Holaa a todos otra vez! Jaja, para que vean que genial que soy (re que se la cree) les voy a dejar el primer capítulo de la historia =). Espero que les guste. Ahora explico todo de vuelta,
Mfsuzu-chan: Lo de las letras comidas, creo que me borró las letras con tilde, y las ñ, espero que no vuelva a pasar, porque sino se hace difícil de leer.
Susan-bella: Lo de las parejas, las del primer ítem, son las que acabarán y las demás, parejas para armar líos que tanto me gustan.
SoraTakenouchii: Me alegro que te haya gustado... Lamento que no te guste Mimato, no puedo cambiarlo porque me pueden XD igual, me alegro que aún así la leas.
Lord-Pata: Creo que ya esta todo explicado en el mensaje, no? Jaja, me alegro que te haya gustado a vos tmb.
Ahora sin más, dejo capítulo:
Una joven de cabellos pelirrojos, más bien color naranja, estaba espiando detrás de un árbol a un muchacho que recientemente había entrado en un bar. Estaba en medio de la ruta.
- ¿Será él? - Se acercó un hombre petiso, vestido de blanco con gafas de sol negras y con una sombrilla blanca-.
- ¡No entiendo que le ven al verano! Es tan horrible, te morís de calor, y... - La mira- ¿¡Que hacés vestida así!? ¿¡Se puede saber!?
- ¡Shhhhhhhhhhh! - Lo cayó ella, que se encontraba vestida de sirena- Nos va a escuchar.
- ¡Pero que me importan tus líos amorosos, nena! Estoy para cosas muchísimo más importantes. Tengo que decirte algo
- No es ningún lío amoroso. Es que creo que él puede ser a quien estamos buscando. - Suspira- ¿Que me querías decir?
Iba a hacerse el malo, levantó un dedo, pero se resignó y habló: - Llegaron-.
- ¡AAAAAAAAAAAH! ¿En serio? - Feliz- ¡Me muero! Ya, ya, ya la llamó. - Tomó su teléfono y llamó a alguien- ¡Primus! A que no sabes. - Mordiéndose el labio-.
- ¿Qué? ¡Hay decime ya que me estoy comiendo mis hermosas uñas que me arreglé antes de venir!
- Llegaron.
- ¡Naaaaaaaaa! ¿Ya? ¿Tan pronto? ¡Me muero!
- ¡Siii! ¿Vos ya estás allá?
- Si, gorda, acabo de llegar, y te comunico que mientras vos la estás pasando bárbaro de verano, yo acá me estoy comiendo un frío terrible ¡Si parece invierno a poco! Espero que lleguen pronto, porque ya extraño a todos.
- Son solamente unos días, no más, bah creo. ¿Sabrán que hacer, no?
- ¡Hay negra! Pero obvio, si son chicos inteligentes. Mirá te cuelgo porque ahora tengo que ir a reservar la habitación del hotel, comprar el boleto y.. Vos sabés. Yo le aviso a mi hermano vos avisale a los demás ¿Dale que si? - Puso vocecita tierna-.
- Obvio prima, quedate tranqui, ya los llamo.
- Dale, bye, besos. Los amo. - Cortó
- ¿Y? ¿Que dijo mi nena? - Preguntó el petiso cuando la pelirroja cortó-.
- ¡No es tu nena! - Se quejó celosa-.
- ¿Estás celosita, no? - Riéndose-.
- ¡Que no, Tic tac! Me quejo porque ella ya no es una nena y no da que la trates como tal. - Excusándose-.
- Como digas. - Se fue a la combi que estaban un poco más atrás. La pelirroja siguió observando el bar esperando alguna señal de aquel castaño que había entrado en el bar antes de ir a su manifestación por el bien de los animales acuáticos-.
Al pie de unas montañas en China, se hallaba una muchacha de unos 16 años, de cabellos rojizos oscuros hasta un poco más abajo de los hombros y profundos ojos verdes. No era muy alta de estatura, y en sus pies llevaba puestos borcegos (botas plataforma). Estaba muy bien abrigada por el frío que se sentía allí, aunque estuviesen en pleno verano.
- Hay este bólido que no me atiende. - Volvió a marcar un número en su teléfono celular, que estaba cubierto con brillos color violeta y blanco en algunas partes-. ¡Si! Eh, digo, brother, ¡Tanto sin hablarte!
- Hablamos ayer, bólida.
- Bueno, ¡Pero es que ya te extraño! ¿Y vos? ¿Que tal todo en América, eh? ¡Dichoso que te tocó allá! Seguro que estás divino en medio del sun, todo bronceado, chamuyándote minas, mientras yo acá, muriéndome del frío. Al único hombre que puedo mandarle un chamuyo es al pastor, ¡Y no está nada bueno!
