¡Aquí les traigo el segundo capitulo! Espero les agrade un poco más… y no les moleste que sea más largo que el anterior ¡bueno muchas gracias y comenzamos!
Capitulo II:
En la habitación
Kagome se encontraba sentada en un almohadón ubicado en el piso, traía puesto un kimono púrpura un poco demasiado largo en las mangas y el largor, manteniendo su rostro neutro se perdía en sus pensamientos, ella últimamente había rechazado todo alimento que la sucia rata "Kabuto" le traía (incluso muchas veces se lo había tirado sobre el) no se confiaría para probarlos, pues por su olfato había sentido olores raros semejante al de la inyecciones que ese desgraciado le daba cuando se encontraba "activa", era más estupido (o ignorante) si pensaba que no se daría cuenta (aunque estaba segura que la serpiente si lo hacía) al parecer el mediocre "medico" tenía una cierta obsesión con ella… que no entendía.
Aunque ya sentía las consecuencias de su negación, pues sus fuerzas desaparecían más rápidamente, ella nunca había hecho esto… pero había escuchado que un youkai como ella podía aguantar mucho más, pero aun así solo haría más difícil su huida de allí.
Tampoco había sido capaz de ver nuevamente a "Kimimaro" que la ponía muy triste, suspiraba para luego colocarse rígida repentinamente al ver la puerta abriéndose en ella vio entrar a la rata junto con la persona que había pensado… el muchacho de cabellos blancos.
Vio mover los labios de Kabuto con un gesto de burla captando lo ultimo que dijo - … si no lo logras Orochimaru-sama no será feliz – con una sonrisa cruel para luego girar su rostro a ella e irse cerrando la puerta detrás suyo. Si entendió bien es que si no lograba que comiera… lo castigaría la serpiente venenosa.
Kimimaro solo dio una mirada asesina al idiota, girando su rostro a la niña se sorprendió de verla observándolo con curiosidad, así que acercándose con cautela con la bandeja en sus manos lo coloco en la mesita de allí mientras se sentía que lo seguía con la mirada.
- Tú sabes que yo no comeré nada – dictamino con su suave voz la niña haciendo que este la observa con su fría expresión pero con curiosidad leve en el fondo.
- ¿Y por que no lo haces? ¿acaso no tienes hambre? – cuestiono permitiéndose un poco de emoción en su voz, no entendía el porque no comía ni porque el se preocupaba de que no lo hiciera solo era una desconocida para el ¿no?
Kagome no respondió solo se acerco cuidadosamente al ninja que ahora se encontraba tenso por el movimiento, ignorándolo agarro el plato con la sopa en ella, la olio para luego arrugar ligeramente su nariz y dejarlo nuevamente con un gesto de disgusto - Lo ha hecho nuevamente – murmuro, tal parece que esperaba que sucumbiera por el hambre… idiota.
- ¿Qué sucede? – pregunto el peliblanco un poco confundido, ella solo lo observo con comprensión – Los humanos no tienen el sentido desarrollado como los youkais… - dijo mirando aburrida para ver como su confusión aumentaba – la rata de Kabuto coloco nuevamente polvos de adormecimiento en ella – dijo como si fuera lo más obvio.
Kimimaro amplio ligeramente sus ojos, ese infeliz aun cuando Orochimaru lo había amenazado al parecer no había desistido de la creciente obsesión que tenía (al igual que la serpiente, el mismo lo había notado) por la niña. Observándola comprendió por que de su comportamiento, el no iba a obligarla a comer, menos con lo que ese bastardo planeaba… solo le quedaba recibir el castigo que estaba seguro sufriría.
Kagome vio levantarse al muchacho con una expresión de serenidad - ¿No vas obligarme a comer? – pregunto con escepticismo pues ella escucho que si no sería castigado; solo lo vio negar con la cabeza – No, no lo haré – dijo recogiendo la bandeja para luego salir por la puerta.
La niña solo quedo mirando nuevamente el cuarto vació con tristeza, nuevamente se encontraba sola, unos segundos después vio entrar nuevamente al ojiverdes con una bolsa en la mano, observándolo con confusión inclino levemente su cabeza.
