"Indefinido"
Parte Dos: Tipos de amor.


Caminaba pensativa por el estrecho pasillo del lugar, siendo sincera no se había percatado de ello antes, no hasta la salida del día anterior. Entró al laboratorio y se dirigió rápidamente a la pequeña sala contigua donde dejó sus cosas. Se puso su bata de laboratorio y sus gafas protectoras, no sin antes comprobar que sus moñitos estaban en perfecto estado y tomando su libreta y lápiz se dirigió al lugar de trabajo.

Ella estaba, ¿enamorada de Neji? Siempre había pensado que el amor era algo diferente. Bien, nunca había tenido experiencia alguna en ese ámbito, aunque vio cómo inexplicablemente sus amigos de toda la vida de pronto empezaron a interesarse unos por otros, y antes que se diera cuenta ya había más de alguna pareja dentro del grupo. A pesar de que "algunos" de ellos se empeñaran en negar su relación.

Tomo la muestra y la pesó, luego en un vaso precipitado la mezcló con un reactivo. Al agregarlo notó como la solución cambiaba a un color ligeramente claro.

"Claro como sus ojos"-pensó, un suspiro escapó de sus labios.

Naruto y Hinata quizás fueron los que la impactaron más, en su –aún corta− vida. Sus familias eran amigas y pronto desarrollaron más que una amistad. Jamás había visto un amor más empalagoso que el que ellos se profesaban. Y el hecho de que siempre uno de los dos estuviese sonrojado aumentaba la imagen tierna que tenía de todo ello.

Luego, Sai e Ino. Él chico había aparecido de improviso en una de sus reuniones de sus días de estudiantes, invitado por él mismo, o más bien siguiendo a Naruto. Se habían conocido en una tienda de ropa, en la cual el rubio no se decidía por una prenda –de ropa interior−, y el pálido chico había escogido por él asustando al hiperactivo Naruto. Finalmente le había dicho que tenía novia, y el pelinegro –quien realmente no estaba interesado en él− pidió que se lo demostrara, siendo llevado a la reunión. Ino y Sai se gustaron casi inmediatamente, lo que no pasó desapercibido para sus amigos, los cuales tuvieron que soportar una noche de desvergonzados coqueteos. Unas semanas después comenzaron a salir. Su amor era del tipo desinhibido, no les importaba besarse, tomarse de las manos o gritar en público que se amaban mutuamente.

Tomó un fósforo y cuidadosamente abrió la llave que daba paso al gas, encendió el mechero y colocó la muestra sobre un pequeño trípode. La muestra se tornó ligeramente parda.

Lee era un caso aparte. Desde que tenían memoria había declarado sin ninguna vergüenza que le gustaba Sakura, siendo rechazado innumerables veces por la chica de cabello rosa. Pero tiempo después y para sorpresa de todos, una chica se había interesado en él. Kuranuma Hikari, que estaba en una clase superior todos los días lo esperaba a la salida y hacía que este le contara sus locas ideas. Finalmente y el día de su propia graduación ella se le confesó. Recordó como Lee por primera vez se apareció a altas horas de la noche, abatido frente a su casa. Ella inexperta en el tema, solo acertó a decirle que podía hacer lo que quisiera, pues sólo importaban sus sentimientos. El chico terminó confesando que hace tiempo Sakura-chan ya no significaba lo mismo para él, y que sin quererlo se había terminado enamorando de Hikari. Unos meses después se enteró que estaban saliendo juntos. Ahí aprendió que el amor era del tipo persistente, uno que nunca se rendía.

