Apenas y fue capaz de percibir el dolor que el impacto de su cuerpo en el suelo provocó; confundido miro a los sujetos que lo llevaron cargando hasta la salida trasera del estadio, la misma puerta que utilizaban para sacar la basura.

Uno de esos sujetos poseía ojos dorados que reflejaban su temperamento frío, cabello de un singular verde y una piel increíblemente pálida, incluso un poco más que la suya. Por otro lado el compañero del anterior sujeto tenía una piel un poco más bronceada y cabello rubio oscuro, lo que más le llamaba la atención de él eran sus ojos llenos de furia.

-Eres un fracasado -dijo aquel muchacho con odio, el chico de cabello verde continuo.

-El jefe no está nada feliz con tu desempeño, ahora solo perteneces a este basurero- Ambos se dieron la vuelta, haciendo uso de la fuerza que poco a poco regresaba a él se levantó dando varios pasos torpes para alcanzarlos; los dos cruzaron el umbral y cerraron la puerta dejando a sus intentos inútiles al no lograr su objetivo.

A un lado de él un grupo de niños se acercaba sin notar su presencia.

-¡Apresurémonos! -gritó uno de ellos caminando de espaldas, los demás intentaron advertirle que estaba a poco de chocar pero fue demasiado tarde.

El chico colisionó contra Shu, este último perdió el equilibrio un momento pero se recompuso con rapidez, en cambio el niño volteo a mirarlo y palideció al instante mientras sus amigos miraban en silencio, unos angustiados y otros llenos de preocupación por lo que podría llegar a pasar.

-Re..Red Eye -tartamudeo el chico con temor, Shu lo miró sorprendido.

-¿Que acabas de decir? -preguntó con voz tranquila, eso no fue suficiente para calmar a ninguno de los presentes pues con lentitud comenzaron a retroceder.

-Lo… ¡Lo siento mucho señor! -El niño dio una reverencia con rapidez y junto con sus demás compañeros salió corriendo del lugar dejando a Shu con más dudas de las que ya tenía.

Siguió con la mirada la ruta que los niños habían trazado para huir de él, sin saber qué más hacer la siguió esperando encontrar a alguien más que le ayudará a entender la situación que actualmente vive.

Llegó a lo que aparentemente era la entrada del estadio, mucha gente rodeaba el lugar esperando con entusiasmo la salida del nuevo campeón. No estaba dispuesto a llamar la atención de nadie así que decidió regresar a donde anteriormente estaba y buscar otra ruta.

Dio un paso hacia atrás y justo cuando iba a dar la media vuelta chocó de nuevo con un niño, solo que esta vez no pudo mantenerse de pie y terminó de nuevo en el suelo.

-¡Fíjate por donde vas! -dijo aquella persona con rudeza, su voz le parecía familiar. Levantó la mirada y pudo ver al niño castaño de antes, solo que ahora cargaba un gigantesco cinturón sobre su hombro.

-Eres tú…-dijo al reconocerlo, el niño alzó una ceja y lo miró dudosamente.

-¿De qué hablas? Claro que soy yo -comento para posteriormente plasmar una sonrisa sarcástica en su rostro- ¿Y qué haces tú aquí, acaso viniste a llorar después de que te humille? -Se encontraba a nada de soltar una gran carcajada cuando una persona volteó hacia ellos.

-¡Miren, ahí está! ¡Es Aiga Akaba! -Todos miraron en su dirección, tanto Aiga como Shu se pusieron alerta. En poco menos que el aleteo de una mariposa tiene lugar la estampida de gente se dirigió hacia ellos.

Con rapidez ambos corrieron sin dirección alguna. Aiga era mucho más rápido que Shu así que se adelantó a este que casi es alcanzado, sin saber qué más hacer Shu siguió a Aiga a donde quiera que fuese. Entraron a un extraño laberinto en un jardín frente del estadio logrando perder a la multitud en el proceso.

Respiraron tomando el preciado oxígeno que tanta falta les hacía, Aiga se recompuso primero y vio serio a Shu quien aún se encontraba algo sofocado. Después de un rato Shu también se recompuso y le regreso la mirada con la misma intensidad.


Notas del autor

Lo prometido es deuda y aqui les traigo el segundo capitulo

Creo que podre seguir subiendo los capitulos en el mismo intervalo de tiempo, asi que la actualizacion sera semanal :)

Espero les haya gustado, nos leemos pronto!