¡Saludos, mis queridos lectores! He aquí el segundo capítulo de este Fic. Hablemos sobre la luna xD. [Review! nOn!!!!
Capítulo II: Luna Lovegood
"A veces, en el cielo nocturno, encontramos cosas que no sabíamos que estábamos buscando. Otras veces sólo encontramos la luna."
Luna llegó a la torre Ravenclaw, entró en su sala común y subió a la que en ése año eligiría como su habitación... la única, al parecer, en la que todavía no había nadie. Acomodaba sus cosas más esenciales mientras tarareaba y daba vueltas de ballet, disponiéndose a bajar rápidamente al gran comedor. A menudo las chicas de Ravenclaw se asomaban en busca de un cuarto qué compartir pero cuando la veían solo se reían entre sí y se alejaban...
Hasta que una chica de aspecto hindú entró un tanto contrariada al cuarto...
- Hola¿está ocupado?- era Padma Patil, había sido integrante del ejército de Dumbledore el año anterior, y Luna la reconoció en seguida aunque ella parecía no haberla visto aún
-¡Hola Padma!- saludó Luna alegremente, Padma la miró y titubeó un tanto antes de contestarle... ella no había planeado dormir en el mismo cuarto que 'Lunática' Lovegood... no era que le cayera mal sino que... bueno, la gente decía cosas... ya saben
-Eeh... ¡Oh Luna¡Qué gusto¡Seremos compañeras de cuarto!- mintió exagerando su 'emoción' ante la mirada incrédula y divertida de Luna
-No tienes que mentir, todos sabemos que si pudieras no compartirías cuarto conmigo, de hecho creo que nadie en esta torre lo haría- dijo Luna en uno de sus comprometedores arranques de sinceridad... aún sonriéndole
-Oh... eh... yo... eeeh...- titubeó Padma, al hallarse descubierta - yo... lo siento... perdón...- concluyó completamente avergonzada- yo no quise herir tus sentimientos... perdón Luna
-Oh, no te preocupes, no me heriste... ¿Sabes? cuando el noventa por ciento de las personas con las que hablas te tienen repulsión... normalmente ese tipo de cosas ya no te hieren para nada, jeje...- rio Luna dejando a Padma nuevamente totalmente pasmada...
-Oh... yo... lo siento... de cualquier modo Luna... no te preocupes, creo que no estaré aquí durante mucho tiempo... mis padres quieren sacarnos de Hogwarts... a Parvati y a mí- dijo con una pena sincera en la mirada, a lo que Luna respondió solidariamente consolándola y luego de charlar un poco sobre eso, ambas decidieron bajar al gran comedor mientras seguían platicando los detalles de la casi tomada decisión de los padres de las hermanas Patil... y de pronto a Padma, Luna se le antojó más como una chica normal, amigable y racional... o al menos por un rato: hasta antes de que comenzó a hablarle del Snidget de Neville.
Luna había pensado que se le haría tarde por la entretención en su cuarto, sin embargo, al llegar al gran comedor se dio cuenta de que todavía no habían llegado los de primero, por lo que la ceremonia todavía no comenzaba... pero tampoco había llegado Harry, cosa de la que se percató cuando alzó la mirada hacia la mesa Gryffindor, en donde Hermione y Ron parecían estar peleando nuevamente, Ginny a su lado lucía un tanto preocupada y evadiendo los cariñitos que su novio trataba de propinarle... y Neville se frotaba el estómago en busca de consuelo para su ya creciente y espantosa hambre... lucía realmente chistoso.
De pronto al lado de Padma se sentaron unas conmocionadas Cho Chang y su 'mejor amiga' Marietta Edgecombe, quien lucía descontenta y con muchas marcas de granos en la cara... a Luna le hizo gracia recordar el hechizo que Hermione le había hecho a la traicionera chica.
-¡Hola Padma!- saludó ansiosa Cho
-¡hola chicas¿qué sucede? Las noto raras...- dijo Padma mientras las miraba con curiosidad...
-Bien... ¡DOS COSAS!- sentenció con enojo Marietta– UNA: Cho no encuentra a Harry Putter y ahora se va a morir por eso!- exclamó con un gesto de hostilidad mientras Cho la miraba reprobatoriamente- DOS: Gracias a que CHO NO ENCUENTRA A PUTTER, hemos perdido nuestro cuarto¡AHORA NO TENEMOS DONDE DORMIR!!!!- chilló trágicamente la chica causando la exasperación de una no muy alegre Cho.
