Holaaaaaa :D

¿Como están mis lindos y queridos lectores?

Les cuento que quede impresionada con tantas notificaciones que llegaron a mi correo, les agradezco un montón a toda la gente que agrego esta historia como favorita, a todos los review y a los de autora favorita. Ya ven como todos esos mimos me hicieron sentirme en deuda con ustedes asi que me puse pilas extra duración y escribí esto. Es algo cortito... y es que les voy a confesar que no sabia como canalizar mi idea...se me venían tantos comienzos que...borra una y otra vez.

Bueno tengo que felicitar a tres personas xD Por que a diferencia de las "otras" ¬¬* ellas si leyeron todos los puntos ¡joom! aprendan de ellas U.U

* Aiven Chiba :)

*ediebella

* gigichiba

Y como dice el viejo dicho...por la boca muere el pez ajjaja les dejare abajito su regalin xD seran tres minis fic :) jojo XD

Bueno y ahora les dejo el primer capitulo :)

Nota importante: todo lo que este con cursiva corresponde a lo que Serena escribió en el diario :)


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Las primeras hojas

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"Darién Chiba"

Si, no había leído mal. Después de releer más de veinte veces esas dos palabras su cerebro se había convencido de que efectivamente, era su nombre el que estaba escrito en el diario.

-Esto es…-pero aun no encontraba la palabra perfecta para describirlo. ¿Inaudito? ¿Insólito? ¿Imposible? ¿Increíble? "In"…bueno podía estar toda la noche buscando miles de palabras con "in", pero seguramente sería una pérdida de tiempo.

Leyó su nombre una vez más, para poder salir del asombro, pero es que esto era tan extraño. ¿Podría ser que se tratara de una cámara indiscreta? Sabía que Andrew aun le guardaba rencor por haberle gastado una broma sobre Lita; pero no lo creía capaz de llegar a tal punto. Recorrió con la mirada su acogedora y ordenada biblioteca, deteniéndose algunos segundos en las esquinas para comprobar que no hubiera ninguna cámara. Y para su mala suerte…no había ni rastro de alguna.

Volvió a prestarle atención al ahora intrigante diario rojo y con cada palabra que leía sentía que le iba a dar algo a su musculo cardíaco.

"Si así te llamaras mi querido y pequeño diario. Tendrás el honor de llevar el nombre de mi sexy profesor. El causante de todo mi sufrimiento, el que atormenta mis pensamientos y sueños. Si, te llamaras igual que él, porque en ti podre escribir todo lo que no puedo hacerle personalmente a él. Si mi pequeño diario rojo, tu serás el medio donde la fantasía de mis letras se convertirán en realidad. El lugar donde por fin podre morder la fruta prohibida…"

¡Que Dios le ayude! Había perdido todo el aire que había contenido mientras leía esas abrazadoras palabras. La mujer que las había escrito, porque rogaba a todos los santos, ángeles y arcángeles, por que fuera una mujer y no un macho afeminado el que estuviera teniendo fantasías con él. Se acomodo en el sofá y se vio en la obligación de quitarse la chaqueta. A pesar de que estaban en pleno invierno, el sentía como si estuviera expuesto a cuarenta grados.

"Desde el primer momento en que lo vi entrar al salón, sentí que mi corazón se desembocaba. Había visto obras de arte masculinas, algunas creadas por la madre naturaleza y otras creadas por el cincel de maestros escultores; pero nunca había visto un nombre como él. No, el era más que un adonis. Él le hizo creer en tan solo cinco segundos que la magia podía ser algo real y que lo sobrenatural quizás fuera una realidad.

Y es que ese hombre no era igual que los otros. Tenía una altura de casi dos metros, con un cuerpo fibroso que se pegaba a su impecable traje negro como segunda piel. Y eso no era todo el encanto de ese hombre, porque tenía un pelo negro azabache que gritaba ser tocado por mis manos. ¡Y esos unos ojos! seguramente solo podía ser comparado con el azul del océano. Si, en cinco segundos había descubierto al padre de mis hijos, o bueno quizás no de mis hijos, pero si el hombre con el que perdería mi virginidad. Eso estaba decidido.

Me gire a ver la reacción de las chicas en mi salón y me dieron ganas de hacer un espectáculo, de aquellos que solo podía hacer yo. Haberme parado y gritar con que había una rata en el salón, para que saliera gritando como locas todas esas yeguas que estaban desnudando con la mirada a mi hombre. Todas eran unas malditas, como se les ocurría hacerle eso a mi querido profesor, solo yo tenía el derecho único y exclusivo de imaginármelo como su bendita madre me lo trajo al mundo. Lo que justamente estaba haciendo ahora, quitándole prenda por prenda y esta tan concentrada en eso que cuando escuche su ronca y profunda voz, el tiempo se detuvo y me derretí por completa. ¿Podría ser más perfecto? Y en ese momento escuche su nombre: Darién Endimión Chiba.