Kimimaro sonrió levemente ante la linda imagen que daba la niña acercándose a ella saco una manzana de la bolsa, - Toma es para ti – dijo dándoselo a lo que ella la recibió para luego dar una tímido mordisco y sonreír contenta.
- Arigatoo gozaimasu – le agradeció comiendo contenta la manzana mientras el peliblanco volvió a sonreír y sentándose a su lado procedió a probar una para el.
- Me llamo Kimimaro Kaguya – se presento el peliblanco de repente inclinando la cabeza ligeramente mientras observaba de reojo a la pequeña… quizás averiguaría un poco más de ella.
Kagome proceso la información para luego sonreír y levantarse, - Watasi wa Kagome desu, soy una inu y la princesa de los youkais, hazime masite doozo iorosiku – dijo con una cortes reverencia, contenta de por fin conocer a alguien confiable en esta prisión (ella misma podía asegurarlo ya que su aura no transmitía engaño hacía ella)
Kimimaro la observo con abierta incredulidad, - ¿Una hime? – cuestiono escéptico a lo que la niña solo sonrió y asintió, dejándolo confundido entonces además de los buques… ¿había aun más demonios que ella? ¿era de sangre noble?
Después de unos segundos de silencio cuando el ninja iba a seguir sus preguntas, vieron tensos abriéndose nuevamente la puerta entrando esta vez la nin desaparecido con una sonrisa socarrona en su rostro, haciendo que Kimimaro se ponga de pie - ¡Oh Kagome-chan! Veo que as comido – dijo en un tono de satisfacción, a lo que esta gruño.
- Bueno, bueno no tienes que ser tan hostil – la regaño sonriendo mientras se acercaba a ella para tocar su rostro; haciendo que Kagome se alejara de el, – Aléjate de mí serpiente idiota – dijo en un tono peligroso a lo que este llego en un segundo a centímetros de ella para tomarla dolorosamente del rostro – No mi Kagome, es poco inteligente tratarme de aquella manera – le susurro en su oído a lo que esta intentaba alejarse.
Kimimaro solo observaba imponente la escena, no lograba entender la creciente necesidad de protección que crecía en él por la niña que unos segundos antes había estado con tanta comodidad hablando… pero también enojo por Orochimaru por siquiera acercársele, el nunca había cuestionado ninguna acción de este no importa lo cruel e inhumano que había sido, entonces ¿que ocurría con el?
Después de todo solo consistía en el juego diario que parecía ser el favorito de Orochimaru, provocar a la inu, jugar con su mente y emociones y luego retirarse con una sonrisa satisfecha dejando a la niña atrás con una pequeña dosis para calmarla. Siempre finalizaba de esa manera.
Había pasado un año desde que tuvieron su pequeña conversación Kimimaro y Kagome y ambos habían llegado a lo que parecía una creciente amistad, ya que este había sido asignado como permanente acompañante de la inu (para gran disgusto y odio de Kabuto)
Durante este tiempo había aprendido mucho de la pequeña inu, aun recordaba cuando ella le había contado la manera en que había llegado a su "mundo"
/Flash Back/
Kimimaro se encontraba contando sobre que se trataban los ninjas y como se conformaban los pueblos y territorios mientras observaba el choque con que Kagome-sama (como había comenzado a llamarla por respeto) al escuchar esto.
- Al parecer estoy en otro mundo o tiempo – dijo colocando sus manos en su cabeza de la desesperación – lo único que recuerdo es que en un viaje que daba con mi otou-san, llegamos a un templo abandonado cuando fuimos atacados… - contaba mientras su respiración se aceleraba – luego comenzaron a atacarme y al caer en un pozo vació me desmaye y al día siguiente desperté en un bosque… - finalizo cayendo pequeñas lagrimas, mientras giraba su rostro. Ella no podía permitirse que la vieran llorar, sería mostrar su debilidad.
El peliblanco dándose cuenta de ello la abrazo levemente para darle confort, a lo que la niña se tenso al principió sorprendida para luego corresponderle con necesidad, se sentía tan perdida.
