran reguero, que sabía, nunca iba a recoger, y bajo las escaleras y en una planta debajo de su departamento abrió la puerta y entro sin dar ningún aviso, a simple vista el lugar era todo lo contrario a su departamento, todo en un perfecto orden, no había ropa sucia en el suelo, ni tampoco trastes sucios en el lavabo, los muebles muy limpios, ni rastro de polvo y un aroma relajante y exquisito, Tai entro en el departamento y cerró la puerta detrás de el, y se dirigió al lugar de donde provenía el olor más exquisito del lugar, y justamente en la cocina encontró a su rubio amigo preparando algo para comer y tomo asiento esperando su ración, el rubio se dio la vuelta y se encontró con su amigo sentado en la mesa mirándolo como diciendo "¿Qué esperas para servir la comida?", el rubio se aguanto las ganas de cometer una locura y serenándose, hablo

-¿no te enseñaron a tocar?

-¿no te enseñaron a cerrar la puerta para que la gente no se meta sin tocar a tu casa?-el rubio dejo salir otro suspiro y se resigno a almorzar junto a su viejo amigo.

-y cuando piensas pagarme mi guitarra Tai

-a…bueno…jejeje….Matt, ese era un vejestorio, casi nunca la tocabas

-eso no importa, esa fue mi primer guitarra Tai

-bien, bien, ya, mandare a que la arreglen tu tranquilo, cuando te e defraudado

-sabes que no quieres que te lo conteste

-si tienes razón, mejor no digas nada-el castaño guardo silencio esperando que no se tocara nuevamente el tema de conversación y Matt no dijo nada, solo siguió comiendo hasta que un ruido llamo la atención de ambos y un momento después sora apareció en la cocina

-hola amor, ya regrese-dijo acercándose al rubio y besando su mejilla de forma rápida-a, hola Tai, perdona no te vi al entrar

-no te preocupes, aun así has sido quien mejor me a recibido el día de hoy-dijo mirando a su amigo que lo miro con un gesto de molestia-y a donde fuiste Sora-pregunto el Yagami

-a, a hacer unas compras, nada en especial, pero lo verdaderamente especial es algo que me sucedió cuando venía de regreso

-así, ¿qué cosa?-pregunto Matt a su novia

-bueno, ¿a que no adivinan a quien encontré de regreso?-dijo Sora y los chicos se miraron y luego voltearon para verla y decir al unisonó "a quien"-a… ¿ni siquiera intentaran adivinar?, bueno no importa, es alguien muy importante, ¡se trata de Mimi!-grito Sora provocando que Taichi se atragantara con la comida y tosiera bastante y muy fuerte hasta que por fin logro tragar y jadeando dijo:

-A…a… ¡A Mimi!...pero…segura, ¿ no te confundiste lo imaginaste o algo?

-Tai, crees que confundiría a Mimi, era ella, e incluso le dije que viniera mañana de visita, y dijo que trataría de venir

-ma…ma….Mañana-dijo el castaño y se levanto y salió del lugar tan rápido como pudo, pero al llegar a la puerta se volteo al escuchar a su amigo llamarlo

-espera ¡Tai!, ¿a dónde vas?

-a…recordé…que…tengo algo que hace-dijo y salió del lugar

-que…. ¿pero qué cosa…?

-no te lo imaginas cariño-dijo Sora y Matt la miro algo curioso

-seguro querrá arreglar su departamento y preparar su mejor ropa para mañana, aunque él diga que no, la sigue queriendo, y mucho

-a, sí, claro, e muy orgulloso para admitirlo, solo espero que no salga herido

-no te preocupes, además, algo me dice que podría pasar algo entre ellos

-¿tú crees?, yo lo veo completamente imposible

-lo mismo decías cuando éramos jóvenes, y ve, tuvieron su momento

-sí, tienes razón, entonces no se que esperar

-yo sí, tratándose de ellos, solo podemos esperar lo inesperado

-bueno, ya estoy aquí-dijo Mimi al encontrarse frente al edificio en el que se suponía vivía su amiga-no sé qué es lo que tienes sora, que me convence de hacer cualquier cosa, y no sé por qué, pero siento un enorme miedo, un gran presentimiento sobre algo, algo que creo…no resultara muy bien…

Continuara…