Hola, gracias por entrar a leer~
Disclaimer: los personajes no son de mi propiedad, solo la historia es mía.
Advertencia: a la verga :'v tendrá yaoi
Disfruten~
La noche está bastante oscura, más de lo usual, para ser exactos es Luna Nueva. No hay ni rastros de su amiga plateada, solo un puñado de estrellas tintineando en la lejanía. Otra vez no está durmiendo cuando debería hacerlo, sin embargo, ésta vez decidió salir de su casa. Sabe que nadie lo notará.
Las calles están solitarias, uno que otro gato se encuentra vagando en los tejados, el ruido se limita a los ladridos de perros lejanos. Lleva una cuenta perdida de noches de insomnio y desvelo, también ha perdido la cuenta de las veces que se queda viendo el cuchillo de la cocina.
El aire está helado, tanto como podría estar su corazón. Ríe amargamente por la comparación absurda, una broma burda para minimizar lo que siente y lo quema.
Es tarde, probablemente son más de las dos, pero no le importa, solo sigue avanzando con los ojos fijos en sus zapatos azules. El camino apenas se distingue por las faloras, la luz amarillenta es solo un poco arrulladora.
Ya no llora, ya no como antes, por lo menos es un avanze. Eso quiere creer, ¿cuánto se necesita para dejar de sentir? Pero tan pronto como llega esa pregunta a su mente otra aparece, ¿Cuánto se necesita para ser amado?
El calor humano es necesario, siempre ha pensado eso. Sus hermanos necesitan estar juntos para hacerlo, pero al parecer el no es imprescindible. Karamatsu es solo el recuerdo que queda en el olvido. Prende un cigarro porque se está ahogando en verdades, necesita de humo que vuelva difuso todo.
La calada que le da es profunda como si pudiera encontrar la verdad con solo inhalar. La nicotina le sabe a gloria, por lo menos a lo que puede considerar gloria. Recuerda otra vez, ésta vez algo lejano y tan difuso que parece mentira, un recuerdo suyo de él sobre un escenario interpretando a un príncipe.
Se rie de la ironía, parece un loco riendo con fuerza debajo de una farola, pero se está ahogando en penas y se embriaga de dolor. Hay un sollozo y otra vez se quiebra. Su mundo de ilusiones cae de nuevo y se siente mierda. No hay otro calificativo para describirse.
Pone el cigarrillo en su boca, quiere relajarse. Desea deshacerse de esos temblores que lo hacen ver como un niño indefenso, como el interprete roto de una tragedia griega. Tantos actos, tanto vestuario para no poder de huir de un final que le aterra. Se queda quieto por un rato, casi parece estar muerto, aunque no sea verdad. Sus ojos carecen de brillo por unos segundos y eso llama la atención de una chica que pasa por ahí.
Tiene un escote provocativo y piernas al descubierto, su labial es una oda a los colores del atardecer. Hay una pregunta, una pregunta que Karamatsu responde con ironía, una lastimera y amarga que la muchacha reconoce.
Ella, la señorita de vestido azul, lo ayuda a ponerse de pie y lo guía a un lugar a dos cuadras que resplandece con un anuncio neón. Varias personas salen borrachas de ahí, pero aun hay muchas otras que hacen fila para entrar mientras otros tipos grandes custodian la entrada. El letrero dice "Stars", es lo único que puede notar antes de ingresar.
Tal vez fue ingrato a la vida cuándo ella le preguntó si tenía una familia a la cuál regresar, pero nadie podía culparlo... ¿En verdad él tenía una familia?
Ya saben gracias porleer uwu y comentar. Esto lo escribo en el cel durante las madrugadas, así que por eso es cortito siempre .o./ espero les haya gustado
¿Qué creen que hará Karamatsu?
NanamiOff~