Era el destino, si definitivamente Zeus se sentía culpable por la triste historia de Selene y Endimión, por lo que me lo puso en mi camino para revivir la leyenda, es decir, para poder violármelo tanto de día como de noche. Porque si, Selene había sufrido mucho de día…pero en las noches ¡uff ya me imagino la manera en que había gritado!

Selene: ¡más fuerte Endy! ¡Más rápido, ah ah se nos viene el amanecer apúrate…Endyyy!

Endimión: Sele…me vas a matar…

Selene: No puedes morir y ya tendrás todo el día para dormir, así que tú dame ¡dame más!

Si, seguramente eso había pasado. Porque para tener 50 y tantas hijas, ellos precisamente no jugaban a las cartas para matar el tiempo.

Todo iba como viento en popa, yo sentaba casi en primera fila, viendo al enviado de mi padre Zeus, planeando los cincuenta nombres de mis futuras hijas y pensando en que podría pasar a la librería a comprar el kamasutra y entonces el dijo que sería nuestro nuevo profesor de matemáticas y todo se fue a la punta del cerro. Por un momento todo el calor que había sentido mientras lo veía se transformo en hielo. ¿Por qué tenía que ser ese ramo? ¿No podía haber sido orientación sexual? ¿Comunicación e interacción humana? ¿Mitología griega? Karma, si esto tenía que ser eso. O tal vez…la envidiosa de Selene la estaba mirando de su plateado palacio lunar y le había tenido envidia. Era igual que todas sus estúpidas compañeras, excluyendo a su grupo de amigas. Aunque si lo pensaba un poco, ellas también se estaban mojando los labios, pero ya les diría que Darién solo era para ella.

Luego cuando ya tuviera a todas esas víboras convencidas de que ellos estaban destinados, pondría toda su atención en esos oceánicos ojos. Y pasaría algo como esto:

Ella entraría al salón, a su espalda estaría un hermoso atardecer haciendo que su piel y pelo brillaran como el oro. Su sexy profesor estaría revisando pruebas en su escritorio y levantaría su vista al escuchar el sonido de la puerta abrirse y le diría:

Darién: que haces aquí, ya es muy tarde y es peligroso para que andes por la calle sola.

Yo: es que tengo que confesarte algo (en eso me acerco a él y me siento en el borde del escritorio, mientras él me sonríe algo nervioso por nuestra cercanía) yo…tengo que decirte (pero la voz se me corta por los nervios y me comienzo a morder el labio con tal fuerza que me comienza a sangrar)

Darién: te has hecho daño princesa, déjame que te limpie (me dirá mientras saca un pañuelo de su bolsillo y me limpia la sangre. Sus manos se apoderan de mi rostro y su mirada esta sobre la mía, haciendo que el cielo del día y de la noche se encuentre, eclipsando al tiempo y al espacio. Haciéndonos olvidar todo, menos nuestra presencia. Y en ese momento el me besara y me dirá las palabras que el destino escribió antes de que el mundo se formara) te quiero, te deseo y me traes loco desde el primer momento en que te vi.

Y yo…solo tenderé a besarlo, tocarlo y amarlo de la forma en que siempre eh querido amar. Entregándole todo, arriesgándome a sufrir y esperando pacientemente a que el corazón de su profesor gritara por ella…"

Anonadado era decir poco. Estaba sudando como nunca lo había hecho. Su mente no podía dejar de imaginar aquella escena donde la protagonista no tenía rostro, pero si podía sentir el dulce calor de su boca sobre la suya y el amargo sabor metal de su sangre. ¡Diablos! Si hasta había comenzado a ser una molestia su pantalón.

Recordaba su primer día de clases y ya sabía de qué curso se trataba. Pero aun no tenía la respuesta que necesitaba. ¿Quién de todas aquellas adolescentes lo quería prácticamente violar? No pudo evitar reírse a carcajadas ante esa pregunta. Siempre había sabido que era atractivo para el sexo femenino y bueno, también tenía fama con el masculino, pero el trataba de ignorar ese hecho. Así su paz mental podía permanecer tranquila.

Pero esto no lo dejaría tranquilo hasta saber quién era la reencarnación de Selene. Así que trago saliva y siguió leyendo las alocadas ideas de su violadora.

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-Mama tu que todo lo sabes y que eres más ordenada que la palabra orden. ¿No has visto par casualidad un cuaderno rojo que me regalaron hace dos años atrás?- le pregunte a mi último recurso mientras ponía mi cara de cordero a punto de morir. Pero antes de que me diera su respuesta yo ya la sabía.

