PERDONA SI ME OLVIDE DE VOS
Vanessa Smith (pov)
Me desperté cuando sentí el tocaba mi rostro, nos habíamos detenido en la noche a un costado de la carretera para poder descasar un poco antes de continuar con nuestro viaje, preferimos quedarnos en la camioneta antes de buscar un hotel y alquilar una habitación, era necesario ahorrar el dinero, no nos quedaba mucho de lo que habíamos ganado con nuestros últimos trabajos. Dormí abrazada a Francis, siempre lo hago, es el mejor lugar para hacerlo, su temperatura corporal es tan alta que jamás tengo frío al lado de él, al tenerlo cerca mío me siento segura y protegida, amada. Intente moverme, pero el me sostenía fuertemente hacía el que me lo impedía hacerlo, es como si tuviese miedo de perderme, aumento sus ronquidos relajándose, decidí que era mejor quedarme recostada encima de él, y pensé donde nos podíamos dirigir ahora. Siempre buscamos lugares donde nos sintiéramos a gusto, pero ese sentimiento no dura mucho ningún lugar se siente como el correcto, no es que buscásemos un hogar, mientras estemos juntos cualquier lugar es nuestro hogar pero queríamos un lugar donde estemos cómodos, donde no tengamos que escondernos y ser nosotros mismos, pero eso jamás pasara. Sé que no somos como los demás creo que ni siquiera somos humanos ¿pero que somos?, ojala alguien supiese contestármelo; no tengo 19 años pero es la edad que tuvimos que poner en mis documentos falsos para poder trabajar y Francis ha tenido 25 por los últimos 10 años.
¡10 AÑOS! Es el tiempo que hemos estado juntos, es el tiempo que hemos sido como nómadas trasladándonos de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, tan solo nosotros dos; estos años es todo lo que recordamos, antes de esto tan solo la oscuridad, tan solo la nada, ni un rostro ni un espacio, nada familiar. Mi primer recuerdo fue ver a Francis, el me alzaba entre sus brazos, su rostro estaba lleno de sangre (de ahí proviene su cicatriz) , ambos estábamos mojados y cansado, con serias heridas en distintas partes de nuestros cuerpos; era como si hubiésemos corrido de algo o alguien, no se porque tenía una gran tristeza y miedo, no por no sabía quien era o quien era Francis o donde estábamos, sino por algo más pero no se qué; pero se me quedo grabado en mi mente lo primero que le escuche decir a el "tenemos que huir, tenemos que ocultarnos". Fue algo que también lo sabía, y por esa época tenía tan solo unos 2 años (siempre estuve conciente de todo lo que me rodea, soy muy precoz), aunque no se si esa es mi verdadera edad, a diferencia de Francis que jamás envejece, yo me desarrolle rápidamente, el tenía miedo por esto, no quería perderme (cosa que pasaría si esta situación no se revertía) pero pasados los 6 años mi crecimiento se detuvo y me quede atascada viendo como una adolescente. Ese es otro motivo por el cual no podemos quedarnos mucho tiempo en una locación, la gente sospecharía de nosotros, aunque mantenemos un perfil bajo siempre atraemos la atención. Algún tiempo atrás intentamos averiguar si alguien nos buscaba, pero no tuvimos suerte, creo que no importamos a nadie, somos dos entes extraños, nadie nos quiere. En resumen, por lo que sabemos Francis puede tener unos 2000 años y yo haber nacido ese mismo día; pude sentir como Francis se despertaba y le bese el mentón, el me regalo uno de sus encantadoras sonrisas.
-buenos días, dormilón- le dije mientras acariciaba su cabello, el me abrazó con más fuerza, por suerte piel es resistente, porque lo he visto levantar heladeras sin ninguna dificultad y por lo que me he enterado eso no es normal.
-hace mucho que estas despierta, hermosura?-me pregunto mientras aspiraba mi esencia, colocando su cara entre mi cuello, puse mi mano sobre su rostro, contestándole "no" mentalmente. Tengo la habilidad de mostrar mis pensamientos mediante el tacto, aunque tan solo lo hago con él, no me siento cómoda hablando pero de esta manera puedo tener charlas que duran horas con él. "tienes hambre?" le pregunte sin hablar, aunque sabía la respuesta, el siempre tiene hambre.
- si, y veo que tu también- mire mis ojos através del espero retrovisor y se habían oscurecido-vamos aprovechemos el bosque- ambos salimos de la camioneta y nos adentramos a el.