Rió - Bueno, sis, es así la cosa. ¿Me llamabas para decirme lo mucho que quieres estar en mi lugar?
- ¡Si! Eh digo ¡No! No, no. Este... Llegaron.
- ¿En serio? Buenísimo. ¿Ya saben lo que tienen que hacer?
- Hay brother, que pregunta esssstúpida - Pronunciando la "S"- Es obvio que los instintos los van a guiar. Además de que tooodo está planeado ¿No que si?
- En eso tienes razón. Bueno te cuelgo porque ya tengo que empezar.
- Si, yo también. I love you brother, te veo después.
- Chau
--------------------------------------------
Volviendo a la primer pelirroja que vimos, esta se encontraba cruzando la calle del bar, andando en patines rollers, cuando tropieza y cae para adelante. No sin que un guapo castaño de ojos azules (Muy parecido a Tai, salvo por los ojos y el peinado, no lo tenía tan alboratado, pero si algo) la sostiene antes de que choque contra el suelo.
- Gr-gracias. - Articuló sin dejar de verlo-.
- De nada. Tenías suerte de que pase por aquí. - Ella rió- ¿Cuál es tu nombre, bombón? ¿O tendría que decirte sirenita?
- Soy Alma Yagami ¿Y tu eres...? - Con voz tierna-.
- Aaron Yimoku - Le tomó la mano y se la besó-.
- Tengo que irme. Voy a...
- Una manifestación ecológica. ¿O me equivoco? - Ella asintió- ¿Te puedo acompañar?
- Por supuesto. Vamos. - Ella retomó su camino en patín mientras el iba a su lado sonriente-.
--------------------------------------------
Desierto de Tabernas, España
Una extraña bola de luz blanca caía como estrella fugaz en aquel desierto. Al hacer contacto con el suelo, Tai se desplomó. Abrió los ojos con algo de dificultad, para ver el desierto que lo envolvía, el sol caluroso en su rostro. Cuando intentaba despertarse, del cielo cayó algo como una flecha y se clavó en la arena. Ese algo, era la espadita de madera que Cielo le había dado a Tai. Reaccionó luego de preguntarse en donde estaba y en donde estaban sus amigos.
Glaciar Perito Moreno, Argentina
Otra "estrella" se veía por el cielo patagónico argentino. Se oyó un grito agudo antes de que esta chocara contra la fría nieve. De entre las masas colosales de hielo, se asomó una cabellera castaña, curiosa, sin saber donde estaba. Giró a un costado, y pudo ver su tintero y su pluma. Azumi se levantó muerta del frío y la tomó, antes de resbalarse con el hielo y empezar a caer.
Hotel Resort&Spa "Hilton", China
En la piscina climatizada la gente disfrutaba del cálido verano, vacacionando en uno de los mejores hoteles cuando de la nada se sambulló en el agua una pelirroja que empezó a tratar de flotar. A su lado estaba su perfume hundiéndose. Se metió hasta el fondo y lo recogió antes de que se hundiera del todo. Un de los mozos que atendían a los huéspedes la ayudó a salir del agua. Muchos se preguntaban, como era que había llegado hasta allí.
Pico Marboré, Los pirineos, Francia
En uno de los caminos hacia el pico de la montaña, acababa de aterrizar Yolei. Sus lentes habían ido a parar a su lado, para su suerte, sin romperse. Levantó la vista, veía todo borroso. Se colocó sus anteojos y lo primero que llegó a ver fue el dado entregado por Cielo. Se levantó con un poco de dolor en el cuerpo y lo tomó. Vió aterrada a su alrededor, tratendo de ver, oír y cualquier otra señal de alguno de sus amigos.
Río Nilo, Egipto
Ya en las aguas del Nilo, donde campesinos recogen papiros a sus alrededores, una jovencita castaña cayó siendo llevada por la corriente.
- ¡Auxilioo! - Gritaba, pero a ninguno de los campesinos se les movía ni un solo pelo- ¡¡Por favor ayúdenme!! - Suplicaba en vano, algunas la miraban pero nadie se acercaba a tenderle una mano-.
Como pudo se sujeto a la orilla, respiró profundamente y alzó la mirada. Allí vió la vela clavada al suelo como si la hubieran dejado allí por arte de magia.