-Por dios, no seas exagerada Marietta... encontraremos un lugar- dijo Cho con reproche – Bien, Padma... ¿no has visto a Harry?... hay rumores de que no llegó en el tren... no creo que haya hecho lo mismo de hace unos años... eso de venir en coche volador, ya sabes... porque lo raro es que ahí están Ron y Hermione... sólo él falta... tenía la esperanza de hablar con él antes de la cena...- concluyó una desilusionada Cho.
-¿Saben chicas?, están de suerte... bueno, tal vez tú no Cho... pero en fin, en mi cuarto hay lugar para otras tres chicas¿Verdad Luna?
-¡¿LUNA?!- gritó aturdida y aterrada la amiga de Cho... Cho sólo miró hacia Luna incómodamente
-Eh... sí, aunque por su reacción, puedo deducir que ella no quiere estar ahí- dijo Luna, rascándose la cabeza mientras observaba a Marietta
-Obviamente no, Lunática, pero no tenemos de otra... ni creas que vamos a ser tus amigas- chilló la horrible Marietta, más enojada que antes
-No necesito que seas mi amiga- dijo Luna muy seria
-No le hagas caso, Luna... está sólo irritada porque por mi culpa no pillamos cuarto... perdónala- se disculpó Cho totalmente avergonzada ante la imprudencia de su torpe amiga... aunque no le gustaba exageradamente la idea de ser compañera de cuarto de Luna... tampoco le agradaba juzgar a la gente de la forma en la que su amiga lo hacía... aunque fueran personas muy extrañas. A fin de cuentas Harry también era un poco extraño... y además era amigo de Luna.
-No hay problema Cho, ya me acostumbré esas cosas y no me sorprende que vengan de personas como ella...- sentenció la chica, sonriendo nuevamente.
-¡Oh Loonie! No hables así... ¡Estoy segura de que seremos grandes amigas!- Chilló melosamente Padma, en un despliegue de dulzura fraternalista ante la sentencia un tanto 'amarga', para su gusto, de Luna...
-Seremos suena a manada- dijo una Marietta fuera de sí, que ahora lucía realmente horripilante, recibiendo de Cho un codazo muy doloroso.
-En fin, no espero que seamos manada, chicas, pero de cualquier modo será divertido ver como se avergüenza Marietta cuando las vean cerca de mí, o como se asusta cuando vengan los Nargles ¡¡¡Y LE JALEN LAS PATAS EN LA NOCHE!!!!- y partiendose de risa, con carcajadas limpias, como de loca... y dejando estupefactas a todas, Luna se giró hacia donde estaba ahora Dumbledore ya casi anunciando que estaba a punto de comenzar la Ceremonia de selección de casas, mientras los de primero, temblorosos y emocionados, hacían fila en la entrada del gran comedor que ahora lucía igual de lleno que siempre... a excepción de que Harry no había aparecido todavía.
Al final de la selección (y después de que Harry apareciera extrañamente en medio de la ceremonia y causando, como ya era su costumbre, un alboroto general de rumores mal camuflados), una chica del año de Luna: Orla Quirke; le pidió a Padma (que por lo visto era demasiado concurrida en cuanto a 'contactos' se tratara) que le ayudara a encontrar un cuarto vacío ya que se había entretenido por ahí y ya todos habían sido ganados. Las otras chicas simplemente la aceptaron en su habitación y aunque casi todas eran de grados mayores que ellas, Orla se alegró (sólo un poco) de que al menos hubiera una chica de su grado... aunque esa chica fuera Luna Lovegood.
Normalmente las y los chicos de todas las casas, ya tenían sus 4 compañeros con quienes compartían cuarto. Pero el alboroto de éste año sobre los inmuebles, se debía en general al hecho de que muchos padres habían sacado de la escuela a sus hijos e hijas por temor a Voldemort, y como Hogwarts por arte de magia registraba siempre la cantidad de alumnos que entraban y salían cada año y fabricaba esa exacta cantidad de cuartos, ahora todos tenían que acomodarse de modos distintos a como habían estado en años pasados... e incluso algunos pensaban que sus amigos no volverían porque no los vieron en el tren, o cosas semejantes, y se juntaban con nuevos compañeros de cuarto... en todas las casas a excepción de Slytherin (casualmente), se estaba dando este fenómeno...