Después de caminar unos 20 minutos y verificar que no había humanos cerca de nosotros, Francis me beso la frente y se dirigió hacia atrás de unos árboles; me quede sentada entre unas rocas esperándolo a que regresara y tratando de no pensar que el estaba a un par de metros de mí desnudándose; por más que somos pareja, él espero hasta que me desarrollara para decirme que me quería más que a un amiga, cosa que acepte gustosa, pero todavía no fuimos más allá de sostener nuestras manos y darnos besos en la mejilla, sé que le piensa que soy muy chica para hacer algo más. Escuche como el salió de entre los árboles, y pude admirarlo en toda su gloria, lo he visto muchas veces en su forma animal pero aun hoy me maravilla, era un lobo pero su tamaño se asemeja a la de un gran caballo, su pelaje es de marrón rojizo, pero se puede ver através de sus ojos que Francis estaba ahí; saco su lengua a un costado , parecía un cachorrito de esa manera y se me acerco lentamente, temía lastimarme o que me asustara de él, y por más que le repetía que eso jamás sucedería, aun se mostraba precavido alrededor mío.
La primera vez en transformarse fue también el día que supe que yo también era diferente. Había pasado dos semanas desde que nos conocimos, durante ese tiempo Francis tuvo que robar para poder mantenernos, no es algo de lo que este orgulloso pero fue necesario para subsistir, no es que asaltara un supermercado con un arma, pero entraba a casa para sacar lo necesario, algo de dinero y comida; el consiguió alquilar un pequeña habitación en un hotel y me metió hay a escondidas, nadie tomaría muy bien si un hombre se hospeda con una niña, y además que no se parecen en nada, como para fingir que éramos parientes. Aunque el siempre me traía comida, nada me llenaba y cada vez estaba más débil, mis ojos se habían oscurecido, su color se asemejaba al carbón, esa noche al no mejorar decidió llevarme al hospital. A consecuencia de que estaba todo el día dentro del cuarto, no tuve hasta el momento verdadero contacto con otras personas, nada me hubiese preparado para lo que pasaría. El no estaba solamente preocupado por mi salud sino también por el hecho de que era muy posible (si no que era seguro) que nos separasen, ninguno de los dos estábamos aparentados (que supiésemos) ni teníamos documentos que nos identificara, pero somos capaces de sacrificarnos, si esto significase el bienestar para el otro; así que no dudo en llevarme al medico.
Tan pronto entramos a emergencias el aroma de las personas causo que mi boca se hiciese agua, podía sentir las palpitaciones en el pecho de cada cuerpo y como la sangre bombeaba por sus venas; mi desesperación llego a su punto más alto, cuando una enfermera me separo de Francis, el sabía que algo estaba mal conmigo, que algo había despertado en mí pero cuando los médicos y otras autoridades lo miraron sospechosamente cuando entramos al hospital no ayudo a ninguno de los dos. Escuche como un medico le ordeno a la enfermera llevarme a un cuarto privado y la esperase en el, mientras que con unos policías hablaban con Francis para discutir su situación y la mía. Comencé a llorar, no quería (ni quiero) separarme de él, pero me beso la frente y me susurro "todo va ha estar bien, recuerda que te amo". A los instantes me encontraba en una habitación con la enfermera, era una señora de unos 40 años, tenía cabello negro y sus ojos eran del mismo color, me dio una tierna sonrisa mientras me acunaba para que me calmara, no podía escuchar nada de lo que me decía el sonido de su sangre era más fuerte, bloqueaba todo lo demás, era como si me llamara; y entonces, cometió un error muy grave, algo que nos marco a las dos para siempre. Ella me posiciono de tal manera que pudiese acariciar mi espalda quedando mi rostro sobre su hombro, su aroma me atrajo hacia su cuello y no lo dude, la mordí. Grito un momento pero a los segundos se desmayó del susto, el sabor era tan exquisito que no me permitía parar, cada parte de mi ser, cada célula me pedía más y más, era tan placentero que tan solo no me podía detener; la sangre caliente se escurría entre mis dientes, me daba saciedad absoluta pero sabía que estaba mal, era malvado lo que estaba haciendo, no era lo correcto, pero no me hubiese detenido a no ser una voz. Era la voz de un ángel, era como si cantase pero no lo hacía, hablaba calidamente, con cariño, "no los lastimes no importa que tan bien huelan", ante estas palabras pare lo que estaba haciendo automáticamente y busque a mi alrededor de donde provenía la voz pero no había nadie más conmigo aparte de una mujer sangrando e inconciente en el piso, esa voz que me habló con tanta ternura no aquí, no estaba conmigo, había sido un recuerdo pero ¿de que? , sentí una gran tristeza u soledad, quería volver a escucharla pero no podía.