-¿Tú diario? No lo eh visto desde hace una semana, creo que tu dijiste que no podía tocarlo ni aunque de ello dependiera la salvación del mundo y te lo llevaste al colegio, porque Samy había tratado de leerlo- me respondió mientras seguía preparando la cena.

Dios ¿este es mi castigo por mi mente pagana, cierto? Tu no me tienes que tomar en cuenta cuando le hablo a atenea, Zeus, Morfeo, Poseidón, Selene y a todos esos locos amigos míos. Así que ¿Por qué no me haces un milagro y me materializas en mis manos mi diario? Cerré mis ojitos y conté hasta diez con mis manos extendidas y ¡no paso nada! Justo en ese momento entro mi padre a la casa, sonriéndome alegre y dándome un abrazo al cual no respondí, solo atine a correr escaleras arriba mientras gritaba que no iba a cenar. En mi carrera por llegar a mi habitación escuche a mi padre preguntarle a mi mama que me pasaba, a lo cual ella respondió que era mis hormonas. ¡Y qué razón tenía! Esto me había pasado por tener hormonas calenturientas.

Pero bueno a lo hecho pecho. Mire mi desorden y empecé a recoger todo para ordenar. Era definitivo mi diario no estaba en mi casa; así que solo existía un lugar donde podía haberlo dejado. El colegio.

Y ya estaba encendiéndoles velitas a todos los dioses de todas las etnias, para que estuviera en su asiento y no en las manos de alguien…porque si esa persona lo leyera y lo leyera completo, su vida acababa.


Y ahora...los regalos :) serán mini historias que no tendrán ninguna concordancia con la historia de arriba :D

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Para Aiven Chiba:

Serena se encuentra deprimida en su habitación viendo fotos de su famoso actor de dramas (teleseries) y entra su mama a su cuarto.

-¿qué ocurre hija?¿ te encuentras bien?

-Si mama, lo que pasa es que me entere de que Darién está saliendo con una de la protagonista del drama ¡me quiero morir!

-¡hay hija no sufras! me partes el corazón. Si por mi fuera te lo secuestraria y te lo tendría amarrado a ti.

-En serio mama. ¿Tú me dejarías tenerlo secuestrado aquí?

-Claro que si hija. Podrías aprovechar que tu padre yo y tu hermanos nos vamos de viaje por el fin de semana- dice riendo mientras yo sonrió mas que ella.

Llega el fin de semana...

-Hija te cuidas y ten cuidado con abrirle la puerta a extraños ¿ok?

-Claro mama que tengas un buen viaje- le dijo mientras cerraba rápidamente la puerta y le ponía los mil y un seguros que tenia- Darién voy por ti- grito mientras se ría desquiciadamente y empezaba a subir las escaleras para dirigirse a su habitación. Llega a su habitación y ve a su sexy Darién atado a la cama.

-¡Suéltame!- le grita apenas la ve, mientras ella solo le sonríe.

-Hay Darién como crees que te voy a soltar, después de todo el trabajo que me costó raptarte- le dice Serena mientras comienza a quitarse la ropa.

-¿Que...que estas...haciendo?

-Shhh tu tranquilo, no te voy hacer nada malo- le dice mientras comienza a besarlo- solo te voy a obligar a que me ames durante setenta y dos horas y…

-¡Por qué no te callas y me besas!- le interrumpió Darién mientras trataba de romper las cuerdas que lo ataban a su cama.

-Como tu mandes cariño, como tu mandes.

Fin :) jajja espero que te guste :)

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Para Ediebella :

Ikuko iba entrando feliz a su casa. Por fin habia encontrado todos los ingredientes que necesitaba para su tarta de moras. Dejo todas las bolsas sobre la encimera y en ese momento escucho:

Serena: Darién esa posición ¡NO!

No podía ser, su hijita, su pequeña. Lentamente comenzó a caminar para apoyarse en las escaleras.

Darién: ¿No, entonces como?
Serena: Muévete un poco a la izquierda
Darién: ¿Ahhh si?- escucho que preguntaba en medio de un quejido, que le dio la fuerza para comenzar a subir los peldaños

Serena: No, sigue estando mal ...
Darién: ¿Entonces como? dime y me muevo
Serena : Muévete a la derecha... pero solo un poco
Darien: ¿Ahora si?

Ikuko no lo podía creer, no podía estar pasando ¡ESO! El corazón le martillaba desenfrenadamente, ya estaba a solo centímetros de la puerta…

Serena: No, ahora un poco hacia arriba
Darién: está bien, un poco mas hacia arriba…
Serena: AHI DARIEN ... JUSTO AHÍ ¡SIII!