Cuando la cena de bienvenida terminó y todos se disponían a subir a sus habitaciones, Luna tomo una ruta alterna deseando contemplar las estrellas que se asomaban entre las nubes en un gran ventanal que había en un pasillo, con vistas privilegiadas hacia los campos de Hogwarts y una enorme luna medio oculta por el cielo que, como ella, se encontraba ambivalente entre nubes y destellos...
Estaba muy emocionada.
Tenía el presentimiento de que ese año sería muy peligroso... de que en ese año pasarían cosas horribles, pero aún así, estaba emocionada... ¡HABÍA VISTO UN SNIDGET ACUÁTICO DE OREJAS ROJAS! Tendría que contárselo a papá.
De pronto, escuchó un ruido en la obscuridad. Se asustó pues creyó que era la señora Norris y que iría a detención por estar todavía ahí afuera a esas horas... ya que ya se había demorado mucho en volver a su sala común... siempre le ocurría al mirar el cielo nocturno en Hogwarts. Luego escuchó como que alguien tropezaba y vio la armadura más cercana a ella, alumbrada por la luz de la luna (de la de afuera), cayendo en pedazos y seguida por un quejido ahogado, pero no veía a nadie.
-¡Quién anda ahí?- preguntó sobresaltada... – eres un Wrackspurt??- aventuró la chica, un poco menos temerosa mientras se acercaba a la armadura
-¿Quién eres?- una voz asustada salió de algún lugar cerca de ésta mientras Luna se aproximaba y las nubes tapaban por completo la luna del exterior dejando una iluminación muy pobre en el sitio...
Desde la perspectiva de quien se encontrara debajo de esa armadura que le había caído por accidente, Luna parecía más una sombra fantasmal con sus largos cabellos rubios que a la (ahora poca) luz de la noche, se veía solamente como un velo inescrutable de oscuridad con aura blanquecina que se movía y hablaba como una chica, de pronto podría creerse que era Myrtle 'la llorona' quién estaba ahí, si no fuera porque todos sabían que Myrtle solo andaba en los baños y solo gritaba y chillaba a quien se le apareciera...
El chico adolorido debajo de la armadura se sobresaltó cuando Luna se acercó más, causando que la armadura volara hacia un lado y Luna se asustara a su vez, cuando chocó con algo invisible que hablaba como...
-¿NEVILLE!- gritó Luna asustada al encontrarse con la cabeza de Neville flotando en la obscuridad.
Fue cuestión de segundos:
Neville gritó horrorizado cuando vio a la figura fantasmal hablándole.
Luna gritó horrorizada mientras comprobaba repetidamente que Neville NO TENÍA CUERPO.
Neville gritó otra vez pues se le hizo aterrorizante el grito mortal de la chica.
Luna gritó al descubrir que de pronto apareció el cuerpo de Neville de la nada.
Neville gritó otra vez, cuando se dio cuenta de que no era un fantasma sino Luna, con sus aretes de rábano, la que estaba frente a él.
Y finalmente ambos volvieron a gritar al unísono cuando apareció una erizada y muy molesta Señora Norris de ojos mortalmente brillantes, que a su vez salió corriendo en busca de su amo.
Los dos se miraron con espanto.
Neville se sentó rápidamente, arrinconandose en el suelo, jalando a Luna junto a él y obligándola a sentarse también, para cubrirse luego ambos con algo así como una capa que acababa de levantar del piso; en un reflejo mucho más rápido de lo que se hubiera esperado de él.
Mientras a lo lejos escucharon como se acercaba Flich mascullando algo sobre Peeves y golpeando todas las armaduras con las que se topaba.
-No te muevas, es la capa de invisibilidad de Harry... me la prestó porque Trevor se escapó, y vine a buscarla antes de que le pase algo o que la descubra algún profesor...- susurró Neville en voz MUY baja, cerciorándose de que ninguna parte de él estaba fuera de la capa.
-... Oh no!- exclamó Luna en un murmullo mientras se acurrucaba más para no sobresalir de la capa, y abriendo mucho los ojos, aunque Neville no podía ver su expresión- ¡Otra vez la maldición del Snidget sobre los accidentes... te lo advertí Neville, esas cosas iban a pasar!
-Ssssshhhhh... calla... o Flich nos pillará y entonces ya tendremos aun más problemas...- lamentó Neville en un último susurro, antes de que Flich pasara hecho una furia delante de ellos, con una antorcha en la mano, para descubrir la armadura tirada y comenzar a mascullar sandeces nuevamente mientras la ponía en su sitio... aunque sin verlos, pasando luego de largo...