Escuche como se acercaban hacia el cuarto para saber lo que había pasado y me di cuenta de lo que había hecho, ataque a una persona para tomar su sangre, como era posible? Por este motivo me dejaron? Que tipo de monstruo era? , la vergüenza y culpa inmensurable me poseyó; y lo único que podía hacer era huir, no solo de lo que había hecho, de la enfermera, de las personas sino principalmente de Francis. El se desvivía por mi, hacia cosas que detestaba hacer para cuidarme y me demostraba cariño en cada momento de mi vida ¿y así como le pago?¿ siendo algún tipo de demonio que mata a seres inocentes?¿ como le vería de nuevo a la cara?, él era (y es) el ser más hermoso y angelical de este mundo, y yo soy…bueno no se lo que soy, pero no soy buena, de eso estoy segura. Gracias a mis destreza y agilidad me pude escabullir antes de que alguien me viera (debió ser gracioso ver a una niña de unos dos años escapándose de un hospital), nos encontrábamos sobre la costa oeste y estaba rodeaba en la zona de bosques, me adentre en ellos; quería perderme, dejar de sentir este dolor, no tan solo por dañar a alguien sino por dejar a mi amado Francis pero mi cuerpo se había calmado, no tenía más hambre, la sangre me dio una satisfacción demasiado grande que afianza mi creencia de que soy un monstruo, pero otro dolor me cubría era la melancolía de saber que la voz ya no estaba, por ella (había sido la de una mujer) me sentí amada por alguien más que Francis, que alguien se preocupaba por mi; pero fue una ilusión de mi subconsciente porque sabía que lo había hecho estaba mal, y creo algo para que lograra detenerme, eso fue todo, y me hizo imaginar la voz más dulce para lograrlo.
Después de lo deambular por mas de una hora , no tenía idea de que hacer, estaba cansada y asustada, así que me senté bajo un árbol tratando de descifrar mi próximo movimiento, considere profundamente la posibilidad de matarme (quien diría que una niña tan chiquita tendría tal pensamiento, pero jamás fui normal); pero no ver a Francis nunca más me dolía y comencé a llorar desconsoladamente. Estaba tan consumida por mis lamentaciones que no sentí cuando él se acerco hacía mi, Francis tiene el aroma más maravilloso como a flores salvajes, levanto mi rostro con su mano para que los vea a los ojos, estaba lleno de preocupación, su corazón estaba oprimido por mi causa, quería decirle cuanto lo sentía, que no supe lo que hacía, mostrarle que estaba arrepentida que jamás fue mi intención lastimar a nadie, entonces pasó; con mi manita ( que apenas cubría un dedo suyo –el era enorme y yo pequeña-) le mostré todo lo que había pasado tan solo tocándolo, es decir, puse mis recuerdos en su cabeza. Su rostro se quedo absolutamente perplejo de la sorpresa, mediante esto también le conté como me sentí en cada momento y también cuando huí, lo que no me percate en ese momento fue en no mostrarle o decirle, que se me pasó por la mente matarme. En este punto, su rostro se lleno de tal tristeza que se me rompió el corazón verlo, pero esa tristeza se transformo al instante en odio, sus facciones se transformaron en algo totalmente desconocido para mi, hasta se podría decir que tuve miedo, su cuerpo empezó a temblar (parecía a convulsionar), me soltó e intento alejarse de mi, pero lo seguí, no podía dejarlo de esta manera, sufriendo; su cuerpo se agrando daba la impresión de que duplicaba su tamaño, tuve pánico pero no por mi sino por él, y dentro de el como una explosión su cuerpo se transformo en gran lobo, me caí hacía atrás por el shock y me gruño dándome a conocer su odio. Llore con más fuerza porque pensé que este lobo se había llevado a mi Francis, me lo había sacado para siempre; pero el lobo de pronto detuvo su gruñido y se me acerco de cuclillas lentamente para demostrarme que no era peligroso, de que no me haría daño, también lloraba; entonces me di cuenta que él era Francis, que era otra forma de él y sin dudarlo me acerque y lo abrace fuertemente.
Espero que le guste, de todas las historias que estoy escribiendo esta la que más me llena de orgullo, más que nada porque le presto más de mi tiempo para explicarla con mayor detalle. Cada misterio se develara en su momento, pero no es muy alegre la historia tiene muchos momentos tristes, pero no se preocupen siempre hay un luz al final del túnel.
Si la leen dejen review más que nada para saber si estoy haciendo un buen trabajo, gracias.
Los personajes no me pertenecen, todos son de Meyer, pero por el momento les cambie un poco el nombre a estos, ya verán porque.