Ikuko no agunto mas. Era la gota que había revalsado el vaso , giro la perilla de la puerta y…

-¡SERENA TSUKINO QUE ESTAS HACIENDOOOO!-grito mientras veía como su aterrada hija la miraba como si estuviera loca.

-Solo estamos colgando ese cuadro mama- me dijo mientras Darién me sonreí y yo me ponía del color de los tomates. Era definitivo, mi mente se había pervertido y el culpable era Kenji, pero ya vería ese hombre.

-Bueno..ehh..Sigan haciendo eso.

(Serena y Darien solos)

-Bien cariño, ahora tenemos el permiso de tu madre-le dice mientras le muerde la oreja

-Hay Darién, eso estuvo cerca, un poco mas y…

-Está bien tratare de ser más silencioso, pero es que tu…

-Hay Darién sigamos colgando ese cuadro- le dijo mientras comenzaba a sacarle la camisa y desabrocharle el pantalón. Total su madre le había dicho que siguieran haciendo eso…y ella no podía desobedecer a su mama...

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Y para la ultima chica obediente :D

Gigichiba:

Estaba Darién y serena caminando por el parque. El día era precioso, los pájaros cantaban, el sol era cálido y la risa de los niños jugando era tranquilizadora.

-Darién, quiero un helado- le dijo mientras le hacia uno de esos pucheritos que el tanto odiaba.

-Está bien- caminan tomados de las manos al carrito donde vendían helados y le pide dos de chocolate.

En eso escuchan el llanto desconsolado de un niño. Y como era de esperarse Serena fue a ver que le ocurría al pequeño.

-¿Por qué lloras? ¿Perdiste a tu madre?- le pregunto mientras le acariciaba el sedoso cabello negro al pequeño.

-No, lo que pasa es que se cayó mi helado y mi mama ya no quiere comprarme otro-le respondió mientras se tallaba los ojos para eliminar las lagrimas.

-Ohh…Darién- le dijo serena mientras lo miraba y le hacia de nuevo ese pucherito que terminaría por dejarlo en la quiebra.

Con un suspiro, Darién le pidió otro helado al vendedor y se lo entrego al ahora sonriente chico.

-Gracias señorita- le dice mientras le da una probada al delicioso helado de chocolate.

-Yo fui quien te lo compro, deberías darme a mí las gracias- le dijo algo molesto Darién, ya que el niño le había arrebatado la mano de su novia.

-Pero no eres tan lindo como ella- le dijo el niño, provocando que su rubia sonriera.

-Mira niñito ella es mi novia

-¿sí? Bombón, ¿te gustan los hombres de la tercera edad?

-Mira enano…-empezó a decirle Darién mientras apretaba los puños. Pero fue interrumpido por el grito de la madre del chico donde le decía que se tenían que marchar.

-Cuando dejes a este abuelito, estaré esperando por ti, bombón- dijo haciéndole una señal para que se agachara y así darle un beso mientras le susurraba su nombre en el oído- búscame en el futuro, me llamo Seiya Kou y gracias otra vez por el helado bombón.

Serena había quedado sorprendida por el travieso niño y no pudo evitar sonreír como tonta, mientras susurraba "que lindo es" que no paso desapercibido para Darién.

-Escúchame Serena- le dijo mientras la jalaba por el brazo y la arrinconaba contra un árbol- tu eres mía, solo mía. Así que no quiero que vuelvas a hablar con niños extraños.

-jajaja, pero Darién te estás escuchando…

-Sí y nunca había dicho nada mejor-dijo mientras tiraba lejos su cono de helado- ohh...se me acaba de caer mi helado-dijo mientras ponía ojos de cachorro-que harás para que no me ponga a llorar.

-Mhhh…te puedo dar de mi helado-dijo mientras tomaba un poco de su helado y se lo daba boca a boca a su celoso prometido.

-Mhh quiero más. Mucho más…


¿Les gustaron sus premios? jajaj espero que si :D

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Bueno ahora le doy las gracias a las desobedientes chicas ¬¬* que no leyeron todos los puntos jajaja

Vico - Dms Moon Adap- Diian Kou R- Diivaa- Lu- Camila Chiba Cullen- Mony- Luzdeluna19- sailorsere- isabel20 y a la primera que me dejo review :D "yesqui2000" muchas gracias a todas :D

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Y como ya es costumbre :D

Les mando... Mil besos, abrazos y cariños Y como siempre: Cualquier duda, reclamo, sugerencia y peticion, seran bienvenidas por mi... :)

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ღღღღღღღღღღღ atte patty moon de chiba ღღღღღღღღღღღღღღ