Neville y Luna contuvieron la respiración otros instantes más... ya no se escuchaban los pasos de Flich por el pasillo, y afuera las nubes comenzaban a despejarse haciendo que súbitamente la luna volviera a iluminarse con fulgor. Luna y Neville giraron instintivamente sobre sus propios ejes, aun bajo la capa, para ver de de donde provenía la naciente luz, y asomaron las caras de la capa de invisibilidad, quedando sólo éstas visibles, como si no tuvieran cuerpos, mientras corroboraban que el brillo provenía de la gran luna que afuera se mostraba en todo su esplendor.
-¡Mira ahí!- dijo exaltada Luna en un 'casi-grito' que espantó a Neville, quien después de cerciorarse espantado de que Flich no había escuchado, miró hacia donde la flotante mano de Luna le señalaba. Era la luna, bueno... la otra luna, pero creyó por un instante ver algo como un cometa, pero oscuro, cruzándola casi imperceptiblemente y proyectando su sombra sobre los campos.
NO ERA POSIBLE... de cualquier modo.
-¡Un cometa negro, Neville¡Sabía que existían¡Son de buena suerte¡Puedes pedirles cualquier cosa aunque sea prácticamente imposible! - volvió a 'casi-gritar' Luna, muy entusiasmada.
En el mundo mágico, todos sabían que los cometas (o lo que los muggles conocían como cometas), en realidad eran destellos de magia 'común' que se reflejaban en el universo, emitiendo una resonancia que hacía que los inventos muggles los interpretaran como un cuerpo rocoso y gaseoso con una trayectoria, algo hecho de materia... y por lo tanto no existían realmente. Pero los cometas negros eran distintos... los cometas negros, se presumía, eran verdaderas conjunciones de magia muy densa que raramente aparecía en el universo, y que era tan poderosa y tenía tanta influencia que podía verse su sombra atravesar la luna o cualquier cuerpo celeste brillante, y darle al que lo presenciara la oportunidad de cumplir un deseo realmente improbable... y aunque se decía que sólo las personas mágicas podían verlos, su existencia no estaba realmente probada, pero se rumoraba que aparecían cuando se realizaban hechizos poco comunes en algún lugar del mundo mágico...
Clásico de esas cosas en las que Luna creía casi religiosamente.
-Yo no vi nada...- mintió Neville, asustado por lo que él consideraba 'había sido una alucinación'.
-¡Sé lo que vi!- sentenció Luna, severa- ¡Y sé que tú también lo viste!- le reprochó- ¡Papá dice que debes cerrar los ojos y tomar las manos de quienes estén cerca de ti, y entonces pedir un deseo que sea prácticamente imposible, en secreto!- finalizó Luna, un poco más contenta, tendiéndole la mano a Neville, que la veía como si estuviera, ahora sí, completamente loca.
-... Luna, yo...yo... eeehm... yo... yo no creo que...- titubeó mientras Luna, con un puchero de desilusión a punto e asomársele en la mirada, le tendía la mano insistentemente- Oh, bien!- gimió Neville ahora más que vencido, harto y avergonzado, levantándose del sitio junto con Luna y tomándola de las manos mientras cerraba los ojos esperando que Luna terminara de pedir su deseo para poder quitarse de esa ridícula posición, en la que la capa de invisibilidad de Harry todavía le tapaba algunas partes del cuerpo, al igual que a Luna, y los hacía ver como alguna especie de monstruo deforme con dos cabezas.
A ratos medio abría uno u otro ojo para ver si Luna ya había terminado, encontrándose con una Luna totalmente ausente en sus meditaciones, con un aire solemne en el rostro, y sus cabellos rubios y despeinados destellando casi como la plata bajo el brillo de la luz de media noche... se estaba cansando de estar así... le parecía que era perfectamente igual de probable que Flich llegara y los pusiera en detención, que Voldemort apareciera de la nada, o que Luna comenzara a levitar en cualquier momento... y NINGUNA de las tres cosas le hacía la menor gracia.
Ahora que lo pensaba... las manos de luna eran bastante suaves, pero estaban frías como la nieve, algo que en aquella noche de verano era bastante raro... como todo en ella.
¡Luna era tan rara! Cerró los ojos. "¿Por qué había gente que creyera en esas cosas?" se preguntó... "y de cualquier modo... si fuera verdad, no se me ocurriría qué deseo podría pedir"... "¿Qué estará pidiendo Luna?... a fin de cuentas ella cree en miles de cosas que son casi imposibles... no ha de tener ningún problema en pedir cualquiera de ellas"... meditó..."debería haber algo que deseé tanto y que sea tan improbable como para pedirlo a un supuesto y tonto 'cometa negro' aun sabiendo que eso sería una estupidez y que de cualquier modo no se cumpliría"...