/Fin del Flash Back/
Desde ese momento se había hecho más inseparable de su lado, no solo por las ordenes de Orochimaru por desconfianza que quisiese escapar (después de todo se trataba de un demonio) sino que al ver la misma fragilidad y solitariedad que el había sufrido sentía la necesidad de cuidar de ella.
Descubrió muchas cosas de su mundo como las clases de demonios, en la que ella pertenecía en la de inu (perro) una de las cuatro más fuertes, como eran sus tierras y sus costumbres, siempre contándolas con una sonrisa melancólica.
Subiendo a una rama de un árbol que pensando en la conversación que tuvieron hace un mes.
/Flash Back/
Ambos se encontraban en un cómodo silencio cuando de pronto Kagome hablo – Aun no entiendo ¿Por qué no escapaste? – cuestiono observándolo con su expresión fría, quedando este mirándola un momento, aun cuando era una pequeña niña podía esconder perfectamente sus emociones como todo un asesino profesional.
Unos segundos en silencio – Yo se que no te gusta este lugar, ni a aquella serpiente… - escupió la palabra asiendo que sonriera internamente, aun así sus emociones podían cobrar lo mejor de ella – lo se por tu aura, entonces por que no huiste… dudo que no sepas tu alcance – dijo a la ligera, si, el sabía que su poder era mayor que el de Orochimaru razón por la que este lo quería como su buque… a no ser por su enfermedad.
- No es tan simple – contesto fríamente, y Kagome asintió a lo que se refería su "deuda" con el nin por haberlo rescatado al haber muerto su clan… si el le había dicho su historia unos meses luego que ella le contó la suya.
- No importa, porque cuando me valla de aquí te liberare de aquel hibrido y te llevare conmigo… te lo prometo – hablo con seriedad y firmeza en cada una de sus palabras haciéndole sonreír levemente y que sus ojos tengan un pequeño brillo.
Tal vez para la mayoría era solo palabras pero para él que se consideraba inútil por no poder ayudar por su condición a su "salvador" le producía una felicidad que nunca había sentido, por no dejarlo de lado y por la firmeza de sus palabras no dudaba que lo cumpliría.
/Fin del Flash Back/
Ella no se había equivocado en su predicción, luego de su llegada había reflexionado sobre si mismo y no encontraba ningún respeto sobre el nin Orochimaru que antes sentía, es más cada vez se encontraba soportándolo menos en sus crueles caprichos. Es verdad que el lo había rescatado de aquella desolación, pero el le había dado a cambió su confianza ciega y lealtad absoluta desde ese instante sin cuestionarlo nunca.
El mismo se había enterado del próximo buque que la serpiente tenía en mira para si mismo (la misma serpiente se lo repetía con burla en su cara casi con continuidad) pero ya ni siquiera llegaba a afectarlo, pero en cambió se sentía furioso cuando el o el idiota de Kabuto se acercaban o tocaban a Kagome-sama viendo la lujuria o la obsesión malsana en sus ojos hacía la pequeña niña hacía a veces le era imposible contenerse de alejarlos… por cualquier medio.
También se encontró siendo más suave y brotando su respeto hacía ella, al ir conociéndola y ver todo el honor y la inocencia que guardaba dentro de ese bello rostro frío, prometiéndose que nunca permitiría a nadie quitársela. Hasta cuando ella misma pregunto el porque la llamaba "sama" el solo respondió con naturalidad "no merece menos Kagome-sama"
Pero sin duda lo que más apreciaba era la conversación que había tenido con la pequeña inu. Al principio la había visto nerviosa haciendo que sintiera un poco de preocupación por ella, para luego sorprenderse por lo que sucedió.
/Flash Back/
Estando en el pequeño jardín donde se le permitía además de su habitación estar a la youkai, Kimimaro observaba a la niña torcer la manga de su bello kimono celeste con nerviosismo.
- ¿Sucede algo malo Kagome-sama? – cuestiono con un poco de preocupación en su normal voz fría de emociones, la niña giro su rostro mirándolo con dolor en sus ojos azul plateados.
- ¿Acaso no me ibas a decir que tienes que ir a una misión? ¿o es que tu también me consideras como algo sin importancia? – hablo con un poco de enojo y dolor en su voz, confundiéndolo ¿de donde había sacado esas tontas ideas?