Nunca había entendido del todo el amor que se tenían Sakura y Sasuke, ellos se empeñaban en ocultarlo, pero aun así ella que era poco intuitiva en el tema se daba cuenta. Se habían conocido durante sus prácticas de internos en el Hospital de Konoha. El pelinegro se quejaba cada vez que se juntaban de lo incompetente de su compañera de trabajo. Descubrieron poco tiempo después que también era amiga de Ino cuando eran pequeñas. Pero la chica de cabello rosa se había cambiado de ciudad y con ello perdido el contacto. La rubia se había alegrado y recomenzaron una extraña amistad. Con ello Sakura se había incorporado al grupo. Poco tiempo después descubrieron que Sasuke le ayudaba secretamente y hablaba bien de ella frente a sus profesores, y con ello el hecho de que estaba interesado por primera vez en una chica. Se había dado cuenta con ello de que el odio hacia alguien, podía dar lugar a algo más.

Podía decir en este momento que había visto entre sus amigos unas singulares parejas pero, ninguna de las relaciones de sus amigos la ayudaban a comprender que rayos tenía ella con Neji.

Lo había conocido hace casi un año. Y en poco tiempo se habían vuelto buenos amigos, y para su extrañeza se llevaba increíblemente bien con Lee. Como trabajaban juntos el chico se había dado cuenta de lo descuidada que era para cocinar su propia comida, y uno de esos días se invitó a su casa y cocinó para ella aduciendo que no soportaba que su compañera se alimentara mal. Poco después, y al notar ella que el chico se vestía siempre como si fuese un empresario lo arrastró a una tienda de ropa y "modernizaron" –palabras de Tenten− su ropero. Poco a poco fueron involucrándose cada vez más en la vida del otro, y ya casi no había día en el que no se viesen. ¿Quizás era por eso que no se había dado cuenta?

−Tu muestra se está evaporando. –una voz profunda tras de sí la hizo sobresaltarse y la sacó de sus cavilaciones. Dio la vuelta.

−Neji. –el chico se acercó e inesperadamente se sintió nerviosa.

−Tenten –la distancia se hacía cada vez más corta, y ella retrocedió apegándose al blanco mesón. Sus rostros estaban muy cerca. De pronto la mano de Neji se posó en el mueble, aumentando su contacto. ¿Qué diablos le sucedía? −. Tienes que apagar el mechero si no quieres arruinar tu experimento –concluyó cerrando la llave del gas tras ella, para luego alejarse−. ¿Tenten?

La chica se había congelado en el lugar, pero pronto se recompuso.

−Gracias… −murmuró y comenzó a anotar las reacciones del experimento en su libreta.

−¿Por qué te fuiste antes anoche? Pensé que ibas a esperarme –Neji rompió el extraño silencio que se había formado.

−Te esperé, estaba ahí cuando llegaste.

−Sabes a lo que me refiero. Te fuiste en cuanto llegué, ¿sucedió algo?

"Nada, solamente me he dado cuenta de que me gustas, más que como un amigo" Pero ni todos los dioses existentes juntos le harían decírselo.

−Nada –se decidió a responder y la mirada de Neji le dio a entender que este no le creía. Pero este no volvió a preguntar y se dirigió al mesón contiguo a realizar su propio experimento. Tenten se estaba comportando de una manera extraña, pero no demasiado, si sólo esperaba un poco todo volvería a la normalidad. O eso pensaba.

Pero luego de una semana la chica no daba muestras de haber vuelto a la normalidad, se mostraba nerviosa cuando le hablaba, lo evitaba cuando él la invitaba a salir. Incluso le negó la entrada a su casa, a él, al grandísimo Neji Hyuuga. ¿Acaso le estaba ocultando algo? De pronto se sintió triste, que ella especialmente guardara un secreto de él, le molestaba. ¿Qué acaso no eran amigos?

Su teléfono celular sonó y se dio cuenta de que tenía un nuevo mensaje.

"Junta hoy en el local de siempre. Tenten estará ahí. Te deseo suerte Genio" Ino.

Sintió como se relajaba, aunque no entendía porque Ino le deseaba suerte, ni el por qué Tenten no le había avisado de la reunión. Pero algo si entendía, ese día solucionaría el problema, ese día descubriría que rayos le estaba pasando a Tenten.