"Ya..."
"Quisiera ser bueno en pociones... no!... quisiera que me aceptaran en el E.X.T.A.S.I.S. de pociones".
A fin de cuentas sí encontró algo lo suficientemente estúpido como para pedirlo. Luego abrió lentamente los ojos para encontrarse a Luna, con expresión burlesca, examinándolo detenidamente con sus enormes ojos azules.
-¡Oye!- se quejó avergonzado ante la risita divertida de la chica.
-¡Creí que no creías en esas cosas¿Entonces por qué tardaste tanto? – cuestionó ella con una sonrisa de ironía...
-¡Yo no tardé¡TÚ eras la que no abría los ojos¡por eso yo no los abría!- reprochó enfadadamente
-¡Oh!... estooo... yo... je... lo siento... ¡ES QUE CREO QUE ME QUEDÉ DORMIDA!- finalizó Luna con otra risilla antes de dar un gran bostezo, a lo que Neville casi cayó de espaldas, con una enorme gota de sudor resbalando por su cabeza... antes de sentir él mismo un leve sopor que inundaba el ambiente nocturno poco a poco...
-¿Sabes, Luna? Creo que me quedaré dormido antes de llegar a mi sala común- dijo recargándose sobre la pared y cubriéndose con la capa en un intento de darse calor a sí mismo. Mientras Luna lo veía también un tanto adormecida. Bostezó.
-En fin... luego encontramos al Snidget... ¿Va?- volvió a bostezar.
-TREVOR, no snid...- bostezó ahora Neville- creo que me voy...
-¡Buenas noches!- concluyó Luna al tiempo que giraba y se iba... ¿¡Saltando?! Por el pasillo en medio de la noche, los cabellos plateados al aire, y nada que se asemejara a adormecimiento en su forma de alejarse.
-... Está loca...- masculló Neville un poco asustado... volviendo a bostezar- yo sí que tengo sueño...- se dijo finalmente y se fue, caminando con letargo, hacia el lado contrario del que había tomado la excéntrica rubia.
Llegó a su sala común y subió a su cuarto... ya todos los chicos dormían, puso la capa de Harry junto a la cama de éste y se acurrucó en la suya... cayó dormido inmediatamente.
De pronto estaba en un sitio al aire libre, iluminado coloridamente, lleno de unas extrañas criaturas con cuernos muy extraños y con distintos tipos de hadas que nunca había visto, de colores y con alas enormes, con muchas formas distintas, que giraban alrededor de él... sus cabellos rubios ondeaban al aire y percibía un aroma suave como de flores a lo lejos...
Pero... ¡un momento!
Neville no tenía cabellos rubios que pudieran ondear al aire. Se miró las manos. Eran blancas y suaves, y estaban frías cuando las puso sobre sus mejillas.
Raro.
Sus mejillas eran mucho más finas que como las recordaba, y aterrado, corrió 'grácilmente' sobre los pastizales, con un pequeño grupo de criaturas regordetas con expresiones poco amigables rondando bajo sus pies en todo momento, hasta encontrar un lago que se parecía mucho al que había en Hogwarts, se miró en éste.
Horror.
¡Ahí estaba Luna! Con sus ojos enormes, azules, y de mirada perdida... y sus cabellos cayendo sobre el agua, haciéndole una con la imagen que se reproducía en ésta.
Él era Luna.
Gritó.
Despertó.
Cayó de la cama al moverse tan abruptamente.
Abrió los ojos.
-¿Qué sucede, hermano?- era Ron, con una vela encendida, que estaba parado frente a él, sucedido por Harry, Dean y Seamus que le miraban igualmente desconcertados
-yo... eh... lo siento, tuve una pesadilla... creo...- miró hacia todos lados, comprobando que se hallaba en su habitación, que sus manos volvían a ser cálidas y gruesas, y que ya no tenía el pelo largo ni rubio ni las mejillas finas.
-Bah, tonterías...- dijo Dean y volvió a dormir.
Harry ayudó a Neville a levantarse y Ron le dio una rana de chocolate
-Es para el susto, hermano
-Gracias...
-¿Encontraste a Trevor?- preguntó Seamus interesado
-No... – gimió Neville, quien acababa de recordar para qué había salido en medio de la noche bajo la capa de Harry hacía algunas horas...