- El idiota de Kabuto – dijo contestando la pregunta muda – dijo que te irías en pelea contra un "buque" y que estaba planeado por aquella serpiente que morirías debido a… la enfermedad que posees – aclaro a lo que el ninja solo apretó los puños furioso, dando un silencioso juramento de muerte hacía ese inútil intento de lacayo por decírselo a Kagome-sama ¡se suponía que no debía saberlo! Sería…
- Yo jamás la consideraría de esa manera, tu fuiste la que me devolvió mi libertad y me dio una nueva razón de vivir – contesto con suavidad, si su nueva razón era protegerla de todo mal -hubiera sido mejor no decírselo, no quería preocuparla con ello… - respondió girando la mirada avergonzado, a lo que Kagome suavizo su mirada levantándose suavemente y tocando su rostro con sus suaves manos.
- Si… hubiera una manera para curarte ¿aun así te ofrecerías como buque a Orochimaru? – cuestiono neutramente a lo que este negó rápidamente; - No, ya no le debo nada – afirmo mientras Kagome estudio sus ojos viendo la veracidad de sus palabras en ellos, haciendo que sonriera.
- Kimimaro ¿quieres ser mi hermano mayor? – pregunto suavemente de repente haciendo que los ojos del peliblanco se ampliaran en esto, de verdad alguien como ella… ¿quería que fuese parte de su familia?
No pudo más que sonreír con felicidad, - Sería un verdadero honor Kagome-sama – contesto colocando suavemente su mano en su cabeza como muestra de cariño haciendo que ella también sonriera encantada, - ¿Tu sabes que me refiero por sangre no? – aclaro haciendo que este la mire incrédulo, la única manera que lo creía posible era a través del "Lazo de sangre", el ritual que la inu le había contado en una ocasión… pero se decía que solo había funcionado una vez con un poderoso youkai, debido al gran poder tanto físico como espiritual (del aura) que drenaba.
- No, Kagome no debes arriesgarte en ello, prefiero morir que el que tú lo hicieras por mí – dijo con firmeza levantándose de repente, haciendo que la inu se vuelva seria.
- Es mi propia desición – se defendió también poniéndose de pie - además no me subestimes Kimimaro, después de todo soy la princesa inuyoukai – dictamino con voz de hielo, abriendo con sus pequeños colmillos su muñeca saliendo de la herida sangre – bébelo – dijo acercando su herida a lo que este se agacho, acercando su muñeca a la boca y la tomo lentamente, la hime sin demostrar ningún dolor por ello, para luego ella haga el mismo corte en su muñeca y beba la sangre del muchacho.
Kimimaro comenzó a sentir arder todo su cuerpo, mientras la hime daba el ultimo paso morder su hombro donde se hallaba aquella maldición que la serpiente había colocado en el para controlarlo – Resiste aniki – le susurro consolador en el oído para luego clavar sus colmillos con suavidad en su hombro derecho purificando de apoco aquella maldición aumentando el doble el sufrimiento de ambos. Kagome por gastar la poca energía que tenía por aquel hechizo en el collar al que la encadenaron y para purificarlo y Kimimaro por el cambio que su cuerpo estaba sometiéndose.
Retirando su colmillo tenuemente fue desapareciendo la marca quedando una leve media luna celeste en ella, como prueba de la adopción de el como su familia, - "Una familia" – pensó antes de sucumbir al agotamiento y caer hacía el suelo, siendo atrapado por el ojiverdes que se encontraba agitado pero el dolor iba disminuyendo de apoco.
- Kagome… - exclamo preocupado acostándola en la cama para que descansara; a lo que esta sonrió mientras salía una pequeña línea de sangre de sus labios que él limpio con un paño – No te preocupes esto no significa nada para mi… - le afirmo para luego sonreír – te dije que te liberaría de él… - dijo observando su hombro, siguiendo su vista se sorprendió al no ver aquella marca sino una bella media luna en su pálida piel.
- Arigatoo gozaimasu Kagome – le agradeció sinceramente con una dulce sonrisa que esta correspondió, sucumbiendo al agotamiento cerrándose sus parpados – Doo itasi masite onii-san – respondió quedando profundamente dormida.
