Capítulo I: Último día de clases.

Disclaimer: Twilight ni sus personajes, me pertenecen. Son de Sthepanie Meyer, solo la trama de la historia es mía.

...

Como todos los días, me levante temprano para ir al instituto, por fin se acabaría esa tortura, además de que podría descansar de las bromas pesadas de Félix y Alec, que al parecer no tenían nada más que hacer con su patética vida. Me coloque unos leguis que disimulaban un poco mi sobre peso, pero no pude evitar que mi mente recordara lo que paso ayer.

-Jajaja- Soltó una carcajada Félix, apenas me vio- ¡Ahí llegó la "Aplanadora"!-Se burló, embozando una sonrisa.

-¡Ey, cuidado! ¡Nos va a caer encima!-dijo Alec, corriendo hacia su "amigo" y chocando las palmas.

¿Por qué tenían que hacer bromas tan fuera de lugar? Ellos no sabían lo que se sentía ser despreciados por tu aspecto nada más. Claro, como ellos pertenecían a una de las familias más ricas de Forks, se creían con el derecho de pisotear al que se le viniera en gana. Pero esa cambiaría, nunca había sentido tanta vergüenza en mi vida, como en ese momento.

"Pero me vengare…por supuesto que lo haré."

Sin más baje de mi habitación, hacia la cocina, ya mi padre tenía que haberse ido a la comisaria, y mi madre debería de estar dándose un baño. Me encogí de hombros, tome una tostada y un jugo de naranja, iba a llegar tarde si no me apuraba, y con lo rápido que iba mi Pick-up, lo más probable era que llegara hasta después de la primera hora. Apurada corrí hacia la camioneta-un milagro, no haberme caído-la prendí, y arranque a lo máximo que se podía, y aun así…era demasiado lenta.

Me estaba bajando de la camioneta,- gracias a dios no habían sonado el timbre- cuando veo a Alice llegando junto con Rose, dando brinquitos como siempre.

-¡Hola, Bellita!-me dijo al tiempo que me daba un abrazo que me deja sin aire.

-Ali, si me dejaras respirar te lo agradecería muchísimo -le dije con la respiración entrecortada, para mi alivio me soltó, pero no paso mucho antes de que Rose me diera un cálido abrazo, muchos decían que ella era muy fría, pero no sabían cuan equivocados estaban.

-Hola Bella, ¿Cómo pasaste la noche?-me dijo mirándome con ojos analíticos, buscando en mi alguna falla, pero no encontraría ninguna. ¡Por dios, si dejaría de ver a los niñitos de mami y papi durante las vacaciones!

-Muy bien Rose-le dije con una sonrisa, pero una voz demasiado burlona me interrumpió de forma brusca.

-¡Miren quien está aquí!, ¿No les parece genial?-Dijo Alec, mirándome burlón como siempre, con esas sonrisas se parecía al gato de Alicia en el País de las Maravillas.

-¡Corre, corre! ¡Que nos puede tragar! Total…es y será siempre, una a-p-l-a-n-a-d-o-r-a -dijo Feliz de forma cínica, ¿Es que no se cansaban nunca?.

Sentí mi sangre hervir, ellos no valían la pena; la verdad que no, pero siempre que ellos molestaban todos agachaban la cabeza…muy pocos les hacían frente, pero eso cambiara por que no volveré a permitir que me humillen, ya no más una Bella débil.

-¿Saben qué? Félix, Alec… -Les dije con infinita calma, aunque en realidad estaba pensando en cómo me vengaría de ellos, si vengarse es malo…pero ellos necesitaban una lección, además que así veían un poquito de cómo se sentía estar del otro lado.

-¿Qué?-dijeron al mismo tiempo, una sonrisa malévola se instaló en mi rostro.

-Pueden burlarse todo lo que quieran, ustedes no son más que dos niñitos que necesitan burlarse de los demás para sentirse bien, sus personalidades lo que dan es asco, ¿Esperan así que todos los aprecian? Más perdidos no pueden estar, los que los respetan simplemente lo hacen por su dinero- les dije burlonamente- Cuando menos lo esperen, estarán más solos que nunca, y ya nadie les prestara a atención… ¡Ah, se me olvidaba!-les dije con una sonrisa y voz inocente-

Le hice una seña a Rose y Alice para que los entretuvieran, a pesar de que ellas les trataban mal, a los muy bobos les encantaban tener chicas con ellos, Rosalie y Alice no serían la excepción; coqueteándoles durante un momento, olvidaron todo lo que les había dicho, Felix y Alec pusieron una mirada "seductora"…que la verdad, no lo era.

Como los dos tenían Educación Física a la primera hora cargaban los monos y la camisa deportiva del instituto y como estaba de moda, usar los pantalones flojos y sueltos, decidí dejarlos en ridículo, como una pequeña venganza.

Me acerque rápidamente, y…

-Jajaja -Exploto todo el mundo en risas. Nunca pensé que Alec y Félix…usaran una ropa interior tan…extravagante, hasta parecía que la compraban en la misma tienda. La verdad era un espectáculo digno de ver, indignados se subieron el mono de Educación Física y con las mejillas algo sonrojadas, me lanzaron una mirada fría y hasta podía leer en ellos "Te haremos algo, mil veces peor que esto…disfrútalo mientras puedas."

¡Claro que lo disfrutaría!

-Esta nos las pagas, Swan- dijo Félix, arrastrando a Alec con el por el pasillo, atravesando la multitud que se había formado para ver el espectáculo.

-Ya lo veremos…-Respondí en un murmullo sin que nadie me escuchara, pero después no pude más que empezarme a reír.- ¡Jajaja!- Fui con Alice y Rose que se encontraban un poco más apartadas de donde yo estaba. Como el timbre ya iba a sonar, los estudiantes que se habían amontonado en el pasillo, ya se dirigían a sus aulas.

-No pensé que fueras capas, sus caras estaban de foto… -Decía Alice riéndose junto con Rose.

-¿Quién dijo que no hay fotos?- Rose saco su teléfono, sonriendo maliciosamente.

-¡Genial! Después de todo, ellos siempre les hacen maldades a las personas…-Y justamente, sonó el timbre.

- ¡Bueno ya vamos a clases!- les dije tomándolas por los brazos y empezar a caminar hacia el salón de literatura.- ¡Que vamos a llegar tarde!

...

EDITADO. 05/07/2013