-Entonces ¿por eso tardaste tanto? Ron y yo creímos que no volverías y decidimos dormir- dijo Harry
-Eeh...- Neville titubeó... no estaba seguro de querer decirles lo del encuentro con Luna... se sentía extrañamente avergonzado y además se burlarían de él...- eeeh... sí, sí, por eso tardé... es que no la encontraba en ningún sitio...
Pero Harry se veía poco convencido, de cualquier modo no tenía por qué sospechar nada de lo de Luna, pensó Neville...
Los cuatro chicos volvieron a sus respectivas camas disponiéndose a dormir, Dean ya roncaba hondamente... Pero antes de apagar las luces, Harry se dirigió a Neville
-¿Sabes, Neville? Yo vi el mapa del merodeador...- dijo con una mirada entre divertida y desafiante
-Eh...eh... yoo...- balbuceó Neville completamente rojo y nervioso sin saber qué contestar...
-Digo... lo vi para verificar que Trevor apareciera...- concluyó Harry, disimulando una sonrisa satisfecha, ante el alivio de un Neville todavía demasiado nervioso– creo que la próxima vez que lo busques deberíamos ver primero ahí... ¿sabes?- y con esto, corrió su cortina... y Ron, sin la menor idea de lo que ocurría en el interior de Neville, apagó la vela y se acurrucó bostezando en su cama...
Horror.
Neville se tumbó en su cama, boca arriba. Sólo esperaba que Harry no quisiera que le contara los detalles sobre lo ocurrido...
Se preguntaba cómo había podido ser tan tonto como para salir en plena noche a buscar a Trevor, y que éste de cualquier modo no hubiera aparecido... era tan raro haberse encontrado a Luna en esas circunstancias... y era más raro aún haber visto ese 'cometa negro', y sin mencionar el haber soñado que era ella.
Realmente se estaba volviendo loco. Hasta comenzaba a preguntarse si la historia de Luna acerca de los 'Snidgets Acuáticos de Orejas Rojas' sería remotamente cierta... a fin de cuentas... después de haber visto ese cometa podría pasar lo que fuera.
Pero no. Eran tonterías. Su abuela siempre se lo había dicho.
Pero... ¿No era lo que la abuela le decía, a veces, un error?
No. No podía ser eso cierto. Hermione también lo diría... y ella no se equivocaba... o eso creía. Miro hacia afuera, por una abertura de las cortinas y vio la luna... ahí brillando alegremente como si se burlara de él, como si fuera la otra Luna, con sus cabellos de plata que eran las nubes atravesándola frágilmente. Luna en verdad le daba miedo.
Lentamente cayó dormido, mientras recordaba que había creído ver en su sueño a un Snorkark de Cuerno Arrugado... no sin sentir una leve oleada de inexplicable emoción al imaginar que eran reales.
Raro.
Por su lado, en su habitación Luna yacía boca-arriba, pensativa, preguntándose por qué había pedido aquella cosa que pidió al cometa negro... mientras sus compañeras de cuarto dormían apacibles, y una que otra vez Marietta daba patadas al aire y emitía sonidos extraños.
De que era casi imposible, lo era... pero de que ella hubiese querido pedirlo... no estaba muy segura... en realidad nunca se lo había planteado.
Simplemente podría haber pedido cualquier otra cosa... simplemente hubiera podido pedir ver a su madre nuevamente... que su padre le diera un Snorkark de Cuerno Arrugado para cumpleaños, que los spanklees dejaran de perseguirla, que Voldemort nunca hubiera existido... que las estrellas se pudieran guardar en frascos, que Harry no tuviera esa cicatriz, que Hermione creyera en los Nargles, que Marietta no diera patadas al aire, que Snape fuera amable...
Pero no.
Había pedido la única cosa que simplemente nunca se le hubiera venido a la mente... y lo peor: la había pedido sin darse cuenta, sin planearlo, como si una fuerza extraña fuera de ella pero a la vez en su interior la hubiera empujado, obligado, a hacerlo, a desearlo, a pedirlo. Como si estuviera bajo una maldición Imperius... tal vez los Wrackspurt la habían cogido... pero no, su cerebro no estaba escurriendo por ningún lado.
Tal vez era obra del Snidget.
No... sólo había sido raro.
'Mañana le escribiré a mi padre'... pensó, y se quedó dormida.
Hasta la próxima! y de antemano... gracias por los REVIEEEWS!!! XDD... [9.9 me pregunto si se preguntan si tengo una dependencia patológica a los reviews...
