Disclaimer, los personajes de Twilight Saga no me pertenecen (maldice por dentro.), son de nuestra amada y querida Miss Meyer. ¿Qué me queda a mí, lamentablemente? La idea de este fanfic.

Note, me encantaría que acompañasen la lectura con la canción «Still doll» de la japonesa Kanon Wakeshima, les juro que no se arrepentirán. La letra, video y canción, en mi Profile =)


"Believe in love"

«A través de tus ojos de cristal,

¿qué clase de sueños podrás ver? ¿Podrás ver?»

.

Still doll.

- Bella – podía escuchar varias voces repetir lo mismo pero la reconocí al instante. Era alguien conocido, una mujer.

Abrí con pesar mis ojos, sintiéndome perdida.

¿Quién era…Bella?

La luz inundaba todo el lugar, haciendo que entornara la vista hacia abajo, en el suelo enmugrecido. El piso estaba distorsionado o eso me pareció en el momento. Daba la impresión de estar fuera de foco, aquellas ligas de madera.

Me di cuenta de que mis piernas estaban desnudas y pálidas, haciendo notar unas cuentas manchas moradas en mi piel, dobladas torpemente dejando las pantorrillas entornadas en direcciones contrarias. Arrugué la cara con dolor notando un olor que comenzaba a notar, impregnado en el aire. Lo conocía muy bien. Oxido y sal. No tuve que ser un genio al notar la sangre seca en la parte de mi muslo derecho, vislumbrando un tajo no tan profundo. Que raro, no sentía dolor. Sinceramente no sentía nada. Mi cabeza parecía bloqueada, de toda sensibilidad que me perturbase. Era como una muñeca silenciosa, la cual no sentía dolor alguno. Sin sentimientos.

De acuerdo, fue demasiado pronto pensar en eso.

Sentía dolor en mi espalda encorvada, parecía que había estado mucho tiempo en esta posición. Y no solo eso, si no que mis brazos sentía fatiga ante de estar alzados. Necesitaba estar en una posición más cómoda.

Entonces me arrepentí.

Con mi cuerpo pesando toneladas. Enderecé lentamente mi espalda notando un dolor agudo, quise estirar mis piernas para adelante así luego las flexionaba para acercarlas a mi torso pero al estirarlas sentía como mi piel se desgarraba sintiendo el dolor de los moretones y de otros cortes; moví mis brazos para adelante, para sentir la sensibilidad de mis muñecas las cuales estaba prisioneras contra unos barandales suave pero fríos, atados con lo que llegue a deducir que era una cuerda por la sensación de fuego que me causaba, como rozar fuertemente contra algo áspero, una quemadura reciente, mis antebrazos me dolían demasiado percibiendo puntadas de dolor. Mi piel estaba sensible, demasiado para mi gusto y el frío me invadió, perforándome hasta los huesos. El dolor se intensifico. Gracias maldito frío.

Como resultado de ello, hice una mueca de dolor en mi rostro sin embrago lo lamente automáticamente. Al estirar mis labios sentí como se cortaban, el ardor de algunos brotes los cuales parecían abrirse. Traté de exclamar o quejarme pero mi voz no salía. Sentí mi boca pastosa y la garganta parecía estar paspada por dentro.

Sin dudar, todo en mí era dolor. Maldije en mi fuero interno pero hasta la voz de mi interior decía cosas incoherentes, indescifrables.

Si me movía aunque sea un milímetro, el dolor podría empeorar.

Traté de descifrar varias incógnitas que me rodeaban. ¿Dónde estaba? ¿Qué hora, día o lo que fuese, era? ¿Quién era yo? ¿Qué hacia yo aquí? ¿Quiénes eran las personas que oía hablar y moverse? ¿Por qué no podía recordar nada? Necesitaba ubicarme, por lo cual levante la cabeza aguantando el dolor que sentía. Algunos mechones de cabello se posaron sobre mi rostro, trate de correrlos moviendo sutilmente la cabeza pero el dolor era insoportable por lo cual me di por vencida.

- No te olvidaras de mí Bella – escuché una voz diciéndolo con satisfacción y seguridad.

Alcé la vista sintiendo un extraño pánico, el cual no entendí pero mi corazón comenzó a latir dolorosamente al ver a un joven, de la misma edad que yo, de pelo rubio y ojos negros, observarme con una extraña satisfacción. Lo observé ida.

- Vayas donde vayas, te encontrare y te hare pagar todo – sonrió asquerosamente causando que el vello de mi cuello se erizara, sin embargo dejé el significado de ello en el aire. Aun no comprendía.

Escuché otra voz que lo callaba con molestia y vislumbré una figura medio borrosa sobre él, colocándole unas esposas en las muñecas. Fue entonces cuando lo levantaron bruscamente del piso y se lo llevaron.

- Bella, mi amor, ahora te llevaran al hospital – volvió a hablar aquella voz femenina que me despertó de la oscuridad. Alcé los ojos para mirarla pero su rostro estaba en penumbras por lo que me fue imposible divisar algo familiar. – Lo lamento tesoro, nunca debí dejarte sola. Fue toda mi culpa Bella – sollozó con lágrimas la mujer.

Al parecer yo era importante, pero no podía saber quién era. Mi cabeza era una laguna profunda.

Silenciosa observé, sin hacerlo realmente, como desataban las cuerdas que tenían prisioneras mis muñecas. Sentí un poco de dolor cuando me movieron para colocarme sobre la camilla sin embargo mi mente estaba en aquella laguna indescifrable y notando que aquellas sogas estaban teñidas levemente de sangre. Igual con el piso donde había estado sentada aunque no me inmuté. Por alguna razón estaba ausente como la oscuridad que reinaba en el lugar.