Ruinas de Machu Pichu, Perú
Abrió los ojos con mucha dificultad. Dos profundos y bellos ojos azules se abrieron para divisar el hermoso paisaje a su alrededor. Vió a su alrededor: Todo era cultura antigua de los mayas. ¿En dónde diablos estaba? Tk se puso de pie y volvió a observar el lugar ¿Y los demás? ¿Otra vez tenían que separarse? Sintió un estrepitoso ruido a su lado. Para cuando giró la mirada, su disco descansaba sobre una de las rocas.
Isla de Pascua, Chile
El olor a mar, y el agua salada lo hizo abrir los ojos abruptamente. A su alrededor solo había una tranquila playa. El goggle-boy se paró buscando con la mirada a sus amigos. Los llamó una y otra vez: Nada. No había rastro de ni uno solo de ellos. Le vinieron unas terribles ganas de llorar, puesto que era lo que más temía en la vida, era estar solo, sin nadie que lo acompañe. Puso sus manos dentro de sus bolsillos para descubrir que su pajarito de reloj estaba en su bolsillo.
Calzada del gigante, Irlanda
Extrañas "estrellas fugaces" caían en todas partes del mundo, e Irlanda no era la excepción. Esta "estrella" trajo consigo, al joven portador del conocimiento. Las rocas no habían sentado placenteras para su caída, por lo que se paró con algo de dificultad. Luego de quejarse por unos segundos, oyó como algo se acercaba volando velozmente hacia él. Se agachó y aquel objeto aterrizó. No le costó mucho darse cuenta que se trataba del boomerang que Cielo le había regalado.
Gran pirámide del sol, México
En medio de muchas expediciones turísticas, se llevaron la gran sorpresa de ver como otra estrella caía al pie de la pirámide. Cody al ver tanta gente sobre él, salió corriendo a todo lo que daba, tratando de huir. Aún tenía su regalo en la mano, el portarretratos. Miles de turistas lo perseguían, para preguntarle como diantres había ido a parar en una bola de luz, allí.
Autopista de Karnataka, India
Ken abrió los ojos y descubrió que se hallaba en medio de la calle. Cientos de preguntas, azotaron su cabeza, tales como en donde estaba, donde estaban sus amigos, el libro, la mansión y todo lo que minutos atrás había tenido en frente. Quizá no habían sido minutos, ni segundos, quizá mucho más. A su lado, yacía intacto su espejo, quien al principio creyó que era algo femenino, pero viniendo de Cielo, algo importante tenía que ser. Un auto se aproximaba ferozmente y lo único que su instito le aconsejó fue correr para no ser atropellado.
Petra, Jordania
El guapo Ishida, al igual que el resto, aterrizó en un lugar muy singular: Una carreta tirada por caballos, cruzando por el magnífico palacio construído en roca, Petra. El conductor ni se percató de la presencia de Matt. El joven, atontado por el viaje se tambaleó un poco, agarrándose de un costado de la carreta, aproximándose al borde. ¡Pero para qué! La rueda del mismo lado, pisó una pequeña piedra que hizo que Matt perdiera el equilibrio y cayese.
- ¡Auuuch! - Agarrándose la cabeza. Bajó la vista, y vió que en su pecho estaba colgando su nueva brújula-.
Cementerio Sentimientos de Paz, Canadá
Un sepulturero estaba pasándole trapos a las lápidas polvorientas de los difuntos. Atrás, había un hueco para un futuro cajón, que sería trasladado allí al atardecer. Cuando otra estrella cayó del cielo, fue a parar directamente al hueco. Joe salió lentamente cubierto de tierra, con una de las patas de sus lentes algo torcida, estaba despeinado y en su mano tenía el diapasón. El sepulturero, muerto del miedo, creyendo que se trataba de un muerto viviente, salió corriendo, perseguido por Joe, quien lo único que quería era preguntarle en donde era que estaba.
Route (Ruta) 66, Estados Unidos
La última estrella bajó del cielo, a un camión que trasladaba vacas, en la parte donde estaban los animales. Y para la gran suerte de todos, quien estaba allí, no era otra que Mimi Tachikawa. Con la lana y las agujas se hacía un pequeño bollito, presa del pánico. Lo único que pudo hacer en ese momento, fue gritar con todas sus fuerzas.
- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! - Fue el grito más agudo y fuerte que Mimi había producido en toda su vida, pero sin dudas, no sería el último-.
¿Dónde estaban? ¿Qué pasó? ¿Qué eran esas estrellas en las cuáles habían aterrizado? ¿Y los demás? ¿Esto era lo que Cielo decía? ¿Esto era lo que haría que sus vidas cambiaran para siempre? ¿Para qué servían los regalitos? Todo esto y más, pasaba por sus mentes en desarrollo, mientras, que no sabían lo que, o a quien iban a encontrarse en muy poco tiempo.
- Ambos cortaron-.