Disclaimer: No me pertenece ninguno de los personajes de Death Note ni nada que aparezca en la serie.

Título: Kiss Away the Pain (Curar con un beso el dolor)

Capítulo 2: Little Mistery (Pequeño Misterio)

No estaba realmente seguro de por qué estaba siguiendo a Near, o de por qué sus palabras causaban un efecto así en mí. Quizás era porque no las esperaba y que, por una vez, podía notar algo detrás de ellas.

Llegué al pasillo y, lenta y cautelosamente, me dirigí hacia donde estaba su habitación, tratando de no pisar ninguna tabla suelta en el proceso.

Cuando finalmente me paré frente a su puerta, me pregunté qué era lo que se suponía que tenía que hacer.

¿Debía tocar y esperar alguna respuesta?

¿O solamente debía entrar y exigir que me dijera de qué demonios se trataba todo eso?

Me detuve justo antes de girar la perilla; el sonido de la ducha del baño que estaba conectado con la habitación de Near llegó a mis oídos. Supuse que, por primera vez, la sala estaba lo suficientemente silenciosa como para distinguir un sonido así.

Aunque había algo que no entendía… ¿por qué Near estaba duchándose? Era obvio que le gustaba estar limpio e impecable, pero probablemente no había hecho que mereciera una ducha.

Suspiré. No podría preguntarle nada por ahora… y tampoco tenía ánimos de esperar y preguntarle más tarde. Maldición… el niño estaba apunto de zafarse muy fácilmente de esta.

Sin embargo, incluso si me estaba rindiendo tan fácilmente, no podía evitar mirar la puerta mientras me alejaba –como tenía que hacer.

¿A qué demonios te refieres? Sé que querías que te golpeara, pero, ¿por qué?

Nada de eso me hacía sentido, y nada de lo que dijo sonaba como algo que diría Near, en ningún caso.

Con una última mirada de irritación a la puerta cerrada, finalmente me dí por vencido y caminé hacia mi habitación. No estaba seguro si debía continuar con eso y ver lo que podía conseguir de Near… o sencillamente dejarlo ir.

Al final, decidí que lo mejor sería sentarse a esperar y ver qué iba a pasar; esperar que él hiciera algo antes de obligarlo a darme una explicación.

Unos días después, L pidió otra reunión con Near; y yo hice lo mismo que había hecho la vez anterior –esperar que volviera para poder atacarlo con mis preguntar y ver su reacción.

El día siempre parece mucho más largo cuando esperas que pase algo, y para alguien como yo, con absolutamente nada de paciencia, bueno… las esperas nunca habían sido uno de mis fuertes.

Me paseé por toda la sala de estar.

Comí más barras de chocolates de las que pude contar.

Demonios, ¡incluso traté de jugar videojuegos con Matt!

Puse todos mis esfuerzos en distraerme para así no volverme loco pensando qué era lo que iba a decirle a Near y qué planeaba obtener de él.

Al final del día, estaba tirado en el piso de la sala de estar. Hice caso omiso a las quejas de los niños, que estaban balbuceando cosas sin sentido sobre que robaba su espacio para jugar, y demás.

Entonces lo oí.

El sonido familiar de un auto estacionándose en la parte delantera del edificio. No me tomó más de un segundo levantarme del suelo y correr hacia la entrada. Necesitaba llegar allí y encontrarme con él… terminar con todo de una vez.

La puerta se abrió lentamente y Near entró. Pero me detuve al instante, y todo el odio y la ansiedad desaparecieron de mi cabeza cuando puse mis ojos sobre él.

Lucía increíblemente pálido… a un nivel al que no lo había visto nunca, o pensado siquiera que podía alcanzar.

Near no dijo nada y yo tampoco. Sin embargo, él era capaz de evitar mi mirada, mientras que yo no podía siquiera apartar los ojos de él. ¿Qué diablos pasaba por su cabeza?

Finalmente, sus ojos se posaron en mí y nuestras miradas se encontraron, aunque sin la intensidad habitual.

—¿Sí, Mello? —preguntó, tan cortés y formal como si fuera la primera vez que hablábamos.

Las palabras brotaron de mi boca antes de que pudiera pensar cualquier cosa. No estaba seguro de dónde salieron… pero lo hicieron.

—¿Vas intentar provocarme para que te golpeé de nuevo? —pregunté.

—No —dijo él—, ¿por qué debería?

Fruncí el ceño cuando trató de hacerse el tonto. Eso sólo logró enfadarme todavía más.

—¡Qué mierda estás diciendo! ¡Lo hiciste hace un par de días!. —No traté de ocultarle mi enfado. Odiaba cómo me usaba y manipulara para sus juegos.

—No tengo razones para hacerlo —afirmó.

—Oh, ¿pero antes sí? —le pregunté apretando los dientes.

—Sí.

Le respondí, pero todo el tiempo con mis ojos recorriéndolo, por razones que no entendía. Supuse que quizás trataba de encontrar un punto débil donde apuntar si es que terminaba por golpearlo.

—Bueno, ¿Qué diablos preten…?

Me detuve cuando mis ojos se posaron allí. No traté de ocultar la confusión que invadió mi rostro cuando miré sus muñecas, cubiertas por su pijama, pero que comenzaban a teñirse de rojo.

El color de la sangre.

—¿Qué te hiciste en las muñecas? —pregunté, absolutamente perplejo. Mi mente me sugirió un par de escenarios, pero rápidamente los deseché. Todos me parecían demasiado increíbles.

Inmediatamente ocultó su brazo, así que no pude ver dónde se teñía exactamente su camisa; lo que lo hizo aún más sospechoso.

—No es de tu incumbencia —me dijo.

—No, ¡pero aún así quiero saberlo!. —Maldición, ¿Por qué este niño no podía darme una respuesta concreta en vez de cerrarse y obligarme a usar la fuerza para que me la diera?

No era como si realmente me importara lo que pasara con él. Sólo quería una respuesta al acertijo; y haría lo que tuviera que hacer para obtenerla.

Near me ignoró mientras caminaba hacia las escaleras… probablemente para ir a su habitación de nuevo. Pero entonces dijo:

—Deberías aprender a ocuparte de tus propios asuntos, Mello.

—Sí, bueno, ¡y quizás tú deberías responder mis malditas preguntas de una vez! —le grité, pero no me respondió. Ni siquiera dio alguna señal de haberme escuchado.

No pude evitar dar un bufido cuando lo vi marcharse. Era exactamente la misma escena de hace un par de días… maldición, ¿cuándo mierda nuestras vidas se habían vuelto tan repetitivas?

Incluso sentí la necesidad de seguirlo y ver qué demonios estaba pasando.

Pero esta vez, no quería atacarlo con mis preguntas… no, lo que quería era saber era qué demonios había pasado para que sus muñecas estuvieran así.

Eso era lo que más me interesaba. Quizás, si entendía ese pequeño misterio, entonces sería capaz de entender el resto.

Este será, sin dudas, un juego interesante, Near.


Buenos días c: Les trago el segundo capítulo de esta bonita historia (que por cierto, no es mía, sino de Forbiddensoul562)
Ya le envié un mensaje a la autora con sus reviews :) Muchas gracias por comentar.