Tenía frío aun cuando me taparon con una sabana blanca y me sujetaron a la camilla con un arnés amarillo mientras en mi cuello tenía el collarín. Finalmente me llevaron hasta la ambulancia bajo aquella noche estrellada y me subieron en ella.

Observé a dos EMT trabajando en mí, colocándome la vía intravenosa para el suero y distintos cables que conectaron en varias partes, sinceramente no preste atención a eso.

La luz dentro del vehículo me enceguecía. Tuve que parpadear un par de veces para acostumbrarme a la luz florecente de allí.

- Bella hija, todo va a estar bien de ahora en más – me calmó la misma voz femenina y vislumbré a la mujer por primera vez en aquella noche.

Mamá, pensé automáticamente al reconocerla notando como su frente estaba poblada de arrugas con las cejas arqueadas hacia arriba en signo de preocupación. Noté su desesperación.

Bella. Ese es mi sobrenombre, recordé luego de un instante.

Miré para el techo de la ambulancia perdiéndome en el blanco dominante, tratando de contestar a las demás interrogantes que me atormentaban.

- No te preocupes. James no se acercara nunca, jamás a ti – agregó con voz segura y cierto odio.

Parpadeé un segundo y todo me golpeó de pronto.

Yo sola en casa cuando el timbre sonó. Era él, James mi ex novio, si se puede llamar de alguna manera. El golpe que me dio en la cabeza, luego una habitación que jamás había visto en mi vida, la oscuridad, mi cuerpo desnudo, los golpes, las cortaduras, y….

Un grito desgarrador destruyó, literalmente, mis tímpanos y bajo eso, el ruido el indicador del holter al que estaba conectada comenzó a moverse incontrolable y el pitido se hizo imparable. Sentí como me agitaba terriblemente todo el cuerpo.

Escuché a Renée pidiéndome que me tranquilizara y fue cuando comprendí que el grito provenía de mi boca. Sentía como los dos EMT me sostenían mientras pataleaba y me movía histérica.

Ahora recordaba todo.

Me sentí sucia, ultrajada. Solo quería morir para no recordar más. El miedo se apoderó de mí, cualquier contacto me puso histérica, solo quería que me soltaran y me dejaran sola. Quería sufrir sola y también en silencio, pero era demasiado que me sentí superada. Mi vida prácticamente sería una mierda de ahora en adelante. No confiaba en los que me atendían, ni en mi madre, ni siquiera de mi misma.

- Hay que suministrarle una dosis de morfina para tranquilizarla – escuché decir a uno de los EMT.

No quería, me puse más histérica y mi grito se intensifico. Los recuerdos de la semana que estuve prisionera de James y las imágenes del EMT inyectar el calmante en la bolsa del gotero.

- ¡Bella! ¡Por favor! ¡Todo va estar bien cielo! ¡Yo estoy contigo! ¡Oh Bella! – sollozó mi madre, llorando.

No. No quería que nadie me tocase. Esto no podía ser verdad. Tiene que ser una broma.

Abrí los ojos rápidamente, notando que la luz de mi habitación estaba prendida.

Recordé su mirada y grité. Como si estuviera a punto de morir, grité desgarrándome la garganta.

- ¡Bella! – escuché gritar y vi a Charlie tomándome de los hombros, zarandeándome suavemente para reaccionar.

Eso no me ayudó y no disminuyó tampoco el pánico. Volví a sentir la sensación que había percibido cuando James tocaba mi piel. Horror y asco.

Sacudí mi cuerpo histéricamente negando con la cabeza para espantar los recuerdos que venían a mi encuentro. Mis ojos me ardían a pesar de que los tenía cerrados y las lágrimas comenzaron a resbalarse por mis pestañas para caer sobre la piel pálida de mis mejillas. Sollocé crispando mis labios.

- Todo va a estar bien Bella. No hay peligro – trató de tranquilizarme nuevamente.

Pero no podía, tan solo miré fijamente el techo con los ojos impregnados de miedo y derramando lágrimas en silencio. Charlie me abrazó susurrándome nuevamente que nada me pasaría (un gran esfuerzo de su parte cuando no es de demostrar los sentimientos) y funcionó.

Sentí mi cabeza dar vuelta, al haberme olvidado de respirar y cuando tomé una bocana de aire, el cuerpo parecía cansado, muy pesado y aun tratando de que mis parpados no cayesen para ser aplastada por la oscuridad. No pude detener la sensación del cansancio, era más fuerte que mi voluntad. Los ojos se me cerraron lentamente al compás de mi respiración. Y lo único que escuché por último fue el latir de mi corazón, tranquilizándose.

Al fin y al cabo, me dejé arrastrar hacia el vacio inconsciente, olvidando el mundo cruel.


Me encanta cuando me sale corto porque es cuando más historia tiene. ¡Argh!

Sin embargo debo decir que estoy super feliz con lo que escribí. Es decir, lo describí lo mejor que pude y eso que mi mente macabra estaba trabajando para hacer un poquitito morboso pero no salió. Quiero agregar, que me baso prácticamente en hechos cotidianos (sí, esto pasa y mucho) que se viven en mi país. El abuso y el secuestro parecen estar de moda (con mucho humor negro, que se note.).

Good! También quiero agradecerles ladies por ocupar parte de su tiempo en leer este fanfic y dejar su opinión. De veras, cuando dije que ustedes eran mi inspiración para escribir, no estaba mintiendo. Ustedes con sus escritos, me inspiran y me hacen querer mejorar como escritora, carrera que estoy tomando en cuenta (¡Londres, ahí voy!). ¡Gracias, muchísimas gracias! (sonrojo.)

¡Oh, y les agradecería que se pasasen por mi otro fanfic, «Bella Traición»!

Próxima fecha de actualización, en mi Profile. Y por cierto, Edward hará su aparición x3

Bites!