Kimimaro solo se quedo observándola con cariño, sentándose en el piso del lado de la cama de su "onee-san", aunque también se sentía cansado quedaría cuidando sus sueños, después de todo luego que ella le otorgase una nueva oportunidad de vivir y buscar la felicidad lo menos que podía… era velar por ella.
/Fin del Flash Back/
Retirando su manga toco levemente su nueva marca, pero esta significaba un nuevo inicio y la calidez de una familia, pensaba con una sonrisa. Tampoco sentía esos infernales dolores en sus huesos, ni la sangre cobriza en su boca luego de realizar cierto esfuerzo… se había curado de su enfermedad (aunque los únicos que lo sabían era Kagome-sama y el mismo, nadie más si quiera lo sospechaba)
Acababa de despedirse de su onee-san, y aunque el había dicho que regresaría luego para sacarla de la prisión que la condenaban a permanecer, ella se había negado rápidamente diciendo que "El que volvieses solo me haría quedar como un ser débil e indefenso… solo me deshonrarías", "además no quiero que vuelvas a este lugar onii-san" susurro tal vez sin creer que el lo había escuchado, pero luego de su nuevo lazo como hermanos todos sus sentidos mejoraron y agudizaron (demasiado era decir que el mismo se seguía sorprendiendo de esto)
La única petición que le había dicho es que "espérame… no te olvides de mí" con un poco de melancolía y tristeza a lo que el lo juro firmemente, sacándole una verdadera sonrisa y despidiéndose con un tierno abrazo. El jamás siquiera pensaría en olvidarla, el la esperaría toda su vida si fuera posible… creía que ella lograría escapar también como el lo haría hoy.
- ¿No es hora que te vallas Kimimaro? – cuestiono con burla Kabuto a lo que el nombrado solo le dirigió una mirada fría – como dijo Orochimaru-sama no hace falta un "nos vemos" ¿no? – siguió observándolo con una socarrona sonrisa.
- Deja de decir estupideces – hablo en un tono frío haciendo que este sienta ira pero mantenga una fachada de burla, - No te preocupes, cuidare bien a Kagome-chan – susurro, haciendo que el peliblanco abriera milímetros sus ojos.
Lanzando un shuriken a una velocidad que Kabuto apenas esquivo haciendo que se sorprendiera y se atemorizara – Si tocas a Kagome-sama juro que te matare de la manera más dolorosa – amenazo con la voz más mortal que la rata de Orochimaru había escuchado haciendo que de inconciente un paso atrás del temor ¿Cuándo se había vuelto tan fuerte? Según lo que dijo Orochimaru-sama debía estar agonizando por su enfermedad… una de las razones por lo que lo enviaba a esta misión, le era inservible.
Kimimaro desapareció de aquel lugar dejando atrás al atónito Kabuto. Ahora se dirigía a su batalla contra el buque Gaara del desierto, había planeado muy bien sus planes y la estrategia que utilizaría para lograr que lo considerasen "caído" y lograra su desaparición, por suerte nunca fue un derrochador y logro juntar bastante dinero para su supervivencia.
Parando en medio de un descampado, tomo un sorbo de aire puro y observo embelezado la luna, ahora solo faltara esperar que su Kagome onee-san escapara de aquella serpiente…
A/N: ¡Uf! Por fin pude publicarlo, primero lo primero: quiero agradecerles a "Gabby!" y "Myrna Elva" por sus comentarios. Me animaron mucho y no es exagerar que me brindaron más energías y continuar con este capitulo. ¡De verdad les agradezco!
Y para sacar algunas dudas sobre como Kagome-chan es una inu pienso aclararlo más adelante (por lo que pido no se enojen) ya que tengo unos pequeños planes para aclarar estas lagunas. Y si, sobre su encuentro con Itachi… ¡pues prometo que será mucho más pronto de lo que tenía en mente! Primero quiero dar unos enfoques a Kagome. Pero no duden en pedir por cualquier duda que con gusto les respondere. ¡Pues los comentarios y criticas constructivas siempre son bien resibidas!
Creo que es todo por ahora… ¡espero les agrade este nuevo capítulo! ¡Muchos saludos y hasta pronto!
